LA MICROBIOTA, LOS PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS

Kombucha es un fermento de té que contiene probióticos que mejora la microbiota intestinal. Se encuentra en Supermaxi

Según el gastroenterólogo Juan Diego Peña Carrasco, la microbiota intestinal cumple funciones metabólicas, nutricionales, mantiene la integridad de la pared intestinal y así ejerce protección contra bacterias perjudiciales. Además, al hacerlo regula el sistema inmunitario. 

Cuando se produce una disrupción (alteración) en la composición de la microbiota, dice el gastroenterólogo Ignacio Hanna Jairala, entramos en un estado que se conoce como disbiosis y esta puede predisponer a enfermedades digestivas.

“Muchos pacientes experimentan diarrea, estreñimiento, gases, distensión abdominal o ruidos intestinales, pero también tiene relación con enfermedades extradigestivas, como depresión, ansiedad, obesidad, hígado graso, enfermedades cardiacas, enfermedades neurológicas, alergias e inclusive cáncer”. 

Para Hanna, los probióticos son una alternativa terapéutica para equilibrar la microbiota intestinal, porque promueven el crecimiento de sus componentes beneficiosos y liberan sustancias que combaten a los perjudiciales.

Pueden administrarse, dice Peña, de distintas formas. Pero las más conocidas son las que ofrece la industria farmacéutica en presentación de cápsulas o sobres, en polvos para la nutrición con probióticos, alimentos como leches fermentadas,  asociados a vitaminas, entre otros. 

Sin embargo, agrega Peña, para ser considerados probióticos se deben haber realizado estudios en humanos que demuestren sus beneficios. “No todos los probióticos son iguales, varían mucho en el número de bacterias desde miles hasta millones por unidad y el tipo de familias bacterianas incluidas en cada envase”.

Algunos probióticos, menciona Hanna, contienen cepas individuales y otros agrupan múltiples cepas en una sola presentación. Las especies bacterianas más utilizadas pertenecen a los géneros bifidobacterium y lactobacillus. También se comercializa una cepa no bacteriana que es el Saccharomyces boulardii.

La mayoría de probióticos son bacterianos, por lo que podrían verse afectados por los antibióticos. Sin embargo, se recomienda su combinación para limitar la disbiosis  que los antibióticos producen y para disminuir sus efectos adversos”. 

También, refiere Hanna, existen probióticos no bacterianos que han demostrado responder adecuadamente cuando se combinan con antibióticos. La forma ideal de utilizarlos es durante el tratamiento con antibióticos y al menos dos semanas después.

Los probióticos, dice Peña, también pueden ser útiles en casos de diarrea aguda o en diarrea provocada por Clostridium difficile, en colitis ulcerativa que es una enfermedad inflamatoria intestinal, en algunos casos de colon irritable y en niños nacidos muy prematuros para evitar el daño intestinal.

Según la médica nutrióloga Margarita Salcedo, es importante diferenciar los probióticos de los prebióticos y simbióticos, que no son microorganismos vivos sino sustancias que cuando se agregan a la dieta favorecen el desarrollo de la microbiota de cada individuo.

Los prebióticos, dice, son ingredientes alimentarios no digeribles que provocan cambios específicos en la composición y/o actividad de la microbiota intestinal. Las fuentes principales son el ajo, la cebolla, las alcachofas, la banana, la miel, el trigo, cereales como la avena, la soja y legumbres como los espárragos, la achicoria, el puerro, las aceitunas y pepinillos en salmuera, entre otros.

En cambio, refiere, cuando se emplean probióticos y prebióticos en forma conjunta se está en presencia de un simbiótico. Por ejemplo, la leche materna es un probiótico debido a su contenido de bacterias lácticas y un prebiótico por el contenido de fructooligosácaridos que favorecen el desarrollo de bacterias buenas. Las leches maternizadas también contienen ambos.

Explica, además, que entre los alimentos probióticos comunes que se pueden consumir sin que causen alteración de la microbiota intestinal se encuentran los productos lácteos fermentados, como el yogur natural, las bebidas lácteas y  los quesos a los que se les han añadido cultivos vivos.

