OTROS RIESGOS PARA LA SALUD AL CONSUMIR ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS

En la nota anterior sobre señalamos la necesidad de la identificacion de los alimentos ultraprocesados a fin de prevenir las enfermedades que causan. El dr. Miguel A. Guagnelli, endocrinologo pediatria mexicano, publicó en su página en Facebook un resumen de la conferencia Alimentos ultraprocesados: definición, niveles y tendencias del consumo, efectos en la salud e implicaciones de política dictada por el dr. Carlos A. Monteiro (Universidad Sao Paulo, Brasil) en el marco de la 64.ª Reunión Anual de la ESPE 2026 – 8-10 de septiembre de 2026, celebrada en Marsella, Francia. Para complementar el conocimiento y efectos de estos alimentos en la salud reproducimos dos laminas de power point de su conferencia.

El dr. Guagneli, en su facebook, hizo un comentario final en su publicación: «Creo que no se trata de condenar los ultraprocesados ni de tener miedo de comerlos. Se trata de entender mejor lo que comemos para poder tomar mejores decisiones.»

SHOCKS EXTERNOS IMPACTAN DE FORMA NEGATIVA O POSITIVA EN LA ECONOMÍA

Luis Rosero M

Los shocks externos (choques) afectan positivamente o negativamente variando el equilibrio macroeconómico. El efecto negativo se daría con el fenómeno El Niño y efectos mixtos se están registrando con la guerra en Medio Oriente. Los dos eventos, a su vez, cambian los equilibrios macroeconómicos interno y externo.

El último informe (3/09/2026) de la Organización Meteorológica Mundial (OMM, ONU) confirma que el fenómeno El Niño será muy fuerte iniciando en septiembre de 2026 y se prolongaría hasta febrero de 2027, con una probabilidad de casi 100% y, en nuestro país, se uniría el invierno con lo que debe esperarse una duración de la etapa lluviosa hasta abril o mayo de 2027. “Los valores oceánicos y atmosféricos son concluyentes…Todo ello indica que….persistirá al menos hasta principios de 2027” (OMM). La temperatura superficial del mar de la zona central y oriental del Pacifico ecuatorial desde julio a mediados de agosto oscilaron entre  +2.2  y +2.6 grados C y las temperaturas subsuperficiales superaron la media de 8 grados C. La OMM hace una advertencia: “Tenemos que prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente fuerte, que exacerbará las sequías, potenciará las lluvias intensas y agravará el riesgo de olas de calor tanto en tierra como en el océano.”

En el caso del Ecuador, El Niño provocaría intensas lluvias, inundaciones y deslaves que dañarían cultivos, viviendas, infraestructura física, sobre todo en la costa, mientras que en la sierra serían lluvias fuertes con probabilidad de deslaves. Mientras que en la amazonia y austro se registraría La Niña que provoca sequía. Por lo tanto, se estima que habría una contracción de la economía (en El Niño 1997-1998 la contracción económica fue de -2.3% del PIB) y en el factor humano habría desplazamientos regionales, desempleo y con fuerte impacto en los sectores económicos como analizamos en el artículo anterior. Además, como el estiaje, al parecer se adelantó a septiembre, una de las hidroeléctricas más importantes, Mazar con potencia instalada de 1757 MW, su embalse estuvo en 13.7 m por debajo de su cota, al 20 de septiembre (6 H), y si sigue esta tendencia hay riesgo de reducción de la generación hidroeléctrica, dependiendo si continua la sequía, y, en consecuencia, de cortes de energía. El gobierno anticipó ya que se cortará un día la energía a los grandes consumidores que incluyen a las compañías que utilizan altos voltaje AV1 y AV2. Estaba prevista que hasta el 15 de diciembre de este año que estas empresas debían establecer su propia generación. El gobierno anunció además que contrataría 2 barcazas que aportarían 100 MW cada una. Por el lado electoral, podría darse una afectación de ciertas zonas de la costa donde se realizaría las elecciones seccionales de 29 de noviembre de 2026. El CNE estimó que 368 recintos electorales podrían verse afectados por inundaciones y deslizamientos de tierra.

La guerra entre EE.UU. – Irán ha generado otro shock que impacta positivamente y negativamente a las finanzas del país. Con los ataques de EE.UU. a petroleros iranies el precio del petróleo WTI llegó al cierre a US$ 103.9 (16-09-2026). Como el gobierno fijó un precio de US$ 53.50 por barril en el Presupuesto General del Estado, la diferencia registra un excedente para el presupuesto. Con esta suba, el Banco Central estimo un promedio de US$ 82.80 menos el diferencial de US$ 7.50, da un precio de US$ 75.3. Según el cálculo del Banco Central del Ecuador, el valor promedio de los derivados importados subirá de US$ 82 en 2025 a 114.80 en 2026, las exportaciones petroleras alcanzarían, en este año US$ 9987 (aumento de 28.9% por el incremento de precios) y las importaciones de derivados se incrementarían 37.7%. Como resultado, el superávit petrolero bajaría de US$ 1104 millones, del año anterior, a 834 millones en 2026. Podría, estimarse que el ingreso neto petrolero, para este año, en el presupuesto sería entre US $ 700 a 800 millones. Así los ingresos petroleros (enero-agosto 2026) sumaron US$ 1816 millones, un incremento de 78% respecto al mismo periodo de 2025. Además, los ingresos por impuestos subieron 11%, los de las tasas y contribuciones crecieron 37.7%; los de las utilidades de las empresas públicas, rentas e inversiones crecieron 85.1%. En total, en estos cuatro rubros, en el periodo mencionado, los ingresos del estado aumentaron US$ 2797 millones en relación a igual período de 2025.

