CONTRACCIÓN ECONÓMICA EN 2024 Y ¿A MEDIA LUZ? A FINES DE ESTE AÑO

Luis Rosero M.

Cuando el gobierno anunció el fin de los apagones, desde el 20 de diciembre, que preveía volver a la normalidad en la provisión de energía, una empresa proveedora no entregará a tiempo equipos de generación térmica que plantea el riesgo de continuación de cortes de luz, a lo que se agrega que el país va camino al decrecimiento económico. Al parecer, en la última semana del año, hay la probabilidad de pasar a media luz, si es que no llueve lo suficiente en las zonas donde se ubican las centrales hidroeléctricas, y terminar con una contracción económica.

En el primer bloque de contratación de provisión de energía eléctrica, el gobierno contrató con PROGEN por 150 MW, con lo que se comprometía a entregar generadores eléctricos, pero hasta ahora solo trajo 23. Estos equipos iba a ser instalados en las centrales térmicas de Quevedo y Salitral. Resulta que los generadores para Quevedo no han llegado al país. En consecuencia, no se dispondrán en este mes los 150 MW, con lo que se corre el riesgo de que continúen los apagones en diciembre de este año suponiendo que se produzcan los 68 MW de la primera turbina de Toachi-Pilatón y la naturaleza siga proveyendo de agua a los embalses de las hidroeléctricas. La terminación de los apagones en 2025, dependerá del invierno, del funcionamiento de las dos restantes turbinas de Toachi-Pilatón, la venta de energía de Colombia, el cumplimiento de lo contratado en la segunda y tercera ronda de contrataciones de energía así como de la benevolencia de la naturaleza al proveer de agua a los embalses. El gobierno hace malabares para contratar más MW, entre ellas habría la posibilidad de contar con una segunda barcaza de generación eléctrica.

En lo económico, el Banco Central confirma, ahora con el informe de las Cuentas Nacionales, que la economía decreció 2.2%, información que ya la había proporcionado en meses anteriores. El 5 de agosto de este año, en el artículo “Preocupantes tendencias económicas”, había advertido el deterioro de la economía. Ya, en el IV trimestre de 2023, la economía se contrajo en 0.7%, en el I Trimestre de 2024, la economía creció apenas 1.2% pero en el II trimestre hubo una considerable contracción de -2.2%, lo que significa que, en el primer semestre, hubo un decrecimiento de 1%.

Los apagones se iniciaron el 23 de septiembre de 2024, y el país ha tenido cortes de luz de hasta 14 horas y hacia la mitad de diciembre se redujeron a 3 horas diarias y se anuncia que entre el 16 – 19 de diciembre serán solo de 2 horas. Estos se aplicaron al sector residencial y al sector productivo. En este último caso, hubo cortes de 24 horas hasta de una semana. Para mantener vigentes un corte de 2 horas al día al sector residencial, entre el 16 y 19 de diciembre y cero apagones desde el 20 de diciembre, se anunció un apagón en las industrias, ubicadas en el grupo de Alto Voltaje 1 y 2, por dos semanas.

La economía tuvo en el primer semestre un decrecimiento de -1%. La contracción de 2.2%, en el segundo trimestre, se explica principalmente por el decrecimiento de la inversión de -8-2% (-1.3% en IT), del consumo de los hogares de -2,2% (-1.1% en IT) y del gasto del gobierno -0.6% (-0.3% en IT). Como muestran las cifras, en el primer trimestre estos tres principales indicadores tuvieron también un decrecimiento. A nivel sectorial, lo preocupante es la fuerte contracción de la construcción (-17.2%), industria no alimenticia (-9.7%) y comercio (-4.3%) que son, precisamente, los tres sectores más generadores de empleo. En total, decrecieron 14 sectores, apenas 5 tuvieron un crecimiento. En parte, este comportamiento sectorial,  fue afectado por el aumento del IVA en 3% adicional, en marzo. El 31 de mayo de 2024, el gobierno firmó un convenio con el FMI por un crédito de 4000 millones de dólares. En junio de 2024, se comenzaron diseñar los instrumentos para la aplicación del convenio.

En el bimestre julio-septiembre fue de plena aplicación de dicho convenio, cuya característica principal es imponer una política de austeridad para tratar de corregir los desequilibrios macroeconómicos, principalmente el déficit fiscal. Concretamente, la variable que más se ajustó fue el gasto y sobre todo la inversión pública que se redujo al mínimo, los atrasos a proveedores del estado siguieron creciendo y la inversión privada se congeló. Mientras que el consumo de los hogares continuó deprimido por la caída del poder adquisitivo por incremento del IVA y el deterioro del mercado de trabajo. A la par, el nivel de inseguridad incidió en una disminución de la actividad económica. Consecuentemente, si bien no tenemos la información de la variación de la demanda agregada del III trimestre, es muy posible que el crecimiento haya sido muy leve o negativo. En el cuarto trimestre, los efectos de los apagones en lo económico fueron restringir la actividad de los sectores productivos y de las familias que, con un clima de inseguridad constante, hizo variar la movilización, los hábitos de consumo y esparcimiento de la población. Todo esto se dio en medio de unca precampaña electoral en que los candidatos buscaban influir en el apoyo popular. En función de este escenario, el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) apropiadamente proyecta que el país decrecerá en -0.4%.

En síntesis, la inseguridad ciudadana, el aumento del IVA, la política de austeridad impuesta por el gobierno para cumplir con el FMI y el deterioro del mercado de trabajo influirán en el decrecimiento de la economía en 2024. Hay otros problemas económicos como el elevado endeudamiento externo que puede derivar en un riesgo de sostenibilidad de la deuda.  Mientras que las dudas de cumplimiento de contratos de las empresas que proveen de energía eléctrica, el inicio de operación de la central Toachi-Pilatón y la alteración del patrón de lluvias en las zonas de las hidroeléctricas, podrían afectar a que el déficit de energía continue y en consecuencia los apagones sigan hasta fines de año, dejando a media luz al país. Seguimos a merced de la naturaleza en la provisión de energía eléctrica. En la emergencia, se busca cubrir el déficit de energía anual pero debemos resolver los problemas estructurales en el sector eléctrico.

PRECAMPAÑA Y ESCENARIO ELECTORAL (II)

Luis Rosero M.

La precampaña electoral continúa por parte de los actores políticos y en un escenario electoral complicado por el agravamiento de la cuádruple crisis (de seguridad, energética, económica y social). A dos meses de la elección presidencial y parlamentaria, el gobierno despeja el camino para continuar en el poder y tiene una estrategia para recuperar la caída en las preferencias electorales mientras que la oposición actúa a través de las redes sociales.

La crisis de seguridad continúa. Si bien se han reducido las muertes violentas han aumentado las extorsiones, secuestros y delincuencia común. El efecto es el aumento del temor y miedo en la población que ha cambiado sus hábitos de vida y movilización para proteger su integridad. En cuanto a la crisis energética, la oferta eléctrica ha aumentado por el retorno de las lluvias en la zona austral y en la amazonia que ha permitido una mayor producción de energía eléctrica, por otro lado Colombia está vendiendo energía, además han llegado algunos equipos para ser instalados en termoeléctricas y se adelantó la fecha de operación de la nueva  hidroeléctrica Toachi-Pilatón, que han posibilitado la reducción de las horas de los apagones que pasaron de 14 a 3 horas que se ha anunciado en la segunda semana de diciembre. Como efecto colateral de estos, están los problemas de abastecimiento de agua en las principales ciudades, problemas en la conexión con internet y caos en el tráfico. Como consecuencia se generó un malestar ciudadano por las molestias que causa en el diario vivir de la población. Como otro efecto de los apagones, está la dificultad del sector empresarial en sus actividades económicas como la paralización, por algunos días, de la producción industrial, del comercio para las ventas y en otras actividades económicas se ha restringido su operación. Como resultado, tendremos un fuerte impacto en la producción nacional que incidirá en el PIB. A pesar de que el FMI, aumentó la proyección de crecimiento a 0.3% en 2024, lo cierto es que los efectos de los apagones será un crecimiento económico cero o negativo. Esto a su vez impacta en el mercado de trabajo con el aumento del desempleo, subempleo y sector informal que junto a la inseguridad agrava la migración al exterior. En efecto, la consultoría SGF Global, en base a una encuesta, de abril de 2024, de la Organización Internacional para Migraciones establece que al menos 1.2 millones de ecuatorianos tiene la intención de migrar al extranjero, de los que 19% se encuentra en desempleo. Como derivación de la crisis económica, se genera una de carácter social con el aumento de la pobreza, deterioro social y de las condiciones de vida. Todo este escenario se refleja en que las principales preocupaciones de la población son la inseguridad, la pérdida de empleo, la falta de soluciones ante los problemas del país y migración según un grupo de consultores políticos reportados por La Hora.

