Los edulcorantes son sustancias usadas para reemplazar el azúcar en bebidas y alimentos. Pueden ser de dos tipos: naturales y artificiales.
Los edulcorantes naturales son alternativas naturales para sustituir el azúcar entre los que están:
- Stevia: obtenida de la planta Stevia Rebaudiana Bertoni, se consigue en polvo y en gotas. Tiene la capacidad de endulzar 300 veces más que el azúcar tradicional y, además, es libre de calorías.
- Taumatina: un poder endulzante aproximado de 2000 a 3000 veces más que el azúcar tradicional. Como está compuesto de proteínas, no tiene la capacidad de aumentar la glucemia y no promueve la producción de grasa.
- Xilitol: es un tipo de azúcar de alcohol, así como el maltitol, el eritritol y el sorbitol. Este no afecta los dientes y tiene menos calorías que el azúcar, teniendo alrededor de 8 calorías para cada cucharadita del producto.[1]
Los edulcorantes artificiales son sustancias químicas que sustituyen el azúcar que pueden ser calóricos y no calóricos
No calóricos:
- Sacarina: endulza entre 300 y 500 veces más que el azúcar. Además, es libre de calorías y apta para personas con diabetes.
- Aspartamo: su poder edulcorante es entre 150-200 veces superior al del azúcar de mesa. No es recomendable cocinar, pues pierde su sabor a temperaturas elevadas.
Calóricos:
- Fructosa. Dos veces más endulzante que el azúcar.
- Polioles: Muy utilizados en caramelos “sin azúcar, pasteles y helados.[2]
Riesgos en la salud de los edulcorantes artificiales
Diversos trabajos recientes han analizado la posible relación entre el consumo de bebidas endulzadas artificialmente y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluido el accidente cerebrovascular. Una investigación sistemática y meta-análisis publicada en 2025, que abarcó más de 1,2 millones de participantes, encontró que quienes consumían al menos una de estas bebidas al día presentaban un mayor riesgo de mortalidad por causas cardiovasculares y de sufrir un accidente cerebrovascular, en comparación con quienes lo hacían con menor frecuencia.
En cuanto al riesgo de demencia, una publicación de la revista Neurology, que examinó a 12.700 adultos, reveló que un consumo elevado de edulcorantes artificiales, como aspartame, sacarina, acesulfame K, eritritol, xilitol y sorbitol, se asoció con un declive más rápido en la función cognitiva global, especialmente en memoria y fluidez verbal. Este efecto fue más pronunciado en personas con diabetes, pero también se observó en participantes menores de 60 años sin esta condición.
Cómo impactan los edulcorantes en el microbiota intestinal
Estudios han señalado recientemente que genera alteraciones en el equilibrio de las bacterias presentes en el intestino. Estos compuestos, como la sucralosa, el aspartamo y la sacarina presentaban una reducción en la riqueza bacteriana y cambios en la composición del microbioma intestinal en comparación con quienes no los consumían. Estas alteraciones, que incluyeron una disminución de bacterias beneficiosas, no se registraron en el grupo control, integrado por participantes que no ingerían edulcorantes ni azúcar.
El caso del neotamo, un edulcorante de última generación y derivado del aspartamo, ha sido particularmente relevante en estudios recientes. Investigaciones de laboratorio han comprobado que puede dañar directamente las células que recubren el intestino y transformar el comportamiento de bacterias habitualmente benignas. Se vuelven capaces de adherirse con mayor facilidad a las células intestinales, formar biopelículas y, en ocasiones, invadir y destruir dichas células, lo que incrementa el riesgo de inflamación, diarrea e incluso infecciones sistémicas si las bacterias alcanzan el torrente sanguíneo.
A concentraciones bajas, similares a las que podrían encontrarse en la dieta diaria, se observó que la alteración de la barrera intestinal puede facilitar la entrada de bacterias y aumentar la susceptibilidad a infecciones. Estos resultados son consistentes con los efectos descritos para otros edulcorantes tradicionales, lo que sugiere que tanto los compuestos antiguos como los de última generación pueden afectar la microbiota y la salud intestinal.[3]
[1] https://www.alqueria.com.co/blog-nutricion-bienestar/que-es-un-edulcorante
[2] Idem
[3]Salud intestinal bajo la lupa: los edulcorantes artificiales podrían alterar el equilibrio del organismo – Infobae