Luis Rosero M.
La matriz energética del Ecuador está basada principalmente en la energía hidráulica (agua) y termoeléctricas (generada con diferentes combustibles) complementadas con otras fuentes de energía. La demanda de energía ha crecido pero la oferta aumentó a menor ritmo, por diferentes factores, entre ellos la falta de mantenimiento, inversión de las plantas y la inadecuada gestión gubernamental ha generado un déficit de energía conduciendo a racionamiento eléctrico que se han agudizado en el presente año.
Según el Plan Maestro de Electricidad (PME) “….al 2018 se contó con 8.826,89 MW de potencia instalada provenientes el 59,84 % de fuentes Renovables, y el 40,16 % correspondiente a fuentes No Renovables…”. La fuente de energía eléctrica a través del Sistema Nacional Interconectado (SIN) fue: “… potencia efectiva en el S.N.I. representó 87,53%, 7.176,82 MW; y los sistemas no incorporados representaron el 12,47%, 1.005,75 MW, mientras que la capacidad de las centrales de generación mediante fuentes renovables en el país representaron el 64%, 5.231,72 MW y las no renovables el 36%, 2.950,85 MW….. las hidroeléctricas 20.661,59 GWh, térmicas 4.177,90 GWh, fotovoltaicas 34,77 GWh, biogás 45,52 GWh y eólicas 73,70 GWh. Las fuentes renovables en el país representaron el 72,58 %; de los cuales el 97,43 % corresponde a energía hidráulica, 1.8% Biomasa, 0,18 % fotovoltaica, 0,38% eólica y 0,21 % Biogás.”
Estos datos revelan que, a ese año, el SNI se alimentaba en casi dos tercios de fuentes renovables y no renovables un tercio. Pero, además señalan que del total de las primeras llegaron a 72.5% siendo principalmente la energía hidroléctrica la principal fuente de generación, existiendo a ese año ya, aunque en pequeña escala, la generación con fuentes renovables como la producida con vapor (biomasa), energía solar (fotovoltaica), viento (eólica).
Según Primicias, entre 2007-2017 se construyeron 14 hidroeléctricas entre ellas Mazar, Coca Codo Sinclair (CCS) y Toachi Pilatón que está en construcción. Este proyecto comenzó su ejecución en mayo de 2011, a agosto de 2018 tenía un avance de 85.4% y se prevé que entre en funcionamiento en 2025. El PME contemplaba que entren en operación, entre 2020-2023, 10 centrales de generación que generarían 751 MV pero solo se construyeron dos que generan 99 MV. Por otro lado, según dicho medio, las hidroeléctricas construidas en el primer periodo no operan a plena capacidad o porque tienen fallas (fisuras) como la CCS, de 1500 MV que está en una disputa legal. La central Toachi Pilatón no entra todavía en operación por fallas. Además, dicho medio recalca que el país tiene un parque termoeléctrico obsoleto, viejo y en ciertos periodos opera a una quinta parte de su capacidad. En el gobierno de Moreno, se adjudicaron la construcción de dos centrales eólicas pero que no se realizaron. Al final de su gobierno, Lasso, en noviembre 21 de 2023, firmó contratos de concesión a la empresa privada de 8 proyectos de generación de energía eléctrica, de los cuales 5 son de energía fotovoltaica (280.9 MV) y 3 de hidroléctricas (149.7 MW), con un total de 430.6 MV, de los cuales ninguno está en operación. En abril de este año, el Gerente de Celec, había advertido que el sistema eléctrico iba al colapso.