Este escenario es consecuencia del agravamiento de la cuádruple crisis que vive el país. El efecto indirecto de esta, es la caída de las preferencias electorales del candidato presidencial del gobierno. En efecto, la encuestadora Comunicaliza informa, en su más reciente encuesta, el resultado de la preferencia electoral: Noboa 27.5% y González, 26.7%. O sea, un empate técnico. Según la encuestadora, la intención de voto de Noboa bajó 6% en los dos últimos meses debido a los apagones. Pero además de eso, la inseguridad, el agravamiento de la crisis económica y social.

Las preferencias electorales están influidas principalmente por el escenario electoral, la calidad de la gestión pública y el deterioro de las condiciones de vida de la población. El gobierno logró despejar el camino hacia la reelección. Topic fue inhabilitado al no ser calificado como candidato presidencial y ha frenado a sus oponentes utilizando varios mecanismos. En consecuencia, ahora se inclina por aplacar el malestar ciudadano con medidas paliativas que le permita recuperar las preferencias electorales. Entre ellas, descontar 180 KVH de la planilla de luz; anuncio la concesión de 40000 becas a mujeres jóvenes del Guayas del programa Futuro femenino para carreras de nivel técnico y tecnológico; el programa Jóvenes en Acción, que entregará 400 dólares durante tres meses por el combate del cambio climático; la vigencia de la ley de alivio financiero que condona deudas y reestructura obligaciones financieras, ahora, tal como lo hizo con el 31 de octubre, decretó ese día como de descanso obligatorio para trabajadores del sector público y privado, que se sumó al feriado de difuntos e independencia de Cuenca, con lo que el feriado fue de 5 días; contando que el 1 de enero es feriado decretaría al 2 y 3 del mismo mes de 2025 como días de descanso obligatorio que al juntase al sábado y domingo, 4 y 5 de ese mes,  repitiendo un feriado de 5 días sin necesidad de reposición de esos días. A eso se agrega, que en ese período reduciría el IVA de 13 a 8%, más aún la ministra de Energía prometió cero apagones a fin de diciembre. Se trata de una feria de la alegría que busca compensar los efectos de la cuádruple crisis económica.

En síntesis, los efectos de esta crisis han generado descontento en el país por los resultados no tan efectivos de la gestión pública y el conjunto de medidas compensatorias trata de aplacar el malestar y pesar ciudadano que influye en las decisiones electorales de la población

DIVERSIFICACIÓN DE LA MATRIZ ENERGÉTICA Y SU GESTIÓN (II)

Luis Rosero M.

El aumento de la oferta eléctrica, por las contrataciones del gobierno, avanza pero con la misma matriz con la que el país optó hace más de un cuarto de siglo, pero el cambio de ésta va a paso lento. Para enfrentar la crisis energética, se requiere optar por otras fuentes de energía renovables que además de ser más limpia es una alternativa a la matriz energética existente actualmente basada en la energía hidráulica-termoeléctrica.

Esta matriz se basa en hidroeléctricas, que proveen dos terceras partes de la oferta eléctrica, complementadas por las termoeléctricas que fueron planificadas para enfrentar sequías, periodo en el que operaban éstas últimas. El cambio climático provocó una sequía sin precedentes en el país que afectó el funcionamiento de las hidroeléctricas. El Plan Maestro de Electricidad contemplaba la realización de inversiones y mantenimiento de las centrales de fuentes hidráulicas y termoeléctricas pero no se realizaron en los dos últimos gobiernos y en el actual no se efectuaron a tiempo. El cambio climático mostró que el país no está preparado para un estiaje o sequía larga. Los gobiernos de Moreno y Lasso concesionaron, al sector privado, proyectos eléctricos con energía renovables pero las inversiones nunca se realizaron. En 2020, el país contaba con 27 centrales termoeléctricas pero el 20% de estas son muy antiguas, en otras no ha habido reposición de equipos y algunas no funcionan a su plena capacidad.  Del primer bloque de contratación, de 341 MV, realizado por el gobierno, 240 corresponden a termoeléctricas, pero las empresas proveedoras no han cumplido el contrato en el tiempo establecido. El país lleva dos meses de apagones. La venta de energía de Colombia alivió levemente la crisis energética. El viceministro de Electricidad, en un encuentro minero, declaró que el déficit de energía eléctrica del país en 2023 es de 1900 MW, cuando antes se conocía la cifra 1100 MW, lo que agrava la crisis energética.

Ventajosamente, ayer llegaron el país algunos motores para las termoeléctricas del contrato con PROGEN para ser instalados térmica Salitral que proveerá 100 MV, esta misma empresa debe entregar otros para la central térmica de Quevedo (50 MW) y la central térmica de Esmeraldas I, tuvo un mantenimiento, que aporta ya 112.5 MW. Los 100 MW de Progen se producirían a partir de enero de 2025, después del montaje del equipo y pruebas. Del proyecto Toachi-Pilatón (hidroeléctrico), se están realizando pruebas de la primera turbina -de tres- de 68 MV, que se proveerían en enero de 2025. En suma, para este mes y año se aportaría al Sistema Nacional Interconectado 280 MV; en febrero de 2025 se agregarían, con la vuelta a funcionar de la central térmica Machala, 331 MV más. En total, hacia marzo de 2025 se estarían adicionando 711 MV, incluido el aporte de Colombia, que sería solo el 37% del déficit de 1900 MV. Si se cumple, con lo contratado en la segunda ronda de contratación por 770 MW, en enero se aportarían 300 MV más, con lo que tendríamos hipotéticamente 1011 MV, esto es, cubriríamos el 53% del déficit. Si se entregan los 470 restantes, para el II trimestre de 2025, tendríamos cubierto el 78% del déficit, siempre y cuando los contratos se cumplan y el invierno de 2025 sea normal, con lo cual los apagones se reducirían ostensiblemente.

Sin embargo, continuaría la misma matriz energética basada en generación de las hidroeléctricas complementadas por las termoeléctricas. Si bien es entendible por la emergencia, se requiere avanzar paralelamente con la provisión de energía con fuentes no renovables (fotovoltaica, eólica y calor). La ley para impulsar la iniciativa en la generación eléctrica, aprobada por la Asamblea, posibilita que este sector invierta en proyectos de energía renovable de 100 MV que da garantía a los privados de la compra de energía con la constitución de un fideicomiso. Por otro lado, el viceministro de electricidad presentó un portafolio de 912 MV producidos con energía renovables (eólicos y fotovoltaicos) que se impulsaría con una alianza entre empresas internacionales y Celec (empresa pública). Entre ellos, un proyecto fotovoltaico con paneles solares flotantes en los embalses de Mazar.

En síntesis, por lo menos en tres años seguiremos con la tradicional matriz energética hidroeléctricas-termoeléctricas. En este periodo, hasta que se construyan los proyectos fotovoltaicos y eólicos, el país seguirá con el riesgo de apagones si el cambio climático produce sequías de mayor duración. También, cambiaría la forma de propiedad de la matriz energética que de ser pública pasaría gradualmente a ser privada. La experiencia de España de provisión de energía eléctrica de varias fuentes, por el sector privado, que aumentó fuertemente los precios advierten de la necesidad de una regulación adecuada para evitar estas prácticas de precios excesivamente altos. Por lo menos hasta el primer trimestre de 2025 se espera que seguirán los apagones, pero reduciéndose lentamente las horas de duración diaria. La población debe alertase que actualmente la provisión de la energía eléctrica es un servicio  de orden público y la calidad de la gestión pública, en este sector, es fundamental para no sufrir los efectos de los cortes de energía que afectan en el bienestar de la población, la rentabilidad sector privado y el crecimiento del país. Hay que estar vigilante para que se garantice la seguridad energética para no caer nuevamente en el deterioro de las condiciones de vida, afectación al sector privado y perdidas para el país. En este gobierno, no se realizaron a tiempo los mantenimientos de las centrales termoeléctricas y se realizaron extemporáneamente las contrataciones para cubrir el déficit energético, lo que dio lugar a apagones, de lo cual ya se tenía conocimiento en octubre de 2023 y en abril de este año Cenace advirtió que el sistema eléctrico iba camino al colapso.

