Luis Rosero M.

En esta breve reseña, resumimos los aspectos más relevantes del libro “Arthur, el perro que atravesó la selva para encontrar un hogar” (Google play books), de Mikael Lindnord, quien lo adoptó. El era el líder del equipo suizo de las competencias (raids) de aventura, un deporte que combina senderismo, alpinismo, natación, bicicleta y kayak en territorios muy escabrosos -montaña, hielo, selva, ríos, rocas- en los que el clima puede registrar lluvias, tormentas, etc. con temperaturas de cero a cuarenta grados con humedad y terrenos con lodo, nieve, arena, y ríos correntosos, etc. Mikael, se había casado, en 2006, con Helena, una suiza que le gustaba, como a él, los deportes al aire libre.
Su equipo, de 4 personas, ha participado en varias competencias en distintos países. Llegaron, en noviembre de 2014, a Quito, Ecuador, para participar en la Adventure Racing World Series, de nueve etapas, que pasaría por terrenos costeros, montañosos, selváticos y ríos. Tuvieron un periodo de adaptación y entrenamiento muy duro. En la primera etapa, se impresionaron por los escenarios naturales del país, pasaron por el volcán el Antisana y Cotopaxi, en la cordillera de Los Andes. Iniciaron la carrera con senderismo a una altura de más de 4000 metros, después les toco ir en bicicleta, nuevamente senderismo, aunque bajaron 1000 metros, caminaron por terreno escabroso, con lodo y lluvia. Los pobladores alentaban al equipo en su paso. Había zonas de transición (ZT) en que los deportistas descansaban, dormían y comían. Ahí se cambiaba de una disciplina a otra por ejemplo de senderismo a ciclismo.
La segunda etapa, se inició a 3500 metros de altura descendieron, pasaron por el histórico sendero que utilizaban los guerreros indígenas para transportar bienes; bebieron canelazo, una bebida tradicional de canela con alcohol, llegaron a la ZT5. En la tercera etapa, partieron en bicicleta, llegaron a la cascada Salto del Tigre, pasaron, a través de tirolinas, por encima de ríos, luego se refrescaron. En la cuarta etapa, les toco andar en kayak sorteando los rápidos, pero los remolinos los hicieron caer al rio, luego pudieron abordar los botes, los cargaron hasta llegar a la siguiente ZT. La etapa cinco era en bicicleta, pasaron por senderos empinados, arribando a la Reserva Ecológica Mache-Sindul, una zona tropical que protege la laguna de Cube. Llegaron a la ZT8 golpeados, con uno de los miembros del equipo herido.
La siguiente etapa era la más dura de la competencia, con terrenos impenetrables, sin caminos y con muchos animales peligrosos. En la ZT, para resistir tomaron dosis extras de proteínas y carbohidratos, comieron, descansaron y se prepararon para partir. Estando ahí, Mikael encontró a un perro inmóvil, cubierto de lodo y con heridas profundas, pero estoico, calmado y digno. Cruzaron sus miradas, le dio comida para saciar su hambre. Partieron y el perro comenzó a seguirlos. Mikael le pregunto al can si vas a venir con nosotros, y se acostó delante de él, miro al líder del equipo como diciendo sí. El equipo continuó su camino seguido por el perro y este comenzó a estar delante como guiándolos en el camino. Caminaron 3 horas por la selva, se perdieron y el perro continuaba siguiéndolos, pero caminaba con dificultad en el lodo. Encontraron el camino correcto, llegaron a un rio y el perro sacio su inmensa sed. Mikael nombró Arthur al perro, recordando al rey Arturo. En el trayecto, de repente, se encontraron con una manada de caballos salvajes y el perro se metió en la selva. El equipo siguió y luego el can los reencontró. Se detuvieron en un paraje de la jungla a comer, y el perro de nuevo se puso al lado del líder del equipo que, en vez de comer, le dio su comida. En el recorrido, un miembro del equipo se enfermó, se deshidrató, pero continuaron el camino. Un equipo de recorrido corto -de ecuatorianos y extranjeros- los ayudo. Llegaron a un río, tuvo una leve recuperación, Arthur los seguía. Con la ayuda de una indígena cruzaron el rio en una canoa, mientras Arthur los seguía nadando. En la ZT ayudaron al enfermo, pero necesitaba un suero, lo que implicaba una penalidad de cuatro horas, según las reglas de la competencia. En tanto, el perro esperaba junto al equipo.
