En el artículo «Functional Foods in Modern Nutrition Science: Mechanisms, Evidence, and Public Health Implications» publicado en la revista Nutrients2025, 17(13), sus autores* explican como los alimentos funcionales sirven como medicina para tratamientos de algunas enfermedades basados en investigación, ensayos clínicos, etc. Continuamos listando ahora con otra fruta, con fines de difusión para la salud pública.
BENEFICIOS EN LA SALUD Y PROCESOS MOLECULARES DE LOS ARÁNDANOS
ENFERMEDAD/BENEFICIO
MECANISMO
REFERENCIA
Modulación de procesos inflamatorios Promueve la expresión de mediadores proinflamatorios Reducción de la producción de mediadores proinflamatorios Aumentan moléculas antiinflamatorias
A través de los polifenoles Vía citocinas, quimiocinas y moléculas de adhesión Vía antocianinas Los compuestos derivados del arándano contienen adiponectina e interleucina
[ 191 ] [ 192 ] [ 193 , 194 , 195 ]. [ 196 ].
Reducción del estrés oxidativo. Este provoca enfermedades cardiovasculares Propiedades antioxidantes La activación del factor nuclear eritoide 2 relacionado con el factor 2 Bioactivos del arándano
Vía polifenoles, que activan la vía de señalización Nrt2/Keap2 Promueve expresión de las enzimas antioxidantes: superóxido dimutasa, glutatión peroxidasa y la catalasa Eliminan directamente los radicales libres
[ 205 ]. [ 201 ]. [ 203 ]. [ 204 ]
Mejora función vascular Activación de la óxido nítrico sintasa endotelial Regulación del tono vascular, la salud endotelial y control de la presión arterial Regulación de vasoconstrictores y reducción del estrés oxidativo
A través de polifenoles mejoran la homeostasis vascular a través de la vasodilatación del endotelio Aumenta la producción de ácido nítrico (NO) A través del NO Vía polifenoles
[ 205 ] [ 206 ]. [ 207 ] [ 193 ]
Regulación del metabolismo de la glucosa Polifenoles Regulador del equilibrio energético celular y la sensibilidad a la insulina
Polifenoles mantienen la homeostasis de la glucosa vía sensibilidad a la insulina y reducción de glucosa Antocianinas mejora la glucosa en sangre y promueve la captación de ésta Suprimen la nucleoneogénesis hepática Polifenoles, movilizan la proteína quinasa activada
[ 208 ] [ 209 ] [ 210 ] [ 211 ]
Prevención de enfermedades neurodegenerativasMejora rendimiento de la memoria, memoria de trabajo y aprendizaje verbal Estas mejoras cognitivas
Mejoras cognitivas en pruebas cognitivas sobre memoria y función ejecutiva
En estudios con animales
Los polifenoles atraviesan la barrera hematoencefálica con efectos en el tejido neural, reduciendo daño oxidativo y la señalización inflamatoria en el cerebro Suplementación con arándanos
Son mediadas por mayor nivel del factor neurotrófico derivado del cerebro, la plasticidad sináptica y la neurogénesis
Consumo de 24 g de arándanos por adultos mayores (60-75) años
El extracto de arándano reduce la deposición de β-amiloide, que se da con el Alzheimer, y mejoran el rendimiento cognitivo y la coordinación motora
Continuamos listando los alimentos vegetales y jugos de frutas funcionales que un metaanálisis investigó (Ver Fuente del Cuadro 2) para tratar, de forma alternativa, enfermedades.