UN AÑO DEL GOBIERNO DE NOBOA

Luis Rosero M.

Al cumplirse un año de gobierno, en este artículo, haremos un breve análisis sobre la seguridad ciudadana, la crisis energética y la economía. Si bien el actual régimen recibió un país en crisis de su antecesor, lo cierto es que el balance, en estos tres temas fundamentales, muestra que trato de enfrentar la cuádruple crisis que enfrenta el país, pero los resultados no son tan fructíferos y urge cambiar el rumbo para volver a ser un país de paz, con suficiencia energética y un crecimiento estable para mejorar las condiciones de vida de la población.

En cuanto a seguridad, el gobierno ha hecho esfuerzo por combatirla. Si bien, después de la toma de un canal de TV, declaró que el país enfrenta un conflicto armado interno. En su política de seguridad, el gobierno utilizo a las FF. AA. para que salgan a las calles. En coordinación con la policía, se han realizado varios estados de excepción, toques de queda y operativos para liberar barrios y zonas del control del crimen. El resultado ha sido la captura de miles de sospechosos, el abatimiento de más de 100 delincuentes a manos de la policía, la pacificación temporal de las cárceles, la reducción de las muertes violentas pero el aumento de los secuestros, extorsiones y asaltos. También se logró retomar temporalmente el control de ciertas zonas y barrios tomados por el crimen organizado, pero después de un tiempo este volvía a apoderarse de esos territorios nuevamente. Lo cierto es que, al parecer, la estrategia y táctica de inteligencia para enfrentar a los carteles de la droga y crimen organizado no ha dado buenos resultados. Más aún, la última masacre en la Penitenciaria del Litoral, da cuenta de que el crimen organizado tiene tanto poder que puede ingresar armas, municiones, droga, etc. y tomar el control de las prisiones. En suma, lo cierto es qué, si bien se ha reducido las muertes violentas, los otros delitos han aumentado provocando más miedo, temor y desesperanza en la población que restringió su movilización, esparcimiento y retiro temprano a sus domicilios para proteger su vida. Así mismo, las medianas empresas y emprendimientos, por los secuestros y extorsiones, se han visto seriamente afectadas por lo que han cambiado su operatividad y en otros casos han decidido cerrar para evitar el riesgo de muerte y entregar recursos para su liberación. Se deduce, que la política de mano dura, en la lucha contra los carteles y crimen organizado, no ha sido efectiva, a decir, por los resultados no tan alentadores.

A ese peligroso panorama, se suma la crisis energética. El cambio climático ha provocado, en el país, una fuerte sequía, que no solo ha afectado a la agricultura sino además al funcionamiento de las centrales hidroeléctricas que generan las dos terceras partes de la energía eléctrica del país. Si bien hay un periodo de estiaje, todos los años, la sequía ha generado que baje el caudal de los ríos que abastecen los embalses de las centrales. La falta de inversión y mantenimiento de estas, contemplados en el Plan Maestro de Electricidad 2018-2027, no se han realizado a tiempo, incluido el actual régimen. El director de Cenace advirtió, en abril de este año, que el sistema eléctrico iba camino al colapso. La primera ministra de Energía, en una carta enviada a la Asamblea, señala que informó sobre la posibilidad de apagones en abril. El gobierno, para aumentar la oferta de energía eléctrica, realizó dos bloques de contratación. Del primero, por 341 MW, lo único que se ha concretado es la barcaza eléctrica. Dos empresas, una por 150 MV y otra por 90 MW, incumplieron la fecha de entrega y recién    instalarían los equipos, a fines de diciembre, en ambos casos. El gobierno, terminó de construir la central Toachi Pilatón, que generará 205 MW, de las cuales a principios de diciembre realizaran las pruebas respectivas. La exportación de energía de Colombia, ha atenuado la situación. Lo cierto es que ya van dos meses de apagones que, en algunos días, fueron de 14 h. y estos se presume continuaran, al menos, hasta abril del próximo año. Pero no solo, la crisis energética, ha generado falta de electricidad, sino que además el tráfico vehicular se volvió un caos y, por otro lado, ha afectado la provisión de agua en las principales ciudades del país. Hubo falta de gestión, a tiempo, para proveer de energía al país a fin de cubrir su déficit energético.  Las facilidades que se han dado para aumentar la oferta eléctrica, con fuentes de energía renovables, son proyectos de los dos gobiernos anteriores, permitiría, diversificar la matriz energética, pero demorará su construcción, al menos, dos años. En fin, los problemas estructurales del sector eléctrico no se resolverán en el corto plazo y la diversificación de dicha matriz también tomará su tiempo.

En cuanto a la economía, el gobierno para enfrentar el mayor desequilibrio -déficit fiscal- aplicó una reforma tributaria que implicó principalmente la imposición de contribuciones temporales a las empresas, remisión de multas e intereses tributarios, otros tributos y aumento del IVA, justificado por la necesidad de más recaudación para financiar el conflicto armado interno. Además, firmó un convenio con el FMI, para obtener un crédito de 4000 millones de dólares a cambio de imponer una política económica de austeridad y reformas estructurales. Por ello, se disminuyó al mínimo la inversión pública y se restringió el gasto público. Para obtener más ingresos, el régimen ha optado por una política de agresivo endeudamiento externo, a tal punto que este tipo de deuda se ha disparado, lo cual conlleva el riesgo de la sostenibilidad de la deuda y la posibilidad de una renegociación de la misma. La situación de inseguridad, la crisis energética, la política económica y la incertidumbre económica han manifestado en la contracción de la economía en el segundo trimestre a tal punto que el propio FMI ha revisado su proyección de crecimiento a solo 0.3% en este año. Pero si consideramos los efectos de los apagones sobre la economía, se proyectaría un crecimiento nulo o negativo, que ha deteriorado el mercado de trabajo expresado en aumento del desempleo, subempleo y del sector informal que a su vez ha llevado a mayor migración y deterioro de las condiciones sociales de la población.

Al cumplirse un año del gobierno de Noboa, la cuádruple crisis que afecta al país se ha agudizado.  Si bien se ha enfrentado la crisis de seguridad, los resultados no han sido tan efectivos. Lo más crítico ha sido la crisis energética que ha provocado graves efectos en el sector empresarial, en el bienestar de la población y malestar entre los ciudadanos, a lo que se agrega que la crisis económica que ha empeorado derivando en una crisis social. Es hora de cambiar el rumbo para recobrar la paz social, fortalecer el sector energético y alcanzar un crecimiento sostenido para mejorar las condiciones de vida de la población.

UN RAYO DE LUZ EN LA TINIEBLA DE LA GRAVÍSIMA CRISIS DEL PAÍS

Luis Rosero M.

La inseguridad, la crisis energética, económica y social proyecta un sombrío panorama qué junto a un escenario mundial convulso por el cambio climático, las guerras y el avance de la ultraderecha generan un estado de incertidumbre, desesperanza y preocupación en la población, tanto por el escenario interno y externo, que induce a cuestionar a la clase política y la gestión del gobierno más preocupado por la campaña electoral que por los efectos de esas cuatro crisis. En este artículo, trataremos los dos primeros temas en medio de dicha campaña. La suspensión de los racionamientos eléctricos, en la tarde de ayer, es un rayo de luz esperanzador de que, al menos, nos ilumine la tiniebla de la cuádruple crisis s en la  en que se encuentra el Ecuador.

En cuanto a la crisis de inseguridad, si bien se han reducido las muertes violentas, hay eventos que provocan más temor en la población (el asesinato de un sacerdote, un niño y una mujer de tercera edad) a lo que se une la masacre en la Penitenciaría del Litoral (con saldo de 15 muertos), que da indicio que, a pesar, de la participación de las FF.AA. y policía, las bandas criminales siguen controlando ese centro carcelario. Por otro lado, han aumentado los delitos de extorsión y secuestro. Se realizan operativos y se capturan sospechosos, en las zonas consideradas peligrosas, pero después de un tiempo las bandas retoman el control de esas zonas. Eso mostraría que hay un problema con la estrategia y tácticas de inteligencia para combatir las acciones de esas bandas.

