COYUNTURA ECONÓMICA SE COMPLICA

Luis Roisero M.

El organismo meteorológico de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés) ha confirmado la iniciación de El Niño, bajó la proyección del crecimiento global, las exportaciones no petroleras y no mineras cayeron, en valor, en el primer cuatrimestre de este año y hubo una nueva alza de los combustibles, por cuarta vez consecutiva, que son shocks externos que empeorarían la coyuntura económica y social de este mes y los siguientes. Es urgente que se asignen fondos para prevención y auxilio a los damnificados del fenómeno natural y que la ayuda llegue a tiempo. Es necesario que el gobierno comande las acciones de mitigación y remediación y coordine con los COE nacional y provincial, GAD y juntas rurales para paliar los efectos destructivo de este fenómeno natural pensando primero en la gente.

La NOAA anuncio oficialmente que el fenómeno El Niño ya se esta desarrollando, en tanto que la Organización Meteorológica Mundial aumentó al 80% las probabilidades de que este fenómeno se desarrolle antes de agosto y con una intensidad moderada a fuerte. Con esto último coincide la NOAA proyectando que de El Niño puede alcanzar un nivel moderado o fuerte a finales de 2026. En un informe de la ONU, advirtió que hasta julio unas 2.6 millones de ecuatorianos se encontraran en situación de crisis o emergencia alimentaria (por las lluvias del invierno) que están en Guayas, Manabí y Los Ríos y estas condiciones se mantendrán entre agosto y noviembre de este año. El impacto del fenómeno natural agravaría dicha crisis. El informe plantea una serie de recomendaciones.

Por otro lado, el Banco Mundial (BM) rebajó la estimación del crecimiento global de 2026 a 2.5%, por la guerra de Irán, el ritmo más bajo desde la pandemia (2019) y advirtió que algunos países menos desarrollados acabarán siendo más pobre que en 2019. Como ya he señalado, el BM, en su informe, menciona que dicho conflicto ha provocado un aumento de los precios de la energía, presionando al alza la inflación y elevando los costos de financiamiento en todo el mundo. Además, el organismo señala que habrá efectos en cadena, como la elevación de los precios de los fertilizantes que a su vez incidirá en los precios de los alimentos. La UE solo crecerá 0.8%, EE.UU. 2.2% y China 4.2%. Estos datos son importantes para el país, pues estas dos regiones y la estadounidense son los principales mercados de las exportaciones del país.

Así, el menor dinamismo de estas regiones explicaría la contracción, en valor, de las exportaciones no petroleras y no mineras, en el primer cuatrimestre de este año. En efecto, éstas en valor se contrajeron 4% a pesar de que en volumen aumentaron. O sea, en promedio, el país vende menos, en valor, al exterior, aunque aumento el volumen de venta, lo que se explicaría por una caída de precios. Sin embargo, el sector acuícola (principalmente por el camarón) sigue expandiendo sus exportaciones que, en valor, aumentaron 10%. En cambio, las exportaciones agrícolas, en valor, de banano y plátano aumentaron, en valor 8.1%, pero se desplomaron las de cacao y elaborados teniendo una caída de 995 millones por la disminución del precio. En consecuencia, las exportaciones agrícolas cayeron 17%, lo que explica la caída en valor del total de las exportaciones no petroleras y no mineras. Esto influyó para una balanza comercial con saldo negativo.

Como ya señalé, en el artículo anterior, los precios de las gasolinas eco y extra aumentaron el 12 de junio. Con la fórmula que aplica Petroecuador el alza fue de 15 centavos subiendo a US$ 3.31 y el diésel aumentó a 3.25 el galón. El aumento del precio de las gasolinas presiona al alza el pasaje urbano e intra e interprovincial y afecta principalmente a la clase media, mientras que el alza del diésel aumenta los costos empresariales y el costo de carga de bienes. En tanto que, el aumento de los fertilizantes, presiona al alza el costo de los productos agrícolas.   Sin embargo, paradójicamente, el INEC anunció una inflación mensual negativa en mayo (-0.62%) y la variación anual bajó a 0.92%. La inflación de mayo puede implicar una caída de algunos precios de productos de la canasta básica familia (el informe del INEC señala que cayeron precios en las prendas de vestir y calzado [-0,0825%] y en alojamiento, agua, electricidad, gas y otros [-0,2192] ). Sin embargo, el Índice Nacional de Precios al Productor del INEC (INPP) tuvo una variación mensual de 1.23%, variación anual 11.20% y la variación acumulada fue 8.47%. El INPP es un indicador de variación de costos de producción, lo que implicaría o bien las empresas no trasladaron este incremento de costos a los precios o hay algún error en la medición del IPC. Con estos datos, si no tienen errores, la canasta básica familiar en abril de este año pasó de US$ 828, 97 a 821,47 o sea que se redujo en 7.5 dólares. Sin embargo, los precios de algunos productos de la canasta básica que se compran en comisariatos, supermercados o mercados siguen aumentando. Es poco creíble la cifra que publica el INEC sobre la inflación. En tanto que el empleo adecuado de marzo a abril de este año aumentó de 32.1 a 34.3% mientras que la tasa de subempleo se redujo muy levemente situándose en 19.5% en abril. Siguió la misma tendencia la tasa de otro empleo no pleno pasó de 34.8 a 33.9 entre marzo y abril de 2026.

El dato macroeconómico positivo fue que en abril se alcanzó un superávit de 960 millones de dólares por incremento de los ingresos del IVA y otros impuestos y el alza de los ingresos petroleros. Por eso, el presidente decidió quitar el ICE a la cerveza (36% de la población la bebe) por el mundial y por la cercanía de las elecciones seccionales.

En síntesis, un menor crecimiento de la UE, China y EE.UU. principales socios comerciales, podría derivar en menor nivel de exportaciones a esas regiones, lo que a su vez influiría en un menor crecimiento del país. Por otro lado, se anuncia la firma de un acuerdo para poner fin a la guerra contra Irán. Sin embargo, según expertos, la situación el estrecho de Ormuz tardaría uno seis meses en regularizarse, lo que implicaría que los precios del petróleo seguirían altos en ese periodo y después tenderían a la baja, lo que implica que seguirá en el país el alza de las gasolinas eco, extra y diésel, lo que induciría a aumento de pasajes urbanos, intra e interprovincial, cuando ya se elimine la compensación, y, además, el alza de transporte de carga elevaría los costos empresariales y, si sigue la subida de los fertilizantes, aumentarían los precios agrícolas, factores que presionarían al alza la inflación que afecta a las familias pobres y también a la clase media que recibe doble impacto (uno por el alza de los combustibles y otro por el aumento del costo de la canasta básica familiar). La situación económica y social se tornaría crítica a partir de noviembre en el que el Niño presentaría el nivel fuerte. De ahí, la urgencia de política de prevención y auxilio a los damnificados por el Niño para que la ayuda llegue a tiempo y se dé prioridad en la asignación de los fondos públicos para este fin humanitario. La prioridad en desastres es la población, la gente debe estar primero.

NUEVA ALZA DE COMBUSTIBLES, ARANCEL Y EL NIÑO IMPACTARÍAN LA ECONOMÍA Y POBLACIÓN

Luis Rosero M.

Este mes finaliza el primer semestre del año con la cuarta alza seguida de combustibles (desde que empezó la guerra EE.UU. e Israel contra Irán), la probabilidad de reimplantación de aranceles por EE.UU. y con la posibilidad de inicio del fenómeno El Niño, lo que vislumbra una coyuntura económica y social muy compleja. De darse este fenómeno natural, los efectos configuran, según su intensidad, un desastre para el país que debe prepararse para paliar los daños en la infraestructura física, cultivos, consecuencias mortales, heridos y damnificados. El gobierno debe liderar, coordinar la prevención y auxilio sobre todo a la población afectada.