También se pueden consumir miso (fermento de la soja), que es un alimento básico en la gastronomía japonesa y dietas macrobióticas;   chucrut, que es una preparación de vegetales fermentados, principalmente elaborados con col, siendo un alimento rico en vitaminas A, B1, B2, C y minerales como calcio, fósforo y magnesio.

Por último, indica que la dieta Atkins con poca verdura y mucha carne resulta perjudicial para la microbiota intestinal porque no aporta  suficientes almidones ni fibras fermentativas. Incluso, el exceso de carnes rojas y procesadas deteriora  el estado de la microflora  y aumenta el riesgo de cáncer colorrectal.

FUENTE: El Universo, edición digital,  1/12/2019                                                                                              

LOS PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS FORTALECEN LA MICROBIOTA INTESTINAL Y POTENCIAN EL SISTEMA INMUNITARIO

Los probióticos son microorganismos vivosss que ingerido en cantidad suficiente, ofrece un beneficios a la salud del anfitrión. Estos microorganismos vivos son bacterias o levaduras que se agregan a ciertos productos alimenticios como el yogur o los cereales o que se ingieren en forma de capsulas, en polvo o en comprimidos.

Un microorganismo probiotico puede: añadirse a un alimento, formar parte de la composición de un complemento alimenticio o constituir el principio activo de un medicamento.

En Ecuador el yogur Chiveria natural está libre de conservantes, colorantes y saborizantes artificiales. Contiene cultivo láctico ( S. thermophilus, Lactobacilus Bulgaris, Lactobacilus Acidophilus y Bifidobacterium). Es producido en Daule, provincia del Guayas.

También se puede encontrar el kéfir, marca Keif, una leche fermentada, de textura cremosa y sabor suave. Tiene una mayor cantidad de probióticos que el yogur. Este producto contiene cultivo de kéfir (Lactobacilus, Bificobaterium, Lactococcus, Leuconostoc, Streptococcus). Viene en dos versiones: suave y fuerte.  Es producido en Quito, provincia de Pichincha.

El mecanismo de acción de los probióticos es variable: estimulación de la repuesta inmunológica, reforzamiento de la barrera intestinal, inhibición de la adhesión de las bacterias a la mucosa intestinal, acción trófica sobre la mucosa intestinal, inhibición de la repuesta inflamatoria.

Los probióticos tienen beneficios en caso de diarrea aguda, en el síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn, alergia en los niños, diabetes tipo II y la obesidad.

En los medicamentos probióticos estos pueden constituir el principio activo de algunos medicamentos cuyos efectos terapéuticos permiten prevenir o tratar las enfermedades.Por ej. el Floratil (Saccharomyces Boulardii) es eficaz para la diarrea aguda sobre todo en niños.

Los prebióticos son un sustrato que favorece el desarrollo de especies microbianas en colon, que son benéficas, sobre todo los bifidobacterias y los lactobacilos, que se encuentran en productos hechos a base de cereal, complementos alimenticios y en los lácteos.

También en el país, el yogur Toni tiene el cultivo streptococcus themofhilus – lactobacilus subespecies bulgaricus, lactobacilus GG, pero tiene colorantes, conservantes y saborizantes artificiales, producido en Pascuales, provincia del Guayas.

FUENTE: Joly, F., El intestino: nuestro segundo cerebro, Edit. Planeta, Bogotá, 2016

LA MICROBIOTA INSTESTINAL Y SU APORTE AL SISTEMA INMUNOLÓGICO

¿QUE ES?

La microbiota –antes llamada flora intestinal– constituye el conjunto de microorganismos del intestino. El intestino contiene un verdadero ecosistema complejo compuesto por casi cien mil millones de bacterias, que contribuyen a convertir los alimentos en nutrientes y en energía, así como a la síntesis de las vitaminas indispensables para el organismo. Participan también en la maduración del sistema inmunológico.

FUNCIONES

La función principal de la microbiota es establecer una barrera protectora que permita excluir los agentes llamados patógenos, es decir nefastos para el organismo. También, si esta barrera es alterada o desequilibrada, pueden generarse problemas.