Con estos ingresos adicionales del estado, el gobierno ha podido financiar nuevos programas como el Programa Mujeres que transforman 2026 que otorga una asignación de US$ 482 para cursos de capacitación técnicos y tecnológicos (asignación total US$ 1.4 millones); Emprendamos con Inclusión y sin Discriminación con 5000 becas de capacitación técnica (estimación de gasto US$ 5 millones); Vivienda de Interés social que entrega subsidio para casas para habitantes de escasos recursos (asignación de US$ 18 millones). Amplio el programa Jóvenes en Acción, con transferencia de 400 por 3 meses (asignación de US$ 180 millones). El gobierno otorga beneficios sociales a mujeres, emprendedores, jóvenes y pobladores sin vivienda. Además, asignó US$ 649.3 millones para gastos que ocasionaría los daños físicos e impacto en la población que provoque El Niño. El gobierno contrataría 2 barcazas para proveer energía durante el periodo que dure el fenómeno natural (estimado de US$ 160 millones). También contrató un programa de gestión hospitalaria en establecimientos de salud pública por US$ 240 millones. El total de gastos en estos rubros asciende a US$ 1253.7 millones.

En síntesis, la principal afectación económica del fenómeno El Niño, si es muy fuerte, provocaría un shock de oferta que se manifestaría como una contracción de la economía de alrededor de 2.5% del PIB (El Niño 1997 -1998 provocó daños por US$ 2882 millones) que incluye daños al sector agropecuario, infraestructura física y labores de prevención. El periodo de lluvias en la costa se prolongaría de octubre de 2026 a abril de 2027. En tanto que el shock petrolero, otro shock de oferta, que aumentó el precio del crudo llevaría a excedentes petroleros adicionales de alrededor de 800 millones de dólares qué, con ingresos adicionales por impuestos, tasas y utilidades de empresas, hasta agosto de 2026, suman US$ 2797 millones. Es importante la prioridad de los gastos, por ejemplo, debería aumentarse la asignación para los gastos que provoque El Niño, provisión de medicamentos en los hospitales públicos, pagar asignaciones de los tratamientos de diálisis en entidades privadas que, según El Frente de Pacientes Renales del Ecuador, están suspendidas, asignar más recursos a programas de desnutrición infantil, reducir el déficit fiscal para no aumentar la deuda externa, etc. Se trata de aplicar una política fiscal distributiva y una política social que mejore el bienestar de la gente, de manera de priorizar los ingresos adicionales del estado para los gastos más urgentes, necesarios y que vayan a los más necesitados.

ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS, DAÑO A LA MICROBIOTA Y RIESGO EN LA SALUD

Imagen tomada de página en Facebook de Juan Julián Carballo Espinosa

La alimentación es un factor muy importante en la salud. Comer sano es fundamental, la dieta diaria debe contener alimentos frescos, frutas, verduras, fibra, grasas insaturadas y proteínas. Los alimentos ultraprocesados son un riesgo para la salud y pueden causar enfermedades mortales que se convierten en un serio problema de salud pública. Por eso los gobiernos buscan advertir a la población informando de los efectos de estos productos sobre el organismo. Así, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de México, en su página web, previene a la comunidad:

“Se denominan ultraprocesados a todos aquellos productos que han sufrido, a partir de técnicas industriales, alteraciones en su forma natural; estos alimentos tienen, en general, un alto contenido en sodio, azúcares añadidos, grasas saturadas y grasas trans, atribuyendo una mayor densidad energética y menor aporte de fibra, vitaminas y minerales.

Además de utilizar ingredientes como aceites y grasas, azúcares y sal para su elaboración, estos productos reciben aditivos (conservadores, texturizantes, saborizantes, edulcorantes) que permiten mejorar sus características organolépticas (sabor, olor, textura), favorecer su apariencia y prolongar su vida útil a través de la prevención de la proliferación de microorganismos.

Los procesos e ingredientes utilizados durante su elaboración tienen como objetivo ofrecer precios bajos para el consumidor por su bajo costo en la producción, mejorar su palatabilidad confiriendo propiedades sensoriales atractivas sobre el alimento original, crear productos accesibles para su consumo e innovar con diferentes opciones en el mercado.

Por su versatilidad en la industria de alimentos, los productos ultraprocesados engloban una amplia gama de alimentos y bebidas preenvasadas como:

  • alimentos listos para comer (comida rápida o congeladas);
  • botanas (papas fritas, cacahuates, palomitas);
  • bebidas con azúcares añadidos (jugos de frutas, refrescos, yogurt de frutas, bebidas energéticas, sobres para preparar bebidas);
  • productos de pastelería y panadería (galletas, pan dulce, pasteles, barras de cereal);
  • confitería (dulces o chocolates);
  • aderezos para ensaladas y salsas instantáneas;
  • cereales de caja.

Estos productos se pueden identificar a través de la lista de ingredientes registrada en los alimentos, donde se debe de garantizar la presencia de cinco o más ingredientes, considerando dentro de los primeros ingredientes aquellos que se encontrarían fácilmente en preparaciones culinarias, y a mitad o dentro de los últimos ingredientes, los aditivos.

La importancia de la identificación de los alimentos ultraprocesados radica en la prevención de enfermedades relacionadas con su consumo en exceso, la participación activa del consumidor en la toma decisiones informadas en la compra-venta de estos alimentos y la adaptación de una dieta correcta y sostenible en el tiempo.”[1]

Otra publicación del ISSSTE señala que “El consumo de estos productos esta relacionado con afecciones como la diabetes, la obesidad, las  enfermedades cardiovasculares y coronarios así como ciertos tipos de cáncer.”[2]

La dra. española María de La Puerta opina que los aditivos, conservantes, colorantes, gasificantes que contienen los alimentos ultraprocesados tienen un impacto sobre la microbiota. Un estudio concluyó que estos alimentos producen un desorden en la microbiota, promueven la inflamación y predisponen la aparición de muchas enfermedades.[3]


[1] https://www.gob.mx/issste/es/articulos/productos-ultraprocesados-y-como-identificarlos?idiom=es

[2] https://www.gob.mx/issste/articulos/riesgos-del-consumo-excesivo-de-ultraprocesados?idiom=es#:~:text=El%20consumo%20de%20estos%20productos,como%20ciertos%20tipos%20de%20c%C3%A1ncer.[3]http://www.doctoradelapuerta.com

EFECTOS DEL FENÓMENO EL NIÑO SOBRE SECTORES PRODUCTIVOS

Luis Rosero M.