Primicias reporto que la generación de energía en 2023 fue en MV: hidráulica 5152; termoeléctrica: con combustible 1644, con gas 791, con vapor 568; eólica 71 y solar 28. Lo cierto es que a 2024 el déficit de energía eléctrica en 2024 es 1080 MV. Como consecuencia, los apagones comenzaron a aplicarse, desde el 18 de setiembre, racionamiento de energía eléctrica de 2 a 5 horas y el 9 de octubre se extendieron a 10 horas. Después, se anunció que en la semana de 21 de octubre los apagones se reducirían a 8 horas, en la siguiente semana y hasta la 6 horas en la semana del 6 de noviembre. La gestión energética, del gobierno de Noboa, lo único que ha concretado es la contratación de una barcaza de generación eléctrica comenzó a operar a mediados de setiembre de 2024. El ex ministro de Energía, Goncalves, había declarado que Toachi Pilatón (254 MV) entraría a operar en diciembre de 2024 pero el diario La Hora informa que recién operaría en primer cuatrimestre de 2025.
La última medida que anunció el gobierno es la concesión de licencia ambiental, a la empresa privada, a 6 proyectos de energía solar (300 MV) e hidroeléctrica (98.4 MV) que aportarían en total 399.4 MV. Estos proyectos estaban a la espera, por la crisis eléctrica el gobierno apuro su autorización. Sin embargo, la construcción de éstos demorarían más de un año. El 17 de octubre, el presidente anunció la compra de generación permanente en tierra de 241 MW en noviembre y 300 MV más por acuerdo de arrendamiento de generación terrestre. Además, informo que entraría en operación el proyecto Toachi Pilatón en diciembre con 204 MV y en el primer trimestre de 2025 se hará la compra de generadores que funcionan con diésel y gas natural, lo que explicaría la reducción de las horas de apagones diarias
Con esta crisis de generación eléctrica, vale considerar la experiencia de Loja con los proyectos de energía renovables que están en funcionamiento: 4 parques de generación de energía fotovoltaica y de generación eólica como el parque Eólico Huascachaca que entró en operación en marzo de 2023 Esta provincia ha tenido visión para proveer de energía eléctrica con fuentes renovables de energía que no genera contaminación ambiental. También el Municipio de Quito anunció que a fines de este año comenzaría a operar la generación de energía eléctrica con biogas proveniente del gas metano que genera la descomposición de la basura y es un ejemplo para que otros municipios grandes puedan optar por esta solución que aportaría MV para cubrir la demanda de ciertos pueblos.
En síntesis, en los últimos 3 gobiernos, incluido el de Noboa, han adjudicado proyectos de energía eólica, fotovoltaica e hidroléctricas pero ninguno de ellos ha entrado en operación. La grave situación que hemos llegado como país por la insuficiente oferta de energía eléctrica no solo se debe a que el estiaje (sequia) se extendió, sino además a la falta de inversión y mantenimiento de la infraestructura eléctrica, la imprevisión y la gestión tardía del gobierno actual. En suma, la falta de gestión en el cambio de la matriz energética, que ha llevado a dicho déficit. En el Plan Maestro de Electricidad se contemplaba la necesidad de inversiones para aumentar la oferta eléctrica, por lo que ahora tiene que aplicarse racionamientos de energía eléctrica a la población y sector productivo con las consecuencias de carencia de luz, agua y caos en el tránsito terrestre que impactan en el bienestar general de la población y en la producción, todo esto en un marco de inseguridad ciudadana y tendencia al decrecimiento de la economía. Según parece, el gobierno estaría acelerando la entrada en operación del proyecto Toachi Pilatón, que es una medida transitoria pues se requiere aumentar la oferta de energía eléctrica en los siguientes años para que se pueda cubrir la creciente demanda de esta. La mayor parte de la generación de energía eléctrica ha estado en manos del estado y ha funcionado, pero por la mala gestión de los 3 últimos gobiernos hemos llegado a esta situación. Ahora, busca el gobierno un modelo de generación, trasmisión y distribución de la energía eléctrica a cargo del sector privado. Debemos recordar la experiencia de España, en que el precio de la energía aumento por las nubes, en un modelo operado por empresas eléctricas privadas o la de México que recompró 15 plantas de generación eléctrica a Iberdrola, española, las que pasaron a manos del estado.