CUADRO 2: BENEFICIOS DE LOS ALIMENTOS FUNCIONALES
ENFERMEDAD/BENEFICIO
ALIMENTO O PROBIOTICO UTILIZADO
REFERENCIA
ALIMENTOS FUNCIONALES NATURALES
Efectos benéficos sobre el rendimiento cognitivo, los marcadores inflamatorios y los parámetros metabólicos
Alimentos vegetales ricos en polifenoles [verduras de hoja verde (espinacas), crucíferas (brócoli, coles de Bruselas), y hortalizas de colores intensos como cebollas rojas, alcachofas, zanahorias y tomates][1]
[58]
En mayores de 70 años con demencia leve, mejora en la fluidez verbal, rendimiento de la memoria de c. y l. plazo y reducción de la presión sistólica
Jugo de cereza (rico en antocianina, consumo 200 ml/día, durante 12 semanas)
Kent et al. [ 168 ]
En adultos jóvenes sanos, dos horas después del consumo aumentó el flujo sanguíneo cerebral (circunvolución frontal derecha) y mejora en prueba de Sustitución de Símbolos y Dígitos
Dosis única de 500 ml de jugo de cítricos ricos en flavanonas (70.5 mg) [naranja, pomelo (toronja), limón y mandarina][2]
Lamport et al. [ 169 ]
En mujeres de mediana edad con deterioro cognitivo se observo mejoras en la memoria verbal inmediata, flexibilidad cognitiva y elevados metabolitos relacionados a rendimiento cognitivo
Jugo de frutas tropicales rico en polifenoles [granada, el arándano (azul y rojo), las uvas tintas/moradas, la cereza y la manzana][3]
Rosli et al. [ 170 ]
Baja significativas en los niveles plasmáticos de dectin-1 ( p < 0,05), junto con mejoras en la resistencia a la insulina y varios marcadores cardiometabólicos ( p < 0,05).
Suplementación diaria con brócoli (10 g/día) y el entrenamiento combinado de ejercicios aeróbicos y de resistencia (CARET) durante 12 semanas en hombres con diabetes tipo 2.
Saeidi et al. [ 171 ]
Se mantuvo la precisión y mostró tiempos de reacción mejorados entre 2 y 6 h después del consumo
Dosis única de 400 mL de un batido de bayas mixtas rico en flavonoides en adultos jóvenes sanos [arándanos, frambuesas y moras][4]
Whyte et al. [ 172 ]
Reducción de nivel de lípidos en sangre y marcadores de estrés oxidativo más la mejora de la capacidad antioxidante
Consumo regular de alimentos que contienen trigo sarraceno
Estudios de Stokić [ 174 ] y Dinu [ 175 ]
Mejor estado antioxidante, la atenuación de factores de riesgo cardiometabólico y una modulación favorable del metabolismo de la glucosa.
Consumo regular de tomates y productos derivados del tomate (jugo de tomate)
Ensayos clínicos
FUENTE: Functional Foods in Modern Nutrition Science: Mechanisms, Evidence, and Public Health Implications, Fekete, M., Lehoczki, A., Zábó, V., Tamás Varga, J., Bálint, M., Fazekas-Pongor, V., Csípó, T., Rzasa-Duran, E. y Péter Varga. Los 9 coautores son de la Universidad Semmelweis, 1085 Budapest, Hungría y Kryczyk-Popráwa, A. de la Facultad de Farmacia, Facultad de Medicina de la Universidad Jagellónica, 31-008
[1] Los vegetales entre corchetes fueron agregados por el blog.
[2] Frutas que proporcionan jugo cítricos ricos en flavononas fueron agregados por el blog están en corchetes.
[3] Frutas ricas en polifenoles que dan jugo se agregaron entre corchetes por el blog.
[4] Bayas ricas en flavonoides fueron agregadas, entre corchetes, por el blog.