Respecto a la crisis energética, para enfrentarla el gobierno negoció primer bloque de contratación para aumentar la oferta eléctrica en 341 MW. Sin embargo, de estos los 150 MW contratados con una empresa de Florida se rescindiría por incumplimiento y el de 90 MW se alagaría el plazo por problemas de traslado de equipos. Estos 240 MW deberían entrar en operación hasta fines de año, lo que no va a ser posible. El único contrato que posibilita la generación de energía es el de la barcaza eléctrica que aporta 100 MW. El gobierno señaló que comenzarían las pruebas de la hidroeléctrica Toachi Pilatón (200 MW) y la compra de energía a Colombia. Sin embargo, lo cierto es que las pruebas de una nueva hidroeléctrica demoran entre dos y tres meses, podría funcionar antes, pero con una turbina, su operación podría ser a fines de diciembre de este año. El apoyo de Colombia, en la exportación de energía, a un mayor costo, a nuestro país podía alivianar la crisis energética, pero aliviaría algo en la emergencia eléctrica.  El que se haya suspendido los cortes de luz en la tarde del sábado y domingo da una luz de esperanza para que estos disminuyan de 12 a 8 horas diarias. En efecto, en estos dos días fue posible por la mejora de las condiciones hídricas en la zona de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair y el inicio de las exportaciones colombianas de energía eléctrica desde el 17 de noviembre.

La gravísima cuádruple crisis del país se da en medio de la campaña electoral. El gobierno ha sacado todas las piedras en el camino a su reelección. La suspensión de la vicepresidenta se ha realizado según expertos violando normas legales y constitucionales. El País resume este proceso con su titular “Noboa echa a la fuerza a su vicepresidenta y tiene el camino libre para hacer campaña en 2025”. Por otro lado, también el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) no permitió la participación, en la elección presidencial, de Jean Topic, que era el rival que podría catalizar el malestar ciudadano por los cortes de energía y la inseguridad. Recordemos, que el presidente del TCE fue destituido y algunos medios señalaron que había indicios de que manos gubernamentales actuaron. En la precampaña electoral el gobierno ha ofrecido: dar gratis hasta 180 KW a los hogares, programa Jóvenes en Acción (18-29 años) que otorgaría 400 dólares por combatir el cambio climático, etc. Además, en presidente envío dos leyes económicas urgentes, una de alivio financiero para restructurar deudas con bancos y cooperativas y otra para supuestamente combatir el lavado de activos de los grupos criminales siendo una de las medidas el imponer un impuesto a la venta de carros usados y tributo a las universidades.

¿Por qué estas acciones? La repuesta la da la encuestadora Comunicaliza que, en su más reciente encuesta, arroja el resultado de la preferencia electoral: Noboa 27.5% y González, 26.7%. O sea, un empate técnico. Según la encuestadora, la intención de voto de Noboa bajó 6% en los dos últimos meses debido a los apagones que llegaron a ser de hasta 14 horas diarias. La encuesta reporta que el nivel de indecisos es del 19%. La encuesta además revela que, ante el reemplazo de Topic con otro candidato, los votos se dividirían en partes iguales entre los dos candidatos y que los indecisos votaría blanco y nulo. En consecuencia, si hay segunda vuelta electoral, las alianzas serán fundamentales para definir quién será el nuevo presidente del país. Lo que se prevé es una alianza de la derecha y otra que apoye a González, en la que es muy probable que entre SUMA apoyando a la candidata.

La evidencia indica que la crisis energética y la inseguridad ciudadana ha alterado la vida de todos los ciudadanos en cuanto a su movilidad, situación laboral, costo de la canasta familiar, estrés por la violencia, entretenimiento. etc. Por otro lado, las pequeñas empresas y emprendedores se han visto afectados en el funcionamiento de locales y actividades que han tenido que variar sus horarios de atención, obligado a comprar generadores, baja de la demanda de consumo, etc.  Según la Cámara de Comercio de Quito las perdidas en industria y comercio por apagones, en dos meses, serían de 7500 millones de dólares. Por otro lado, la canasta básica aumentó a $ 805 dólares. El impacto en el mercado laboral se expresa en el aumento del desempleo, subempleo y crecimiento del sector informa. Una parte de esta población busco oportunidades migrando al exterior. EE.UU. reporta qué en los primeros siete meses del año fiscal, deportó a 124023 ecuatorianos. En suma, hay malestar y temor en los ciudadanos por los cortes de luz, deterioro del mercado de trabajo, mayor costo de la canasta básica y aumento de la violencia criminal. Sin embargo, la reducción de los apagones en la tarde del sábado y domingo anterior es una luz de esperanza para que estos disminuyan. En efecto, ya el Ministerio de Energía ayer informó que los cortes de luz se reducirían a 8 horas diarias entre el 18 y 21 de noviembre. La esperanza es qué en 2025, con la entrada en funcionamiento de la nueva hidroeléctrica Toachi Pilatón, la compra de energía a Colombia y el inicio del invierno pueda reducirse las horas de racionamiento eléctrico y alivie en algo el estado de ánimo y estrés de la población. El gobierno debe, para enfrentar el problema estructural del sector eléctrico, aumentar la diversificación de la matriz de energía  con fuentes renovables para que en un mediano plazo aumente la oferta eléctrica.

CAMBIO CLIMÁTICO, SEQUÍA, APAGONES Y PROMESA DE TRUMP

Luis Rosero M.

El cambio climático se intensificado en el mundo. El aumento de los gases invernaderos lo ha dinamizado mucho más provocando variaciones extremas en la temperatura de la tierra que a su vez ha generado una serie de fenómenos meteorológicos causando daño en varias partes del mundo. En la medida en que estos gases aumenten sin control, el cambio climático se agrava. En Ecuador, ha provocado sequía que ha conducido a la reducción de los caudales de los ríos que alimentan los embalses de las hidroeléctricas conduciendo a racionamientos de energía eléctrica. Si bien, hubo un acuerdo mundial para limitar la emisión de esos gases, la no suscripción o abandono de éste permite a los países que tomaron esa decisión a emitir sin control agravando el cambio climático. El cumplimiento de la promesa de Trump y de otros países de abandonar dicho acuerdo en 2025,  llevaría a situación sin precedentes, en el mundo, que deberá soportar más daños materiales y de vidas humanas.

El cambio climático esta relacionado con lo que se denomina el efecto invernadero. Este consiste que, de manera natural, se acumulan en la atmosfera ciertos gases que retienen la energía calórica del sol manteniendo la temperatura de la tierra en ciertos límites. El problema se origina por el aumento de los gases invernaderos que impiden que los rayos caloríficos del sol, reflejados por la tierra, retornen la vuelta al espacio por lo que la energía calórica es atrapada en la atmosfera aumentando la temperatura promedio de la tierra. Estos gases actúan como techo del invernadero, siendo los cuatro principales gases dióxido de carbono, óxido nitroso, metano y ozono. Estos son producidos por el uso de combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón) que utilizan las actividades económicas. Los impactos de este efecto son: calentamiento de la tierra, cambio climático y alteración de la temperatura, modificación del patrón de lluvias, elevación del nivel del mar, acentuación de la intensidad y frecuencia de huracanes y ciclones en zona tropical e incidencia en el fenómeno El Niño y la Niña. El efecto invernadero es un problema ambiental mundial que provoca el cambio climático (temperaturas extremas). Los principales países generadores de los gases invernaderos son China, Estados Unidos, Unión Europea, India y Rusia que provocan, entre otros efectos, el cambio climático. Los países en desarrollo, aunque también generan estos gases lo hacen en menor proporción, sufren los efectos del cambio climático.

Trump, uno de los representantes de la extrema derecha, es un negacionista climático. O sea que no reconoce que el efecto invernadero exista y cause el cambio climático. Los científicos predijeron hace más de 20 años ese fenómeno. Para enfrentar el fenómeno, la mayoría de países firmaron el convenio de Kyoto, en 1997, para reducir dichos gases. Sin embargo, EE.UU., China y Australia y China no lo suscribieron, después Canadá lo abandonó. En Doha (2012), se acordó una enmienda a dicho convenio y en 2015 se pactó el Acuerdo de Paris para sustituir al de Kyoto,  manteniéndose el compromiso de reducir los gases invernaderos para reducir el efecto del cambio climático y que hacia 2050 estos se reduzcan a cero. La no suscripción y abandono del acuerdo de Kyoto por esos países se debe a que en este se establecían metas de reducción de gases invernaderos. Al no suscribirlo o abandonarlo podrían emitir esos gases sin control, pero que intensificaban el cambio climático como muestran las estadísticas sobre este fenómeno. Es decir, esos países son corresponsables de algunos de los dramáticos eventos climáticos que han afectado al mundo.