Pero la microbiota tiene otras funciones. Ejerce transformaciones metabólicas sobre los elementos que no han sido digeridos en el intestino delgado y que llegan al colon. Este metabolismo tiene lugar en la luz intestinal, en la superficie de la mucosa, y se continúa también en la pared. Los mensajes provenientes de estas reacciones ejercen una acción directa sobre el sistema inmunológico. Por lo tanto, el equilibrio de este sistema es un parámetro clave para nuestra salud. En efecto, las células de la pared intestinal (el epitelio) poseen receptores adaptados a las moléculas microbianas. Estos receptores reconocen las señales emitidas por algunas bacterias y ponen entonces en marcha reacciones antinflamatorias que provocan una verdadera cascada de eventos inmunológicos.

COMPOSICION Y APORTES A LA SALUD

Como vimos con anterioridad, la microbiota humana intestinal es un ecosistema complejo de tres grandes grupos (Firmicutes, Bacteroidetes y Actinobacteria) y seis tipos bacterianos (Bacteriodes, Eubacterias, Clostridium, Enterococcus, bifidobacterias y lactobacillus) que conjuntan 90% de las especies bacterianas en todos los individuos. Los Firmicutes  y los Bacteroides son los grupos mas abundantes, representan casi el 70% de la totalidad de la microbiota humana. La microbiota es esencial para la defensa contra los patógenos, la educación del sistema inmunológico, la inmunomodulación, la recuperación energética, la renovación de las células del intestino y la conservación del equilibrio metabólico. Aun cuando la composición de la microbiota es bastante especifica en cada individuo, las funciones metabólicas de esta mibrobiota se conservan en las personas sanas.

FUENTE: Joly, F., El intestino: nuestro segundo cerebro, Edit. Planeta, Bogotá, 2016

CUADRO INTEGRAL DE NUTRIENTES QUE FORTALECEN EL SISTEMA INMUNITARIO

NUTRIENTEFUNCIONDONDE SE ENCUENTRA
VITAMINASA: contra las infeccionesMantequilla, huevos, vegetales verdes, riñón, frutas amarillas y rojas, verduras amarillas y anaranjadas
 C: resistencia a infecciones, presión alta, formación de colágeno y tejidosFrutas cítricas, bayas, tomates, vegetales verdes, papas, pimiento, brócoli, coliflor
 D: ayuda a la absorción de calcio y fosforoLuz solar, grasa animal, mantequilla, huevos, hígado, pescado, lácteos
 E: desarrolla los músculos y fortalecen los glóbulos rojos. Defensa de enfermedades cardiovasculares y formación de coágulosGermen de trigo, soya, aceite de maíz, nueces, huevos, mantequilla, camote, hígado, vegetales verdes
 B6: ayuda a anticuerpos. Las vitaminas B son vital para el funcionamiento normal de glóbulos blancosVegetales verdes, levadura de cerveza, pescados, leche, carne, hígado, cereales de grano entero, nuez, ciruelas pasas
ACIDOSGAMA LINOLENICO GL: Fortalece vías respiratorias, inhibe enfermedades pulmonaresBorraja, aceite de  semilla de casis, girasol, maíz, cacahuate, borraja
 EPA, OMEGA 3: defensa contra enfermedades cardiacasPeces grasos: salmón, arenque y macarela; algas, linaza
 DHA, OMEGA 6: defensa contra enfermedades cardiacasPescado, aceite de hígado de  pescado y algas marinas y carnes
MICROMI – NERALESHIERRO: contra la anemia, debilitamiento, glóbulos blancosHígado, perejil, huevos, nueces, cacao
SELENIO: defensa ante metales pesadosMariscos, huevo, pescado, ajo, hígado, cereal, harina  grano entero
ZINC: insuficiencia produce menor agilidad mental, debilidad a infeccionesHígado, huevo, lácteos, vegetal, cereal, harina integral, carne roja
COBRE: Ayuda en formación de enzimasMariscos, cacao, hígado, nueces
MACROMI- NERALESMAGNESIO: ayuda a músculos, huesos, dientes, reduce presión arterialVegetales, huevo, pescado, nueces
FRUTOS SECOSAltos en zinc, almendras y maní (Vit. E); nuez de Brasil (selenio),nueces, etcEn tiendas especializadas y supermercados
PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOSYOGUR KÉFIR: producto fermentado con levadura y bacterias con +probioticos LECHE FERMENTADA: producto especial que  contienen Lactobacillus ENCURTIDOS Contribuyen con bacterias benéficas que fortalecen micro y macrobióticaLactobacilus GG y otros En supermercados   Preparación casera Una variedad es Yakult Preparación casera y supermercados
FERMENTADOSCHUCRUT KIMCHI COREANO KOMBUCHASe pueden preparar en forma casera o se compran en tiendas de productos naturales o supermercados

