Luis Rosero M.
Cuando el gobierno anunció el fin de los apagones, desde el 20 de diciembre, que preveía volver a la normalidad en la provisión de energía, una empresa proveedora no entregará a tiempo equipos de generación térmica que plantea el riesgo de continuación de cortes de luz, a lo que se agrega que el país va camino al decrecimiento económico. Al parecer, en la última semana del año, hay la probabilidad de pasar a media luz, si es que no llueve lo suficiente en las zonas donde se ubican las centrales hidroeléctricas, y terminar con una contracción económica.
En el primer bloque de contratación de provisión de energía eléctrica, el gobierno contrató con PROGEN por 150 MW, con lo que se comprometía a entregar generadores eléctricos, pero hasta ahora solo trajo 23. Estos equipos iba a ser instalados en las centrales térmicas de Quevedo y Salitral. Resulta que los generadores para Quevedo no han llegado al país. En consecuencia, no se dispondrán en este mes los 150 MW, con lo que se corre el riesgo de que continúen los apagones en diciembre de este año suponiendo que se produzcan los 68 MW de la primera turbina de Toachi-Pilatón y la naturaleza siga proveyendo de agua a los embalses de las hidroeléctricas. La terminación de los apagones en 2025, dependerá del invierno, del funcionamiento de las dos restantes turbinas de Toachi-Pilatón, la venta de energía de Colombia, el cumplimiento de lo contratado en la segunda y tercera ronda de contrataciones de energía así como de la benevolencia de la naturaleza al proveer de agua a los embalses. El gobierno hace malabares para contratar más MW, entre ellas habría la posibilidad de contar con una segunda barcaza de generación eléctrica.
En lo económico, el Banco Central confirma, ahora con el informe de las Cuentas Nacionales, que la economía decreció 2.2%, información que ya la había proporcionado en meses anteriores. El 5 de agosto de este año, en el artículo “Preocupantes tendencias económicas”, había advertido el deterioro de la economía. Ya, en el IV trimestre de 2023, la economía se contrajo en 0.7%, en el I Trimestre de 2024, la economía creció apenas 1.2% pero en el II trimestre hubo una considerable contracción de -2.2%, lo que significa que, en el primer semestre, hubo un decrecimiento de 1%.
Los apagones se iniciaron el 23 de septiembre de 2024, y el país ha tenido cortes de luz de hasta 14 horas y hacia la mitad de diciembre se redujeron a 3 horas diarias y se anuncia que entre el 16 – 19 de diciembre serán solo de 2 horas. Estos se aplicaron al sector residencial y al sector productivo. En este último caso, hubo cortes de 24 horas hasta de una semana. Para mantener vigentes un corte de 2 horas al día al sector residencial, entre el 16 y 19 de diciembre y cero apagones desde el 20 de diciembre, se anunció un apagón en las industrias, ubicadas en el grupo de Alto Voltaje 1 y 2, por dos semanas.
La economía tuvo en el primer semestre un decrecimiento de -1%. La contracción de 2.2%, en el segundo trimestre, se explica principalmente por el decrecimiento de la inversión de -8-2% (-1.3% en IT), del consumo de los hogares de -2,2% (-1.1% en IT) y del gasto del gobierno -0.6% (-0.3% en IT). Como muestran las cifras, en el primer trimestre estos tres principales indicadores tuvieron también un decrecimiento. A nivel sectorial, lo preocupante es la fuerte contracción de la construcción (-17.2%), industria no alimenticia (-9.7%) y comercio (-4.3%) que son, precisamente, los tres sectores más generadores de empleo. En total, decrecieron 14 sectores, apenas 5 tuvieron un crecimiento. En parte, este comportamiento sectorial, fue afectado por el aumento del IVA en 3% adicional, en marzo. El 31 de mayo de 2024, el gobierno firmó un convenio con el FMI por un crédito de 4000 millones de dólares. En junio de 2024, se comenzaron diseñar los instrumentos para la aplicación del convenio.
En el bimestre julio-septiembre fue de plena aplicación de dicho convenio, cuya característica principal es imponer una política de austeridad para tratar de corregir los desequilibrios macroeconómicos, principalmente el déficit fiscal. Concretamente, la variable que más se ajustó fue el gasto y sobre todo la inversión pública que se redujo al mínimo, los atrasos a proveedores del estado siguieron creciendo y la inversión privada se congeló. Mientras que el consumo de los hogares continuó deprimido por la caída del poder adquisitivo por incremento del IVA y el deterioro del mercado de trabajo. A la par, el nivel de inseguridad incidió en una disminución de la actividad económica. Consecuentemente, si bien no tenemos la información de la variación de la demanda agregada del III trimestre, es muy posible que el crecimiento haya sido muy leve o negativo. En el cuarto trimestre, los efectos de los apagones en lo económico fueron restringir la actividad de los sectores productivos y de las familias que, con un clima de inseguridad constante, hizo variar la movilización, los hábitos de consumo y esparcimiento de la población. Todo esto se dio en medio de unca precampaña electoral en que los candidatos buscaban influir en el apoyo popular. En función de este escenario, el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) apropiadamente proyecta que el país decrecerá en -0.4%.
En síntesis, la inseguridad ciudadana, el aumento del IVA, la política de austeridad impuesta por el gobierno para cumplir con el FMI y el deterioro del mercado de trabajo influirán en el decrecimiento de la economía en 2024. Hay otros problemas económicos como el elevado endeudamiento externo que puede derivar en un riesgo de sostenibilidad de la deuda. Mientras que las dudas de cumplimiento de contratos de las empresas que proveen de energía eléctrica, el inicio de operación de la central Toachi-Pilatón y la alteración del patrón de lluvias en las zonas de las hidroeléctricas, podrían afectar a que el déficit de energía continue y en consecuencia los apagones sigan hasta fines de año, dejando a media luz al país. Seguimos a merced de la naturaleza en la provisión de energía eléctrica. En la emergencia, se busca cubrir el déficit de energía anual pero debemos resolver los problemas estructurales en el sector eléctrico.