OTROS RIESGOS PARA LA SALUD AL CONSUMIR ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS

En la nota anterior sobre señalamos la necesidad de la identificacion de los alimentos ultraprocesados a fin de prevenir las enfermedades que causan. El dr. Miguel A. Guagnelli, endocrinologo pediatria mexicano, publicó en su página en Facebook un resumen de la conferencia Alimentos ultraprocesados: definición, niveles y tendencias del consumo, efectos en la salud e implicaciones de política dictada por el dr. Carlos A. Monteiro (Universidad Sao Paulo, Brasil) en el marco de la 64.ª Reunión Anual de la ESPE 2026 – 8-10 de septiembre de 2026, celebrada en Marsella, Francia. Para complementar el conocimiento y efectos de estos alimentos en la salud reproducimos dos laminas de power point de su conferencia.

El dr. Guagneli, en su facebook, hizo un comentario final en su publicación: «Creo que no se trata de condenar los ultraprocesados ni de tener miedo de comerlos. Se trata de entender mejor lo que comemos para poder tomar mejores decisiones.»

ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS, DAÑO A LA MICROBIOTA Y RIESGO EN LA SALUD

Imagen tomada de página en Facebook de Juan Julián Carballo Espinosa

La alimentación es un factor muy importante en la salud. Comer sano es fundamental, la dieta diaria debe contener alimentos frescos, frutas, verduras, fibra, grasas insaturadas y proteínas. Los alimentos ultraprocesados son un riesgo para la salud y pueden causar enfermedades mortales que se convierten en un serio problema de salud pública. Por eso los gobiernos buscan advertir a la población informando de los efectos de estos productos sobre el organismo. Así, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de México, en su página web, previene a la comunidad:

“Se denominan ultraprocesados a todos aquellos productos que han sufrido, a partir de técnicas industriales, alteraciones en su forma natural; estos alimentos tienen, en general, un alto contenido en sodio, azúcares añadidos, grasas saturadas y grasas trans, atribuyendo una mayor densidad energética y menor aporte de fibra, vitaminas y minerales.

Además de utilizar ingredientes como aceites y grasas, azúcares y sal para su elaboración, estos productos reciben aditivos (conservadores, texturizantes, saborizantes, edulcorantes) que permiten mejorar sus características organolépticas (sabor, olor, textura), favorecer su apariencia y prolongar su vida útil a través de la prevención de la proliferación de microorganismos.

Los procesos e ingredientes utilizados durante su elaboración tienen como objetivo ofrecer precios bajos para el consumidor por su bajo costo en la producción, mejorar su palatabilidad confiriendo propiedades sensoriales atractivas sobre el alimento original, crear productos accesibles para su consumo e innovar con diferentes opciones en el mercado.

Por su versatilidad en la industria de alimentos, los productos ultraprocesados engloban una amplia gama de alimentos y bebidas preenvasadas como:

  • alimentos listos para comer (comida rápida o congeladas);
  • botanas (papas fritas, cacahuates, palomitas);
  • bebidas con azúcares añadidos (jugos de frutas, refrescos, yogurt de frutas, bebidas energéticas, sobres para preparar bebidas);
  • productos de pastelería y panadería (galletas, pan dulce, pasteles, barras de cereal);
  • confitería (dulces o chocolates);
  • aderezos para ensaladas y salsas instantáneas;
  • cereales de caja.

Estos productos se pueden identificar a través de la lista de ingredientes registrada en los alimentos, donde se debe de garantizar la presencia de cinco o más ingredientes, considerando dentro de los primeros ingredientes aquellos que se encontrarían fácilmente en preparaciones culinarias, y a mitad o dentro de los últimos ingredientes, los aditivos.

La importancia de la identificación de los alimentos ultraprocesados radica en la prevención de enfermedades relacionadas con su consumo en exceso, la participación activa del consumidor en la toma decisiones informadas en la compra-venta de estos alimentos y la adaptación de una dieta correcta y sostenible en el tiempo.”[1]

Otra publicación del ISSSTE señala que “El consumo de estos productos esta relacionado con afecciones como la diabetes, la obesidad, las  enfermedades cardiovasculares y coronarios así como ciertos tipos de cáncer.”[2]

La dra. española María de La Puerta opina que los aditivos, conservantes, colorantes, gasificantes que contienen los alimentos ultraprocesados tienen un impacto sobre la microbiota. Un estudio concluyó que estos alimentos producen un desorden en la microbiota, promueven la inflamación y predisponen la aparición de muchas enfermedades.[3]