El advenimiento del fenómeno El Niño y La Niña, entre octubre 2026-febrero 2027, que se uniría con el invierno del siguiente año generaría un gran impacto en los sectores productivos hasta abril. Las fuertes luvias provocarán inundaciones que dañaría principalmente cultivos del sector agropecuario de la costa-sierra, afectando la pesca, la producción acuícola e impactará en la generación eléctrica. Los organismos internacionales del clima pronostican que será muy fuerte.

En el país, el calentamiento del Pacifico ecuatorial, genera una reducción de las capturas de albacora, picudo, dorado y atún. Los pescadores artesanales de Santa Elena, Manabí y Guayas tienen que adentrarse mar adentro para lograr algo de pesca. Los efectos en el mercado local ya se están sintiendo con alza de precios del dorado y el picudo. En Manta, los precios de la libra de albacora, picudo, dorado y wahoo aumentaron por los mayores costos de la captura debido a más consumo de combustible. En el caso del atún, sobre todo la especie barrilete, que más captura la flota atunera ecuatoriana, ha caído en más de un tercio provocando efectos en la industria de enlatados de atún y otras conservas. El país es un exportador de atún enlatado, conservas de pescado y pescado fresco, las que sufrirán una contracción por los efectos de El Niño. Al ser parte de la canasta de consumo la albacora y dorado así como enlatados de atún habrá presiones inflacionarias.

El camarón producido en cautiverio también sería afectado por las inundaciones que puede provocar El Niño. El presidente de la Cámara de Acuacultura calcula que 110.000 has estarían en riesgo de perderse, por estar situadas en zonas inundables, que representa el 50% de la producción total. A eso se agrega que la eliminación del subsidio al diésel aumentó el costo de producción, a lo que se suma la inseguridad y el alza del costo de los balanceados con lo que el sector de la acuacultura se verá en serias dificultades. Consecuentemente, siendo el país el primer productor mundial de camarón y principal exportador, las exportaciones del crustáceo tendrían una fuerte caída.   

El Plan Nacional ante el Fenómeno El Niño 2026-2027 ha establecido que 606584 has serían afectadas por movimientos en masa y 492272 has podrían inundarse. En la costa, en Guayas 268761 estarían expuestas y se podrían afectar los cultivos de arroz, caña de azúcar, banano y cacao. Mientras que, en Los Ríos, 121289 has estarían en riesgo con cultivos de arroz, maíz, banano y cacao. En El Oro serían afectadas 43858 has, zona en que se cultiva banano y produce camarón en piscinas; le siguen Manabí con 32006 has y Esmeraldas con 26776 has, según La Hora. Las provincias de Guayas, Los Ríos y Manabí son también productoras de frutas cítricas y no cítricas para el consumo interno y de exportación.

En la Sierra y en las zonas de mediana altura se verían en riesgo la ganadería sobre todo de pastoreo y los cultivos de maíz, cacao, caña de azúcar y café. Las provincias afectadas serían Cotopaxi,  Chimborazo, Bolívar, Santo Domingo de los Tsáchilas, Loja, Azuay y El Oro que en total suman 481.179 hectáreas en peligro de movimientos de masa. En Loja, Azuay y Zamora Chinchipe que tienen producción cafetalera y cacaotera de exportación y tubérculos de consumo interno pueden ser afectada por una sequía parcial disminuyendo caudales y riego. También serían afectadas por la sequia Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo que producen para la exportación brócoli y flores así como papa, maíz y quinoa para el consumo interno, según La Hora.

Finalmente, en la Amazonía y el austro donde se localizan las principales hidroeléctricas del país, al parecer se ha adelantado el estiaje que regularmente se presenta en octubre a marzo de cada año. El embalse Mazar tiene un reservorio máximo de 2153 m y un nivel crítico de 2115 m. Al 31 de agosto este se redujo a 2147,3 m al 6 de septiembre bajo a 2145.7 y, al 13, a las 9 h, de este mes había llegado a 2141.5 m. O sea, en las dos primeras semanas de septiembre perdió 5.8 m. Este embalse comprende 3 hidroeléctricas: Mazar 170 MW (gran embalse), Paute-Molino 1100 MW y Sopladora 487 MW que tienen una potencia instalada de 1757 MW y cubre 30% de la demanda nacional. Cuando el embalse llega a su nivel crítico (2115 m) debe suspenderse la generación por el riesgo de la hidroléctrica.  Al 13 de setiembre (9h) estaba 11.5 m debajo de su nivel máximo. Se presume que el efecto de La Niña esta incidiendo en la baja de caudales por menor nivel de lluvias que reduce el agua de los embalses y reservorios de las hidroeléctricas. Celec anunció que, el 10 de septiembre, Paute-Molino entró en mantenimiento.

Colombia restringió la venta de energía a Ecuador disponiendo, a partir del 7 de septiembre, que vendería energía producida por termoeléctricas operadas con diésel y fuel oil, cuya tarifa se eleva fuertemente, tratando de reservar la mayor cantidad de agua para sus hidroeléctricas y buscando abastecer su demanda doméstica como prioridad. Ecuador decidió reducir la compra de energía a ese país pues tu tarifa se elevó de US$ 0.33 a un promedio de US$ 0.50 kwh. La decisión de Colombia fue anteponer sus intereses nacionales y más pesaron estos que la ideología. Así, las condiciones empresas y centros comerciales, desde finales de agosto, comenzaron a utilizar sus generadores. Las autoridades declararon que esa decisión es voluntaria. Las compañías de altos voltajes AV1 y AV2 deben desde diciembre de 2026 contar con sus propios generadores de electricidad. Están en este grupo las mineras, acereras y cementeras.

Según reporta Primicias, el Ministerio de Ambiente y Energía, si el escenario de estiaje (septiembre 2026-marzo 2027) es muy severo, el déficit de generación eléctrica en este periodo seria de hasta 1300 MW de potencia. El gobierno ha contratado 120 MW de energía.

