El estudio publicado en Nature Medicine Lifestyle and environmental factors affect health and ageing more than our genes concluye que el estilo de vida y los factores ambientales inciden más en la salud y la longevidad, según la Universididad de Oxford. Por la importancia del tema, resumimos lo publicado del artículo en la revista Muy Interesante.
“ Los hallazgos más relevantes del estudio
Los resultados mostraron que los factores ambientales explican el 17% del riesgo de mortalidad, mientras que la genética solo representa el 2%. Entre los factores de mayor impacto se encuentran:
- Tabaquismo: asociado a 21 enfermedades y con un impacto significativo en la longevidad.
- Factores socioeconómicos: como el nivel de ingresos, el acceso a la educación y el empleo, vinculados a 19 enfermedades.
- Actividad física: la falta de ejercicio se relaciona con 17 enfermedades.
- Condiciones de vida: el entorno en el que una persona crece y vive afecta el envejecimiento y el riesgo de enfermedades crónicas.
El impacto del tabaquismo en la salud y la longevidad
- Fumar es uno de los comportamientos más perjudiciales para la salud y está directamente relacionado con el desarrollo de múltiples enfermedades crónicas. Según el estudio, el tabaquismo afecta 21 enfermedades y contribuye significativamente a la mortalidad prematura.
- Su efecto más grave se observa en enfermedades pulmonares como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón, pero también aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cánceres como el de vejiga y páncreas. Además, el humo del tabaco contiene más de 7,000 sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas, que dañan las células y aceleran el envejecimiento biológico.
- El estudio también destaca que la exposición al humo del tabaco desde la infancia tiene efectos a largo plazo, aumentando la vulnerabilidad a enfermedades respiratorias y afectando el desarrollo del sistema inmunitario. Dejar de fumar a cualquier edad tiene beneficios inmediatos y reduce significativamente el riesgo de enfermedades relacionadas con el tabaco, lo que demuestra que es un factor modificable clave para mejorar la salud y prolongar la vida.
El papel de los factores socioeconómicos en la salud
- El nivel de ingresos, la educación, el acceso a servicios de salud y la estabilidad laboral influyen de manera determinante en la calidad de vida y el envejecimiento. El estudio encontró que estos aspectos están vinculados a 19 enfermedades, ya que afectan la capacidad de las personas para acceder a alimentos saludables, atención médica de calidad y condiciones de vida adecuadas.
- Las personas con menores ingresos tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, en parte porque enfrentan mayores niveles de estrés, menos oportunidades para el autocuidado y una exposición prolongada a entornos contaminantes.
- Además, el acceso a la educación influye en la capacidad de tomar decisiones informadas sobre la salud, lo que puede repercutir en la adopción de hábitos saludables a lo largo de la vida.
La influencia de la actividad física en el envejecimiento
- El estudio identificó que la falta de actividad física está relacionada con 17 enfermedades, incluyendo trastornos cardiovasculares, obesidad y diabetes tipo 2. La inactividad prolongada contribuye al deterioro del metabolismo, el aumento de la inflamación y la disminución de la función inmunitaria, lo que acelera el envejecimiento biológico y la aparición de enfermedades crónicas.
- Realizar ejercicio de manera regular no solo mejora la salud cardiovascular, sino que también tiene efectos positivos en la salud mental, reduciendo el riesgo de depresión y ansiedad. Además, la actividad física ayuda a mantener la masa muscular y la densidad ósea, factores clave en la prevención de fracturas y la pérdida de autonomía en la vejez.
Las condiciones de vida y su impacto en la salud a largo plazo
- El entorno en el que una persona crece y vive influye en su bienestar y envejecimiento. Factores como la calidad del aire, el acceso a espacios verdes, la seguridad del vecindario y la estabilidad en la vivienda pueden afectar la salud física y mental. Según el estudio, las condiciones de vida pueden determinar la exposición a agentes contaminantes, el acceso a una alimentación saludable y la posibilidad de realizar actividad física de manera segura.
- Además, la estabilidad en la vivienda y el apoyo social juegan un papel importante en la salud mental. Vivir en entornos inseguros o con estrés crónico puede incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y acelerar el deterioro cognitivo.”