[1] https://www.gob.mx/issste/es/articulos/productos-ultraprocesados-y-como-identificarlos?idiom=es

[2] https://www.gob.mx/issste/articulos/riesgos-del-consumo-excesivo-de-ultraprocesados?idiom=es#:~:text=El%20consumo%20de%20estos%20productos,como%20ciertos%20tipos%20de%20c%C3%A1ncer.[3]http://www.doctoradelapuerta.com

MEDICAMENTOS  QUE AFECTAN A LA MICROBIOTA

En notas anteriores publicamos, en base a criterios médicos, que hay medicamentos que alteran o dañan la microbiota como los antibióticos[1]; hay otro tipo de fármacos como los antinflamatorios no esteroides, inhibidores de la bomba de protones, antidiabéticos, estatinas, biguaridas y antipsicóticos [2] que también dañan la microbiota y para completar el cuadro de estos medicamentos presentamos un gráfico que completa y resume los medicamentos agresivos de la microbiota.


En la página web señalada se publican comentarios sobre los AINES y antibióticos y los daños que provocan a la microbiota:

“Entre los fármacos más prescritos y que más agreden a la microbiota se encuentran los inhibidores de la bomba de protones (IBP). Este grupo de fármacos tiene como objetivo la disminución de la secreción ácida del estómago, por lo que se emplean para el tratamiento y la prevención de úlceras gástricas y duodenales. Sin embargo, se utiliza para evitar la acidez estomacal de un día puntual. Además, esa idea de “protector” hace pensar al paciente que sirve para cualquier molestia gastrointestinal producida por la toma de fármacos. Por ello, hay una tendencia a su uso con la toma de, por ejemplo, antibiótico. Su uso se prolonga en el tiempo destruye la microbiota y produce efectos secundarios como son las cefaleas, dolor abdominal, diarrea, náuseas y estreñimiento”[3]


[1] https://ecosocial.blog/2026/06/30/afectaciones-de-la-microbiota-ii/

[2] https://ecosocial.blog/2026/07/07/afectaciones-de-la-microbiota-iii/

[3] https://www.medibiotix.es/consejos-para-mejorar-tu-salud/medicamentos-agresivos-con-la-microbiota

LOS EMULSIONANTES EN LOS ALIMENTOS y EL RIESGO EN LA SALUD

La industria alimenticia utiliza una serie de aditivos (sustancia que se agrega a los alimentos para cumplir una función específica en las distintas etapas de producción[1]) en entre los que incluyen los emulsionantes que tienen la propiedad de poder mezclar ingredientes que generalmente permanecen separados, ej. agua y aceite, grasa y aceite. Una definición funcional de estos establece que: “Un emulsionante alimentario es una sustancia que estabiliza mezclas de dos o más líquidos inmiscibles, generalmente aceite y agua, al reducir la tensión superficial entre ellos e impedir su separación. Sin un emulsionante, los ingredientes a base de aceite y agua en un producto alimenticio se separarían rápidamente, dando como resultado un producto inestable e inaceptable comercialmente.”[2]

Funciones clave de los emulsionantes en los alimentos:[3]

  • Estabilizar emulsiones de aceite en agua (mayonesa, aderezos para ensaladas, sopas).
  • Estabilizar emulsiones de agua en aceite (mantequilla, margarina, cremas para untar).
  • Mejora la textura, la sensación en boca y la consistencia en los alimentos procesados.
  • Prolonga la vida útil evitando la separación de fases y el deterioro.
  • Favorece la aireación en productos que requieren la incorporación de aire (nata montada, helado, masas para pasteles).
  • Interactúa con el almidón y las proteínas para modificar la textura y mejorar la manipulación de la masa.

A pesar de que tienen aspectos funcionales en la producción de alimentos tienen algunos riesgos para la salud como el polisorbato 80 que se emplea en la fabricación de helados, salsas y aderezos, productos de panadería, bebidas saborizadas, postres lácteos, crema batida y manteca vegetal. Este emulsificante daña la barrera intestinal en función de la concentración y alteran la expresión ARNm[4] que ocurre cuando cambian la cantidad, estabilidad o procesamiento de esta molécula, que modifica la producción final de proteínas. Estas alteraciones se dan por modificaciones químicas, control y degradación, interferencia por ARN, procesamiento y empalme. (https://www.sciencedirect.com/topics/biochemistry-genetics-and-molecular-biology/mrna-expression-level)

En la elaboración de helados el polisorbato 80 (E433) es el emulsionante mas utilizado y sirven en sus tres etapas:

  • En la preparación de la mezcla: los emulsionantes ayudan a homogeneizar la fase grasa y a         estabilizar la emulsión de aceite en agua antes de la congelación.
  • Durante la congelación y la aireación: los emulsionantes desplazan las proteínas adsorbidas de las superficies de las gotas de grasa, promoviendo una coalescencia parcial controlada de la grasa durante el batido, lo que estabiliza las burbujas de aire y crea la textura suave y cremosa característica.
  • Durante el almacenamiento en congelación: los emulsionantes reducen el crecimiento de cristales de hielo (recristalización), manteniendo una textura suave durante las fluctuaciones de temperatura en la cadena de frío.[5]

Un estudio de sobre el polisorbato 80 encontró que “se ha asociado con varios eventos adversos. En los alimentos, pequeñas concentraciones de polisorbato 80 no digerido pueden aumentar la translocación bacteriana a través del epitelio intestinal, una posible explicación para el aumento observado en la incidencia de la enfermedad de Crohn [ 34 ]. En formulaciones de medicamentos, el polisorbato 80 se ha implicado en varias reacciones sistémicas (p. ej., hipersensibilidad, anafilaxia no alérgica, erupción cutánea) y eventos adversos en el sitio de inyección e infusión (ISAE; p. ej., dolor, eritema, tromboflebitis) [ 3 , 35 , 36 , 37 ]. El polisorbato 80 también se ha implicado en casos de toxicidad renal y hepática [ 38 , 39 , 40 ].”[6]

Otro emulsionante es el carboximetilcelulosa (CMC):

  • Es un aditivo alimentario (conocido como E-466) o goma de celulosa.
  • Funciona como espesante, estabilizante y emulsionante.
  • Se añade a helados, salsas, productos dietéticos y alimentos bajos en grasa para mejorar su textura.
  • También se usa de forma segura en gotas para los ojos (lágrimas artificiales) y medicamentos. [1, 2, 3, 4, 5][7]

Una investigación del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Georgia, INSERM (Francia) y la Universidad de Pensilvania encontró los efectos secundarios de este emulsionante:

  • Cambios en la flora intestinal: Alimentos con CMC pueden disminuir bacterias buenas y alterar el entorno del intestino.
  • Inflamación: Su consumo alto y prolongado se vincula con un aumento de la inflamación intestinal.
  • Salud general: Investigaciones preliminares asocian la alteración intestinal a largo plazo con un mayor riesgo de problemas metabólicos, aunque se necesitan más estudios en humanos.[8]

El dr. William Davis corrobora que tanto el polisorbato 80 y el  carboximetilcelulosa “no solo degradan el revestimiento mucoso, sino que también provocan cambios perjudiciales en las especies de la flora intestinal e incrementan la permeabilidad intestinal. Señala que no sabemos hasta que punto se aplica esto a emulsionantes potentes como carragenina, el propilenglicol y la lecitina”[9]


[1] Definición de la empresa Suministros Quimifood, publicación en Facebook

[2] https://www.ficsi.in/blog/what-are-emulsifiers-in-food/

[3] Idem

[4] https://www.vademecum.es/noticia-231005-los+emulsionantes+da+ntilde+an+los+intestinos_18822

[5] https://www.ficsi.in/blog/what-are-emulsifiers-in-food/

[6] https://link.springer.com/article/10.1007/s12325-018-0707-z

[7] https://jennytschiesche.com/blog/whats-so-bad-about-the-emulsifier-e466-or-carboxymethylcellulose-cmc

[8] https://www.sochob.cl/web1/un-aditivo-alimentario-ubicuo-altera-la-microbiota-humana-y-el-medio-intestinal/

[9] Superintestino, restaura tu microbiota para sanar, perder peso y rejuvenecer desde adentro, Penguin Random House Grupo Editorial, Buenos Aires, 2026

EDULCORANTES ARTIFICIALES Y EL RIESGO EN LA SALUD

Los edulcorantes son sustancias usadas para reemplazar el azúcar en bebidas y alimentos. Pueden ser de dos tipos: naturales y artificiales.