En síntesis, si el fenómeno El Niño es muy fuerte debería esperarse fuertes lluvias en la costa que inundarían y dañarían cultivos en agricultura (banano, café, cacao, arroz, maíz, etc.), pasto en ganadería, la pesca de algunas especies de consumo interno (albacora, dorado y picudo) y externo (atún, dorado) se reduciría sensiblemente que afectaría a la industria de enlatados de atún y conservas de pescado. La cría de camarones en cautiverio se reduciría cerca del 50% por las inundaciones de camaroneras ubicadas en zonas inundables. En la sierra ocurrirá en las provincias de la sierra centro la sequía afectaría la producción exportable (brócoli y flores) y de consumo interno (papa, maíz). La estación seca también incidirá en una menor producción en la zona del austro, Loja y Zamora Chinchipe. Las áreas ganaderas de la sierra también se afectarán por menor producción de pastos. Las exportaciones de camarón, banano, cacao, café se reducirán sensiblemente ocasionando una baja del saldo comercial, la caída de la producción de consumo interno provocará presiones inflacionarias y habrá riesgo de apagones en el periodo noviembre-diciembre 2026 a marzo de 2027. Se produciría una crisis económica caracterizada por la contracción del PIB, pérdida de empleo, desplazamientos internos y externos, déficit comercial y presiones inflacionarias. Sería una pérdida similar al Niño 1997-1998 en el que los daños alcanzaron 2882 millones de dólares.

MEDICAMENTOS  QUE AFECTAN A LA MICROBIOTA

En notas anteriores publicamos, en base a criterios médicos, que hay medicamentos que alteran o dañan la microbiota como los antibióticos[1]; hay otro tipo de fármacos como los antinflamatorios no esteroides, inhibidores de la bomba de protones, antidiabéticos, estatinas, biguaridas y antipsicóticos [2] que también dañan la microbiota y para completar el cuadro de estos medicamentos presentamos un gráfico que completa y resume los medicamentos agresivos de la microbiota.


En la página web señalada se publican comentarios sobre los AINES y antibióticos y los daños que provocan a la microbiota:

“Entre los fármacos más prescritos y que más agreden a la microbiota se encuentran los inhibidores de la bomba de protones (IBP). Este grupo de fármacos tiene como objetivo la disminución de la secreción ácida del estómago, por lo que se emplean para el tratamiento y la prevención de úlceras gástricas y duodenales. Sin embargo, se utiliza para evitar la acidez estomacal de un día puntual. Además, esa idea de “protector” hace pensar al paciente que sirve para cualquier molestia gastrointestinal producida por la toma de fármacos. Por ello, hay una tendencia a su uso con la toma de, por ejemplo, antibiótico. Su uso se prolonga en el tiempo destruye la microbiota y produce efectos secundarios como son las cefaleas, dolor abdominal, diarrea, náuseas y estreñimiento”[3]


[1] https://ecosocial.blog/2026/06/30/afectaciones-de-la-microbiota-ii/

[2] https://ecosocial.blog/2026/07/07/afectaciones-de-la-microbiota-iii/

[3] https://www.medibiotix.es/consejos-para-mejorar-tu-salud/medicamentos-agresivos-con-la-microbiota

COMPLICADO PANORAMA EN EL PAÍS EN EL IV TRIMESTRE E INICIOS DE 2027

Luis Rosero M.

El advenimiento de los fenómenos naturales (El Niño y La Niña), alza de pasajes, la crisis de la salud pública y aumento del costo de la vida, violencia, etc. son entre otros algunos eventos que afectarán a todos los ecuatorianos y al ciudadano de a pie que, además de sus restricciones socioeconómicas,  deteriorará su bienestar. La situación requiere de la comprensión y acción de los gobernantes, a nivel nacional y local, para atender las necesidades más urgentes y de la propia ciudadanía que debe organizarse para enfrentar, en sus barrios y localidades, los fenómenos naturales y exigir a los gobiernos nacional y locales buenos servicios públicos más aún si estos se deterioran con el impacto de dichos fenómenos. Los efectos de estos no solo sentirán en este año sino del próximo según las predicciones de los organismos internacionales del clima.

La Organización Meteorológica Mundial, de la ONU, advierte en su informe de septiembre de este año que el fenómeno El Niño esta en desarrollo y que se intensificará hasta llegar a una intensidad muy fuerte y persistirá, con una probabilidad de 100%, desde septiembre a diciembre de 2026 a febrero de 2027. Su apogeo será a fines de 2026. Pronostica fuertes precipitaciones y altas temperaturas con el peligro de sequias graves, inundaciones y calor extremo. En América ya comenzó a manifestarse con sequías en el centro y temporales en el sur. En el país, en su fase cálida, en la costa, se prevé que producirían torrenciales lluvias, inundaciones en ciudades y desbordamiento de ríos, deslaves y pérdida de cultivo. En la sierra podrían registrarse sequías y altas temperaturas. El país ya tiene experiencias del impacto del fenómeno El Niño. Un reportaje de Primicias sobre El Niño 1997-1988 señala que, en la Amazonía, noroeste del país, donde se localiza la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair se registró una sequía extrema y severa.  Consecuentemente en 2026, tendríamos la probabilidad de inundaciones en la costa, sequía en la Amazonía y Austro, lo que podría afectar a dicha central con la posibilidad de apagones. A eso se sumaría el desastre por la destrucción de la infraestructura física, daño en cultivos de la costa, damnificados, desplazamientos internos, etc. En lo económico, como ya sucedió en el evento del 1997-98 se daría una contracción económica, déficit fiscal, presiones inflacionarias, etc.  Pero la crisis económica no solo se presentaría este año (IV trimestre) sino que se alargaría hasta el primer cuatrimestre de 2027, con lo que tendríamos que a los efectos del Niño se agregaría el invierno de 2027 con lo que tendríamos 7 meses de lluvias en la costa.