Desde que se acordó una tregua el 8 de abril, han ocurrido ataques tanto de EE.UU. e Irán que pone en duda la firma de un acuerdo para dar termino al conflicto e incluso ayer Irán atacó a Israel, y continúan las negociaciones estancadas. Como consecuencia, el precio del barril del Brent se cotizó, en la mañana del 1 de abril, en US$ 95.6 mientras que el WTI se valoró en 92.5, en tanto que, al 3 de junio, llegaron a 97.9 y 97.47 respectivamente. Esta alza va a aumentar el precio de los combustibles del país. Las gasolinas extra y eco tienen un precio de US$ 3.164 que regirá hasta el 11 de junio. El 12 de este mes, estos combustibles subirían alrededor de 5% o sea cerca de US$3.32 mientras que el diésel, que tiene un precio de 3.12, pasaría a costar 3.276. Esta nueva alza golpea a la clase media. El gobierno estableció el pago de una compensación para transporte urbano, intra e interprovincial cuya vigencia vence este mes. No se estableció compensación para el transporte de carga. Como consecuencia, a partir del próximo mes el diésel seguirá fijándose con una formula gubernamental que establece una banda de máximo de 5% al alza y 10% a la baja. Consecuentemente, tendremos un aumento del costo del transporte tanto de pasajeros como de carga que, con el alza del diésel, aumentará los costos empresariales, presionando hacia arriba la tendencia inflacionaria. A eso, se suma el aumento del precio de los fertilizantes, por la guerra, que incidiría en el costo agrícola y que se trasladaría a los precios. A abril, la inflación anual alcanzó 2.60% y llegaría a más de 3%.

Previa a la eliminación del arancel de 10% que impuso Trump, la Oficina del Representante Comercial de EE.UU.(USTR), inició investigaciones para buscar otras vías para reimplantar este impuesto. Como resultado, encontró que 60 países no bloquean el ingreso de bienes producidos con trabajo forzado lo que, según USTR, distorsiona el comercio y perjudica a productores de ese país. Este organismo tomaría la decisión de imponer al Ecuador un arancel de 10%. Antes de aplicar la medida, el USTR recibe comentarios del público, hasta el 6 de julio, y realizará audiencias al siguiente día para tomar la decisión final. La resolución de este organismo establece excepciones para las exportaciones de café, cacao y sus derivados, banano, piña, aguacate y mango. Consecuentemente, a los otros productos que exporta el país se le aplicaría esta tasa con lo que corre riesgo otros productos principales como el camarón, flores y aceite de palma

Para complicar la coyuntura económica del tercer trimestre del año, el meteorólogo Ben Noll, utilizando la información del aumento de la temperatura del mar en las costas de Perú y Ecuador y las ondas Kevin, que mide la cantidad de aguas cálidas en esa zona, advirtió que el fenómeno El Niño se iniciaría en dos semanas, lo asemeja al fenómeno de 1997(fuerte) y concluyó que podría ser más fuerte que el de 1997. En cambio, la ONU proyecta, con una probabilidad de 80%, el inició del fenómeno natural entre junio y agosto. En tanto que, la Organización Meteorológica Mundial señala que hay 80% de probabilidades del que el fenómeno podría llegar en los próximos meses y se alargaría hasta finales de 2026. Las lluvias de ayer y hoy en Guayaquil y antes de ayer en Babahoyo, inusuales en este mes, parece ser el preludio para la iniciación del fenómeno El Niño y, de ser fuerte como predice Noll, las consecuencias serían catastróficas para el país. Ya hemos experimentado las fuertes lluvias, inundaciones, destrucción de infraestructura, pérdida de cultivos y los efectos mortales sobre la población.

En síntesis, con el nuevo incremento del precio de los combustibles y fertilizantes, aumentarían los costos empresariales y agrícolas elevando los costos de los pasajes urbano (ya el Municipio de Quito y Guayaquil anunciaron esa posibilidad) y de productos agrícolas, lo que a su vez presionaría al alza la inflación y, en consecuencia, el costo de la canasta básica familiar impactando en la economía familiar. Si el USTR decide ratificar la imposición de un arancel, parte de las exportaciones serían afectadas (camarón, flores y otras), lo cual podría restringir el nivel de exportaciones que a su vez incidiría en la tasa de crecimiento. Si ocurre El Niño, en el segundo semestre, y es fuerte, las consecuencias serían desastrosas para el país, en su economía y población. Esperamos que se ponga en marcha, la prevención, coordinación y la preparación gubernamental para el auxilio de damnificados y sectores económicos afectados.

SE ACERCA EL FENÓMENO EL NIÑO, ¿Y EL PAÍS ESTARÁ PREPARADO?

Luis Rosero M.

Los institutos meteorológicos y climáticos de EE.UU. y Europa alertan sobre el advenimiento del fenómeno El Niño que afectaría a países sudamericanos, en el que se incluye a Ecuador. Urge la prevención y los planes de contingencia para tratar de paliar los efectos sobre la infraestructura, cultivos y la población. Se torna urgente esta acción a fin de que el país pueda defenderse de este fenómeno natural y se prepare, sobre todo, para auxiliar a los damnificados. El gobierno debe prever los recursos económicos para cubrir todos los gastos que demande atender las consecuencias de este fenómeno.

El país sufre grave catástrofes cuando aparece este fenómeno. Recordamos El Niño de 1982-1983 y el reciente de 2023-2024, en que se produjeron fuertes impactos en la economía, infraestructura vial, cultivos, etc. causando muertes, heridos y damnificados, de los cuales tardó en recuperarse. El Centro de Predicción Climática de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE.UU. informó que hay 82% de probabilidad que se surja en julio, en su fase cálida, y se prolongue hasta febrero de 2027 en el hemisferio norte. Con la utilización de un nuevo satélite la NASA, ha captado la presencia de agua cálida, en gran proporción, que ha llegado al Océano Pacífico frente a Sudamérica (se acumulan frente a las costas de Colombia, Ecuador y Perú) y, a mediados de mayo, el nivel del mar en Perú ha subido más de 15 cm por arriba del promedio. La primera tendencia ha sido confirmada por la agencia meteorológica brasileña Metsul, que pronostica un niño fuerte. Estas son dos tendencias de la formación de El Niño y predicen que suele alcanzar su punto máximo entre noviembre y diciembre, lo cual podría afectar la celebración de las elecciones seccionales. En conclusión, la mayoría de los modelos predictivos del fenómeno apuntan a que se esta formando, pero no hay acuerdo sobre su intensidad.

Las medidas que ha tomado el gobierno por la posible llegada de EL Niño, hasta ahora, son tres. Declaró la alerta amarilla, dispuesta por la Secretaría de Riesgos que resolvió ordenar a los GAD activar los COE cantonales y provinciales, mientras que el COE Nacional dio un plazo de un mes a municipios y prefecturas para que presenten planes por el fenómeno de El Niño. Finalmente dispuso, a través del Ministerio de Energía, cortes de luz, en dos fines de semana, para mantenimiento preventivo del sistema eléctrico.

Respecto a los impactos del fenómeno en la generación de energía eléctrica, el experto Alejandro Jaya señala que, en los últimos tres niños, los caudales del Paute cayeron en los meses más críticos de la operación del sistema eléctrico nacional. Según sus datos “hay mayor demanda que llega a 5200 MW (día) y a 5400 (noche). Para sostener ese nivel de consumo, el embalse de Mazar, que es el regulador clave del sistema, necesita 100 metros cúbicos/s de manera sostenida. Pero los antecedentes no acompañan. En eventos fuertes de El Niño, los caudales han caído durante meses a rango de 50 a 80 metros cúbicos/s, insuficientes para la generación requerida hoy por el país.” A eso hay que agregar la erosión que causa el rio Coca, que pone en peligro a la central Coca Codo Sinclair y los oleoductos. Las fuertes lluvias de la semana pasada dañaron parte del dique permeable construido para atenuar la erosión de dicha central. Si hay intensas lluvias, en esas zonas, con el fenómeno de El Niño, aumentaría el riesgo de la central.