Basado en un metaánalisis la investigación «Alimentos funcionales en la ciencia nutricional moderna: mecanismos, evidencia e implicaciones para la salud pública» [1] establece como el uso de estos alimentos se ha convertido en una alternativa a los fármacos que pueden utilizarse como medicina con resultados positivos. Con la revisión de múltiples investigaciones médicas o ensayos han logrado identificar alimentos funcionales para tratar una serie de enfermedades con efectividad, dando un paso notable para su uso en la salud pública. O sea, basado en la evidencia cientifica, prescriben alimentos funcionales como terapia contra enfermedades específicas.[2]
CUADRO 1: BENEFICIOS DE LOS ALIMENTOS FUNCIONALES
ENFERMEDAD/BENEFICIO
ALIMENTO O PROBIOTICO UTILIZADO
REFERENCIA
ALIMENTOS FUNCIONALES NATURALES
Bayas o jugos de bayas
Aumento de flujo sanguíneo cerebral y mejora cognitiva
Jugo de uva y cítricos
Lamport y colegas [ 156 ]
Mejoras cognitivas rápidas
Jugo de uva
Haskell-Ramsay [ 157 ]
Rendimiento cognitivo preservado en situación de fatiga
Batido de Bayas
Whyte [ 172 ]
Reducción del colesterol total y LDL
Combinación de polifenoles y fibras
Nilsson [ 158 ]
Verdura crucíferas
Menor presión arterial sistólica
Brocolí
Connolly [ 159 ]
Disminución del PCR (inflamación del cuerpo)
Brocolí
Riso et al. [ 160 ]
Efectos antiinflamatorios
Genotipos GSTM1/GSTT1 de la glutatión S-transferasa (GST): [brócoli, coles de Bruselas, coliflor, kale), vegetales verdes (espinacas, espárragos, perejil) y aliáceos (ajo, cebolla)[3]
Navarro [ 161 ]
Jugos de frutas funcionales para el mantenimiento cognitivo
Preserva aprendizaje visoespacial en A. mayor
Jugo de granada
Siddarth [ 165 ]
Mejora de agarre manual y reducción de m. estrés oxidativo
Bebida en base a cítricos y granada
Ahles [ 166 ]
Menor repuesta a insulina
Jugo de fruta funcional: Jugo de frutas, hierbas, vitaminas, minerales, aminoácidos y otros [http://www.sciencedirect.com> functional-beverage]
[2] Autores del artículo: Fekete, M., Lehoczki, A., Zábó, V., Tamás Varga, J., Bálint, M., Fazekas-Pongor, V., Csípó, T., Rzasa-Duran, E. y Péter Varga. Los 9 coautores son de la Universidad Semmelweis, 1085 Budapest, Hungría y Kryczyk-Popráwa, A. de la Facultad de Farmacia, Facultad de Medicina de la Universidad Jagellónica, 31-008 Cracovia, Polonia
El artículo “Alimentos funcionales en la ciencia nutricional moderna: mecanismos, evidencia e implicaciones para la salud pública”[1] destaca el uso de los alimentos como medicina.
En este paper, los autores toman la definición de la OMS, la FDA y EFSA “como aquellos que contienen componentes bioactivos que pueden contribuir a la prevención y el tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.”[2]
Los clasifican en tres grupos:
1.ALIMENTOS NATURALMENTE FUNCIONALES:
PRODUCTO
Alimentos integrales, mínimamente procesados, que contienen compuestos beneficiosos para la salud.
Arándanos
pueden influir positivamente en las funciones cardiovasculares y cognitivas
Brócoli
presenta importantes propiedades anticancerígenas y antiinflamatorias
Kéfir
favorece el equilibrio de la microbiota intestinal y la función inmunológica gracias a su contenido probiótico
Pasta fortificada con harina de zanahoria y hoja de olivo
resulta en un mayor contenido de polifenoles y una mayor capacidad antioxidante.
Yogur con polvo de cascara de mango añadido
demuestra efectos prebióticos mejorados in vitro
Esta nota esta dirigida al público en general y lectores de este blog como forma de difusión para mejorar la salud pública. Agradecemos a los autores por su contribución a la investigación en salud.