La Secretaría de Gestión de Riesgos declaró la alerta roja por el fenómeno El Niño y dispuso la activación de los COE provinciales y cantonales y dio un último plazo a los GAD para la presentación de planes de contingencia, también ya calculó el impacto en la población, los damnificados, los desplazados y los requerimientos de refugio. En lo económico, el gobierno asignó US$ 649.3 millones de dólares para los daños físicos e impacto en la población que provoque el fenómeno y el gobierno lanzó la plataforma digital Alístate Ecuador para monitorear y gestionar la preparación frente al fenómeno El Niño 2026-2027. Recordemos que en el evento 1997-98 las estimaciones de los daños alcanzaron US$ 2882 millones, por lo que sería prudente asignar más recursos para atender a la población afectada (que debe ser la prioridad) y los daños a la infraestructura física. Sobre todo, ahora que, con un precio de petróleo por arriba del establecido en el presupuesto general del estado, hay recursos adicionales y debería priorizarse para los gastos que genere la atención del impacto de dicho fenómeno. Además, como señale en el artículo anterior, para un evento de esta naturaleza hay que reunir a los especialistas de las universidades, sector privado y público para que elaboren un plan de prevención del fenómeno. La especialista Pilar Cornejo, de la ESPOL, ya elaboró un plan para que el sector público tenga las directrices de las acciones a tomar, desde ya, para enfrentar el fenómeno.

Como ya estaba previsto, el alza del precio de las gasolinas y diésel produjo un aumento del pasaje urbano, intercantonal e interprovincial. Ya en Guayaquil, algunas empresas y cooperativas de transporte han aumentado dichos pasajes, se espera lo mismo para Quito y otras provincias. Eso implica, para el ciudadano de a pie, un aumento del costo de la vida. Por otro lado, con la crisis de salud por el desabastecimiento de medicina en los hospitales públicos, daño de equipos y accesorios médicos y la tardía asignación de citas, los problemas de salud para las grandes mayorías se agravaría. La organización World Health Statistics 2026, de la Organización Mundial de la Salud, informa que entre 380.000 a 600.000 personas han caído en la pobreza por tener que asumir pago de consulta, exámenes, procedimientos o medicamentos no cubiertos por el sistema estatal. Además, las remesas que remiten los migrantes ecuatorianos en el exterior permiten a algunas familias costear estos gastos, pero los que no tienen familiares migrantes irían a la pobreza por estos gastos. Adicionalmente, el Índice Global del Hambre, elaborado por las organizaciones no gubernamentales Welthungerhilfe y Concern Worldwide, sitúa al Ecuador con un 10.9%, que representa un nivel de hambre moderado pero indica que 12.1% de la población esta desnutrida y el 17.7% de los niños menores de 5 años sufren retraso en el crecimiento. Además de eso, el país registra 28652 casos de dengue, según el Ministerio de Salud, y ya a julio de 2026 los contagios semanales superan los reportados en el mismo periodo de 2024 y 2025.

En suma, estas cifras muestran qué si se registra un fuerte fenómeno El niño y La Niña, el panorama en el IV trimestre de este año y el primer cuatrimestre de 2027 va a ser complicado para la población y el país. Además de la tragedia en vidas humana, pérdida de viviendas, daños en infraestructura física, destrucción de cultivos, desplazamiento de afectados se agravarían las condiciones de salud existentes, dengue y otras enfermedades a lo que se sumaría, por el lado económico, la probable contracción económica, el aumento del déficit fiscal y las presiones inflacionarias aumentarían el costo de la vida. Es un panorama bastante crítico que agravaría la crisis de salud pública, provocaría una crisis económica y aumentaría la migración interna y externa. Por eso urge, la necesidad de la prevención y auxilio, a tiempo, por el impacto del fenómeno El Niño, la crisis económica (para la que hay que preparar un plan económico) y de salud que se derivarían.  Se trataría de una emergencia que requiere la colaboración de la población y acciones del gobierno nacional y locales para enfrentar con eficacia el desastre que provocarían El Niño y La Niña.

LOS EMULSIONANTES EN LOS ALIMENTOS y EL RIESGO EN LA SALUD

La industria alimenticia utiliza una serie de aditivos (sustancia que se agrega a los alimentos para cumplir una función específica en las distintas etapas de producción[1]) en entre los que incluyen los emulsionantes que tienen la propiedad de poder mezclar ingredientes que generalmente permanecen separados, ej. agua y aceite, grasa y aceite. Una definición funcional de estos establece que: “Un emulsionante alimentario es una sustancia que estabiliza mezclas de dos o más líquidos inmiscibles, generalmente aceite y agua, al reducir la tensión superficial entre ellos e impedir su separación. Sin un emulsionante, los ingredientes a base de aceite y agua en un producto alimenticio se separarían rápidamente, dando como resultado un producto inestable e inaceptable comercialmente.”[2]

Funciones clave de los emulsionantes en los alimentos:[3]

  • Estabilizar emulsiones de aceite en agua (mayonesa, aderezos para ensaladas, sopas).
  • Estabilizar emulsiones de agua en aceite (mantequilla, margarina, cremas para untar).
  • Mejora la textura, la sensación en boca y la consistencia en los alimentos procesados.
  • Prolonga la vida útil evitando la separación de fases y el deterioro.
  • Favorece la aireación en productos que requieren la incorporación de aire (nata montada, helado, masas para pasteles).
  • Interactúa con el almidón y las proteínas para modificar la textura y mejorar la manipulación de la masa.

A pesar de que tienen aspectos funcionales en la producción de alimentos tienen algunos riesgos para la salud como el polisorbato 80 que se emplea en la fabricación de helados, salsas y aderezos, productos de panadería, bebidas saborizadas, postres lácteos, crema batida y manteca vegetal. Este emulsificante daña la barrera intestinal en función de la concentración y alteran la expresión ARNm[4] que ocurre cuando cambian la cantidad, estabilidad o procesamiento de esta molécula, que modifica la producción final de proteínas. Estas alteraciones se dan por modificaciones químicas, control y degradación, interferencia por ARN, procesamiento y empalme. (https://www.sciencedirect.com/topics/biochemistry-genetics-and-molecular-biology/mrna-expression-level)

En la elaboración de helados el polisorbato 80 (E433) es el emulsionante mas utilizado y sirven en sus tres etapas:

  • En la preparación de la mezcla: los emulsionantes ayudan a homogeneizar la fase grasa y a         estabilizar la emulsión de aceite en agua antes de la congelación.
  • Durante la congelación y la aireación: los emulsionantes desplazan las proteínas adsorbidas de las superficies de las gotas de grasa, promoviendo una coalescencia parcial controlada de la grasa durante el batido, lo que estabiliza las burbujas de aire y crea la textura suave y cremosa característica.
  • Durante el almacenamiento en congelación: los emulsionantes reducen el crecimiento de cristales de hielo (recristalización), manteniendo una textura suave durante las fluctuaciones de temperatura en la cadena de frío.[5]

Un estudio de sobre el polisorbato 80 encontró que “se ha asociado con varios eventos adversos. En los alimentos, pequeñas concentraciones de polisorbato 80 no digerido pueden aumentar la translocación bacteriana a través del epitelio intestinal, una posible explicación para el aumento observado en la incidencia de la enfermedad de Crohn [ 34 ]. En formulaciones de medicamentos, el polisorbato 80 se ha implicado en varias reacciones sistémicas (p. ej., hipersensibilidad, anafilaxia no alérgica, erupción cutánea) y eventos adversos en el sitio de inyección e infusión (ISAE; p. ej., dolor, eritema, tromboflebitis) [ 3 , 35 , 36 , 37 ]. El polisorbato 80 también se ha implicado en casos de toxicidad renal y hepática [ 38 , 39 , 40 ].”[6]

Otro emulsionante es el carboximetilcelulosa (CMC):

  • Es un aditivo alimentario (conocido como E-466) o goma de celulosa.
  • Funciona como espesante, estabilizante y emulsionante.
  • Se añade a helados, salsas, productos dietéticos y alimentos bajos en grasa para mejorar su textura.
  • También se usa de forma segura en gotas para los ojos (lágrimas artificiales) y medicamentos. [1, 2, 3, 4, 5][7]

Una investigación del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Georgia, INSERM (Francia) y la Universidad de Pensilvania encontró los efectos secundarios de este emulsionante:

  • Cambios en la flora intestinal: Alimentos con CMC pueden disminuir bacterias buenas y alterar el entorno del intestino.
  • Inflamación: Su consumo alto y prolongado se vincula con un aumento de la inflamación intestinal.
  • Salud general: Investigaciones preliminares asocian la alteración intestinal a largo plazo con un mayor riesgo de problemas metabólicos, aunque se necesitan más estudios en humanos.[8]

El dr. William Davis corrobora que tanto el polisorbato 80 y el  carboximetilcelulosa “no solo degradan el revestimiento mucoso, sino que también provocan cambios perjudiciales en las especies de la flora intestinal e incrementan la permeabilidad intestinal. Señala que no sabemos hasta que punto se aplica esto a emulsionantes potentes como carragenina, el propilenglicol y la lecitina”[9]


[1] Definición de la empresa Suministros Quimifood, publicación en Facebook

[2] https://www.ficsi.in/blog/what-are-emulsifiers-in-food/

[3] Idem

[4] https://www.vademecum.es/noticia-231005-los+emulsionantes+da+ntilde+an+los+intestinos_18822

[5] https://www.ficsi.in/blog/what-are-emulsifiers-in-food/

[6] https://link.springer.com/article/10.1007/s12325-018-0707-z

[7] https://jennytschiesche.com/blog/whats-so-bad-about-the-emulsifier-e466-or-carboxymethylcellulose-cmc

[8] https://www.sochob.cl/web1/un-aditivo-alimentario-ubicuo-altera-la-microbiota-humana-y-el-medio-intestinal/

[9] Superintestino, restaura tu microbiota para sanar, perder peso y rejuvenecer desde adentro, Penguin Random House Grupo Editorial, Buenos Aires, 2026

URGEN ACCIONES Y PLAN ECONÓMICO POR LOS EFECTOS DEL EVENTO EL NIÑO PRIORIZANDO A LOS DAMNIFICADOS

Luis Rosero M

El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen), en su informe señala que se cumplieron los criterios técnicos para su activación y la  Secretaría de Gestión de Riesgos declaró la alerta roja por la generación de dicho fenómeno que requiere medidas urgentes para la prevención de los efecto que causa en la vida de la población, sus viviendas y los daños en la infraestructura física, cultivos, etc. Una experta en desastres naturales declaró que las acciones de prevención deben comenzar de inmediato. El país ha experimentado dos eventos muy fuertes, conoce los efectos sobre la población, la infraestructura y el impacto que provoca en la economía.

El pronóstico de los organismos internacionales es que dicho fenómeno va a ser muy fuerte y se generará en el último trimestre del año, lo cual ha sido ratificado por el Erfen. En dicho período, los técnicos evaluarán el acoplamiento de las condiciones del océano con las de la atmósfera y podrían pronosticar la intensidad de las lluvias y su localización. Si bien, dicho fenómeno afectaría principalmente a la región de la costa, el anuncio de la Secretaría de Gestión de Riesgos abarca a todo el país.

La experta María del Pilar Cornejo, Directora del Centro Internacional del Pacífico para la Reducción del Riesgos de Desastres de la Espol, propuso un plan para enfrentar dicho fenómeno. En resumen  señala para cada institución relacionada con la prevención que a los Municipios les correspondería principalmente a su departamento de obras públicas y planificación: limpieza de alcantarillado y drenaje en zonas de riesgo muy alto. A Gestión de Riesgos y ambiente: activar los protocolos de repuesta con ciudadanos en zonas de riesgo muy alto y alto. Las prefecturas deberían realizar mantenimiento urgente de cunetas y alcantarillas en tramos rurales vulnerables para prevenir el aislamiento. En el sector agropecuario, proteger cultivos en zonas de riesgo muy alto, asegurando canales de drenaje. En planificación y ambiente debería coordinar con los municipios para garantizar que el flujo de aguas en cuencas no sea obstruido, que implica proteger riberas rurales con reforestación inmediata en zonas críticas para mitigar la erosión que se produce por deslizamientos. Debe haber una acción conjunta y coordinación, si un municipio colapsa la prefectura deberá usar maquinaria pesada para despejar vías de evacuación. Cada dirección de dichas instituciones debe conocer su influencia geográfica basada en la zonificación de riesgo. En cuanto a comunicación: quienes habitan en zonas de riesgo muy alto deben saber exactamente que hacer y cuando evacuar. La información debe ser local, clara y constante. El resumen de dicho plan advierte que lo existente funcione bajo presión extrema. La gestión sistémica exige que cada recurso se enfoque en los puntos rojos, donde la vulnerabilidad es mayor y el impacto, de no actuar ahora, será inevitablemente de proporciones catastróficas.

La Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) dispuso la activación de los COE provinciales y cantonales que deberán coordinar las acciones para enfrentar los riesgos. Los organismos correspondientes deberán activar los protocolos para responder a las afectaciones. Están contempladas para evacuaciones preventivas mecanismos de repuestas, movilización de recursos y la protección de la población que se encuentre en zonas de riesgos. La Secretaría de Gestión de Riesgos ha calculado los posibles efectos del fenómeno: 1.2 millones de habitantes serán impactados directamente, 145.523 serán damnificadas, 131.358 ecuatorianos serán desplazados hacia familias de acogida y 14.165 serían ubicadas en albergues o refugios temporales habilitados por el estado. El gobierno ha asignado 649.3 millones de dólares para la prevención, mitigación, preparación y repuesta al fenómeno El Niño.

El fenómeno El Niño de 1997 – 1998 que fue muy fuerte provocó, según estimaciones de la CEPAL, daños por 2882 millones, equivalente al 17% del PIB, que contrajo la economía en -2.8%.  Un estudio del BID, publicado en 1999, estimó que las pérdidas directas fueron al menos de US$ 113.2 millones en el sector agropecuario, afectando 540.000 has de cultivo de maíz, arroz, café, cacao, caña de azúcar, banano y pastizales. En el mercado de trabajo, 112.000 trabajadores agrícolas quedaron sin empleo o perdieron ingresos y la inflación pasó del 35% a finales de 1997 a 43% anual en julio de 1988. Estos datos ya nos dan un probable panorama de las pérdidas que enfrentaría el país por los efectos del fenómeno El Niño en 2026 y 2027 que tiene la categoría de muy fuerte.

Consecuentemente, de los datos anteriores resalta que el presupuesto asignado para los efectos del fenómeno El Niño 2026-2027 (US$ 649.3) es muy reducido. Además, según la experta Cornejo, urge actuar ya en la prevención y preparación para evitar daños mayores. Otro aspecto fundamental, es la coordinación entre las entidades del sector público (SGR, municipios, prefecturas y juntas parroquiales), universidades públicas y privadas que tienen investigación y mitigación de riesgos por desastres naturales y sector privado para enfrentar los efectos de dicho fenómeno. En esta coordinación es clave, en la parte técnica, la participación de los expertos ya sean de universidades o sector privado que tengan experiencia en prevención de desastres naturales. El gobierno debe además preparar ya un plan para enfrentar los efectos económicos del fenómeno El Niño: contracción económica, mayor inflación, desempleo, ayuda a los afectados directos del fenómeno y a los campesinos y empresas del sector agropecuario que resulten afectadas. Pero lo fundamental, es prevenir y evitar pérdidas de vida, de viviendas, cultivos, auxiliar a los damnificados a tiempo, de mantener las vías de comunicación para impedir el aislamiento de poblaciones, disponer de puentes Bailey para evitar este aislamiento y entregar la información necesaria para que la gente de las ciudades y sector rural se proteja de las inundaciones por lluvias y de los aluviones que pueden provocar las intensas lluvias y evacuar a tiempo a los afectados. LAS ACCIONES DE PROTECCION DEBEN SER AHORA, TIENE QUE SER PREVENTIVA NO REACTIVA.

EDULCORANTES ARTIFICIALES Y EL RIESGO EN LA SALUD

Los edulcorantes son sustancias usadas para reemplazar el azúcar en bebidas y alimentos. Pueden ser de dos tipos: naturales y artificiales.

Los edulcorantes naturales son alternativas naturales para sustituir el azúcar entre los que están:

  • Stevia: obtenida de la planta Stevia Rebaudiana Bertoni, se consigue en polvo y en gotas. Tiene la capacidad de endulzar 300 veces más que el azúcar tradicional y, además, es libre de calorías.
  • Taumatina: un poder endulzante aproximado de 2000 a 3000 veces más que el azúcar tradicional. Como está compuesto de proteínas, no tiene la capacidad de aumentar la glucemia y no promueve la producción de grasa.
  • Xilitol: es un tipo de azúcar de alcohol, así como el maltitol, el eritritol y el sorbitol. Este no afecta los dientes y tiene menos calorías que el azúcar, teniendo alrededor de 8 calorías para cada cucharadita del producto.[1]

Los edulcorantes artificiales son sustancias químicas que sustituyen el azúcar que pueden ser calóricos y no calóricos

No calóricos:

  • Sacarina: endulza entre 300 y 500 veces más que el azúcar. Además, es libre de calorías y apta para personas con diabetes.
  • Aspartamo: su poder edulcorante es entre 150-200 veces superior al del azúcar de mesa. No es recomendable cocinar, pues pierde su sabor a temperaturas elevadas.

Calóricos:

  • Fructosa. Dos veces más endulzante que el azúcar.
  • Polioles: Muy utilizados en caramelos “sin azúcar, pasteles y helados.[2]

Riesgos en la salud de los edulcorantes artificiales

Diversos trabajos recientes han analizado la posible relación entre el consumo de bebidas endulzadas artificialmente y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluido el accidente cerebrovascular. Una investigación sistemática y meta-análisis publicada en 2025, que abarcó más de 1,2 millones de participantes, encontró que quienes consumían al menos una de estas bebidas al día presentaban un mayor riesgo de mortalidad por causas cardiovasculares y de sufrir un accidente cerebrovascular, en comparación con quienes lo hacían con menor frecuencia.

En cuanto al riesgo de demencia, una publicación de la revista Neurology, que examinó a 12.700 adultos, reveló que un consumo elevado de edulcorantes artificiales, como aspartame, sacarina, acesulfame K, eritritol, xilitol y sorbitol, se asoció con un declive más rápido en la función cognitiva global, especialmente en memoria y fluidez verbal. Este efecto fue más pronunciado en personas con diabetes, pero también se observó en participantes menores de 60 años sin esta condición.