Respecto a la generación cuanta falta hacen, en esta coyuntura, los 251 MV que iban aportar los contratos fallidos con las empresas Progen y Austral. Pero no solo es un problema de generación, sino además de pérdida del 17% de energía en la transmisión y distribución eléctrica equivalente al 80% de la central Coca Codo Sinclair. Ecuador se ubica en sexto lugar de los países que pierden parte de la electricidad generada. La razón de esto es la sobrecarga de subestaciones, equipos obsoletos, robo de electricidad y falta de mantenimiento, lo cual requiere realizar con tiempo muchas acciones correctivas. Según un reporte de Primicias, el principal cuello de botella no esta en las líneas de transmisión, sino en las subestaciones, encargadas de transformar la electricidad de alto voltaje para que puede ser utilizada en hogares e industrias. O sea, en la distribución, por lo que Celec ordenó el mantenimiento del sistema eléctrico en dos fines de semanas. Pero eso, no parece ser suficiente pues requiere que se enfrente la sobrecarga de las subestaciones, cambio de equipos, tener stock de repuestos de transformadores y otros, así como más mantenimientos. Es importante que el gobierno vaya informando sobre la evolución del fenómeno para que la población pueda prepararse para enfrentarlo.

En conclusión, de acuerdo a la información de los organismos especializados en clima y la NASA hay probabilidades de un niño fuerte entre noviembre y diciembre. En consecuencia, las medidas tomadas hasta ahora, parecer ser, no suficiente para dicha magnitud del fenómeno. Se requiere recursos económicos y una acción coordinada entre la Secretaría de Riesgos, COE nacional y los GADs para que sea más eficiente las labores de prevención y auxilio cuando ocurra el fenómeno. Lo que muestran los datos y criterio de expertos es que el problema principal del sistema eléctrico no está en las líneas de trasmisión (que los cortes programados dieron mantenimiento) sino en la falta de generación y pérdida de energía en la transmisión y distribución (sobre todo) y que, si hay un niño fuerte, habría una baja de caudal en las zonas de la central Paute y Mazar, lo que podría llevar a una menor generación y, en consecuencia, la posibilidad de apagones.

EL PRIMER AÑO DEL GOBIERNO: DEL DISCURSO A LA REALIDAD (I)

Luis Rosero M.

El mandatario rindió su informe a la nación en su primer año de gobierno. Pero previamente, por la muerte cruzada, estuvo un año y medio completando el período de Lasso. Por ello, ya el país conoce la orientación y actuación del régimen. En su discurso Noboa destacó los logros alcanzados y ofreció una serie de obras y medidas que tomará en el siguiente año. En el contexto, la guerra contra los carteles de la droga y bandas criminales, sigue generando temor y zozobra a la población. En este artículo, nos referiremos a la economía.

La política económica del gobierno ha estado guiada por el acuerdo de Servicio Ampliado del Fondo (SAF) del FMI, aprobado por este organismo en mayo de 2024, que exige el cumplimiento de metas establecidas por el FMI. En cuanto al sector externo, el mandatario señaló que la Reserva Monetaria Internacional (RMI) aumentó de 8277 millones en mayo de 2025 a 11836 millones al mismo mes de 2026, lo que superó las metas acordadas con el FMI. Por otro lado, aludió a la caída del riesgo país a 400 puntos y antes del informe había difundido que las ganancias de los bancos habían aumentado significativamente. Es positivo el incremento de la RMI pues contribuye a fortalecer la dolarización. El riesgo país es un indicador que mide el riesgo que un país no cumpla con el pago de la deuda externa. Se calcula con algunos factores económicos, políticos o sociales. En el primero, destaca la RMI. El incremento de la RMI fue una meta exigida por el FMI que además de reducir el riesgo país sirve para aumentar la capacidad de pago del país. Al mencionar las altas ganancias de los bancos, Noboa dio indicios de un sector que se ha beneficiado del crecimiento y la política económica gubernamental.

En el ámbito interno, entre las principales metas que el gobierno debía cumplir están las de crecimiento económico, inflación, déficit fiscal, saldo primario. En el 2025, el crecimiento fue de 3.7% superior a la meta de 3.4% por el dinamismo de la demanda interna y aumento de exportaciones no petroleras. Sin embargo, para 2026 la meta proyectada es de 2.5%, lo que implicaría una disminución de dinamismo de la economía en -1.2% lo que a su vez impactaría en el empleo. En efecto, de mayo de 2025 a marzo de 2026 (no se publica la de abril), el empleo adecuado o formal bajó de 35.5 a 32.1% (amparados por el código de trabajo y seguro social), el empleo no pleno creció de 29.7% a 32.1% (menor a salario básico o jornadas <40h), el desempleo de 4.1 bajo a 2.9% y el subempleo de 20.9% cayó a 19.6%. Estos datos del INEC muestran una tendencia a una caída del empleo adecuado, un aumento de la precariedad laboral con una ligera baja del desempleo y subempleo.  No hay datos del crecimiento del I trimestre de 2026, la explicación del deterioro del mercado de trabajo podría ser una baja de la tasa de crecimiento de dicho período. La economía no es capaz de generar suficiente empleo formal por lo que los trabajadores excedentarios se refugian en el subempleo o en el sector informal.

Respecto al costo de la vida, la inflación anual a mayo de 2025 alcanzó 0.46% mientras que a abril de 2026 se elevó a 2.60%. Los datos muestran una tendencia al alza de la inflación anual, que se impulsa desde mayo del año pasado. En efecto, la inflación mensual en mayo de 2025 fue 1.03% mientras que la de abril de 2026 sumó 0.53%. Las presiones inflacionarias se iniciaron desde abril de 2024 en el que subió el IVA de 12 al 15%. En 2026, hubo dos eventos que generaron efectos inflacionarios.  En marzo, la inflación anual alcanzó 2.33%. En abril, el SRI decidió que 58 bienes de la canasta básica debían pagar IVA y el alza del precio del petróleo por la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán provocó a su vez un alza del precio de las gasolinas extra y eco y diésel aumentando al costo de las empresas, para evitar el alza del pasaje el gobierno entregó un subsidio a transportistas urbanos intra e interprovinciales, pero no lo hizo para el transporte de carga presionando a los precios de bienes.  

La inflación a su vez afectó al costo de la canasta básica familiar. Así, ésta en mayo de 2025 tuvo un valor de US$ 812.30 mientras que a abril de 2026 alcanzó US$ 828.97 (con una sorprendente baja en este mes), lo que implica un aumento de US$ 16.67 en 11 meses que puede parecer un valor reducido pero si consideramos los problemas en el mercado de trabajo donde cae el empleo formal y aumenta el empleo no pleno, hay centenares de familia que no alcanzan a comprar toda la canasta con el salario básico unificado de US$ 482 sobre todo de las familias pobres y, aun, de las de clase media cuyo número esta creciendo. El problema es el alto nivel de precios de los bienes de la canasta básica y, por otro lado, de la inflación que encarece la canasta. Así la inflación anual acumulada a abril ya alcanza 2.6%. El FMI estableció una meta de 3% para 2026. A abril, ha transcurrido un cuatrimestre y el gobierno no cumplió con la meta del déficit fiscal de 2025, por lo que deberá tomar más medidas fiscales, lo cual llevaría a la tendencia de una inflación cercana al 4%.

Respecto a las cuentas públicas, la meta del déficit del gobierno central (DGC) 2025 era – 4.3% del PIB y el real alcanzó – 5.5% (incumplió -1.2%, cuarta revisión) y en la quinta revisión incumplió -0.6% del PIB mientras que el déficit del sector público no financiero (SPNF) fue de -2.9% del PIB y la meta era -1.2% (incumplió -1.7%). Así, el gobierno debe realizar un ajuste, para 2026, para DGC de 1.2% del PIB y de 1.7% del PIB más las metas establecidas para 2026. Así, habrá un fuerte ajuste fiscal que se traduce en mayores ingresos fiscales (más impuestos) y menor gasto público. O sea, mayor austeridad fiscal en 2026. con reducción del gasto social y ajuste tributario, que explicaría la caída del crecimiento de 2026 a 2.5% de 3.7% del 2025. Por las elecciones seccionales de 11/2026, podría el ajuste ser en 2027.