FUENTE: Vitaminas y Minerales, Grupo Editorial Tomo, México D.F. 2000; Palomar, A. Alimentación inteligente, cocina saludable, Edit. Txalaparta, Navarra, 2015; https://www.tuasaude.com/es /que-son-los-probioticos/

ALIMENTOS QUE FORTALECEN LAS DEFENSAS EN EL ORGANISMO

El sistema inmune está formado por un complejo sistema de entidades biológicas (células, tejidos, órganos) y procesos que nos protegen frente a las amenazas internas y externas. Amenazas entre las que se incluyen virus, bacterias y sus productos tóxicos.

El estado nutricional juega un papel importante en el funcionamiento del sistema inmune ya que diversos nutrientes interactúan con nuestras células inmunes, es decir, las refuerza. Se ha establecido que diversos aminoácidos como la glutamina, arginina y cisteína presentes en distintos alimentos poseen propiedades inmunomoduladoras. De hecho, la desnutrición típica en el entorno hospitalario y las dietas con insuficiente aporte proteico pueden contribuir a un estado comprometido del sistema inmune (1,2)

El estado subóptimo de minerales como el hierro, zinc, selenio y vitaminas como la A, C, D, E, ácido fólico, etc. también se ha asociado con alteraciones del sistema inmune. Por lo que llevar un estilo de vida saludable es de especial interés en situaciones de elevado estrés como la propia hospitalización o durante el transcurso de una enfermedad vírica o bacteriana. La obesidad también empeora el sistema inmune (3).

Pero, independientemente del peso, el consumo elevado de ultraprocesados puede alterar el sistema inmune por diversas vías (4), por un lado, los ingredientes insanos debilitan nuestro cuerpo y, por otro, estos productos desplazan a los alimentos reales saludables y nutritivos que nos protegen.

En cuanto a recomendaciones específicas sobre alimentos, las frutas cítricas (kiwi, naranja, limón) (6), los arándanos y la papaya, las crucíferas (brócoli, coles, coliflor) (7), alimentos fermentados como el kéfir (8,9), el pescado azul (10,11) así como el ajo (12), jengibre (13) y la cúrcuma (14) pueden potenciar los efectos sobre la salud inmune de tu patrón o estilo de vida, que será lo verdaderamente determinante sobre la salud general.

Mantener un estilo de vida activo y un buen descanso también es necesario.

FUENTE:MasSalud+, https://www.facebook.com/search/top/?q=m%C3%A1s%20salud%2B&epa=SEARCH_BOXPrincipio del formulario

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COMO FORTALECER MÁS TU SISTEMA INMUNOLOGICO, Por LRM

Por LRM

El 12 de Marzo publicamos un cuadro titulado, en la sección Educación en Salud,  FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA INMUNITARIO EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS que en resumen detalla las vitaminas, ácidos y minerales que contienen los alimentos, mariscos, frutas, vegetales, frutos secos y cereales que ayudan a potenciar dicho sistema. Pero además, existen complementos alimenticios que ayudan a fortalecer dicho sistema.

