COYUNTURA ECONÓMICA DEL PAÍS EN 2026

Luis Rosero M.

El análisis de coyuntura económica de corto plazo (trimestral, semestre, anual) requiere de una serie de indicadores macroeconómicos, tanto internos como externos, que nos indican las tendencias del comportamiento de la economía, además debe evaluarse la política económica aplicada por el gobierno en sus distintas áreas (política fiscal, monetaria, cambiaria, comercial, etc.) y cómo evoluciona la economía global y sus efectos en la economía nacional. Para ello, hay que contar con las estadísticas oficiales del Banco Central, INEC, etc. que son los organismos técnicos encargados de elaborar dichos indicadores, los cuales se publican con algún retraso.

Los principales indicadores macroeconómicos, a nivel interno, son la evolución del nivel de actividad económica (crecimiento económico de corto plazo), nivel de empleo, tasa de inflación, tasas de interés, equilibrio fiscal, etc. y, a nivel externo, la balanza comercial, balanza de servicios, balanza de capitales, la reserva monetaria internacional, el tipo de cambio real, endeudamiento externo, etc. Y, en una economía abierta, como la nuestra, es importante analizar el efecto de los shocks externos sobre la economía del país (por ej. la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán).

Si nuestro interés es analizar la evolución de la economía en el primer trimestre de 2026, hay que disponer de la tasa de crecimiento económico trimestral que solo es posible conocerla con las cuentas nacionales del I trimestre del Banco Central que todavía no se publican. Este se mide con la evolución del producto interno bruto, que es el valor de los bienes y servicios finales que produce la economía, o sea, no incluye los bienes intermedios. El nivel de ventas de un país, incluye los bienes intermedios, por lo tanto, no permite conocer el crecimiento económico del país en el corto plazo. Respecto a la ocupación, solo contamos con el dato del empleo del INEC, para febrero, que registra la tasa empleo adecuado de 37.1% (igual a la del 12/2025) que significa que solo casi 4 de 10 empleos son formales (que reciben beneficios sociales y están asegurados en el IESS). O sea, que el 60% restante del empleo se distribuye en desempleo 3.1%, subempleo 17.7% y el resto se ubican en el sector informal (personas que trabajan en empresas informales de 10 empleados que no tienen RUC y estos no están amparados en el código de trabajo ni reciben beneficios sociales). La generación de empleo depende significativamente del crecimiento económico. El año pasado, el crecimiento económico fue de 3.7% y las estimaciones de los organismos internacionales (BM, FMI) señalan una tasa de 2.5% para 2026 -que muestra los vaivenes de crecimiento del país-. O sea, que habrá un deterioro en el mercado de trabajo con menos creación de empleo adecuado y aumento del desempleo, subempleo y sector informal.

En cuanto al nivel precios, se dispone de la tasa de inflación, a marzo de 2026, de la que hay que diferenciar la mensual y anual. Esta última, para 2024 alcanzó 0.53% y en 2025 llegó a 1.91%, mientras qué, a marzo de este año, subió a 2.33% (la mensual fue 0.12%) que frente al 0.31% de inflación anual, de marzo de 2025, representa un gran aumento. Esto se visibiliza con el costo de la canasta familiar básica que, a marzo de 2026, fue de USD 829.38 lo cual representa un aumento de USD 28.78 respecto al mismo mes del año pasado.  O sea, desde 2025 hasta la fecha hay una tendencia fuerte al alza de la inflación. Con la guerra de EE.UU. e Israel contra Irak, el precio de las gasolinas y diésel ya ha aumentado dos veces (el 12/03/2026 y 12/04/2026). Así, en Quevedo, se registró un paro de transporte exigiendo el aumento del pasaje urbano. El gobierno, desde que eliminó el subsidio, el precio del diésel se fija por decreto. El gobierno para evitar el alza del pasaje, ha compensado, hasta abril de 2026, a los transportistas. Sin esta compensación, en mayo habría presión para el alza del pasaje, además el costo del transporte de carga aumentó y también subió el precio de los fertilizantes comenzando por la urea. A eso, se suma, la decisión del gobierno de imponer IVA a 58 productos alimenticios muchos de los cuales forman parte de la canasta de consumo familiar. Todo esto incrementará el valor de dicha canasta y, en consecuencia, aumentaría la inflación mensual y anual en abril de este año y hasta que la guerra termine. Las presiones inflacionarias reducirán la capacidad de compra de la población desde abril de este año.

El gobierno busca ahora reducir el déficit fiscal con el aumento del precio de las gasolinas y diésel, de acuerdo a la formula establecida, y, además imponiendo IVA a productos alimenticios que antes estaban exentos de este impuesto. Por la guerra, puede aprovechar el excedente que deja el precio del petróleo ($ 94.69), por la guerra, mayor que al que se señaló en el presupuesto del estado de 2026 (% 53.50) No solo, hay problema de déficit fiscal sino también de liquidez de la caja fiscal. El SRI ya dispuso que, a partir de junio de este año, el IVA retenido por las empresas debe ser entregado de manera inmediata al SRI, una vez cobrado. Las prioridades de la política fiscal son el aumento del gasto en seguridad y pago de la deuda externa. Ya antes, había logrado aprobar una ley que reduce el gasto en las GAD municipales, provinciales y juntas parroquiales.

Respecto al sector externo, a febrero de 2026, había un saldo favorable en la balanza comercial de 405,06 millones de dólares; el nivel de la RMI alcanzó, a marzo, 10.481 millones de dólares un nivel muy alto que respalda la dolarización y sirve para atender los compromisos con el exterior, entre ellos el pago de la deuda externa que alcanzó, a febrero de 2026, US 52.594 millones de dólares (saldo final más atrasos de intereses) que representa el 37.8% del PIB. El saldo positivo de la balanza comercial refleja el dinamismo de las exportaciones no petroleras entre las que destacan el camarón, banano, cacao y minería. Sin embargo, el 87% son exportaciones de productos primarios.

De la información económica del primer trimestre, se concluye que hay poca generación de empleo adecuado con importante subempleo y mucho peso del sector informal (50%); se están registrando presiones inflacionarias derivadas del aumento de precios de combustibles y eliminación de exenciones al IVA de productos de la canasta familiar. La política económica del gobierno esta orientada por el FMI que exige reducir el déficit fiscal y aplicar austeridad en el gasto. Hay problemas de liquidez de la caja fiscal. El sector externo esta fortalecido en el comercio de bienes gracias a exportaciones primarias, hay una elevada RMI que protege la dolarización y el país tiene una fuerte deuda pública (interna y externa) que, según los datos del Ministerio de Finanzas, está alrededor del 50% del PIB. Los principales problemas estructurales del país (de l. plazo) son la insuficiente generación de empleo, carencia de un crecimiento sostenido y estable, generación de energía eléctrica que no cubre la demanda y no realiza inversiones suficientes para incrementar la oferta, etc. todo lo cual frena el crecimiento económico.

Por ello, el IMD World Competitivenes Center que publica el Ranking de Prosperidad de A. Latina y El Caribe, concluye respecto a la economía de Ecuador “Con un PIB per cápita de apenas USD 16.805, muy por debajo de la media regional de USD 25.882, y una formación bruta de capital fijo de 18.86%, Ecuador exhibe una base productiva estrecha que limita estructuralmente su capacidad de generar prosperidad agregada. Una base productiva estrecha ocurre cuando la economía de un país depende de productos primarios, que en el caso de Ecuador son el camarón, el banano, el petróleo.” El informe destaca que el país tiene un rendimiento intermedio (B2), reflejando tensiones estructurales.

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