La siguiente etapa era en kayak. Armaron el equipamiento y salieron hacia un puente para partir. El organizador les dijo que no podían llevar al perro en el kayak. Mikael pensó el perro me necesita ya que esta herido, enfermo y exhausto. Partieron, sin Arthur, sin mirar atrás, acongojados por abandonarlo, pero eran las reglas de la competencia. Cuando ya habían recorrido un tramo en el agua, escucharon una zambullida, era el perro que continuaba siguiéndolos nadando en el río. Los dos kayak del equipo iban bien adelantados, pero Arthur nadaba muy lento y esperarlo significaba perder tiempo en la competencia. Mikael, pensó que era su responsabilidad ayudar al perro, dio la orden de parar y lo subió al kayak. Derramó lágrimas y los espectadores murmuraban que se llevan al perro. Con Arthur herido y pesado, le era difícil remar. El can estaba inquieto y exhausto, se subió al borde del kayak y se tiró al agua, gemía. Frenaron el bote, y volvió a subir a Arthur, le puso una chaqueta. De nuevo, se subió al borde y, como pasaron cerca de unas rocas, se tiro al agua y salió a la orilla. El kayak continuo su recorrido, hasta que en un momento el perro volvió a saltar a la embarcación. Llegaron a la meta, en duodécimo lugar, en Mompiche, de la provincia de Esmeraldas, que tiene zona costera. La multitud los aplaudió y vitoreó. Su equipo perdió algunas horas, pero valió mucho pues se encontraron a Arthur.
Helena había informado, en Facebook, todas las incidencias de la competencia incluyendo las peripecias que pasaron con Arthur, de modo que ya se conocía en Suecia sobre el quinto miembro del equipo. En una entrevista, al equipo de Mikael, con periodistas, que cubrían la competencia, querían saber todo respecto a Arthur. El perro los acompaño y una de las preguntas fue si iban a llevarlo a Suecia, recibiendo una repuesta positiva.
Como el vuelo a Estocolmo, era en tres días, comenzó Mikael una carrera contra el tiempo. Llamó a Suecia para conocer los requisitos para ingresar un perro al país, que incluía la revisión de veterinario en Ecuador, colocarle un microchip, vacunas y papeles firmados por autoridades de Quito, además organizar una cuarentena para Arthur cuando arribara a Suecia. Después, el Ministerio de Agricultura de ese país informó que se requería de 21 días entre la vacuna de la rabia y el ingreso del perro, lo que era difícil cumplir. Todo esto costaba 4000 euros, incluido el pasaje de Arthur. Mientras tanto dos diarios de ese país querían entrevistas, que aprovecho para lanzar la noticia al mundo sobre la necesidad de recabar ese dinero para curar y llevar a Arthur. Helena había conseguido entrevistas con medios españoles y ecuatorianos. Al llegar a Quito, los periodistas lo asediaron y un ecuatoriano ofreció ayudarlo y llevaron a Arthur a un veterinario, pero se complicó más es traslado ya que el Ministerio de Agricultura del Ecuador exigía también otra serie de documentos. La gran ventaja era que Arthur ya era noticia en el mundo y del ministerio sueco cedió a la presión y ofreció facilitar el ingreso al país.
Pero, en Quito la cuestión se complicó pues no dejaban salir al perro del país. El Ministerio de Desarrollo Social de Ecuador conoció del caso y ofreció ayuda posibilitando la autorización de salida de Arthur del país. Cuando arribaron a Suecia, en el aeropuerto había una multitud de periodistas esperando a Arthur que ya era una celebridad. Fue enjaulado para cumplir con la cuarentena, lo operaron, curaron algunas de sus heridas, mantuvieron un tratamiento para sanarlo, incluyendo su dentadura, que se hizo en un hospital veterinario. En el pasillo de la sala de operaciones, Mikael escucho el aullido de dolor y sufrimiento de Arthur. Lloró al verlo, lo abrazó y terminaron los gemidos. El médico que lo atendió le dijo que nunca había conocido de una relación tan estrecha como la de Mikael y Arthur. Después de un vuelo de Estocolmo a Ornskolsvik, ciudad de residencia de Mikael, la gente y los periodistas ovacionaron a la familia de Mikael y a Arthur. Llegaron a casa y Arthur se instaló y acomodó en su cuarto, se encariño con los dos hijos de la pareja y vivieron felices.
El libro revela como se fue desarrollando esa relación de afecto entre dos seres sintientes, una conexión emocional y amorosa. Mikael dice que tiene un amigo con lealtad y devoción, se siente feliz. Pero también mostró qué en Ecuador, no hay respeto para los perros callejeros, se los maltrata y apalea. Por ello, estableció la fundación Arthur para intentar cambiar las condiciones a largo plazo de los perros callejeros. La historia de Arthur fue conocida en el mundo, convirtiendo al perro en una celebridad, que llevó que se filmara la película Arthur: una amistad sin límites, que se estreno en Ecuador en abril de 2024. Si bien, el personaje principal de la película, Mark Wahlberg, es un gran actor, no se acerca, en muchos pasajes, a la historia narrada en el libro, comenzando que la película se filmó en Costa Rica, y, por otro lado, no recoge la emotividad y la relación afectuosa desarrollada entre Arthur y Mikael ni el revuelo que causo en el mundo este perro callejero que, por su coraje, valentía y valor al seguir el equipo sueco, le mereció ser llevado a Suecia donde tuvo una buena y querida vida.