Los edulcorantes naturales son alternativas naturales para sustituir el azúcar entre los que están:

  • Stevia: obtenida de la planta Stevia Rebaudiana Bertoni, se consigue en polvo y en gotas. Tiene la capacidad de endulzar 300 veces más que el azúcar tradicional y, además, es libre de calorías.
  • Taumatina: un poder endulzante aproximado de 2000 a 3000 veces más que el azúcar tradicional. Como está compuesto de proteínas, no tiene la capacidad de aumentar la glucemia y no promueve la producción de grasa.
  • Xilitol: es un tipo de azúcar de alcohol, así como el maltitol, el eritritol y el sorbitol. Este no afecta los dientes y tiene menos calorías que el azúcar, teniendo alrededor de 8 calorías para cada cucharadita del producto.[1]

Los edulcorantes artificiales son sustancias químicas que sustituyen el azúcar que pueden ser calóricos y no calóricos

No calóricos:

  • Sacarina: endulza entre 300 y 500 veces más que el azúcar. Además, es libre de calorías y apta para personas con diabetes.
  • Aspartamo: su poder edulcorante es entre 150-200 veces superior al del azúcar de mesa. No es recomendable cocinar, pues pierde su sabor a temperaturas elevadas.

Calóricos:

  • Fructosa. Dos veces más endulzante que el azúcar.
  • Polioles: Muy utilizados en caramelos “sin azúcar, pasteles y helados.[2]

Riesgos en la salud de los edulcorantes artificiales

Diversos trabajos recientes han analizado la posible relación entre el consumo de bebidas endulzadas artificialmente y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluido el accidente cerebrovascular. Una investigación sistemática y meta-análisis publicada en 2025, que abarcó más de 1,2 millones de participantes, encontró que quienes consumían al menos una de estas bebidas al día presentaban un mayor riesgo de mortalidad por causas cardiovasculares y de sufrir un accidente cerebrovascular, en comparación con quienes lo hacían con menor frecuencia.

En cuanto al riesgo de demencia, una publicación de la revista Neurology, que examinó a 12.700 adultos, reveló que un consumo elevado de edulcorantes artificiales, como aspartame, sacarina, acesulfame K, eritritol, xilitol y sorbitol, se asoció con un declive más rápido en la función cognitiva global, especialmente en memoria y fluidez verbal. Este efecto fue más pronunciado en personas con diabetes, pero también se observó en participantes menores de 60 años sin esta condición.

Cómo impactan los edulcorantes en el microbiota intestinal

Estudios han señalado recientemente que genera alteraciones en el equilibrio de las bacterias presentes en el intestino. Estos compuestos, como la sucralosa, el aspartamo y la sacarina presentaban una reducción en la riqueza bacteriana y cambios en la composición del microbioma intestinal en comparación con quienes no los consumían. Estas alteraciones, que incluyeron una disminución de bacterias beneficiosas, no se registraron en el grupo control, integrado por participantes que no ingerían edulcorantes ni azúcar.

El caso del neotamo, un edulcorante de última generación y derivado del aspartamo, ha sido particularmente relevante en estudios recientes. Investigaciones de laboratorio han comprobado que puede dañar directamente las células que recubren el intestino y transformar el comportamiento de bacterias habitualmente benignas. Se vuelven capaces de adherirse con mayor facilidad a las células intestinales, formar biopelículas y, en ocasiones, invadir y destruir dichas células, lo que incrementa el riesgo de inflamación, diarrea e incluso infecciones sistémicas si las bacterias alcanzan el torrente sanguíneo.

A concentraciones bajas, similares a las que podrían encontrarse en la dieta diaria, se observó que la alteración de la barrera intestinal puede facilitar la entrada de bacterias y aumentar la susceptibilidad a infecciones. Estos resultados son consistentes con los efectos descritos para otros edulcorantes tradicionales, lo que sugiere que tanto los compuestos antiguos como los de última generación pueden afectar la microbiota y la salud intestinal.[3]


[1] https://www.alqueria.com.co/blog-nutricion-bienestar/que-es-un-edulcorante

[2] Idem

[3]Salud intestinal bajo la lupa: los edulcorantes artificiales podrían alterar el equilibrio del organismo – Infobae

UBICACIÓN DE LA MICROBIOTA EN EL CUERPO HUMANO

La microbiota, el conjunto de microrganismos como bacterias, arqueas, eucariotas y virus contribuyen a la mejoría de la salud fortaleciendo el sistema inmunitario. En el cuerpo humano se localiza en la boca, piel, pulmones, sistema digestivo, sistema urinario y, en mujeres, vagina. En cada uno de estos sitios hay microrganismos específicos como muestra el gráfico publicado en la Revista Medicina y Salud de Puerto Rico, pero tomado de una publicación de la UNAM.