En síntesis, es importante para la estabilidad económica y el crecimiento, el equilibrio macroeconómico. Si bien en 2025, en lo externo se ha logrado incrementar la RMI y, por el ende, la baja del riesgo país con saldos positivos en balanza comercial y cuenta corriente. En lo interno, se ha avanzado en reducir el déficit fiscal del gobierno central y SPNF que son importantes para la sostenibilidad fiscal, pero para ello se reducido el gasto social, por ejemplo, en salud en la que no hay medicamentos ni buena atención y, por otra, con cargar el peso del ajuste tributario a la fuerza laboral y familias, causando una reducción de su nivel de bienestar.  A más de los bonos sociales, créditos de vivienda y capacitación, la mayor parte de los beneficios del crecimiento no se trasladan al ciudadano de a pie y, en consecuencia, se produce un deterioro social que se vuelve insostenible. Según el Banco Mundial, la pobreza monetaria en 2025 alcanzó 30% que incluye a personas que tienen un ingreso menor a US$ 6.85 diarios. No solo importa una buena macroeconómica, se necesita una mejora de las condiciones sociales de la población vía la generación de empleo y reducción de la pobreza.

TENDENCIA AL ALZA DE LA INFLACIÓN Y A LA BAJA DEL EMPLEO

Luis Rosero M.

La tregua, de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, sigue generando efectos en la economía del país e incertidumbre sobre su fin. Esta generó un shock petrolero que junto las medidas fiscales han incidido en presiones inflacionarias y en el costo de vida en el empleo. A su vez, el deterioro del mercado de trabajo esta ligado a la evolución del nivel de actividad económica y a problemas estructurales que explican la incapacidad de la economía para generar empleo suficiente para la oferta de mano de obra.

Como consecuencia del shock se incrementaron los precios de las gasolinas y diésel y estos a su vez están provocando presiones inflacionarias. En efecto, la tasa de inflación anual, alcanzó 2.3% en marzo (la mensual 0.12%) mientras que en abril subió a 2.6% (la mensual 0.53%). Los efectos del alza de precios de estos combustibles, no se manifestaron en marzo de 2026, recién se expresaron en abril a lo que se suma la inclusión de 58 bienes con IVA en la canasta de consumo dispuestas por el SRI para cumplir con el acuerdo con el FMI. La meta establecida en éste es una inflación anual de 3%, que con la alcanzada en abril estaríamos cerca de alcanzar dicha meta y recién ha concluido el primer cuatrimestre.  En 2024, la inflación anual alcanzó 0.53% y en 2025 subió a 1.91%, mostrando que las presiones inflacionarias se iniciaron en 2025 (explicada por otros factores), la cual continuará este año impulsada por los precios de los combustibles y otras causas, que seguirá si el estrecho de Ormuz sigue cerrado. La fórmula de cálculo de los precios de los combustibles esta sujeta a una banda que permite un alza de hasta 5% y una baja de hasta 10%, que atenúa el alza de precios de combustibles a nivel internacional se trasmita enteramente a los precios de estos a nivel nacional. La otra variable que influye en la inflación es la incertidumbre sobre la terminación del conflicto, así el barril de crudo Brent llegó hasta US$ 109 y el WTI alcanzó a 104 a mediados de mayo. El ministro de Energía de EE.UU. declaró que podría ser posible su apertura en el verano (julio), por ende, continuará la incertidumbre y no se alcanzaría a cumplir con la meta de inflación anual acordada con el FMI.

La evolución de la inflación incide en el costo de la vida, que se mide por el costo de la canasta básica familiar. Según el INEC, en abril, esta fue de US$ 829.38 en marzo, mientras que en abril bajó ligeramente a 828,97, una disminución de 0,05%. Sin embargo, la tasa de inflación anual, a dicho mes, fue 2.6% y la mensual 0.53%. Hay un contrasentido pues con la presión inflacionaria de abril debió aumentar el costo de la canasta ya sea por el aumento del precio de los combustibles, el alza del Índice Nacional de Precios al Productor (INPP) y otros factores, pero atenuada por la compensación a los transportistas para evitar el alza del pasaje. La explicación podría estar por la no actualización de la base y canasta de consumo del IPC. El FMI y CEPAL recomiendan que debería realizarse cada 5 años, la de Ecuador tiene base de 2014. Además, si consideramos el INPP, con petróleo, resulta que la variación anual a abril de 2026 llegó a 8.7% y el INPP sin petróleo varió solo 4.8% o sea que alza de los combustibles aumentó el costo de las empresas productoras que, por ende, se traslada al consumidor. La otra hipótesis posible para explicar el menor costo de la canasta es que con precios tan altos de ésta. las familias reducen su compra o adquieren solo una parte de la canasta hasta donde alcance su presupuesto. Una encuesta, en Quito, de la consultora Oikonomics, del I trimestre de 2026, informa que los principales motivos que afectan el consumo son la inestabilidad económica 52%, la percepción de precios altos 19% y la falta de empleo 9%. En tanto que, en nuestro país, el salario básico unificado (mínimo) en 2026 se fijó US$ 482 mensuales que es inferior al costo de la canasta básica familiar.

El INEC no ha publicado las estadísticas laborales de abril de 2026, solo disponemos las del I trimestre de este año. Como he señalado, a marzo de este año, la tasa de empleo adecuado fue 32.1%, que representa una reducción de 5 puntos porcentuales respecto a febrero.  O sea, apenas cerca de un tercio de la PEA tiene un trabajo formal (amparado en el código laboral y afiliación al IESS), en tanto que el subempleo alcanzó 19.6%, una suba de 1.9 puntos porcentuales y el empleo no pleno (trabajaron menos de 40 horas e ingresos menor al salario básico unificado) llegó a 34.8%, un incremento de 1.9 puntos porcentuales, mientras que el empleo en el sector informal (empresas que no tienen RUC y < 10 empleados) registro el 56.3%. Según estas cifras oficiales, hay una caída pronunciada del empleo formal y un aumento del subempleo y el empleo no pleno reflejando un deterioro de las condiciones laborales para los trabajadores en estos dos últimos segmentos del mercado de trabajo. Esta baja del empleo podría, en cierta medida, ser atenuada por el programa de crédito subsidiado a la vivienda popular. Pero, aún así, si incluimos el sector informal la situación laboral es crítica para más del 60% de PEA que, a su vez, incide sobre el nivel de pobreza. La economía no es capaz de generar suficiente empleo formal, agravada por la austeridad fiscal impuesta por el FMI para reducir el déficit fiscal. Este alcanzó de 3% del PIB en 2025 y, en este año, el gobierno no ha podido cumplir con la meta establecida para este año.

En síntesis, hay una tendencia al alza de la inflación que viene arrastrándose desde 2025 y, en este año, el shock petrolero y medidas fiscales del gobierno siguen presionándola al alza. En tanto, que una baja en el empleo formal y precarización del empleo, que podría deberse a una reducción del nivel de actividad económica, en lo que va del año, a lo que se suma los factores estructurales que reafirman esta tendencia. Dado que el gobierno tiene que cumplir con reducción del déficit fiscal y la meta no cumplida en 2025, habría mayor ajuste fiscal. Por ello, la proyección del FMI, establece una tasa de crecimiento de 2.5% para este año que representa una caída importante respecto a 2025 en la que se alcanzó un 3.7%. El gobierno ha promocionado proyectos de inversión en minería, energía y petróleo. Sin embargo, solo ha atraído inversión extranjera en el primer sector. En este año, la inversión pública es muy baja y la nacional es leve. La falta de una especialización y diversificación de la economía restringe las posibilidad de una inserción eficiente en el mercado internacional y limita las posibilidades de crecimiento y, en consecuencia, la falta de empleo. Se esta reafirmando el modelo de crecimiento agro-acuiminero exportador (camarón, banano, metales: oro y otros) que exporta bienes primarios con poco valor agregado, sin muchos productos procesados y con impacto ambiental. La esperanza que el estudio contratado por el gobierno para incrementar exportaciones avance en ese sentido.