[1] Autores del artículo: Fekete, M., Lehoczki, A., Zábó, V., Tamás Varga, J., Bálint, M., Fazekas-Pongor, V., Csípó, T., Rzasa-Duran, E. y Péter Varga. Los 9 coautores son de la Universidad Semmelweis, 1085 Budapest, Hungría y Kryczyk-Popráwa, A. de la Facultad de Farmacia, Facultad de Medicina de la Universidad Jagellónica, 31-008 Cracovia, Polonia
En esta serie de notas sobre este tema hemos visto el uso de probióticos para tratar enfermedades y esto ha sido posible por el desarrollo de la medicina alternativa (integrativa, funcional, etc.) que ha logrado avances para el tratamiento terapéutico con suplementos probióticos que equilibran y fortalecen la microbiota. A fin de conocer, en términos entendibles, que es ésta última reproducimos, con fines informativos, parte de la charla de la dra. Marta González-Corró sobre la microbiota.[1]
“¿Qué es la microbiota intestinal?
La microbiota intestinal se refiere al conjunto de trillones de microorganismos que habitan nuestro tracto digestivo. Estos microorganismos, principalmente bacterias de los filos Firmicutes, Bacteroides, Actinobacteria y Proteobacteria, coexisten en nuestro intestino y varían entre individuos según la dieta, edad, hábitos de vida y medicamentos.
En condiciones normales, estas bacterias cumplen funciones beneficiosas: ayudan a digerir componentes que el humano no puede descomponer, sintetizan vitaminas y contribuyen al desarrollo del sistema inmunológico.
Funciones de la Microbiota Intestinal
Digestión: descompone fibras y otros componentes no digeribles por el ser humano, produciendo ácidos grasos de cadena corta y otros metabolitos beneficiosos.
Síntesis de vitaminas: produce vitaminas esenciales como vitamina K, biotina y folato, contribuyendo al estado nutricional del huésped.
Desarrollo inmunológico: contribuye al desarrollo y mantenimiento del sistema inmunológico, promoviendo la tolerancia inmunológica adecuada.
Integridad intestinal: mantiene la integridad de la barrera intestinal, previniendo la entrada de patógenos y toxinas al torrente sanguíneo.”
Aunque se puede fortalecer la microbiota con suplementos probióticos, hay alimentos y bebidas naturales que cumplen la misma función.
El mercado de suplementos probióticos se ha diversificado mucho, de tal forma que a estos se los combina con otros ingredientes. Por ejemplo, el Digest Gold, de la foto, combina probióticos con enzimas. “Ambos afectan la digestión, pero de maneras muy diferentes. Los probióticos son organismos vivos que componen las bacterias beneficiosas del intestino. Ayudan a mantener la salud del tracto digestivo, por lo que apoyan la función de las enzimas. A diferencia de las enzimas, los probióticos no tienen la capacidad de descomponer ni digerir los componentes de los alimentos.”[1]
Dicho suplemento contiene principalmente enzimas digestivas (descomponen, amilasa: carbohidratos complejos; lipasa: las grasas y la proteasa: proteínas); la lactasa, descompone la lactosa[2]. Otra de las enzimas del suplemento probiótico es la glucoamilasa que “actúa como exoenzima para liberar glucosa del extremo no reductor de las cadenas de glucosa. Es responsable de toda la actividad de la glucoamilasa, contribuyendo a la digestión del almidón.”[3] Además, tiene epectinasa que “es la enzima encargada de degradar la pectina. Dependiendo de cada vegetal, la pectina estará más concentrada en la piel, el interior, o distribuida por toda la pieza.”[4] Estas son las enzimas mas importantes, pero además tiene otras menos conocidas.
