Luis Rosero M.
Son tiempos difíciles. La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán y el incumplimiento de las metas fiscales de 2025 del acuerdo con el FMI impactan en la economía nacional y obligan a un mayor ajuste fiscal en 2026 que afectan a las empresas y al bienestar social de la población que llevan a las a éstas y a las familias a ajustarse los cinturones. La coyuntura se torna crítica por las medidas económicas que se vienen y la inseguridad ciudadana.
El agravamiento de la coyuntura económica por el shock petrolero, causada por el conflicto bélico, aunque con una tregua alargada, provocó que el 28 de abril el precio de petróleo superará los US$ 110 de dólares el barril del crudo Brent en tanto que el WTI subió a US $ 98.5 el barril causado por la incertidumbre de la firma de acuerdo que ponga fin a la guerra, aunque al 3 de mayo bajo, el primero, a US$ 87.86. Las presiones al alza y las oscilaciones del precio del crudo se producen por el cierre de hecho del estrecho de Ormuz por EE.UU. e Irán. Pero además de la suba del crudo se incrementaron los precios de los derivados sobre todo del diésel y gasolinas a lo que se suma el alza del precio de los fertilizantes, de la carga internacional y seguro de buques.
En efecto, el 12 de marzo y el 12 de abril tanto el diésel como dichas gasolinas aumentaron de precio. Hasta el 11 de marzo estas tenían un precio de US$ 2.76 el galón, el 12 de marzo subieron a 2.89 y el 12 de abril llegaron a US$ 3.02 o sea en dos meses subieron US$ 26 centavos, un incremento de 9.4%. Como continua la incertidumbre sobre la terminación del conflicto es probable que en mayo 12 estas podrían llegar a costar hasta US$ 3.17 o sea hasta un 5% más. Esto afecta el costo de movilización de la clase media.
Pero también el diésel sigue la misma tendencia. El de calidad premium se fijó, el 12 de febrero, en US$ 2.70 el galón, en tanto que, el 12 de marzo, subió a US$ 2.828 y, el 12 de abril, alcanzó US$ 2.962, un aumento de US$ 0.262 centavos que representa un incremento de 9.7%, consecuentemente si continua el conflicto, con el sistema de bandas, el 12 de mayo, podría llegar a costar hasta US$ 3.11 o sea hasta un 5% más. Para evitar el alza del transporte urbano, intra e interprovincial el gobierno pagó hasta abril una compensación a los transportistas. El ministro de Transporte declaró que el gobierno no seguirá pagando dicha compensación. Por lo que habrá un triple impacto en la economía. Uno, habrá presiones para el alza del pasaje urbano, intra e interprovincial. Dos, el costo del transporte de carga también subirá y aumentará el costo empresarial. Tres, como el precio internacional del diésel y los derivados aumentan, también subirá el subsidio a este combustible lo que presionará en el gasto fiscal. En consecuencia, el impacto se daría en un mayor costo del pasaje, mayores precios de los alimentos de la canasta básica familiar y productos no alimenticios y finalmente en la inflación.
El conflicto generó, ya en marzo de 2026, aumentos apreciables para el diésel premium, diésel 2 (utilizado por camiones de carga pesada, maquinaria agrícola e industrial), la gasolina nafta Ron 80 (utilizada como materia para la gasolina eco y extra), el GLP y la gasolina de avión Jet A-1 con lo cual se eleva el costo fiscal de los subsidios y, si bien, el estado tiene mayores ingresos petroleros, por el alza del precio del petróleo, el efecto neto de los ingresos petroleros se ve reducido por el alza de los derivados mencionados y que inciden en el déficit fiscal. Así, en cuarta revisión del convenio con el FMI el déficit del gobierno central + CFDD fue de 4.3% de PIB, superando en 1.2% la meta proyectada; en la quinta revisión este quedo debajo del objetivo en un 0.6% del PIB (noviembre 2025-enero 2026) y el déficit general supero el objetivo en 1.1% del PIB. En consecuencia, el gobierno debe cumplir con las metas del déficit en 2026, a la que debe sumársele los incumplimientos del déficit de la cuarta y quinta revisión. Por ello, el gobierno comenzó el ajuste en febrero de 2026 estableciendo condiciones más estrictas para la devolución del IVA a adultos mayores. Así de 8 rubros que se podían incluir los bienes y servicios con devolución del IVA, en febrero de 2026 se redujeron a 5 (se eliminaron transporte, cultura y deporte y se puso restricciones en vivienda aceptando solo materiales de mantenimiento básico). Y, en abril, el SRI incluyó 58 bienes de la canasta familiar que comenzarán a pagar IVA . Así, además del atraso de la devolución del IVA que lleva más de 6 meses ahora se eliminó los tres rubros señalados lo que reduce el valor a recibir por la devolución del IVA. Si bien es necesario reducir el déficit fiscal, el tema es donde se recorta.
Además del aumento de las muertes violentas en el feriado (30 de abril – 3 de mayo), solo en El Oro se registraron 16 y otras tantas en Guayas, Manabí y Los Ríos, que refleja el grado de inseguridad en el país, las familias tienen que enfrentar el aumento del costo de la canasta básica, el posible aumento del transporte urbano, intra e interprovincial y una elevación mayor de esta por la inclusión de 58 productos alimenticios que deben pagar IVA y, cuando más dinero se requiere, el SRI lleva de atrasos en la devolución del IVA más de seis meses y, aún más, recorto 3 rubros que ya no se pueden incluir en la solicitud de devolución del IVA. Como el gobierno tiene que tomar medidas económicas, en este año, para cubrir los incumplimientos fiscales de las dos últimas revisiones del acuerdo con el FMI, la coyuntura se torna crítica tanto para las empresas y sobre todo de las familias de menores ingresos que ya no alcanza a comprar la canasta básica familiar.