SUPLEMENTO PRIOBIOTICO

El suplemento probiótico de Garden of Life (USA) contiene 14 priobióticos y 2 prebióticos con 25 billones CFU que contribuye a la salud imunitaria y balance digestivo. Los probióticos  y prebióticos sirven para:

PROBIOTICOBENEFICIOS
Lactobacillus: (17 Billion) 
Acidophilus La-14Es una cepa probiótica muy resistente que sirve para equilibrar la microbiota intestinal y vaginal (1)
Plantarum Lp-115Ayuda a mejorar la salud del intestino, fortalece las defensas y cuida el bienestar general del cuerpo (2)
Gasseri Lg-36 Se utiliza como suplemento dietético para favorecer la salud digestiva e inmunológica (3)
Paracasei Lpc-37capaz de restaurar la microbiota y prevenir diarreas tras el tratamiento con antibióticos (4)
Bulgaricus Lb-87Ayuda a la descomposición de los alimentos, a regular los movimientos intestinales y a tener una mejor absorción de nutrientes (5)
Brevis Lbr-35Contribuye a la salud digestiva , el equilibrio de la microbiota y la función inmunológica (6)
Casei Lc-11Ayuda a mejorar la salud intestinal, apoyar el sistema inmunitario y reducir la inflamación (7)
Ramnosus Lr-32Ayuda a mantener la salud intestinal, apoya el sistema inmune y protege la barrera del cuerpo (8)
Salivarius Ls-33Ayuda a equilibrar la flora intestinal, reducir la inflamación y apoyar las defensas del cuerpo (9)
Bifidobacterium:(8 Billion) 
Lactis BL818Ayuda a mejorar la salud del intestino, apoya la digestión y fortalece las defensas del cuerpo (10)
Bifidum Bb-06Ayuda a mejorar la salud digestiva, apoyar el sistema inmune y equilibrar la microbiota intestinal (11)
Breve Bb-03Contribuye a equilibrar la flora intestinal, reducir la duración de la diarrea aguda y apoyar el sistema (12)
Infantis Bi-26Ayuda a mejorar la salud del intestino, apoya el sistema de defensa y descompone los azúcares de la leche materna (13)
Longum Bl-05Contribuye a mejorar la salud digestiva, apoya el sistema inmune y reduce la bajada de defensas por el ejercicio intenso (14)
FIBRA PREBIOTICA 
Organic PotatoLa fibra prebiótica de la papa, conocida como almidón resistente, sirve para alimentar las bacterias buenas del intestino, mejorar el azúcar en la sangre y dar más saciedad (15)
Organic AcaciaTomar acacia, en forma de goma de acacia o goma arábiga, aporta grandes beneficios como mejorar la digestión, cuidar la salud intestinal y ayudar a controlar el colesterol (16)

(1)https://healthsciences.iff.com/es/nuestros-productos/howaru/howaru-premium-probiotics/howaru-la-14

(2) https://www.boiron.es/nuestros-consejos-de-salud/lactobacillus-plantarum

(3) https://www.oasishealth.app/search/ingredient/11034

(4) https://www.39ytu.com/expertos/bacteria-lactobacillus-paracasei

(5)https://pavia.com.mx/blogs/vida-saludable/lactobacillus-bulgaricus?srsltid=AfmBOorLlr66jbeTqNDMz4frPFwsyg3INXh_QOwjiXUDOjjVQ9SgeRye

(6) https://www.google.com/search?q=lactobacillus+brevis+Lbr-35&oq=lactobacillus+brevis+Lbr-35&gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIKCAEQABgTGBYYHjIHCAIQABjvBTIHCAMQABjvBTIHCAQQABjvBTIHCAUQABjvBdIBCTIxNjE2ajBqNKgCA7ACAfEFxGZtQ6SzNd4&sourceid=chrome&source=chrome.ob&ie=UTF-8

(7) https://www.webmd.com/vitamins-supplements/lacticaseibacillus-casei

(8) https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0003996921001370

(9) https://www.webmd.com/vitamins-supplements/ligilactobacillus-salivarius

(10) https://www.codeage.com/es/products/raw-probiotic-whole-food-probiotics-enzymes-wild-kefir?srsltid=AfmBOopw__8D1TJhMuel0qpvn1SkKnUK4CyfM-ZjNECJ3DmY8WLR7y43

(11) https://www.sciencedirect.com/topics/medicine-and-dentistry/bifidobacterium-bifidum

(12) https://cuure.com/es/ingredientes/bifidobacterium-breve-br03)  

(13) https://clinicaltrials.gov/study/NCT05952076

(14) https://lifenutrition.com/blogs/life-nutrition-nutritionist/bifidobacterium-longum-bl-05-a-probiotic-hero-for-your-child-s-immune-defense

(15) https://www.tiktok.com/@nutri.recipes/video/7574226523910196500?lang=es

(16)  https://es.iherb.com/blog/acacia-uses-and-health-benefits/1958

BREVE RESEÑA DEL LIBRO SUPERINTESTINO DE W. DAVIS

Luis Rosero M.