En el artículo “Siete hábitos con los que puede elevar tus defensas” publicado por el diario Expreso, en su edición digital del 16 Marzo, se señala que “El 70 % del sistema inmunológico depende de la flora intestinal…..” Esta ahora se denomina ahora microbiota que “constituye el conjunto de microorganismos del intestino. El intestino contiene un verdadero ecosistema complejo compuesto por cien mil millones de bacterias, que contribuyen a convertir los alimentos en nutrientes y en energía, así como a la síntesis de las vitaminas indispensables para el organismo. Participan también en la maduración del sistema inmunológico.[1]

Existen complementos alimenticios que ayudan a aumentar y potenciar la microbiota: probióticos y prebióticos. Los primeros contribuyen a fortalecer la microbiota y que son bacterias o levaduras que se agregan a ciertos productos alimenticios. Su principal función es estimular la repuesta inmunológica. Los prebióticos son un sustrato que favorece el desarrollo de especies microbianas en el colon, que son benéficas, principalmente los bifidobacterias y los lactobacilos.[2]

Los probióticos y prebióticos se encuentran en:

Yogur

Kéfir

Leches fermentadas

Encurtidos

Fermentados:

Chucrut

Kimchi coreano

Kombucha

Derivados de la soya fermentada:

Miso y salsa de soya

Tempeh

Natto[3]


[1] Joly Gomez F., El intestino: nuestro segundo cerebro, Edit. Planeta, 2016

[2] Idem

[3] Palomar, A. Alimentación inteligente, cocina saludable, Edit. Txalaparta, Navarra, 2015

EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS AUMENTA TUS DEFENSAS Y POTENCIA TU SISTEMA INMUNOLÓGICO

  • Empieza a relajarte.
  • 1. Cuando estamos tensos, nuestro cuerpo comienza a generar adrenalina y cortisol, lo que debilita nuestro sistema inmune y, sin darnos cuenta, quedamos más vulnerables a contraer infecciones y otro tipo de enfermedades. Es importante que te enfoques en pensamientos positivos y que realices actividades que te mantengan distraído. Hay a quienes cocinar les calma o salir a dar un paseo.

Ejercítate más.

  • 2. Esa mala costumbre de movernos cada vez menos, nos está pasando factura. Por eso, una de las recomendaciones es que nos ejercitemos. Varios estudios indican que la actividad física puede ayudar a eliminar bacterias de los pulmones y las vías respiratorias, a generar cambios en los anticuerpos y glóbulos rojos y también ayuda a disminuir la secreción de las hormonas del estrés. Una caminata diaria al aire libre sería una buena opción. También lo es bailar en casa o ir al gimnasio.
  • Duerme lo suficiente.
  • 3. Respeta el tiempo del sueño (entre 6 y 8 horas), pues algunas de las células de las defensas se producen durante el descanso y cuando no dormimos lo suficiente, es más complicado para nuestro organismo que se recupere de las enfermedades. Para lograr conciliar el sueño, los especialistas recomiendan tener, en lo posible, un horario fijo para ir a la cama, dejar a un lado los dispositivos y contar con un ambiente cómodo y temperatura agradable.
  • 4. Come frutas y vegetales.
  • Una de las principales recomendaciones para lograr un equilibrio es que consumamos al menos tres raciones de frutas y dos de vegetales coloridos en el día. Procura que en las principales comidas estén presentes alimentos de origen animal, como huevos, carnes blancas o rojas (de preferencia orgánicas) y pescado. En el caso de las personas vegetarianas y veganas deben suplementarse con vitamina B12.
  • Da color a tus platos.
  • 5. Aumenta la ingesta de guayaba, kiwi, naranja, toronja, limón, mango, papaya, frutos rojos, piña, sandía y melón. Incluye ensaladas dos veces al día en tu almuerzo y cena, agregando vegetales claves como pimiento (rojo y amarillo), col, espinaca, brócoli, tomate, cebolla paiteña y perejil. Además, sazona tus proteínas animales con ajo y jengibre.
  • Consume frutos secos y agua.
  • 6. No olvides incluir frutos secos como la nuez y semillas de calabaza ricas en selenio y zinc. Puedes agregarlos a las ensaladas para que no olvides consumirlos durante el día. Es importante también que ingieras al menos dos litros de agua al día. Recordemos que tomar suficiente agua ayudará en la eliminación constante de desechos metabólicos y residuos.
  • Consume más vitaminas.
  • 7. El 70 % del sistema inmunológico depende de la flora intestinal, la cual a su vez depende de todo lo que ingerimos y contribuye en la producción de vitaminas K, B12 y ácido fólico y a la activación de algunos compuestos bioactivos como los fitoestrógenos. Por otra parte, las carencias de zinc, cobre, hierro, selenio y de las vitaminas A, C, E y complejo B afectan directamente al mantenimiento del sistema inmune, por lo que elegir alimentos variados y ricos en este conjunto de micronutrientes y fibra prebiótica para mantener una flora intestinal saludable es indispensable.