SHOCK PETROLERO Y POLÍTICA ECONÓMICA REDUCE LA CLASE MEDIA Y AUMENTARÍA LA POBREZA

Luis Rosero M.

La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán provocó un shock petrolero que, en una economía globalizada, trasmitió los efectos al resto del mundo. En el país, provocó un alza  del precio de los combustibles y otros bienes que, junto a las medidas económicas tomadas por el gobierno, basadas en metas del acuerdo con el FMI, afectaron el equilibrio fiscal y las condiciones de vida de la población incidiendo en la reducción de la clase media y aumento de la pobreza.

El ataque reciente de EE.UU. a instalaciones militares iranies, subió el precio internacional del petróleo Brent y WTI (referente del crudo ecuatoriano) pero el 6 de mayo cayeron a US$ 109,80 y 102.15 respectivamente, pero los precios de los derivados se mantuvieron altos y el precio internacional de las gasolinas, diésel y gas, incluyendo el precio de los fertilizantes, transporte de carga, etc. permanecieron elevados, a escala global.

Con la fórmula establecida por el gobierno, para fijar los precios de los combustibles, las gasolinas eco y extra subieron dos veces desde el inicio del conflicto y, el 12 mayo, volverían a incrementarse hasta cerca de US$3.17 el galón y el diésel, que siguió la misma tendencia, podría llegar a costar mañana hasta 3.11 el galón. Esto produjo que aumente el subsidio a estos combustibles que son importados. Esta suba llevó a transportistas de Manta y Guayaquil a presionar por un aumento de la tarifa de transporte. Por lo que, el gobierno se vio obligado a prorrogar, un mes más, la compensación al transporte a fin de evitar el alza de los pasajes urbano, intra e interprovincial y dejó abierta la posibilidad de ampliarla unos 4 meses más, para evitar que el escenario de elecciones seccionales no empeore.

Al subir el precio de los combustibles a nivel internacional, aumentan sus subsidios y el estado reduce los ingresos netos petroleros presionando al alza el déficit fiscal y provocando una falta de liquidez en la caja fiscal. Más aún, si el gobierno tiene que cumplir con las metas de déficit fiscal no alcanzadas en las dos últimas revisiones del acuerdo con el FMI. Para lograr estas, en febrero, el SRI puso condiciones más estrictas para la devolución del IVA a adultos mayores y discapacitados. Así, de 8 rubros que se podían incluir los bienes y servicios para la devolución del IVA, se redujeron a 5, entre ellos el transporte. En abril, se agregaron 58 bienes que pagaran IVA, que están dentro la canasta familiar. La escasa liquidez de la caja fiscal llevó al gobierno al lanzamiento de una nueva emisión de bonos por mil millones de dólares.

A su vez, la subida del diésel aumentó el costo de transporte de carga incluidos los de productos agrícolas de sierra y costa. Además, esto incrementó el costo de producción de la industria entre ellas la de alimentos. Tanto las medidas anteriores, el alza de transporte de carga de alimentos y la inflación subieron el costo de la canasta familiar básica. En el primer trimestre, de este año, esta subió a US$ 829.38, que representa un incremento de US$ 10.37 en solo 3 meses, en tanto que la inflación anual, a marzo de 2026, alcanzó 2.33%. La meta de inflación anual, en el acuerdo con el FMI, es de 3% por lo que estamos cerca de esta meta, implicando que, con las presiones inflacionarias de las medidas señaladas y futuras así como el aumento del costo del transporte, si no hay compensación del gobierno, habría una inflación anual muy superior al 3% en 2026 reduciendo la capacidad de compra de los hogares.

Las medidas fiscales disminuyen el ingreso disponible de las familias pobres y clase media que buscan formas de compensarlo buscando trabajo. Sin embargo, la tasa de empleo adecuado disminuyó 5 puntos porcentuales en marzo de 2026 respecto a diciembre de 2025. Mientras que, el subempleo fue 19.6% y el sector informal, en 2025, alcanzó el 53% de la población ocupada. Las estadísticas muestran que el mercado laboral esta deteriorándose y la posibilidad de encontrar empleo es en el sector informal o en el subempleo, donde predomina la precariedad laboral. Dadas estas condiciones, la clase media no puede encontrar empleo adecuado y, según proyecciones del FMI y Banco Central, la tasa crecimiento del país, en este año, caería a 2.5% una reducción apreciable respecto al año pasado (3.7%), tendencia que reduce aún más la posibilidad, de esta clase, de encontrar un empleo en el sector formal y al no poder acceder a todos los bienes de la canasta familiar caería en la pobreza. El BID creó el Índice de Fortaleza de la Clase Media. Daniel Suchar Z. publicó el Mapa de la Clase Media de Latam 2026 que clasifica a esta en cuatro categorías. El país se encuentra en la tercera, con un puntaje de 46.8, un poco más arriba de las economías más rezagadas, teniendo una clase media baja caracterizada por su fragilidad, vulnerabilidad a shocks económicos y con alta informalidad, que es precisamente la coyuntura económica por la cual pasa el país que empuja a dicha clase a la pobreza y, en consecuencia, a su reducción.

Según datos confiables, del Banco Mundial, la pobreza monetaria en 2025, en el país, alcanzó 30% que incluye a personas que tienen un ingreso menor a US$ 6.85 diarios. Los pobres son los principales miembros del sector informal donde hay un mercado de trabajo legal y otro ilegal. Según el artículo de Juan P. Luna “Democracias estalladas o el desborde del crimen organizado” (N. Sociedad), cabría la posibilidad de que, por hipótesis, este último mercado podría convertirse en el camino hacia la delincuencia o a las economías criminales. El presidente de EE.UU. no aceptó la reciente propuesta de paz de Irán, lo que implicaría la continuación del conflicto y las tendencias señaladas continuarían reduciendo la clase media y aumentando la pobreza.

SE VIENEN TIEMPOS DIFÍCILES POR SHOCKS EXTERNOS Y AJUSTE FISCAL

Luis Rosero M.

Son tiempos difíciles. La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán y el incumplimiento de las metas fiscales de 2025 del acuerdo con el FMI impactan en la economía nacional y obligan a un mayor ajuste fiscal en 2026 que afectan a las empresas y al bienestar social de la población que llevan a las a éstas y a las familias a ajustarse los cinturones. La coyuntura se torna crítica por las medidas económicas que se vienen y la inseguridad ciudadana.

El agravamiento de la coyuntura económica por el shock petrolero, causada por el conflicto bélico, aunque con una tregua alargada, provocó que el 28 de abril el precio de petróleo superará los US$ 110 de dólares el barril del crudo Brent en tanto que el WTI subió a US $ 98.5 el barril causado por la incertidumbre de la firma de acuerdo que ponga fin a la guerra, aunque al 3 de mayo bajo, el primero, a US$ 87.86. Las presiones al alza y las oscilaciones del precio del crudo se producen por el cierre de hecho del estrecho de Ormuz por EE.UU. e Irán. Pero además de la suba del crudo se incrementaron los precios de los derivados sobre todo del diésel y gasolinas a lo que se suma el alza del precio de los fertilizantes, de la carga internacional y seguro de buques.

En efecto, el 12 de marzo y el 12 de abril tanto el diésel como dichas gasolinas aumentaron de precio.  Hasta el 11 de marzo estas tenían un precio de US$ 2.76 el galón, el 12 de marzo subieron a 2.89 y el 12 de abril llegaron a US$ 3.02 o sea en dos meses subieron US$ 26 centavos, un incremento de 9.4%. Como continua la incertidumbre sobre la terminación del conflicto es probable que en mayo 12 estas podrían llegar a costar hasta US$ 3.17 o sea hasta un 5% más. Esto afecta el costo de movilización de la clase media.