El libro Superintestino (Penguin Random House, 2026), del cardiólogo William Davis, trata de las alteraciones que la vida moderna ha provocado al microbioma intestinal (antes llamado flora intestinal), en relación al que tenían nuestros ancestros, reduciendo su diversidad de microrganismos benéficos y efectos dañinos causados por las especies bacterianas malignas, generando una serie de patologías. A lo que suma, el estilo de vida actual que además ha incidido en la salud del microbiama. El autor destaca que hay que reconstruirlo para curar algunas enfermedades. Para ello, propone un programa basado en una dieta saludable, probióticos, bebidas y alimentos fermentados, hierbas y especias, etc. que permiten recuperar la microbiota intestinal devolviéndote la salud, energía, vigor, sueño reparador y el bienestar. El libro señala que las investigaciones y ensayos médicos muestran la importancia de la microbiota sana para mantener una buena salud. El libro explica paso a paso cómo obtener el diagnostico de enfermedades hasta la prescripción para curar, por eso divide el texto en cuatro partes. Todo suena bien, pero hay escaso conocimiento del microbioma, por eso, primero hay que explicar los términos médicos, para que a su vez sea entendible para la gente común.

El microbioma humano juega un papel importante en nuestra salud, sin embargo, es poco conocido. Esta la conclusión a la que llega una periodista, en un artículo[1], que entrevistó a dos doctorantes del IMT investigadore del microbioma, en países de Asia, África y A. Latina, a fin de determinar cómo este es afectado por los avances del mundo moderno, cómo cambia y su influencia en la dieta de tribus en esos países. ¿Pero que es el microbioma? Es el conjunto de microorganismos, con su respectivo material genéticopresente en el cuerpo humano. Eucariotas, arqueas, bacterias y virus que contribuyen al cuidado de la salud.[2] Se localiza en la piel, boca, sistema digestivo y aparato urogenital. Estos microrganismos cumplen algunas funciones como mejorar el sistema inmunitario, regular procesos metabólicos, producir ácidos grasos, generar vitaminas y proteger la mucosa gastrointestinal. El estilo de vida moderno ha alterado la microbiota (microrganismos, no incluye los genes del microbioma) y la dieta ha cambiado mucho, como la estadounidense, basada en alimentos procesados, cereales, comidas rápidas, bebidas azucaradas, snacks, etc. Este tipo de alimentación ha causado una serie de enfermedades: intestinales (colon irritable, colitis, etc.), metabólicas (diabetes y síndrome metabólico), infecciones virales que se tratan con antibióticos que alteran y dañan la microbiota[3], etc. Hay otros medicamentos que afectan el sistema digestivo, como el recetado para el reflujo gástrico, que reduce el ácido gástrico y si se toma continuamente puede provocar infecciones digestivas[4]; para la inflamación, se prescriben antinflamatorios no esteroideos (AINE) que podría desencadenar el SIBO; para el colesterol alto se recetan estatinas que aumenta la glucosa y provocan otros efectos secundarios. Concluye el autor que dicha dieta, esos medicamentos y otros afectan al intestino, la mucosa intestinal y conducen a la permeabilidad intestinal que puede derivar en la endotoxemia (toxinas bacterianas en el torrente sanguíneo) y alterar la microbiota que a su vez causa otras enfermedades modernas.                                                                    

En la segunda parte, el libro trata de tres enfermedades relativamente modernas: Disbiosis (desequilibrio de la microbiota por aumento de bacterias patógenas), SIBO (sobrecimiento bacteriano en el intestino delgado, por sus siglas en inglés) y SIFO (sobrecimiento fúngico en el intestino delgado, por sus siglas en inglés). La disbiosis se manifiesta con hinchazón abdominal, gases, etc. y, según el autor, aumenta el riesgo de colitis ulcerosa y cáncer de colon. El SIBO se forma por el ascenso de especies bacterianas dañinas, que están en el colon, al intestino delgado, lo que provoca, según el libro, una afectación de la mucosa intestinal, que a su vez genera el traslado de productos tóxicos de desechos hacia el torrente sanguíneo (endotoxemia). El autor señala que el SIBO puede ocasionar síndrome del intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, hígado graso, etc. El tratamiento con antibióticos, contribuye a generar una proliferación fúngica y causar infecciones que son difíciles de combatir. Además, el excesivo consumo de azúcar conlleva el riesgo de formación de hongos, afectar el tracto gastrointestinal e inducir el desarrollo del SIFO. Esta parte del texto termina con los tratamientos recomendados para tratar estas dos últimas enfermedades que incluyen antibióticos herbales, yogur fortalecido, aceites esenciales y probióticos bacterianos.