La temperatura de la tierra ha venido aumentando constantemente por el efecto invernadero. Ya para 202, la Organización Meteorológica Mundial (OMM, ONU) confirmó que fue el año más caluroso, con una temperatura media anual de 1,45°C por encima de la era preindustrial (1850-1900).  Sin embargo, el 7 de noviembre de 2024,, el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, de la Unión Europea, informó que 2024 sería casi con total seguridad el año más caluroso de la tierra con una temperatura media anual superior  a 1,45 grados, que era el objetivo del acuerdo climático de Paris 2015.

En  la primera presidencia de Trump (2017 – 2021), retiro a EE.UU del Acuerdo de Paris y anunció que nuevamente lo haría en su segundo mandato, con lo cual seguirían aumento del efecto invernadero causante del cambio climático. El informe Estado del Clima en el Pacifico Suoriental 2023 señala que el aumento del nivel del mar en esta región creció entre 10 y 15 cm, que es superior a la media mundial documentada desde 1993. Un ejemplo claro de los efectos de este aumento del nivel del mar fue el abandono, en 2024, de las familias que vivían en la isla caribeña Carti Sugdup, que fueron obligadas a un exilio forzado, a tierra firme, por parte del gobierno pañameno. Los incendios que ocurren todos os años en California, en verano en España y otras localidades del mundo son resultado del cambio climático que provoca altas temperaturas en ciertas zonas y bajas en otras. Los huracanes que pasan, todos los años, por el Caribe, México y EE.UU son otras de las consecuencias del cambio climático. También se presume que la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que provocó las lluvias torrenciales que destrozaron a Valencia,  es un fenómeno meteorológico que se produce por las masas de aire polar y se mezcla con el  aire cálido y húmedo del mar Mediterráneo.

El cambio climático, ha producido una sequía en Centro América y Sudamérica, entre 2023-2024, que afecta a Ecuador, Colombia y Perú, países amazónicos, e incluso ha reducido los caudales del río Amazonas. En Ecuador, la situación es dramática. En Cuenca, la tercera ciudad del país, en cuyas cercanías se encuentran algunas de las  principales centrales hidroeléctricas , la sequía lleva ya 120 días a tal punto que el río Tomebamba, que cruza la ciudad, se ha secado, esporádicas lluvias han generado cierto caudal. También ha afectado a algunos ríos de la amazonia, como en la provincia del Coca, donde se ubica la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair afectando su funcionamiento. Este ha sido uno de los factores que llevan a racionamiento de energía eléctrica al país que ha llegado hasta 12 horas diarias y variando según el nivel de lluvias. Además, la falta de energía eléctrica ha producido  cortes de agua y afectado el funcionamiento de las empresas con las consecuencias sobre la población y la contracción del PIB. Si Trump cumple con su promesa de retirar a EE.UU. del acuerdo de Paris y le siguen otros países, las consecuencias serían fatales para el mundo pues el cambio climático se intensificaría pudiendo llevar a grandes catástrofes naturales provocando graves daños materiales y de vidas humanas. En relación a lo anterior, El Pais, titula: Stefan Rahmstorf, climatólogo, declaró que “El colapso de la corriente oceánica atlántica provocaría un clima extremo sin precedentes en Europa” y sugiere que la única forma de estabilizar la situación del planeta es abandonar los combustibles fósiles lo más rápido posible.

Por ello, surge la necesidad de mantener el control de la emisión de los gases invernaderos, por la ONU, y evitar la intensificación del cambio climático y sus consecuencias desastrosas. Es un problema ambiental mundial y requiere el compromiso y responsabilidad ambiental de todos los países. El país sufriría, el próximo año, de más racionamiento de energía eléctrica, cortes de aguas y contracción de la economía, si no se controla a los países emisores que provocan una externalidad mundial. O sea, los países desarrollados, no firmantes del acuerdo, aumentan las emisiones de gases invernaderos provocando un daño ambiental y no quieren reconocer los costos ambientales y resarcir al resto del mundo de los daños provocados.

¿LOS APAGONES CONTINUARÁN O VARIARÁ SU DURACIÓN?

Luis Rosero M.

El gobierno anunció que se incrementará la oferta eléctrica con las contrataciones realizadas y que se reducirá la duración de los apagones. La duda es si se efectivizará esa oferta, por lo que el país seguirá dependiendo de esto y de la naturaleza para eliminar o reducir los cortes de luz. La información, al parecer, revelaría que los apagones podrían reducir su duración diaria.

En el Plan Maestro de Electricidad 2018-2027, se estimó las necesidades de inversión en el sector eléctrico, en función de la demanda, para ampliar la oferta de energía eléctrica.  Si la demanda crece más que la oferta eléctrica, habría un déficit de energía que no cubre totalmente la demanda. En 2023, el déficit fue 465 MW. En octubre de ese año, se iniciaron los apagones en el país, por el estiaje y la no previsión, por parte del ministro Santos Alvite, para atender el estiaje que se adelantó un mes, por lo que fue censurado por la Asamblea. Los gobiernos de Moreno y de Lasso, no realizaron las inversiones (construcción de otros proyectos y mantenimiento de las plantas hidro y termoeléctricas) en el sector eléctrico, previstas en el Plan Maestro de Electricidad, lo que aumento el déficit anual de energía.  O sea, hace un año ya se conocía que había dicho déficit. A fines de 2023 el Ministerio de Finanzas, del gobierno de Noboa, debitó de las cuentas de CELEC 500 millones y también de Petroecuador, lo cual dejo sin recursos a la primera para mantenimiento termoeléctrico. Ya para 2024 dicho déficit aumentó a 1080 MW. La ex ministra de Energía, del gobierno Noboa, en su juicio en la Asamblea, presentó un escrito en el cual señala que desde el 24 de noviembre de 2023 inicio una «carrera contrarreloj para evitar nuevos apagones para el segundo semestre de 2024…. Durante los primeros días de abril, se registraron tanto altas temperaturas como sequías y disminución exponencial en los caudales de los ríos (escenarios completamente atípicos para este mes). Por ello, el 1 de abril alerté a las máximas autoridades sobre la situación que estábamos atravesando, indicando que todos nuestros esfuerzos se concentrarían en manejar cuidadosamente los embalses y en utilizar la generación térmica que habíamos recuperado hasta el momento.” Más aún, en abril de 2024, el gerente de CELEC advirtió de la posibilidad de un colapso del sistema eléctrico. Y el 16 de abril, de ese año, el gobierno anunció el cronograma de apagones.

 Recién en junio de este año, se decretó la emergencia eléctrica y se iniciaron las rondas de negociaciones para proveer de más energía eléctrica. En la primera contrató 341 MW con varias empresas, de las que ya entro en operación  la barcaza eléctrica. Sin embargo, según Primicias, en esta ronda, la efectivización de lo contratado, con la empresa americana Progen, por 150 MW, estaría en duda. Con esta, el gobierno firmo dos contratos, el primero, de 50 MW, se vence el 5 de noviembre de este año y, el segundo, de 100 MW, que vencería a principios de diciembre, pero la empresa solicitó la ampliación de los plazos para postergar la entrega de lo acordado por los huracanes en La Florida. En una entrevista, el presidente declaró que estaría trayendo turbinas en aviones de la FF.AA. Por otro lado, las posibilidades de contratación de energía de Colombia, sería con empresas privadas, a fines de noviembre, y con los precios que establezcan estas. En consecuencias, hay incertidumbre sobre la duración de los apagones en noviembre. A partir del 31 de octubre la duración de los apagones se redujeron entre 10-11 horas y se anunció que en el feriado de noviembre serían de 6 horas e incluso a 4 horas en las provincias de Chimborazo, Santa Elena y Esmeraldas por el aumento de caudales de los ríos que abastecen a las centrales hidroeléctricas en dichas localidades. En la primera ronda, también se contrató con Austral Technical 89.9 MW, que se deberían entregar a fines de diciembre.

En la segunda ronda de negociaciones, se contratarían siete proyectos 719 MW. De estos. 300 MW, con dos contratos. El primero, con 260 MW, que operaría en diciembre de este año y enero del próximo. El segundo sería de 40 MW. Además, el gobierno anunció que en diciembre entraría a operar la central Toachi-Pilatón, que terminaría su construcción. Sin embargo, toda central hidroeléctrica debe ser primero sometida a pruebas. El resto del incremento de oferta eléctrica, o sea 419 MW, entraría a operar en el I cuatrimestre de 2025. En este período, como antes, el país dependería del comportamiento del invierno, las corrientes de aire, influencia de El Niño y La Niña, y que haya suficientes lluvias para que pueda llenar los embalses de la mayoría de las hidroeléctricas que son las que abastecen las dos terceras partes de la energía eléctrica del país.