En cuanto a los probióticos, dicho suplemento tiene nueve que son: Lactobacillus acidophilus, Bacillus subtilis DE111 (es una cepa probiótica basada en esporas utilizada principalmente para mejorar la salud digestiva e inmunológica, ya que sobrevive al ácido estomacal y coloniza el intestino delgado. Ayuda a equilibrar la microbiota, alivia el estreñimiento/diarrea y mejora los perfiles de lípidos sanguíneos )[5], Lactobacillus paracasei, Lactobacillus plantarum, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus casei, Lactobacillus salivarius (es una bacteria probiótica versátil que habita naturalmente en la boca y el intestino, sirviendo principalmente para mejorar la salud digestiva, bucal e inmunológica. Ayuda a combatir patógenos (como E. coli), reducir la halitosis (mal aliento), prevenir infecciones y fortalecer la barrera intestinal. )[6], Lactobacillus delbrueckii subsp. Bulgaricus (no solo mejora la textura, sabor y vida útil de los lácteos, sino que también contribuye a la salud intestinal, fortalece la respuesta inmune y ofrece aplicaciones en biotecnología para la obtención de alimentos funcionales y compuestos de interés industrial)[7] y el lactobacillus acidophilus. Los beneficios de los seis probióticos restantes, señalados anteriormente, lo puede consultar en: https://vidaglobalsite.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=4563&action=edit
Los suplementos probióticos tienen diferentes contenidos. El de la foto se diferencia de otros porque contiene doce probióticos y un prebiótico, con una alta cantidad de los primeros: 25 millones de células activas. Entre los principales beneficios de Probiotic – 14 están que los probióticos 1, 3 y 8 pueden desinflamar los divertículos[1] y los restantes tienen los siguientes beneficios:
PROBIÓTICOS
1. Lactobacillus plantarum
Combate los contaminantes, aumenta la absorción del hierro, mejora los problemas cardiacos y ayuda al tracto gastrointestinal (alivia loa síntomas del síndrome del intestino irritable, defiende el sistema inmunitario).[2]
2. Lactobacillus paracasei
es una cepa probiótica que sirve principalmente para equilibrar la microbiota intestinal, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud digestiva. Ayuda a combatir la diarrea, aliviar el estreñimiento, mejorar la absorción de nutrientes y reducir infecciones, siendo útil en condiciones como el síndrome metabólico y problemas de la piel.[3]
3. Lactobacillus rhamnosus
Es una bacteria probiótica esencial que ayuda a restaurar la flora intestinal, mejora la digestión y fortalece el sistema inmunológico. Se utiliza principalmente para combatir diarreas agudas, prevenir problemas estomacales por antibióticos, tratar el síndrome del intestino irritable y tratar infecciones vaginales.[4]
4. Lactobacillus acidophilus
Es una bacteria que se encuentra de forma natural en el sistema digestivo, el tracto urinario y otras partes del cuerpo. Puede usarse como probiótico para promover el crecimiento de bacterias beneficiosas en el organismo. También puede ayudar a tratar diversas afecciones médicas, como problemas digestivos, infecciones por hongos y eczema.[5]
5. Lactobacillus casei
Es una bacteria probiótica benéfica que mejora la salud digestiva e inmunológica, siendo eficaz para controlar la diarrea (infantil, del viajero o por antibióticos) y aliviar el estreñimiento. Ayuda a equilibrar la microbiota intestinal, fortalece las defensas y mejora la tolerancia a la lactosa.[6]
6. Lactobacilius salivarius
Lactobacillus salivarius es una especie de bacteria probiótica que contribuye a la salud intestinal y puede desempeñar un papel en la inhibición de bacterias dañinas como E. coli O157:H7, como parte de un grupo más amplio de especies de Lactobacillus conocidas por sus efectos protectores contra enfermedades gastrointestinales.[7]
7. Streptococcus thermophilus