En la tercera parte, el autor plantea una serie de recomendaciones para restaurar tu flora intestinal. Por un lado, están las prohibiciones (eliminar alimentos procesados, edulcorantes, etc.), recomienda comer productos orgánicos, filtrar el agua potable, etc. Para restaurar la microbiota, prescribe cepas de probióticos específicos, con evidencia científica para tratar ciertas enfermedades, fibra y bebidas fermentadas entre los que destaca el yogur fortalecido. Finaliza, esta parte, señalando que consumas ciertos alimentos, incluidos en la dieta mediterránea, así como hierbas y especias que utiliza la comida latinoamericana.

En la cuarta y última parte, el autor estructuró el Programa Superintestino, de cuatro semanas. En la primera, busca eliminar los factores que alteraron la microbiota, que incluye las prohibiciones de la parte tres y tomar algunos nutrientes. Para la segunda semana, da la receta para preparar yogur con kéfir fortalecido con probióticos y la fermentación de vegetales. En tercera semana, agrega ciertos alimentos con fibras para alimentar a la microbiota y, en la última semana, añade cepas bacterianas para reducir la inflamación, el estrés y mejorar el sueño, fortalecer la fermentación de alimentos e incluso recomienda psicobióticos para mejorar el estado de ánimo. Termina esta parte con las recetas para preparar yogures fortalecidos, bebidas y batidos, platos y postres, debido a que no confía en los productos comerciales de lácteos fermentados y probióticos.

En síntesis, se trata de un libro que adopta una línea cercana a la medicina integrativa que, propone, entre otras, una buena nutrición, cambiar el estilo de vida así como protegerse del impacto de la contaminación del medio ambiente para mejorar la salud, recomienda consumir productos naturales,   alineándose con la tendencia de curar con alimentos, como el dr. William Lee,[5] usar alimentos funcionales y funcionalizados[6] y probióticos[7] y con una dieta saludable, productos naturales y su programa Superintestino, buscan, a través de la recuperación y restauración de la microbiota, curar ciertas enfermedades pero basados en la evidencia científica. Como ejemplo, están las publicaciones de la Organización Mundial de Gastroenterología[8],[9] que corroboran el uso de probióticos para tratar ciertas enfermedades. El autor trata con su programa, ya señalado, de restaurar la microbiota para curar la disbiosis, SIBO y SIFO que, según los testimonios en el libro, ha tenido éxito. Su propuesta basada en la evidencia científica es una alternativa a la medicina convencional.


[1] Interlandi, J. “Las bacterias del cuerpo tienen un lenguaje. Apenas empezamos a entender lo que dicen, NYT, 12/07/2026

[2] https://genotipia.com/microbioma-humano/

[3] Ver Montassier, E. “Cuando los fármacos se encuentran con los microbios: un dialogo bidireccional con las implicaciones terapéuticas” Microbiota 23, Octubre 2025, Biocodex, Microbiota Institute

[4] https://www.clinicbarcelona.org/noticias/uso-y-abuso-de-los-protectores-de-estomago

[5] Li, W. Comer para sanar, Penguin Random Editorial; Grijalbo Editorial, 2019

[6] https://www.mdpi.com/2072-6643/17/13/2153#Highlights

[7] Rubin, J., Axe, J. y Brasco, J. The probiotic diet, improve digestion, boost your brain health and supercharge your immune system, Destiny Image Publishers, INC., Pasadena, USA, 2023

[8] https://www.worldgastroenterology.org/guidelines/probiotics-and-prebiotics/probiotics-and-prebiotics-english

[9] https//riunet.upv.es/handle/10251/157949

YOGUR GRIEGO DE LECHE DE CABRA

El mercado de yogur griego se esta diversificando en el país: hay de leche de vaca, de oveja, de búfala y de cabra. La empresa Tob lanzó al mercado un yogur griego de leche de cabra. Según esta empresa este yogur:

Es un superalimento de fácil digestión y alto valor nutricional. Sus ácidos grasos de cadena corta y su estructura proteica única facilitan su asimilación, siendo ideal para personas sensibles a los lácteos de vaca. Además, es un potente antiinflamatorio natural. [1, 2, 3, 4, 5, 6]