De la primera ronda de negociación recién, a partir del 16 de setiembre de 2024, entró en operación la barcaza de generación eléctrica. Por lo que, con problemas de cumplimiento de contratos de los 150 MW con Progen, hay la probabilidad que, por lo menos hasta noviembre seguirían los apagones pero con menor horas de duración diaria. En diciembre, dependiendo de que las empresas oferentes cumplan con los contratos y entre en operación la central Toachi-Pilatón, podrían continuar los cortes eléctricos reducidos.

En síntesis, dada la información señalada, lo más probable es que continúen los apagones, aunque de menor duración diaria, en los dos últimos meses del año. En el primer cuatrimestre del año 2025, dependiendo de la normalidad del invierno y que las empresas oferentes cumplan con lo contratado, podría reducirse el tiempo diario de los apagones. El gobierno, con las contrataciones, busca repotenciar y aumentar la generación termoeléctrica, para superar temporalmente la crisis, pero se sigue manteniendo una matriz energética basada en energía hidráulica (agua) y termoeléctrica (combustibles fósiles). Para cubrir el déficit de energía, con otras fuentes renovables (fotovoltaica, eólica y vapor), requeriríamos un mediano y largo plazo, que son importantes para suplir los problemas de sequía que afecta a las hidroeléctricas. En este marco, la Asamblea aprobó la reforma energética propuesta por el ejecutivo y dio luz verde a la Ley para impulsar la iniciativa privada en la generación eléctrica, que permitiría al sector privado invierta en proyectos de hasta 100 MV en energías renovables. La participación del sector privado esta contemplada en la constitución bajo la égida del estado. Sin embargo, ciertos empresarios buscan la creación del mercado mayorista de energía a cargo del sector privado, o sea la privatización del servicio de provisión de energía eléctrica. En la constitución de 2008 se establece que el estado es el que debe desarrollar el sector eléctrico considerado como un área estratégica.

 Además, el gobierno aumentó la tarifa al sector industrial que abarca a mineras, petroleras y acereras, con lo cual redujo el subsidio a éstas. Esto abre la posibilidad de que se ajusten también a otras actividades económicas y al sector residencial.

CON LA GRAVÍSIMA CRISIS ENÉRGETICA AUMENTAN LOS CORTES DE LUZ Y CRECE MALESTAR CIUDADANO

Luis Rosero M.

El país está sumido en una gravísima crisis energética que se suma a la crisis de seguridad y económica. Hay diversos factores que explican la primera, pero en los últimos tres gobiernos la constante es la falta o acción a destiempo de la gestión gubernamental para enfrentarla. Observando el escenario actual, lo que se proyecta es la posibilidad de que los apagones continúen hasta abril del próximo año. El gobierno ha hecho anuncios de aumento de la oferta de MV, hay que esperar se concreten para tener esperanza de que se atenúe la crisis energética y se reduzca el impacto en la vida de la población. La población y los sectores económicos son los más afectados El gobierno ha ofrecido paliativos a la población y empresarios. Pero no se ve una solución estructural en el mediano y largo plazo.

El anuncio del gobierno, del 17 de octubre, fue la reducción de los cortes 2 horas diarias, en cada semana, a partir del 21 de octubre hasta el 10 de noviembre. En la primera semana, los apagones serían de 8 horas diarias, en la subsiguiente de 6 y en la tercera semana solo de 4. Los expertos dijeron que esa decisión no tenía sustento técnico. A solo 4 días del anuncio de la reducción de las horas de racionamiento de energía eléctrica, por parte del presidente, el gobierno se vio obligado a informar el aumento de los cortes de luz a 14 horas diarias que, por primera vez, ocurre en el país. El viernes 25 de octubre, de este año, comenzaron los racionamientos de 14 horas. Previamente, el 21 de noviembre, en el Ministerio de Energía, se formó un Comité Asesor Permanente, con 14 miembros, 7 representantes del sector público y 7 del privado. Ayer domingo 27 de noviembre, CNEL informo el nuevo cronograma de cortes de luz: del lunes 28 al miércoles 30 de octubre los apagones continuaran en 14 horas diarias; en el feriado de jueves 31 de octubre al domingo 3 de noviembre, los cortes se reducen a 11 horas, excepto el viernes 1 de noviembre que será de 10 horas.

Si bien el problema estructural del déficit de energía eléctrica viene desde los gobiernos de Moreno y Lasso que no hicieron nada para incrementar la oferta de MV, solo firmaron concesiones pero ninguno de los proyectos de generación eléctrica con energías renovables se concretó. Lo real es que icho déficit en 2024 es de 1080 MV. El actual gobierno también tiene parte de responsabilidad ya que, en abril de 2024, el gerente de Celec informó del colapso del sistema eléctrico. Han pasado 2 ministros de Energía, desde noviembre de 2023, que no pudieron enfrentar el problema y recientemente renunció además el gerente de CNEL. Lo único que se ha concretado hasta la fecha es la contratación de una barcaza de generación eléctrica de 100 MV, que además al parecer enfrenta problemas en la generación de este nivel. Solo esto es visible.

En otro anunció hecho por el gobierno, reportado por El Universo, es que se incluirán 1598 MV al sistema eléctrico del Ecuador, de los cuales 434 MW “ya han sido incluidos hasta el momento y ya se encuentran funcionando”. Se mencionaba centrales térmicas reparadas, compra y alquiler de 341 MV, en noviembre se incorporarían 241 MV, en diciembre 300 MV y en ese mes se proyecta la operación de la central Toachi Pilatón de 204 MV, en el I cuatrimestre se incluirán 419 MW y se incentivarían proyectos de generación alternativos. Se espera que lo ofrecido se concrete, sea eficaz y aumente realmente la oferta de energía eléctrica.

Una publicación del programa Un Café con JJ, reporta que “el flamante viceministro de Electricidad, Fabián Calero, informa que en los últimos 5 a 7 años no se cumplieron con obras contempladas en el Plan Maestro de Electrificación lo que ha generado que en la actualidad haya un déficit de 1298 megavatios”. Lo cierto es que ha habido falta de mantenimiento e inversión en el sector eléctrico que estaban programados. Este es un factor, que explica la gravísima crisis en dicho sector. Otro, es la extensión de la sequía que ya dura más de 100 días y se prevé que puede extenderse hasta los primeros meses del próximo año. El Consejo Consultivo de Ingenierías y Economía, del Grupo de Ingenieros Civiles y Ambientales de la Escuela Politécnica Nacional hizo una serie de recomendaciones sobre la crisis eléctrica. El coordinador de este grupo propuso continuar con los racionamientos de 14 horas “por lo menos hasta el mes de febrero o marzo (de 2025), en donde comienzan a aparecer las lluvias, en la zona, principalmente, del sur ecuatoriano”.

Además, se agrega otro factor que explicaría la crisis energética. Se trata de la escasa diversificación de la matriz energética. En efecto, los gobiernos anteriores apostaron en la generación eléctrica basado en energía proveniente de las centrales hidroeléctrica y de plantas termoeléctricas. Ha habido poca visión para invertir en fuentes renovables de energía como la fotovoltaica (solar), eólica (aire) y vapor (térmica). Incluso ya hay 12 proyectos de generación con estas energías, pero están por construirse que generarían 800 MW. Hay dos grandes como Villonaco III (energía eólica, Loja) y El Aromo (energía fotovoltaica, Manabí. 200 MV). Este último fue concesionado en el gobierno de Lasso, pero no construido.  En el plan Maestro de Electricidad de 2018 se estimaba que estos dos proyectos entrarían a funcionar en 2022. Según Primicias, en el Plan Maestro de Electricidad, agosto de 2024, se contempla estos proyectos y el gobierno actual señala que entrarían en operación en 2025 o 2026.