Cómo impactan los edulcorantes en el microbiota intestinal

Estudios han señalado recientemente que genera alteraciones en el equilibrio de las bacterias presentes en el intestino. Estos compuestos, como la sucralosa, el aspartamo y la sacarina presentaban una reducción en la riqueza bacteriana y cambios en la composición del microbioma intestinal en comparación con quienes no los consumían. Estas alteraciones, que incluyeron una disminución de bacterias beneficiosas, no se registraron en el grupo control, integrado por participantes que no ingerían edulcorantes ni azúcar.

El caso del neotamo, un edulcorante de última generación y derivado del aspartamo, ha sido particularmente relevante en estudios recientes. Investigaciones de laboratorio han comprobado que puede dañar directamente las células que recubren el intestino y transformar el comportamiento de bacterias habitualmente benignas. Se vuelven capaces de adherirse con mayor facilidad a las células intestinales, formar biopelículas y, en ocasiones, invadir y destruir dichas células, lo que incrementa el riesgo de inflamación, diarrea e incluso infecciones sistémicas si las bacterias alcanzan el torrente sanguíneo.

A concentraciones bajas, similares a las que podrían encontrarse en la dieta diaria, se observó que la alteración de la barrera intestinal puede facilitar la entrada de bacterias y aumentar la susceptibilidad a infecciones. Estos resultados son consistentes con los efectos descritos para otros edulcorantes tradicionales, lo que sugiere que tanto los compuestos antiguos como los de última generación pueden afectar la microbiota y la salud intestinal.[3]


[1] https://www.alqueria.com.co/blog-nutricion-bienestar/que-es-un-edulcorante

[2] Idem

[3]Salud intestinal bajo la lupa: los edulcorantes artificiales podrían alterar el equilibrio del organismo – Infobae

LA NUEVA CANASTA BÁSICA DE CONSUMO Y LA MEDICIÓN LA INFLACIÓN

Luis Rosero M.

La inflación, en un país, se mide a través de la evolución del costo de la canasta básica de consumo, con la que se elabora el índice de precios de consumidor (IPC) que, a su vez, nos refleja la variación mensual o anual de los precios de los diferentes productos y servicios que se incluyen en dicha canasta. Una correcta medición de la inflación debe incluir una canasta de bienes representativa del consumo de las familias, un año base adecuado, una ponderación correcta del IPC, una muestra regional representativa y una recolección certera de la información. Pueden surgir distorsiones en la medición de la inflación si estos cinco elementos carecen de las técnicas estadísticas adecuadas.

El INEC actualizó la Canasta Familiar Básica de Consumo (CFBC), en julio de 2026, eliminando ciertos bienes y servicios y agregando otros. Ahora, la CFBC es más representativa que la anterior, que ya tenía más de 44 años (noviembre de 1982, 75 bienes y servicios), e incluye a 98 bienes y servicios, algunos de los cuales son nuevos como transporte en taxi, internet, fundas para basura. También, en la metodología, se establece para la medición del costo de la canasta a una familia de 4 miembros en la que al menos uno recibe ingresos por su trabajo, en la anterior canasta se consideraba 1.6 perceptores de ingreso. Esta actualización representa una corrección para medir adecuadamente el costo de la canasta. Si esta no fuera representativa o los grupos de bienes y servicios no tienen una adecuada representación podría subvalorarse el costo de la canasta y consecuentemente incidirían para una medición subvalorada de la inflación.

El INEC estableció como año base julio 2025 – junio 2026 adoptando la Clasificación del Consumo Individual por Finalidades de la ONU que clasifica los gastos de consumo de hogares en categorías homogéneas utilizando 13 grupos. Para los cambios metodológicos, que introdujo el INEC, en la medición de la inflación contó con la asesoría de la CEPAL. El costo de la CFBC a julio fue de US$ 825.17, subdividiéndose en 6 grupos y subgrupos principales de bienes y servicios: alimentos y bebidas ($ 355.27), vivienda y servicios básicos ($ 278.29), vestimenta ($ 72.34), cuidado personal y salud ($ 70.44), educación ($ 26.56) y productos de limpieza ($ 22.25). Es la primera medición del costo de vida con la nueva CFBC. Según estos datos el costo en alimentos representó 43%, vivienda 33.7% y vestimenta 8.8%. Estos tres rubros representan el 85.5% del costo de la canasta. Para conocer cada uno de los grupos de bienes y servicios son representativos habría que conocer los bienes y servicios que se incluyen en cada grupo. De manera general, se puede señalar que si en esos 3 grupos se gasta el 85.5% la canasta sería representativa. Pero si vemos el gasto de servicios de alimentos fuera del hogar que fueron $ 46.05%, parece estar sobre representado ya que alcanza el 13% del total del grupo.

En cuanto a la muestra regional se incluyen 9 ciudades: que incluyen las 3 ciudades más grandes, 5 ciudades intermedias y una pequeña catalogadas por su población. ¿Por qué se incluye a Esmeraldas con una población de 155.487 ecuatorianos y no Riobamba que tiene 177.213 habitantes? O mejor aún, por qué no se incluye a las dos.

El INEC ha dado pasos metodológicos importantes para la elaboración de estadísticas con medición adecuada. Si bien el cambio de la canasta básica familiar de consumo es acertada y es un avance para medir la inflación es necesario revisar, por ejemplo, la muestra regional. La nueva metodología para medir la inflación debe darnos repuesta de los factores económicos que inciden en una inflación negativa. Así, en el año 2025 hubieron 3 meses de inflación negativa: enero, noviembre y diciembre. En lo que va del año 2026, se registraron dos inflaciones negativas en mayo y julio (aunque, la del primer mes del segundo semestre no son comparables con las de los meses anteriores a julio). Cuando esto ocurre, resulta que baja el costo de la canasta básica familiar de consumo. Un sistema de medición estadístico, en este caso de la inflación, debe ser confiable para que sea creíble y tener independencia en las estadísticas oficiales.