Pero también el diésel sigue la misma tendencia. El de calidad premium se fijó, el 12 de febrero, en US$ 2.70 el galón, en tanto que, el 12 de marzo, subió a US$ 2.828 y, el 12 de abril, alcanzó US$ 2.962, un aumento de US$ 0.262 centavos que representa un incremento de 9.7%, consecuentemente si continua el conflicto, con el sistema de bandas, el 12 de mayo, podría llegar a costar hasta US$ 3.11 o sea hasta un 5% más. Para evitar el alza del transporte urbano, intra e interprovincial el gobierno pagó hasta abril una compensación a los transportistas. El ministro de Transporte declaró que el gobierno no seguirá pagando dicha compensación. Por lo que habrá un triple impacto en la economía. Uno, habrá presiones para el alza del pasaje urbano, intra e interprovincial. Dos, el costo del transporte de carga también subirá y aumentará el costo empresarial. Tres, como el precio internacional del diésel y los derivados aumentan, también subirá el subsidio a este combustible lo que presionará en el gasto fiscal. En consecuencia, el impacto se daría en un mayor costo del pasaje, mayores precios de los alimentos de la canasta básica familiar y productos no alimenticios y finalmente en la inflación.

El conflicto generó, ya en marzo de 2026, aumentos apreciables para el diésel premium, diésel 2 (utilizado por camiones de carga pesada, maquinaria agrícola e industrial), la gasolina nafta Ron 80 (utilizada como materia para la gasolina eco y extra), el GLP y la gasolina de avión Jet A-1 con lo cual se eleva el costo fiscal de los subsidios y, si bien, el estado tiene mayores ingresos petroleros, por el alza del precio del petróleo, el efecto neto de los ingresos petroleros se ve reducido por el alza de los derivados mencionados y que inciden en el déficit fiscal. Así, en cuarta revisión del convenio con el FMI el déficit del gobierno central + CFDD fue de 4.3% de PIB, superando en 1.2% la meta proyectada; en la quinta revisión este quedo debajo del objetivo en un 0.6% del PIB (noviembre 2025-enero 2026) y el déficit general supero el objetivo en 1.1% del PIB. En consecuencia, el gobierno debe cumplir con las metas del déficit en 2026, a la que debe sumársele los incumplimientos del déficit de la cuarta y quinta revisión. Por ello, el gobierno comenzó el ajuste en febrero de 2026 estableciendo condiciones más estrictas para la devolución del IVA a adultos mayores. Así de 8 rubros que se podían incluir los bienes y servicios con devolución del IVA, en febrero de 2026 se redujeron a 5 (se eliminaron transporte, cultura y deporte y se puso restricciones en vivienda aceptando solo materiales de mantenimiento básico).  Y, en abril, el SRI incluyó 58 bienes de la canasta familiar que comenzarán a pagar IVA . Así, además del atraso de la devolución del IVA que lleva más de 6 meses ahora se eliminó los tres rubros señalados lo que reduce el valor a recibir por la devolución del IVA. Si bien es necesario reducir el déficit fiscal, el tema es donde se recorta.

Además del aumento de las muertes violentas en el feriado (30 de abril – 3 de mayo), solo en El Oro se registraron 16 y otras tantas en Guayas, Manabí y Los Ríos, que refleja el grado de inseguridad en el país, las familias tienen que enfrentar el aumento del costo de la canasta básica, el posible aumento del transporte urbano, intra e interprovincial y una elevación mayor de esta por la inclusión de 58 productos alimenticios que deben pagar IVA y, cuando más dinero se requiere, el SRI lleva de atrasos en la devolución del IVA más de seis meses y, aún más, recorto 3 rubros que ya no se pueden incluir en la solicitud de devolución del IVA. Como el gobierno tiene que tomar medidas económicas, en este año, para cubrir los incumplimientos fiscales de las dos últimas revisiones del acuerdo con el FMI, la coyuntura se torna crítica tanto para las empresas y sobre todo de las familias de menores ingresos que ya no alcanza a comprar la canasta básica familiar.

AJUSTE FISCAL, CONDICIÓN DEL FMI, RECAE SOBRE LA FUERZA LABORAL Y CLASE MEDIA

Luis Rosero M.

La política económica aplicada por el gobierno esta condicionada por el acuerdo del Servicio Ampliado del FMI (SAF, 2024-2028). Las últimas medidas fiscales se inscriben en este, que busca la sostenibilidad fiscal e implican austeridad fiscal que, a juicio de este organismo, es clave para la estabilidad macroeconómica, pero que, a corto plazo, incide en las familias y en la baja del nivel de actividad económica.

En 2025, el gobierno, en acatamiento a lo dispuesto en el SAF, eliminó, en junio, los subsidios eléctricos para los sectores de altos y medianos voltaje que utilizan los grandes consumidores (industria, minería y cemento) -medida que afectó a las empresas de estos sectores-, también se eliminó el subsidio a las gasolinas extra y eco país (aplicando un sistema de ajuste mensual con bandas) y, en septiembre, se eliminó, por decreto, el subsidio al diésel y se ofreció focalizar el subsidio para la pesca artesanal. Se estableció una compensación para el transporte de pasajeros urbano, intra e interprovincial por 7 meses. Estas medidas afectaron al sector atunero, pesca artesanal y la compensación al transporte fue para evitar la subida del pasaje. Además, se propuso varias medidas sociales como aumento del bono de desarrollo humano, devolución del IVA a adultos mayores y sector inmobiliario, mantención de la tarifa de la dignidad eléctrica para hogares pobres, etc. Estas medidas forman parte del paquete para reducir el déficit fiscal en 3% del PIB entre 2025-2028, con un total de ajuste de 5.5%. A pesar, de estas medidas y otras, el gobierno no pudo cumplir con las metas fiscales de 2025. En efecto, la meta del balance primario del gobierno central era de -875 millones y se alcanzó -1197 millones, una diferencia de 322 millones; en tanto que la meta del déficit del presupuesto general del estado incluido el petróleo fue de -1272 millones y se registró -1952 millones, o sea 680 millones menores a la meta pactada con el FMI. Estas diferencias tienen que ser eliminadas en 2026, lo que implica más medidas fiscales.

En la coyuntura de la guerra emprendida por EE.UU. e Israel contra Irán, en lo que va del año, ya subieron dos veces -en marzo y abril- los precios de las gasolinas extra y eco, consecuentemente afectando a los transportistas y clase media. Esta última se esta reduciendo y pasando a engrosar las filas de los sectores pobres sobre todo por qué no encuentran empleos que les garanticen un igual o mayor ingreso al que estaban acostumbrados antes del ajuste fiscal que ha aplicado y seguirá realizando el gobierno por su compromiso con el FMI. En efecto, la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), de marzo de 2026, muestra las tendencias del mercado de trabajo. Así, la tasa de empleo adecuado, a marzo de este año, alcanzo el 32.1% que representa una disminución de 5 puntos porcentuales respecto a febrero de 2026 y 2.1% respecto al mismo mes del año pasado; el subempleo fue de 19.6% un aumento de 1.9% respecto a febrero de este año y la tasa de otro empleo no pleno aumentó de 32.9 a 34.8%, o sea un 1.9% más de este tipo de empleo (trabajadores que ganan menos del salario mínimo o trabajaron menos de 40 horas). De acuerdo con el INEC, en un año, 440 mil trabajaron en esta categoría de empleo precario o inadecuado que ya alcanzan los tres millones de personas que superan a los 2.795 mil que laboran en la categoría de trabajo adecuado (amparados en el código de trabajo y pago de beneficios sociales). Pero, además, el promedio de ingresos de los que tenían empleo disminuyó 46.5 dólares en un año. Las estadísticas muestran el aumento del deterioro y precariedad del trabajo, tendencia que se mantendrá pues la tasa de crecimiento económico proyectada para este año caerá al 2.5% del 3.7% del año pasado.