Es una bacteria láctica crucial en la producción de yogur y queso (aporta sabor y textura) y actúa como un probiótico beneficioso para la salud humana. Ayuda a mejorar la digestión de la lactosa, combatir la diarrea, reducir infecciones por Helicobacter pylori, fortalecer la barrera intestinal y exhibe propiedades antiinflamatorias.[8]
8. Bifidobacterium lactis
Es una bacteria probiótica versátil que mejora la salud digestiva al regular el tránsito intestinal, combatir el estreñimiento, la diarrea y reducir la hinchazón abdominal. Además, fortalece el sistema inmunológico, ayuda a digerir la lactosa, apoya la barrera intestinal y, según ciertas cepas, ayuda a controlar la grasa visceral y el peso.[9]
9. Lactobacillus brevis
Puede ser útil para apoyar la salud digestiva, y algunas investigaciones indican su capacidad para combatir las úlceras. Como no es de extrañar, Lactobacillus brevis ayuda a estimular su sistema inmunológico al aumentar las células asesinas naturales. También tiene facetas antimicrobianas, puede ayudar a la salud y el estado de las encías y aumentar la eficacia de los antibióticos.[10]
10. Lactobacillus gasseri
Es una bacteria probiótica que favorece la pérdida de peso al reducir la grasa visceral y abdominal, mejora la salud digestiva y equilibra la microbiota intestinal. También ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, combatir el Helicobacter pylori y mejorar la salud vaginal.[11]
Ayuda en la regulación de la flora intestinal, mejora la digestión de los alimentos y puede contribuir a la reducción de problemas como el estrés y la ansiedad.[12]
12. Bifidobacterium bifidum
Es una cepa probiótica clave que sirve principalmente para reforzar la barrera intestinal, mejorar la digestión, estimular el sistema inmunológico y equilibrar la microbiota. Ayuda a reducir inflamaciones gastrointestinales, combatir infecciones por bacterias patógenas (como E. coli) y aliviar molestias como estreñimiento, hinchazón o síntomas de colon irritable.[13]
13. Bifidobacterium longum
Inhibe la inflamación al regular el equilibrio del sistema inmunológico, mejorar la función de la barrera intestinal y aumentar la producción de acetato [ 32 ].23 jul 2021[14]
14. Lactobacillus bulgaricus
Es una bacteria probiótica fundamental en productos fermentados como el yogur, destacada por mejorar la salud digestiva, fortalecer el sistema inmunológico y equilibrar la microbiota intestinal. Ayuda a descomponer la lactosa, facilitando la digestión, reduce la diarrea y contribuye a la absorción de nutrientes, siendo un aliado contra infecciones intestinales[15].
PREBIÓTICO (alimento de los probióticos)
Inulina orgánica proveniente de Jerusalem Artichoke
La inulina orgánica proveniente de la alcachofa de Jerusalén (Helianthus tuberosus o topinambur) es una fibra prebiótica soluble de alta calidad, a menudo obtenida del tubérculo, rica en fructooligosacáridos (FOS). Se utiliza para mejorar la salud intestinal, la digestión y la inmunidad, además de ayudar a regular la glucosa y lípidos en sangre.[16]
[1] Dr. Raúl Barahona, Whatsapp Confía, Medicina y Salud
Entre los beneficios de los probióticos está la efectividad para tratar ciertas enfermedades. Su género, especie y cepa determinan los beneficios específicos para la salud. Como se trata de un método alternativo para curar, el mercado de suplementos probióticos esta creciendo. Así, el probiótico Kirkland Signature, con 30 billones de células activas, como el de la foto, “ayuda a mejorar el dolor abdominal relacionado con el SII [Síndrome del Intestino Irritable]. Ayuda a mantener la salud gastrointestinal 90 cápsulas de liberación retardada 30 mil millones de células activas por cápsula”[1] y contiene 5 probióticos específicos cuyos beneficios son:
Lactiplantibacillus plantarum ualp-05
Reconocido por su eficacia en el tratamiento del síndrome del intestino irritable con predominio de diarrea (SII-D). Se sabe que sobrevive al ambiente ácido del estómago y ha demostrado potencial para fortalecer la barrera intestinal.[2]
