Luis Rosero M.
La inseguridad, la crisis energética, económica y social proyecta un sombrío panorama qué junto a un escenario mundial convulso por el cambio climático, las guerras y el avance de la ultraderecha generan un estado de incertidumbre, desesperanza y preocupación en la población, tanto por el escenario interno y externo, que induce a cuestionar a la clase política y la gestión del gobierno más preocupado por la campaña electoral que por los efectos de esas cuatro crisis. En este artículo, trataremos los dos primeros temas en medio de dicha campaña. La suspensión de los racionamientos eléctricos, en la tarde de ayer, es un rayo de luz esperanzador de que, al menos, nos ilumine la tiniebla de la cuádruple crisis s en la en que se encuentra el Ecuador.
En cuanto a la crisis de inseguridad, si bien se han reducido las muertes violentas, hay eventos que provocan más temor en la población (el asesinato de un sacerdote, un niño y una mujer de tercera edad) a lo que se une la masacre en la Penitenciaría del Litoral (con saldo de 15 muertos), que da indicio que, a pesar, de la participación de las FF.AA. y policía, las bandas criminales siguen controlando ese centro carcelario. Por otro lado, han aumentado los delitos de extorsión y secuestro. Se realizan operativos y se capturan sospechosos, en las zonas consideradas peligrosas, pero después de un tiempo las bandas retoman el control de esas zonas. Eso mostraría que hay un problema con la estrategia y tácticas de inteligencia para combatir las acciones de esas bandas.
Respecto a la crisis energética, para enfrentarla el gobierno negoció primer bloque de contratación para aumentar la oferta eléctrica en 341 MW. Sin embargo, de estos los 150 MW contratados con una empresa de Florida se rescindiría por incumplimiento y el de 90 MW se alagaría el plazo por problemas de traslado de equipos. Estos 240 MW deberían entrar en operación hasta fines de año, lo que no va a ser posible. El único contrato que posibilita la generación de energía es el de la barcaza eléctrica que aporta 100 MW. El gobierno señaló que comenzarían las pruebas de la hidroeléctrica Toachi Pilatón (200 MW) y la compra de energía a Colombia. Sin embargo, lo cierto es que las pruebas de una nueva hidroeléctrica demoran entre dos y tres meses, podría funcionar antes, pero con una turbina, su operación podría ser a fines de diciembre de este año. El apoyo de Colombia, en la exportación de energía, a un mayor costo, a nuestro país podía alivianar la crisis energética, pero aliviaría algo en la emergencia eléctrica. El que se haya suspendido los cortes de luz en la tarde del sábado y domingo da una luz de esperanza para que estos disminuyan de 12 a 8 horas diarias. En efecto, en estos dos días fue posible por la mejora de las condiciones hídricas en la zona de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair y el inicio de las exportaciones colombianas de energía eléctrica desde el 17 de noviembre.
La gravísima cuádruple crisis del país se da en medio de la campaña electoral. El gobierno ha sacado todas las piedras en el camino a su reelección. La suspensión de la vicepresidenta se ha realizado según expertos violando normas legales y constitucionales. El País resume este proceso con su titular “Noboa echa a la fuerza a su vicepresidenta y tiene el camino libre para hacer campaña en 2025”. Por otro lado, también el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) no permitió la participación, en la elección presidencial, de Jean Topic, que era el rival que podría catalizar el malestar ciudadano por los cortes de energía y la inseguridad. Recordemos, que el presidente del TCE fue destituido y algunos medios señalaron que había indicios de que manos gubernamentales actuaron. En la precampaña electoral el gobierno ha ofrecido: dar gratis hasta 180 KW a los hogares, programa Jóvenes en Acción (18-29 años) que otorgaría 400 dólares por combatir el cambio climático, etc. Además, en presidente envío dos leyes económicas urgentes, una de alivio financiero para restructurar deudas con bancos y cooperativas y otra para supuestamente combatir el lavado de activos de los grupos criminales siendo una de las medidas el imponer un impuesto a la venta de carros usados y tributo a las universidades.
¿Por qué estas acciones? La repuesta la da la encuestadora Comunicaliza que, en su más reciente encuesta, arroja el resultado de la preferencia electoral: Noboa 27.5% y González, 26.7%. O sea, un empate técnico. Según la encuestadora, la intención de voto de Noboa bajó 6% en los dos últimos meses debido a los apagones que llegaron a ser de hasta 14 horas diarias. La encuesta reporta que el nivel de indecisos es del 19%. La encuesta además revela que, ante el reemplazo de Topic con otro candidato, los votos se dividirían en partes iguales entre los dos candidatos y que los indecisos votaría blanco y nulo. En consecuencia, si hay segunda vuelta electoral, las alianzas serán fundamentales para definir quién será el nuevo presidente del país. Lo que se prevé es una alianza de la derecha y otra que apoye a González, en la que es muy probable que entre SUMA apoyando a la candidata.
La evidencia indica que la crisis energética y la inseguridad ciudadana ha alterado la vida de todos los ciudadanos en cuanto a su movilidad, situación laboral, costo de la canasta familiar, estrés por la violencia, entretenimiento. etc. Por otro lado, las pequeñas empresas y emprendedores se han visto afectados en el funcionamiento de locales y actividades que han tenido que variar sus horarios de atención, obligado a comprar generadores, baja de la demanda de consumo, etc. Según la Cámara de Comercio de Quito las perdidas en industria y comercio por apagones, en dos meses, serían de 7500 millones de dólares. Por otro lado, la canasta básica aumentó a $ 805 dólares. El impacto en el mercado laboral se expresa en el aumento del desempleo, subempleo y crecimiento del sector informa. Una parte de esta población busco oportunidades migrando al exterior. EE.UU. reporta qué en los primeros siete meses del año fiscal, deportó a 124023 ecuatorianos. En suma, hay malestar y temor en los ciudadanos por los cortes de luz, deterioro del mercado de trabajo, mayor costo de la canasta básica y aumento de la violencia criminal. Sin embargo, la reducción de los apagones en la tarde del sábado y domingo anterior es una luz de esperanza para que estos disminuyan. En efecto, ya el Ministerio de Energía ayer informó que los cortes de luz se reducirían a 8 horas diarias entre el 18 y 21 de noviembre. La esperanza es qué en 2025, con la entrada en funcionamiento de la nueva hidroeléctrica Toachi Pilatón, la compra de energía a Colombia y el inicio del invierno pueda reducirse las horas de racionamiento eléctrico y alivie en algo el estado de ánimo y estrés de la población. El gobierno debe, para enfrentar el problema estructural del sector eléctrico, aumentar la diversificación de la matriz de energía con fuentes renovables para que en un mediano plazo aumente la oferta eléctrica.