Por otro lado, el alza del diésel, igualmente por dos ocasiones -marzo y abril- llevó al gobierno a extender el subsidio a los transportistas por un mes más (en total 7 meses). Sin embargo, dada la incertidumbre sobre la continuación del conflicto -con un alto fuego que ya concluyó- se espera que se extienda a mayo, con lo cual el gobierno se verá presionado a nuevamente a continuar con la compensación a los transportistas para evitar el alza del pasaje urbano, intra e interprovincial quizá hasta que termine el conflicto. Pero una vez que este concluya, el precio el diésel quedará alto y como no podría el gobierno seguir manteniendo la compensación a los transportistas -por razones fiscales- hay la posibilidad de que ocurra el alza del pasaje en las tres circunscripciones territoriales. Además, de eso, el transporte de carga pesado, que utiliza el diésel, ya vio afectado sus costos por lo que sus fletes aumentaron que condujo a mayores costos para todos los sectores económicos incluidos los que transportan víveres entre la sierra y la costa y viceversa, lo cual llevará a un aumento de estos que, a su vez, llevaría a un aumento de la canasta básica familiar.

Finalmente, la inclusión de 58 alimentos de la canasta básica familiar que pagarán IVA, es otra de las medidas que incidirán en la elevación de ésta, consecuentemente de la inflación y en la reducción del consumo agregado la variable macroeconómica que incide crucialmente en el nivel de actividad económica. Esto se visibiliza con el costo de la canasta familiar básica que, a marzo de 2026, fue de USD 829.38 lo cual representa un aumento de USD 28.78 respecto al mismo mes del año pasado.  

En síntesis, el ajuste fiscal exigido por el FMI al principio afectó a las empresas, pero a partir de septiembre del año pasado y en lo que va del año 2026, recae sobre la clase media y las familias de escasos recursos aumentando el costo de la canasta básica familiar y obligando a estas a reducir la compra de algunos productos, precarización del empleo y con aumento del transporte urbano que vendría en los próximos meses con más ajuste para cumplir con las metas exigidas por este organismo internacional. Si el gobierno aplica el ajuste, la distribución de su carga debe ser proporcional a la riqueza de los contribuyentes aplicando así una justicia distributiva.

 COYUNTURA ECONÓMICA DEL PAÍS EN 2026

Luis Rosero M.

El análisis de coyuntura económica de corto plazo (trimestral, semestre, anual) requiere de una serie de indicadores macroeconómicos, tanto internos como externos, que nos indican las tendencias del comportamiento de la economía, además debe evaluarse la política económica aplicada por el gobierno en sus distintas áreas (política fiscal, monetaria, cambiaria, comercial, etc.) y cómo evoluciona la economía global y sus efectos en la economía nacional. Para ello, hay que contar con las estadísticas oficiales del Banco Central, INEC, etc. que son los organismos técnicos encargados de elaborar dichos indicadores, los cuales se publican con algún retraso.

Los principales indicadores macroeconómicos, a nivel interno, son la evolución del nivel de actividad económica (crecimiento económico de corto plazo), nivel de empleo, tasa de inflación, tasas de interés, equilibrio fiscal, etc. y, a nivel externo, la balanza comercial, balanza de servicios, balanza de capitales, la reserva monetaria internacional, el tipo de cambio real, endeudamiento externo, etc. Y, en una economía abierta, como la nuestra, es importante analizar el efecto de los shocks externos sobre la economía del país (por ej. la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán).

Si nuestro interés es analizar la evolución de la economía en el primer trimestre de 2026, hay que disponer de la tasa de crecimiento económico trimestral que solo es posible conocerla con las cuentas nacionales del I trimestre del Banco Central que todavía no se publican. Este se mide con la evolución del producto interno bruto, que es el valor de los bienes y servicios finales que produce la economía, o sea, no incluye los bienes intermedios. El nivel de ventas de un país, incluye los bienes intermedios, por lo tanto, no permite conocer el crecimiento económico del país en el corto plazo. Respecto a la ocupación, solo contamos con el dato del empleo del INEC, para febrero, que registra la tasa empleo adecuado de 37.1% (igual a la del 12/2025) que significa que solo casi 4 de 10 empleos son formales (que reciben beneficios sociales y están asegurados en el IESS). O sea, que el 60% restante del empleo se distribuye en desempleo 3.1%, subempleo 17.7% y el resto se ubican en el sector informal (personas que trabajan en empresas informales de 10 empleados que no tienen RUC y estos no están amparados en el código de trabajo ni reciben beneficios sociales). La generación de empleo depende significativamente del crecimiento económico. El año pasado, el crecimiento económico fue de 3.7% y las estimaciones de los organismos internacionales (BM, FMI) señalan una tasa de 2.5% para 2026 -que muestra los vaivenes de crecimiento del país-. O sea, que habrá un deterioro en el mercado de trabajo con menos creación de empleo adecuado y aumento del desempleo, subempleo y sector informal.

En cuanto al nivel precios, se dispone de la tasa de inflación, a marzo de 2026, de la que hay que diferenciar la mensual y anual. Esta última, para 2024 alcanzó 0.53% y en 2025 llegó a 1.91%, mientras qué, a marzo de este año, subió a 2.33% (la mensual fue 0.12%) que frente al 0.31% de inflación anual, de marzo de 2025, representa un gran aumento. Esto se visibiliza con el costo de la canasta familiar básica que, a marzo de 2026, fue de USD 829.38 lo cual representa un aumento de USD 28.78 respecto al mismo mes del año pasado.  O sea, desde 2025 hasta la fecha hay una tendencia fuerte al alza de la inflación. Con la guerra de EE.UU. e Israel contra Irak, el precio de las gasolinas y diésel ya ha aumentado dos veces (el 12/03/2026 y 12/04/2026). Así, en Quevedo, se registró un paro de transporte exigiendo el aumento del pasaje urbano. El gobierno, desde que eliminó el subsidio, el precio del diésel se fija por decreto. El gobierno para evitar el alza del pasaje, ha compensado, hasta abril de 2026, a los transportistas. Sin esta compensación, en mayo habría presión para el alza del pasaje, además el costo del transporte de carga aumentó y también subió el precio de los fertilizantes comenzando por la urea. A eso, se suma, la decisión del gobierno de imponer IVA a 58 productos alimenticios muchos de los cuales forman parte de la canasta de consumo familiar. Todo esto incrementará el valor de dicha canasta y, en consecuencia, aumentaría la inflación mensual y anual en abril de este año y hasta que la guerra termine. Las presiones inflacionarias reducirán la capacidad de compra de la población desde abril de este año.

El gobierno busca ahora reducir el déficit fiscal con el aumento del precio de las gasolinas y diésel, de acuerdo a la formula establecida, y, además imponiendo IVA a productos alimenticios que antes estaban exentos de este impuesto. Por la guerra, puede aprovechar el excedente que deja el precio del petróleo ($ 94.69), por la guerra, mayor que al que se señaló en el presupuesto del estado de 2026 (% 53.50) No solo, hay problema de déficit fiscal sino también de liquidez de la caja fiscal. El SRI ya dispuso que, a partir de junio de este año, el IVA retenido por las empresas debe ser entregado de manera inmediata al SRI, una vez cobrado. Las prioridades de la política fiscal son el aumento del gasto en seguridad y pago de la deuda externa. Ya antes, había logrado aprobar una ley que reduce el gasto en las GAD municipales, provinciales y juntas parroquiales.

Respecto al sector externo, a febrero de 2026, había un saldo favorable en la balanza comercial de 405,06 millones de dólares; el nivel de la RMI alcanzó, a marzo, 10.481 millones de dólares un nivel muy alto que respalda la dolarización y sirve para atender los compromisos con el exterior, entre ellos el pago de la deuda externa que alcanzó, a febrero de 2026, US 52.594 millones de dólares (saldo final más atrasos de intereses) que representa el 37.8% del PIB. El saldo positivo de la balanza comercial refleja el dinamismo de las exportaciones no petroleras entre las que destacan el camarón, banano, cacao y minería. Sin embargo, el 87% son exportaciones de productos primarios.