Sus principales ventajas son:

·  Alta digestibilidad: Sus glóbulos de grasa son más pequeños y sus proteínas (caseínas) son diferentes a las de la leche de vaca, lo que disminuye significativamente la inflamación estomacal, el reflujo y el malestar digestivo. [1, 2, 3, 4]

·  Menor carga de lactosa: La leche de cabra contiene naturalmente menos lactosa que la de vaca, y el proceso de colado del yogur griego elimina aún más el suero, lo que lo hace mucho mejor tolerado por estómagos sensibles. [1, 2, 3]

·  Antiinflamatorio y probiótico: Es rico en péptidos bioactivos que ayudan a modular la respuesta inmunitaria y reducir la inflamación. Al ser fermentado, está repleto de probióticos vivos que fortalecen la microbiota intestinal. [1, 2, 3]

·  Rico en nutrientes: Aporta una gran cantidad de calcio biodisponible, fósforo, potasio y vitaminas (A, D y complejo B) que fortalecen el sistema óseo y cuidan la salud de la piel. [1, 2, 3]

·  Mayor saciedad: Gracias a su proceso de elaboración, concentra más proteínas que el yogur tradicional, ayudando a controlar el apetito y mantener estables los niveles de glucosa en sangre. [1, 2][1]

Al degustar este yogur se siente su cremosidad y rico sabor. Además, tiene la ventaja de no contener espesantes, ni preservantes, ni colorantes. Siendo un lácteo fermentado tiene probióticos que contribuye a diversificar la microbiota, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la digestión.


[1] https://www.google.com/search? q=bondades+del+yogur+griego+de+leche+de+cabra&sca_esv=e460172ede7430ac&sxsrf=APpeQnu1iAnMhatnGIN_enWqwb4-zUEuuw%3A1784596113769&ei=kcZearjOLqKyqtsP6sWYgAw&biw=1536&bih=695&ved=0ahUKEwj42rbLyuKVAxUimWoFHeoiBsAQ4dUDCBA&uact=5&oq=bondades+del+yogur+griego+de+leche+de+cabra&gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiK2JvbmRhZGVzIGRlbCB5b2d1ciBncmllZ28gZGUgbGVjaGUgZGUgY2FicmFIi0lQ3QpYmxRwAXgBkAEAmAG7AaAB1QmqAQMwLji4AQPIAQD4AQGYAgagAqEGwgIKEAAYRxjWBBiwA8ICBBAjGCfCAgUQABjvBcICCBAAGIAEGKIEwgIKECEYChigARjDBJgDAIgGAZAGCJIHAzEuNaAHvhyyBwMwLjW4B5cGwgcHMC4zLjIuMcgHGIAIAQ&sclient=gws-wiz-serp

PROPIEDADES DE LA LECHE DE CABRA

En el país ya se produce y comercializa leche de cabra. La empresa Tob Productos Lácteos lanzó al mercado una presentación de esa leche pasteurizada, de mil ml y cuenta con registro sanitario. Se ofrece en nuevos supermercados de Guayaquil. Es producida en Cayambe, provincia de Pichincha, región que es conocida por elaborar buenos productos lácteos. Por su contribución a la salud humana, consultamos con el portal del National Library of Medicine el informe “Explorando los beneficios para la salud y las propiedades funcionales de las proteínas de la leche de cabra“, de varios autores,[1] para conocer, con aval científico, las bondades de la leche de cabra.

Entre sus principales aspectos el abstracto del informe destaca:

“En comparación con las proteínas de la leche de vaca, las de la leche de cabra contienen niveles más altos de ciertos aminoácidos como el triptófano y la cisteína, manteniendo propiedades nutricionales similares….. Las investigaciones han demostrado que las proteínas de la leche de cabra ofrecen varios beneficios para la salud, incluyendo efectos inmunomoduladores, control de alergias, efectos antiinflamatorios y antioxidantes, así como propiedades antimicrobianas y anticancerígenas. Tienen el potencial de ser utilizadas como tratamiento para enfermedades autoinmunes, alergias y otros trastornos del sistema inmunitario debido a su capacidad para modular la producción de citoquinas y otros componentes del sistema inmunitario. Asimismo, sus propiedades antimicrobianas pueden ayudar a prevenir el crecimiento de bacterias dañinas y reducir el riesgo de infección.” 

En la etiqueta del producto se señala que contiene más proteína que la leche de vaca, es baja en lactosa y tiene más calcio y fósforo que dicha leche.


[1] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10563692/