Se ha comprobado que cuando la mente está muy estresada o preocupada, complica al resto del organismo, a la parte física.

Octavio Huerta, psicólogo clínico

Los déficits nutricionales contribuyen a la existencia de desequilibrios inmunitarios y al incremento del riesgo de infecciones.

Martha Belén Ortiz, nutricionista

FUENTE: El Expreso, edición digital del 17 de Marzo de 2020

FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA INMUNITARIO EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

ELEMENTODOSIS NECESARIAFUNCIONDONDE SE ENCUENTRA
VITAMINA A5.000 UI o 1 mgAyuda contra las infecciones. Las infecciones virales y bacterianas reducen su nivelMantequilla, yema de huevo, hígado, vegetales verdes, riñón, frutas amarillas y rojas, verduras amarillas y anaranjadas
VITAMINA C60 mgAyuda a resistencia infecciones, presión alta, esencial para la formación de colágeno  y tejidos conectivosFrutas, bayas, tomates, vegetales verdes, papas, pimiento, brócoli, coliflor
VITAMINA D400 UIAyuda en la absorción de calcio y fósforo. Su deficiencia causa daño en los huesos, osteoporosis, dientes y produce cariesGrasa animal, mantequilla, huevos, hígado, pescado, productos lácteos. Luz solar
VITAMINA E10 mgEsencial en el desarrollo de los músculos y fortalecen los glóbulos rojos. Defensa contra enfermedades cardiovasculares y formación de coágulosGermen de trigo, soya, aceite de maíz, nueces, huevos, mantequilla, camote, hígado, vegetales verdes
VITAMINA B62 mg mujeres 2.2 mg hombresLa B6 vital para producción de anticuerpos. Todas las vitaminas B son vital para el funcionamiento normal de glóbulos blancos en la repuesta inflamatoriaVegetales verdes, levadura de cerveza, pescados, leche, carne, hígado, cereales de grano entero, nuez, ciruelas pasas
ACIDO GAMA LINOLENICO GL Fortalece vías respiratorias, inhibe enfermedades pulmonaresBorraja, aceite de  semilla de casis, girasol, maíz, cacahuate, borraja
ACIDO EPA, OMEGA 3 Defensa contra enfermedades cardiacasPeces grasos, algas, linaza
ACIDO DHA, OMEGA 6                                     “ Pescado, a. de hígado pez y alga m.
HIERRO14 – 18 mgContra la anemia, debilitamiento glóbulos blancos,Hígado, perejil, huevos, nueces, cacao
SELENIO70 ug hombres 50 ug mujeresFortalece sistema inmune, defensa ante metales pesadosMariscos, huevo, pescado, ajo, hígado, cereal, harina  grano entero
ZINC15 mgFortalece el sistema inmune, su insuficiencia produce menor agilidad mental, debilidad a infeccionesHígado, huevo, lácteos, vegetal, cereal, harina integral, carne roja
COBRE2 – 5 mgAyuda en formación de enzimasMariscos, cacao, hígado, nueces
MAGNESIO300 mgAyuda a músculos, huesos, dientes, presiónVegetales, huevo, pescado, nueces