De la información económica del primer trimestre, se concluye que hay poca generación de empleo adecuado con importante subempleo y mucho peso del sector informal (50%); se están registrando presiones inflacionarias derivadas del aumento de precios de combustibles y eliminación de exenciones al IVA de productos de la canasta familiar. La política económica del gobierno esta orientada por el FMI que exige reducir el déficit fiscal y aplicar austeridad en el gasto. Hay problemas de liquidez de la caja fiscal. El sector externo esta fortalecido en el comercio de bienes gracias a exportaciones primarias, hay una elevada RMI que protege la dolarización y el país tiene una fuerte deuda pública (interna y externa) que, según los datos del Ministerio de Finanzas, está alrededor del 50% del PIB. Los principales problemas estructurales del país (de l. plazo) son la insuficiente generación de empleo, carencia de un crecimiento sostenido y estable, generación de energía eléctrica que no cubre la demanda y no realiza inversiones suficientes para incrementar la oferta, etc. todo lo cual frena el crecimiento económico.

Por ello, el IMD World Competitivenes Center que publica el Ranking de Prosperidad de A. Latina y El Caribe, concluye respecto a la economía de Ecuador “Con un PIB per cápita de apenas USD 16.805, muy por debajo de la media regional de USD 25.882, y una formación bruta de capital fijo de 18.86%, Ecuador exhibe una base productiva estrecha que limita estructuralmente su capacidad de generar prosperidad agregada. Una base productiva estrecha ocurre cuando la economía de un país depende de productos primarios, que en el caso de Ecuador son el camarón, el banano, el petróleo.” El informe destaca que el país tiene un rendimiento intermedio (B2), reflejando tensiones estructurales.

AUMENTARÍA COSTO DE CANASTA FAMILIAR, POR ACUERDO CON FMI, Y HABRÍA MENOR CRECIMIENTO ECONÓMICO

Luis Rosero M.

AUMENTARÍA COSTO DE CANASTA FAMILIAR, POR ACUERDO CON FMI, Y HABRÍA MENOR CRECIMIENTO ECONÓMICO

Luis Rosero M.

El cobro del IVA en bienes de la canasta básica familiar, que antes no lo pagaban y el aumento del precio de las gasolinas y diésel por el aumento del petróleo presionarían al alza el costo de la canasta familiar, mientras que la previsión a la baja de la tasa de crecimiento ocasionará menor creación de empleo adecuado, aumento del desempleo y subempleo.

Después de la circular aclaratoria del SRI, aclaró que, de la circular inicial que incluía alrededor de 60 productos, no pagarán IVA solo el pan y la leche pasteurizada y descremada, pero los 58 restantes pagarán IVA, que incluye a productos de origen agropecuario: pulpas y jugos procesados, batidos o refrescos, infusiones  (té y hierbas deshidratadas), carnes procesadas, sazonadores y mezclas para preparar alimentos, tofu y queso de soya, productos con varias carnes; lácteos: leches importadas, las nacionales deslactosadas o saborizadas, leches enriquecidas o fortificada, crema de leche, condensada o evaporada, suero de leche y nata; productos de pastelería y repostería: tortas, pasteles, galletas, bizcochos, barquillos, cakes, cupcakes, muffins, merengues, obleas, postres, apanaduras, rosquitas, empanadas, masa de pan, panetón, pan de yuca, sanduches, tostadas y productos que no cumplen con la definición técnica del INEM de pasta o fideo; fideos y productos instantáneos entre ellos sopas de fideos instantáneas, fideos precocidos, preparaciones que incluyan fideo, fideos mezclados con otros productos; enlatados y combinaciones de pescado: enlatados, atún, macarela, sardina y trucha importada, encebollados, ensaladas, hamburguesas de atún y mezclas de atún con otros productos. He listado los productos que ahora pagaran IVA y son aquellos que buena parte de la población consumen, en especial la clase media. La clase de escasos recursos también los consumen en cierta temporadas, celebraciones o reuniones familiares.

La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán ha generado una serie de impactos en la economía mundial. Entre ellos, el aumento del precio del petróleo, seguros en transporte marítimo, transporte marítimo de carga, urea y otros fertilizantes han subido de precios. El WTI, referencial del crudo ecuatoriano, llegó hasta US100 el que es utilizado en el calculó mensual del precio de las gasolinas, entre ellas eco y extra, las cuales el mes pasado aumentaron 13 centavos o 4.6%. Hoy, 12 de abril, los nuevos precios de estos dos combustibles pasaron a costar de US 2.89 A 3.024, o sea 13.4 centavos más lo que significa un incremento de 4.6%, que representa el 90% del consumo automotor. En cambio, el diésel subió de US 2.828 a 2.962 un incremento de  13.4 centavos  o 4.74% más, que se utiliza en transporte urbano, intercantonal e interprovincial. El gobierno extendió el pago de la compensación por alza del diésel a transportistas de estas localizaciones geográficas un mes más (en total 7 meses), o sea hasta abril de 2026. El gobierno utilizó esta medida para impedir el alza del pasaje de estas localizaciones geográficas. En consecuencia, en mayo podría haber demandas para aumento de pasajes. Además, el transporte de carga también utiliza este combustible, con lo que se podría dar un aumento del transporte de carga, con lo cual hay podría generase un incremento del costo del traslado de productos agrícolas de la sierra a la costa y viceversa, lo que llevaría al aumento del costo de los productos de la canasta básica, aumentando ésta.

La reducción de productos alimenticios procesados que estaban exentos del IVA y el aumento del precio de la gasolina obedecen al cumplimiento de metas en el acuerdo con el FMI. En efecto, el gobierno busca reducir el gasto tributario (exenciones de impuestos, devoluciones de IVA, subsidios, etc.) que representa 4190 millones de US anual. Por tanto, al eliminarse los bienes que no pagan IVA, el gobierno podría recibir entre 300 – 400 millones de ingresos. También esta reduciendo los subsidios a la gasolina y otros combustibles, por lo que creó una fijación de precios mensual, de los cuales ya no existe subsidio para las gasolinas eco y extra. Esto también representa un ingreso adicional para el gobierno. De esta manera, reduce el déficit fiscal. Pero esto lo paga la población vía aumento del costo de la canasta familiar (eliminación de productos exentos de IVA) y mayor costo de las gasolinas y diésel que presionaría al alza del transporte urbano, intercantonal e interprovincial y el costo de transporte de carga de alimentos lo cual termina aumentando el costo de la canasta familiar. Pero, ahí no termina la afectación de clase media y la de escasos recursos, sino que esta acordado con el FMI reducir aquellos servicios no pagan IVA, repitiendo la misma receta aplicada a los alimentos procesados que no pagaban IVA.

Por otro lado, de acuerdo a la proyección de crecimiento económico del país, elaborado por el Banco Mundial, para 2026, esta bajaría a 2.5% que representa una caída de 1.2% respecto al crecimiento del año pasado que, según el Banco Central, fue de 3.7%. Esta llevaría a un impacto en la generación de empleo adecuado, subempleo y sector informal. A diciembre de 2025, el empleo pleno fue de 37.1%, el subempleo 17% y el sector informal empleaba alrededor de 5 millones de ecuatorianos. Si baja la tasa de crecimiento a solo 2.5%, estas categorías de empleo se reducirían por debajo de las alcanzadas en diciembre de 2025. Frente a este deterioro económico, hay tendencia esperanzadora. En efecto, las remesas de los migrantes que recibió el país, el año pasado, alcanzaron 7729 millones las cuales son recibidas por familias pobres, de escasos recursos, para gastos de la canasta familiar. Estas remesas superaron las exportaciones de petróleo y fueron cercanas a los 8401 millones de las exportaciones de camarón, el primer producto no petrolero de exportación.

En síntesis, las dos caras de la moneda del ajuste son una reducción del déficit fiscal (menor desequilibrio fiscal) pero que lo paga la población con un costo mayor de la canasta familiar (por eliminación de los productos de la canasta familiar antes exentos de IVA y mayor costo del transporte urbano y de carga). Pero, además, habría menor generación de empleo, aumento del desempleo, subempleo y sector informal por menor crecimiento económico. Lo ideal es que la economía del país mejore junto al de las familias.