En medio de esta crisis energética, la Asamblea aprobó la reforma energética y dio luz verde a la Ley para impulsar la iniciativa privada en la generación eléctrica, que permitiría que el sector privado pueda invertir en proyectoss de hasta 100 MV en energías renovables. La ley le da facultad a Arconel para dar prioridad de pago a los privados y se formaría un fideicomiso con los pagos de los usuarios de la electricidad generada con dichas energías y se limito la importación de gas para autoconsumo en la generación eléctrica. Esto haría viable la construcción de esos dos proyectos. Un proyecto con energía fotovoltaica demoraría en construcción entre 2 a 4 años mientras que los de energía eólica tiene un período de 4 -8 años-

El gobierno para atenuar el descontento de la población por los efectos de la crisis energética dispuso que se descontaría del pago de la factura de electricidad, 180 KWH, los cuales serían gratuitos y  pagados con fondos fiscales. Ofreció reducir los cortes de luz, además, decreto al día 31 de octubre de descanso obligatorio para trabajadores del sector público y privado, con lo que este día se suma al feriado de difuntos e independencia de Cuenca, con lo que el feriado será de 5 días. A los empresarios que autogeneren energía eléctrica les ofreció para los costos de esta. La primera medida ayuda al presupuesto de las familias y el aumento de un día en el feriado atenúa temporalmente las penurias de la población por los apagones que además deben sufrir por la falta de agua, internet, caos en el tráfico, deben soportar el aumento del riesgo en la inseguridad ciudadana.

En síntesis, la falta de mantenimiento e inversión en el sector eléctrico por parte de los dos gobiernos anteriores, la gestión a destiempo del actual gobierno para enfrentar la crisis energética y la sequía prolongada son los principales factores que explican la crisis eléctrica. La perjudicada población espera que los anuncios de contratación de energía se hagan realidad y que el gobierno impulse los proyectos de generación eléctrica con energías renovables para iniciar un proceso de diversificación de la matriz energética. Hay mucho descontento de la población por el impacto social de la crisis eléctrica que además debe soportar la inseguridad ciudadana a lo que se suma el impacto de la crisis energética que agrava la crisis económica que se traduce en migración externa y mayor desempleo, subempleo y más sector informal. El país y la población espera que la gestión gubernamental sea eficaz y a tiempo para a enfrentar mejor la crisis energética en el corto plazo. En largo y mediano plazo, hay que enfrentar los problemas estructurales del sector eléctrico.

LA DIVERSIFICACIÓN DE LA MATRIZ ENERGÉTICA Y SU GESTIÓN (I)

Luis Rosero M.

La matriz energética del Ecuador está basada principalmente en la energía hidráulica (agua) y termoeléctricas (generada con diferentes combustibles) complementadas con otras fuentes de energía. La demanda de energía ha crecido pero la oferta aumentó a menor ritmo, por diferentes factores, entre ellos la falta de mantenimiento, inversión de las plantas y la inadecuada gestión gubernamental ha generado un déficit de energía conduciendo a racionamiento eléctrico que se han agudizado en el presente año.

Según el Plan Maestro de Electricidad (PME) “….al 2018 se contó con  8.826,89 MW de potencia instalada provenientes el 59,84 % de fuentes Renovables, y el 40,16 % correspondiente a fuentes No Renovables…”. La fuente de energía eléctrica a través del Sistema Nacional Interconectado (SIN) fue: “… potencia efectiva en el S.N.I. representó 87,53%, 7.176,82 MW; y los sistemas no incorporados representaron el 12,47%, 1.005,75 MW, mientras que la capacidad de las centrales de generación mediante fuentes renovables en el país representaron el 64%, 5.231,72 MW y las no renovables el 36%, 2.950,85 MW….. las hidroeléctricas 20.661,59 GWh, térmicas 4.177,90 GWh, fotovoltaicas 34,77 GWh, biogás  45,52 GWh y eólicas  73,70 GWh. Las fuentes renovables en el país representaron el 72,58 %; de los cuales el 97,43 % corresponde a energía hidráulica, 1.8% Biomasa, 0,18 % fotovoltaica, 0,38% eólica y 0,21 % Biogás.”

Estos datos revelan que, a ese año, el SNI se alimentaba en casi dos tercios de fuentes renovables y no renovables un tercio. Pero, además señalan que del total de las primeras llegaron a 72.5% siendo principalmente la energía hidroléctrica la principal fuente de generación, existiendo a ese año ya, aunque en pequeña escala, la generación con fuentes renovables como la producida con vapor (biomasa), energía solar (fotovoltaica), viento (eólica).

Según Primicias, entre 2007-2017 se construyeron 14 hidroeléctricas entre ellas Mazar, Coca Codo Sinclair (CCS) y Toachi Pilatón que está en construcción. Este proyecto comenzó su ejecución en mayo de 2011, a agosto de 2018 tenía un avance de 85.4% y se prevé que entre en funcionamiento en 2025. El PME contemplaba que entren en operación, entre 2020-2023, 10 centrales de generación que generarían 751 MV pero solo se construyeron dos que generan 99 MV. Por otro lado, según dicho medio, las hidroeléctricas construidas en el primer periodo no operan a plena capacidad o porque tienen fallas (fisuras) como la CCS, de 1500 MV que está en una disputa legal. La central Toachi Pilatón no entra todavía en operación por fallas. Además, dicho medio recalca que el país tiene un parque termoeléctrico obsoleto, viejo y en ciertos periodos opera a una quinta parte de su capacidad. En el gobierno de Moreno, se adjudicaron la construcción de dos centrales eólicas pero que no se realizaron. Al final de su gobierno, Lasso, en noviembre 21 de 2023, firmó contratos de concesión a la empresa privada de 8 proyectos de generación de energía eléctrica, de los cuales 5 son de energía fotovoltaica (280.9 MV) y 3 de hidroléctricas (149.7 MW), con un total de 430.6 MV, de los cuales ninguno está en operación. En abril de este año, el Gerente de Celec, había advertido que el sistema eléctrico iba al colapso.

 Primicias reporto que la generación de energía en 2023 fue en MV: hidráulica 5152; termoeléctrica: con combustible 1644, con gas 791, con vapor 568; eólica 71 y solar 28. Lo cierto es que a 2024 el déficit de energía eléctrica en 2024 es 1080 MV. Como consecuencia, los apagones comenzaron a aplicarse, desde el 18 de setiembre, racionamiento de energía eléctrica de 2 a 5 horas y el 9 de octubre se extendieron a 10 horas. Después, se anunció que en la semana de 21 de octubre los apagones se reducirían a 8 horas, en la siguiente semana y hasta la 6 horas en la semana del 6 de noviembre. La gestión energética, del gobierno de Noboa, lo único que ha concretado es la contratación de una barcaza de generación eléctrica comenzó a operar a mediados de setiembre de 2024. El ex ministro de Energía, Goncalves, había declarado que Toachi Pilatón (254 MV) entraría a operar en diciembre de 2024 pero el diario La Hora informa que recién operaría en primer cuatrimestre de 2025.

La última medida que anunció el gobierno es la concesión de licencia ambiental, a la empresa privada, a 6 proyectos de energía solar (300 MV) e hidroeléctrica (98.4 MV) que aportarían en total 399.4 MV. Estos proyectos estaban a la espera, por la crisis eléctrica el gobierno apuro su autorización. Sin embargo, la construcción de éstos demorarían más de un año. El 17 de octubre, el presidente anunció la compra de generación permanente en tierra de 241 MW en noviembre y 300 MV más por acuerdo de arrendamiento de generación terrestre. Además, informo que entraría en operación el proyecto Toachi Pilatón en diciembre con 204 MV y en el primer trimestre de 2025 se hará la compra de generadores que funcionan con diésel y gas natural, lo que explicaría la reducción de las horas de apagones diarias

Con esta crisis de generación eléctrica, vale considerar la experiencia de Loja con los proyectos de energía renovables que están en funcionamiento: 4 parques de generación de energía fotovoltaica y de generación eólica como el parque Eólico Huascachaca que entró en operación en marzo de 2023 Esta provincia ha tenido visión para proveer de energía eléctrica con fuentes renovables de energía que no genera contaminación ambiental. También el Municipio de Quito anunció que a fines de este año comenzaría a operar la generación de energía eléctrica con biogas proveniente del gas metano que genera la descomposición de la basura y es un ejemplo para que otros municipios grandes puedan optar por esta solución que aportaría MV para cubrir la demanda de ciertos pueblos.