FUENTE: Vitaminas y minerales, Grupo Editorial Tomo, México, 2000

Una manera de protegerse del coronavirus es fortalecer el sistema inmunológico que activa las defensas del organismo contra las bacterias y virus. En el cuadro de arriba se detalla las vitaminas, ácidos y minerales que contienen los alimentos, mariscos, frutas, vegetales, frutos secos y cereales que ayudan a potenciar dicho sistema. El rotativo digital El Diario (www.eldiario.es) señala, en el caso de la vitamina C, que hay 10 frutas y verduras que tienen mas vitamina C que las naranjas: pimientos rojos, perejil, brócoli, kiwi, bulbo de hinojo, uva, fresas, albahaca, caqui y papaya. El cuadro fue publicado en esta sección el 27 de Noviembre de 2018.

RESUMEN DE LA SALUD DEL ENVEJECIMIENTO (III)

Respecto a los factores psicológicos en el envejecimiento, debemos considerar la dependencia no solo se produce por factores biológicos sino que incluyen aspectos psicológicos, sociales y del entorno. La dependencia a su vez incide el sentimiento de inutilidad que tiende a generar tristeza, ansiedad, estrés y depresión.

Para Da Silva hay 5 factores psicosociales que afectan al adulto mayor: actividad social y relaciones intergeneracionales; tipo de envejecimiento; educación; actividad física asociada a las dietas y las conductas sexuales. La socialización, según dicho autor, depende de “principalmente la producción de habilidades sociales y aprendizajes que le permitirán mantener un buen nivel social y una aceptación positiva.” Con el envejecimiento social, al terminar la vida laboral se genera una disminución de la actividad social. Con la jubilación, el adulto mayor depende más de la familia, si su relación con ésta es problemática se genera un alejamiento del adulto mayor de ésta y puede conducir al aislamiento, lo que puede llevar a trastornos psiquiátricos. La educación se relaciona con el conocimiento cultural. Uno de los desafíos de los adultos mayores es asimilar las nuevas tecnologías. Debe administrar y mantener buena su reserva cognitiva, para ello debe cultivar la flexibilidad cognitiva que se desarrolla con el estudio o emplear la cognición en otras áreas, como la profesional.

Según Da Silva “La evidencia señala que a mayor flexibilidad mejor reserva cognitiva y, en consecuencia, mejores mecanismos de adaptabilidad y compensación, lo cual facilita la integración cultural a la modernidad.” La actividad física genera bienestar, mantiene el movimiento, contribuye a incentivar los procesos cognitivos y disminuye riesgo de envejecimiento patológico. La alimentación del adulto mayor debe ser rica en nutrientes, proteínas, minerales y fibras. Su dieta es pobre en estos elementos provoca cambios enzimáticos y secreciones gastrointestinales afectando la abosorción de vitamina B12, vitaminas liposolubles, calcio y hierro.

De acuerdo con el libro Psicología de la Vejez, de Triado y Villar, el autor Hooker plantea la personalidad con 3 niveles: rasgos, adaptaciones características y la historia vital. El rasgo, es el componente permanente de la personalidad. Un planteamiento actual propone 5 rasgos de ésta: inestabilidad emocional, extraversión, apertura a la experiencia, amabilidad y responsabilidad. Según estudios longitudinales, existiría estabilidad moderada en los 3 primeros. Dicha estabilidad estaba influenciadas por cambios negativos en las circunstancias vitales. 

Según Papalia, Feldman y Martorell, los teóricos consideran que en la adultez tardía “Es la época en que la gente puede reexaminar su vida, resolver los asuntos inconclusos y decidir cómo canalizar mejor sus energías y pasar mejor los días, meses o años que les quedan. Algunos desean dejar un legado para sus nietos o para el mundo, transmitir los frutos de su experiencia, o justificar el sentido de su vida.” Según estos autores, citan a Erikson que señala que el mayor logro de la adultez tardía es la integridad del yo una reflexión sobre su vida. En la octava y última etapa,  del ciclo de vida, según este autor, integridad del yo frente a la desesperanza, los adultos mayores necesitan evaluar y aceptar su vida para aceptar la muerte. “se esfuerzan por lograr un sentido de coherencia y plenitud en lugar de ceder a la desesperanza por su incapacidad de cambiar el pasado (Erikson, Erikson y Kivnich, 1986).   La gente que tiene éxito en esta última tarea integrativa adquiere un sentido del significado de su vida dentro del orden social mayor. La virtud que puede desarrollarse durante esta etapa es la sabiduría a la desesperanza por su incapacidad para cambiar el pasado.”

