Luis Rosero M.
La reactivación de la guerra entre EE.UU e Irán, aumentó los precios internacionales del petróleo y, estos a su vez, presionarían al alza el precio interno de las gasolinas y diésel, en el país, mientras continue el conflicto y siga cerrado el estrecho de Ormuz. EE.UU. con sus ataques continuos quiere llevar a Irán a la mesa de negociaciones mientras que este busca hacer valer su posición estratégica.
EE.UU. reinició la guerra contra Irán y el presidente estadounidense ya notificó al Congreso de la iniciación y duración del conflicto por dos meses ¿Por qué es importante esto para el país? Hay varias razones, una es la influencia que la guerra incide en el precio internacional del petróleo y derivados que, a su vez, influye en los precios de los combustibles y derivados en el país. En efecto, después de seis días continuos de los ataques estadounidenses a Irán el precio internacional del petróleo WTI, al cierre, alcanzó US$ 82.49 el barril que representó un aumento 4.5%, respecto al cierre del jueves 16 de julio, con una suba de US$ 3.54 en dólares, lo que influyó a que la gasolina, en EE.UU., subiera a cerca de US$ 4 y el diésel aumentará a más de US$ 5 el galón. Aunque estos combustibles tienen su propia dinámica y hay un control oligopólico de sus precios, a pesar del surgimiento de las distribuidoras de combustibles a bajo costo.
Como consecuencia, el precio de referencia del petróleo WTI, para el país, en su apertura fue de US$ 80, el viernes 17 de julio. Este precio implica doble impacto para Ecuador, por un lado, aumenta los ingresos petroleros y, por otro, se elevan el precio de los derivados, con lo que el ingreso neto petrolero sería menor pues tiene que comprar nafta, diésel premium y otros derivados. En todo caso, queda un saldo favorable que ingresan a la caja fiscal mientras el precio este por arriba de US$ 53.47 que fue fijado en el presupuesto del estado de 2026. Estos ingresos adicionales podrían distribuirse en varios rubros, entre ellos la inversión pública. Esta pasó de US$ 526 millones ejecutados, en el primer semestre 2025, según el Plan Anual de Inversión, y ejecutó 636 millones hasta junio de este año, en tanto que la inversión extranjera llegó a 431 millones. Datos que revelan el bajo nivel inversión pública y que no decir de la extranjera. Por ello, por ley los GADs están obligados a realizar inversión hasta el 70% de su presupuesto y además deben terminar la obra pública de los ex alcaldes y ex prefectos.
Esta subida del precio internacional del petróleo, a su vez, podría aumentar el precio de los combustibles en el país en el periodo 12 ago – 11 setiembre si continua el conflicto y sigue cerrado el estrecho de Ormuz. Con el decreto 444 el gobierno introdujo un nuevo mecanismo para la fijación de éstos y la reducción de precios favorezca a los consumidores en un menor tiempo posible. Para que este se active es necesario que se cumplan tres condiciones: que el Precio Paridad de Importación (PPI) tenga una baja acumulada de, por lo menos, 15% durante dos periodos anteriores; que el PPI (trimestral) haya acumulado una suba igual o al menos de 50% en tres periodos consecutivos y que la variación entre el Precio de Venta en Terminal (PTn-1) y el PTn, a determinar, alcance el máximo de subida de 5% permitido mensualmente. La baja mensual no puede ser mayor a 1.5%. Para que deje de aplicarse el mecanismo debe ocurrir cualquiera de estas condiciones: el PPI a calcularse sea < o = al Precio de Venta en Terminal (PT) vigente; la variación mensual del PPI del período actual (PPIn) respecto al PPI del periodo inmediato anterior, sea positiva y el PTn sea < al Precio Base en terminal previsto en el Reglamento de Regulación de Precios de Derivados de Hidrocarburos. Por estas condiciones es mas probable que deje de aplicarse este mecanismo. Por las dos primeras condiciones de activación del mecanismo, no podría activarse en el período 12 ago – 11 de setiembre, lo cual implicaría que, en ese lapso, podría aumentar el precio de las gasolinas extra y eco así como el del diésel. Habría que esperar dos periodos para poder estimar una baja de estos combustibles. La baja de los 5 centavos en los combustibles señalados podría ser, cada dos meses, si se cumplen las condiciones señaladas. O sea. a la postre, habrá mas aumentos que bajas de precios de estos combustibles.
Si suben esos combustibles, habría más presión al alza del costo del pasaje urbano. Ya el Municipio de Guayaquil emitió una ordenanza para el alza del pasaje hasta 50 centavos, sin embargo, el Concejo Cantonal estableció un periodo de 180 días en el que se mantiene los 30 centavos y la Alcaldía pagará una compensación a los transportistas, y, en el Municipio de Quito, esta la posibilidad de que se incremente a el primer valor pero habría una compensación que sería pagado por éste dependiendo de las condiciones y beneficios que ofrezcan a los usuarios. El gobierno ya había anunciado que extendería un mes más la compensación para evitar el alza del pasaje. En consecuencia, cuando termite ésta, tendríamos presión para el alza del pasaje urbano y el de carga que aumentaría los costos empresariales incidiendo en la inflación del período 12 ago – 11 de setiembre. El INEC informó que la inflación mensual de junio fue de 0.79% y la anual 1.65%. Según este organismo, el Índice de Precios al Productor con petróleo, en junio de este año, tuvo una contracción de -2.03% principalmente por la variación negativa de electricidad, gas y agua y productos de agricultura y silvicultura, lo que implica una disminución en los precios de venta a nivel de fabrica o mayorista, lo que pudiera haber evitado una alza mensual mayor de la inflación en junio. Si en agosto ya no se paga la compensación a los transportistas, tendríamos presión por posible alza del pasaje y el aumento de la tarifa de carga que aumentaría los costos empresariales lo que a su vez presionaría al alza la inflación.
Los ataques continuos de EE.UU. a irán hacen prever que el conflicto podría terminar antes de los dos meses, ya que este tiene un costo político por la proximidad de las elecciones en USA. En el país, el gobierno, con los recursos adicionales de la suba del petróleo, podría extender unos meses más el pago de la compensación a los transportistas para evitar el alza del pasaje urbano, que también tiene un costo político. Pero en todo caso, con el alza del precio de la gasolina extra que a su vez reduce su ingreso disponible sale afectada la clase media, si hay alza del pasaje se perjudican los pobres, además del alza del costo de la canasta básica de consumo familiar y también al aumentar la tarifa del transporte de carga aumentan los costos empresariales. O dicho de otra manera, sale favorecido el gobierno por el aumento de los ingresos netos petroleros pero como distribuirá esos recursos es importante decisión pues podría reducir el déficit fiscal, aumentar la inversión pública o política social.