En síntesis, en los últimos 3 gobiernos, incluido el de Noboa, han adjudicado proyectos de energía eólica, fotovoltaica e hidroléctricas pero ninguno de ellos ha entrado en operación. La grave situación que hemos llegado como país por la insuficiente oferta de energía eléctrica no solo se debe a que el estiaje (sequia) se extendió, sino además a la falta de inversión y mantenimiento de la infraestructura eléctrica, la imprevisión y la gestión tardía del gobierno actual. En suma, la falta de gestión en el cambio de la matriz energética, que ha llevado a dicho déficit. En el Plan Maestro de Electricidad se contemplaba la necesidad de inversiones para aumentar la oferta eléctrica, por lo que ahora tiene que aplicarse racionamientos de energía eléctrica a la población y sector productivo con las consecuencias de carencia de luz, agua y caos en el tránsito terrestre que impactan en el bienestar general de la población y en la producción, todo esto en un marco de inseguridad ciudadana y tendencia al decrecimiento de la economía. Según parece, el gobierno estaría acelerando la entrada en operación del proyecto Toachi Pilatón, que es una medida transitoria pues se requiere aumentar la oferta de energía eléctrica en los siguientes años para que se pueda cubrir la creciente demanda de esta. La mayor parte de la generación de energía eléctrica ha estado en manos del estado y ha funcionado, pero por la mala gestión de los 3 últimos gobiernos hemos llegado a esta situación. Ahora, busca el gobierno un modelo de generación, trasmisión y distribución de la energía eléctrica a cargo del sector privado. Debemos recordar la experiencia de España, en que el precio de la energía aumento por las nubes, en un modelo operado por  empresas eléctricas privadas o la de México que recompró 15 plantas de generación eléctrica a Iberdrola, española, las que pasaron a manos del estado.

SE AGRAVA LA CRISIS ECONÓMICA, ENERGÉTICA Y SOCIAL

Luis Rosero M.

Los indicadores económicos indican la tendencia a la contracción económica, en medio de una grave crisis energética que ha llevado a apagones de más de 10 horas y, como consecuencia, la crisis social sigue agravándose reflejándose en el deterioro del mercado de trabajo y del nivel de vida de la población en el marco de una crisis de inseguridad ciudadana

El 5 de agosto de este año, en el artículo “Preocupantes tendencias económicas”, había advertido el deterioro de la economía. Ya, en el IV trimestre de 2023, la economía se contrajo en 0.7%, en el I Trimestre de 2024, la economía creció apenas 1.2% pero en el II trimestre hubo una considerable contracción de -2.2%, lo que significa que, en el primer semestre, hubo un decrecimiento de 1%. Ya el propio Banco Central había informado que hubo recesión en el I trimestre, pero su gerente declaró que esta no continuaría en los siguientes trimestres, pero no sustento su afirmación.

Por el lado de la oferta, en el II trimestre, la contracción se explica por el fuerte decrecimiento de la inversión de -8.2%, variación negativa en el gasto del gobierno y del consumo de hogares en -2.2% respectivamente. Solo el aumento de 1.9% de las exportaciones compensó en algo la contracción económica. Ese alto nivel de decrecimiento de la inversión tiene un efecto multiplicador en la economía que incide en el deterioro de la actividad económica de otros sectores. Por otro lado, la política de austeridad, impuesta por el convenio con el FMI, lleva a un nivel mínimo la inversión pública. La contracción del consumo de los hogares, es producto del deterioro del mercado de trabajo.   A nivel sectorial, lo preocupante es la fuerte contracción de la construcción (-17.2%), industria no alimenticia (-9.7%) y comercio (-4.3%) que son, precisamente, los tres sectores más generadores de empleo. En total, decrecieron 14 sectores, apenas 5 tuvieron un crecimiento. En consecuencia, los efectos de la contracción económica se reflejaron en el mercado de trabajo. A junio, de 2024, la tasa de empleo adecuado llegó a 35.4%, la tasa de desempleo fue 3.1%, el subempleo de 19.9% se explica por insuficiencia de horas de trabajo e ingresos laborales, la tasa de empleo no pleno alcanzó 29.5% y a eso hay que agregar el tamaño del sector informal que va creciendo superando los cinco millones de personas. En resumen, el 43.7% corresponde al empleo en el sector formal y 52.5% en el sector informal. La tendencia al deterioro de la economía continua y sigue reflejándose en el mercado de trabajo. En agosto, la tasa de empleo adecuado cayó a 34.3%, el desempleo aumento a 4% y el subempleo subió a 21.3%.

En cuanto a la crisis energética, ya llevamos dos semanas de apagones. El 9 de octubre, día de la Independencia de Guayaquil, se anunció un aumento de la duración de estos, a nivel nacional, de 10 horas. Desde el 5 de dicho mes, el sector industrial se le aplicó la misma medida. La renuncia del ministro ahondo a crisis energética, que se agrava por el estiaje y la ausencia de lluvias. Lo único que hasta el momento ha hecho el gobierno, para afrontar la crisis energética, es la contratación de una barcaza de generación eléctrica que recién comenzó a operar el 14 de septiembre. Ayer domingo, en la tarde, ciertos sectores de Guayaquil y Samborondón no hubo apagones por mejora de las condiciones climáticas en la zona de la hidroeléctrica Coca-Codo-Sinclair. Sin embargo, a partir de hoy lunes 14 de octubre, volvemos a apagones de 8 a 10 horas. La falta de lluvia ha llevado que, para recuperar la cota de las hidroeléctricas, se extienda diariamente la duración de los apagones. Esto implica que el complejo hidroeléctrico Paute, integrado por las hidroeléctricas Mazar, Sopladora y Paute, se paralice por la caída de su cota cerca de su mínimo y que abastece a las otros dos y eso lleva a apagones. En ese contexto, el régimen impuso apagones a la industria. Si no llueve, ahora el dilema es que el gobierno debe aplicar racionamiento de energía entre las industrias y la población. En otras palabras, las condiciones climáticas imponen la duración del racionamiento diario. El Cenace advirtió de este colapso en abril de este año. Los 835 MV, del segundo bloque de contratación emergente, recién se entregarían en abril de 2025, lo que significa que, por la imprevisión y la gestión gubernamental tardía, los racionamientos continuarán hasta ese mes y la duración de estos dependerán de las condiciones climáticas. Ligado a esto, el racionamiento a la industria tendrá efecto sobre su producción. Todos los años, el sector industrial aumenta su producción, a partir de octubre, a fin de tener suficiente stock de bienes de consumo para satisfacer el aumento de la demanda por las festividades de diciembre. En consecuencia, si hay racionamientos de energía eléctrica al sector industrial podría haber insuficiencia de oferta para la mayor demanda de bienes nacionales por dichas festividades, lo que puede llevar a aumentar las importaciones para satisfacer parcialmente dicha demanda.

La crisis energética tiene varios efectos sobre la economía. Al imponerse al sector industrial racionamientos de energía, este afrontará pérdidas y disminución de su producción. Por otro lado, el sector servicios también se verá impactado. En consecuencia, si bien el Banco Central estableció una proyección de crecimiento de 0.9%, en este año, en cambio el Banco Mundial pronostica un 0.3% y el FMI de apenas 0.1%. El impacto negativo de los recortes de energía eléctrica haría que la economía se contraiga, o sea tendremos un decrecimiento económico en 2024 y el próximo año continue una recesión. A su vez, esto deteriorará el mercado de trabajo que se reflejará en mayor desempleo, subempleo y aumento del tamaño del sector informal. Si la sequía continua y hay desabastecimiento podría aumentar más la inflación. A septiembre, la inflación llegó a 1.42% pero la inflación acumulada ya llega a 2%. El costo de la canasta familiar básica (base noviembre 1982) alcanzó $ 803.8 dólares, cuyo costo aumentaría por el efecto inflacionario de un posible desabastecimiento.

En síntesis, el aumento de la duración de los apagones llevaría a una contracción de la economía o sea habría decrecimiento económico. Esto a su vez, impacta en el mercado de trabajo con mayor desempleo, subempleo y aumento del sector informal. Habría también un aumento de la inflación, por la sequía y el desabastecimiento de bienes, lo cual conduciría a un aumento del costo de la canasta familiar básica. Ayer domingo, se informó del asesinato de 7 personas den Durán. El racionamiento de la energía eléctrica no solo provoca la falta de luz, sino también de agua que combinado con el aumento de la canasta de vida implica un deterioro de las condiciones de vida de la población en un marco de inseguridad ciudadana que vive atemorizada y con incertidumbre por el riesgo que corre al salir a cumplir sus actividades diarias. En suma, aumento del malestar social por la crisis económica, energética, social y de seguridad ciudadana.