FUENTE: Da Silva Rodrigues, Envejecimiento: evaluación e intervención psicológica, Edit. El Manual Moderno, Ciudad de México, 2017; Triado, C. y Villar, F., Psicología de la Vejez, Alianza Editorial, Madrid, 2014; Papalia, D., Feldman, R. y Martorell, G. Desarrollo Humano, Edit. McGraw-Hill, México, D.F., 2012

RESUMEN DE LA SALUD DEL ENVEJECIMIENTO (II)

Un cambio importante es también el envejecimiento cerebral, con lo que algunas áreas del cerebro se afectan como las de la memoria, aprendizaje, etc. Esto se produce por pérdidas neuronales pero en una persona sana es reducida. Hay diferencias individuales de estos cambios cerebrales y varían según el área del cerebro.

En el envejecimiento patológico hay deterioro de ciertas áreas del cerebro, la neuroplasticidad de éste permite el desarrollo de estructuras y funciones nuevas entre ciertas neuronas gracias a las sinapsis (conexiones entre neuronas). La proteína tau contribuye a mantener la estructura neuronal, un exceso de ésta produce Alzheimer (enfermedad autodegenerativa). Con la edad los radicales libres (oxidación) afectan a la función cerebral. Los problemas en los neurotransmisores, por ej. en el sistema dopaminérgico, incide en el Parkinson (afectación subcortical). Estas dos enfermedades no son parte de un envejecimiento normal. También se produce en enlentecimiento y deterioro cognitivo por disminución de la capacidad de aprendizaje, atención, dificultad en el lenguaje, pérdida de memoria y afectación de las funciones ejecutivas (que se originan en el lóbulo prefrontal del cerebro). Los problemas con éstas funciones se relacionan con la rigidez de pensamiento, labilidad emocional, tendencia a la indiferencia y al aislamiento, etc. También pueden surgir trastornos cognitivos-conductuales como el trastorno cognitivo leve (no interfiere en las labores cotidianas) y demencia que, entre las más importantes, son: el Alzheimer, la vascular (trastornos cerebrales que provocan interrupción o falta de sangre en el cerebro), por los cuerpos de Levy (proteínas mal procesadas que afectan a las neuronas) y la frontotemporal (afectación de los lóbulos frontales y temporales). Para estos trastornos y enfermedades hay diferentes factores de riesgo. El estilo de vida, la nutrición, el ejercicio físico, la actividad mental, sueño, estrés y la participación social juegan un papel decisivo en la prevención del deterioro cognitivo.

Pueden desarrollarse trastornos cognitivos: deterioro cognitivo leve, moderado y severo; apraxias, afasias, agrafias, dislexias y alexias; los relacionados con la inteligencia, pérdida de la capacidad de procesamiento y cambios en la memoria; delirium (alteración de la conciencia con dificultad para mantener la atención, ilusiones, alucinaciones); psicóticos (esquizofrenia, esquizofreniforme, delirante paranoide, psicótico breve, psicótico compartido, psicótico secundario, psicótico inducido por sustancias).

También pueden surgir trastornos mentales: trastornos de ansiedad (fobias, angustias, obsesivo compulsivo) y afectivos: depresión (en el DSM-V y CIE-10 se clasifican los diferentes trastornos depresivos).

FUENTE: Da Silva Rodrigues, Envejecimiento: evaluación e intervención psicológica, Edit. El Manual Moderno, Ciudad de México, 2017; Triado, C. y Villar, F., Psicología de la Vejez, Alianza Editorial, Madrid, 2014; Papalia, D., Feldman, R. y Martorell, G. Desarrollo Humano, Edit. McGraw-Hill, México, D.F., 2012