Lactobacillus acidophilus dds-1
Es una cepa probiótica de alto rendimiento, resistente al ácido y la bilis, que coloniza eficazmente el tracto gastrointestinal humano. Desarrollada para la salud digestiva e inmunitaria, mejora la digestión de la lactosa, reduce síntomas del síndrome del intestino irritable y modula la microbiota en adultos mayores.[3]
Es una cepa probiótica de bacteria Gram-positiva, anteriormente clasificada como Lactobacillus paracasei, reconocida por su capacidad de sobrevivir en el sistema digestivo y mejorar la salud intestinal. Esta cepa es capaz de resistir ácidos estomacales y bilis, apoyando el sistema inmune.[4]
Lacticaseibacillus rhamnosus ualr-18
No se ha encontrado información específica de este probiótico. La información general sobre este señala: “Para que cualquier microorganismo tenga efectos clínicos, debe adherirse y colonizar la GIT, y se ha demostrado que L. rhamnosus posee estos rasgos en diferentes estudios [13]. Diferentes estudios han informado sobre el uso de L. rhamnosus GG para la prevención y tratamiento de infecciones gastrointestinales y diarrea en niños [17,18]. Hojsak et al. [19] informaron que, cuando se administraba a niños, podía reducir la duración de la diarrea y el riesgo de adquirir infecciones gastrointestinales nosocomiales. Horvath et al. [20] informaron que la administración de este probiótico redujo, por sus beneficios clínicos, la frecuencia e intensidad del dolor de los trastornos relacionados con el dolor abdominal en pacientes con síndrome de intestino irritable (SII).”[5]
Bifidobacterium animalis subsp. Lactis uabla-12
Es una cepa probiótica reconocida por mejorar la salud digestiva e inmunológica. Esta bacteria grampositiva es utilizada en alimentos y suplementos, demostrando eficacia en la reducción de malestar gastrointestinal, irregularidad intestinal y apoyo al sistema inmune, siendo considerada segura para consumo general.[6]
La ciencia ha demostrado que los probióticos contribuyen a mejorar la salud y fortalece la microbiota que es parte del sistema de defensa del organismo. Estos pueden encontrarse en alimentos naturales o en suplementos. El mercado de estos ha proliferado por el tratamiento alternativo que ofrece para algunas enfermedades. Por ejemplo, el suplemento Prrobiotic, mostrado en la foto, contiene 6 billones de microorganismos y tiene algunos beneficios en la salud.[1]
Lactobacillus rhamnosus ha-111
Ayuda a mantener el equilibrio de la flora intestinal, puede reducir la diarrea asociada a antibióticos y fortalecer la barrera intestinal, y es reconocido por sobrevivir bien al tránsito digestivo para ejercer sus efectos, produciendo ácido láctico y otras moléculas beneficiosas.[2]
Lactobacillus casei ha-108
Este probiótico, que se utiliza frecuentemente para elaborar productos lácteos fermentados, como yogur y queso, puede ayudar a la digestión, reforzar el sistema inmunitario, reducir las alergias y mantener niveles saludables de colesterol.[3]
Se usa para equilibrar la flora intestinal, tratar diarreas, y prevenir infecciones vaginales, ayudando a la digestión y fortaleciendo las defensas naturales del cuerpo.[4]
Bifidobacterium longum subsp longum ha 135
Es una cepa probiótica específica dentro de la especie Bifidobacterium longum, conocida por colonizar el intestino humano y promover la salud digestiva e inmunológica, ayudando a equilibrar la microbiota, reducir bacterias patógenas, y mejorar síntomas como la diarrea asociada a antibióticos o molestias gastrointestinales.[5]
[1] Puede obtener más información en shoppersdrugmart.ca/pharmaprix.ca.
En base al artículo “Descubriendo lo secretos de microbiota intestinal humana: una revisión exhaustiva sobre su papel en diferentes enfermedades”, publicado en línea el 7 de febrero de 2025. doi: 10.3748/wjg.v31.i5.99913 de los autores: Paul JK, Azmal M, Haque ASNB, Meem M, Talukder OF, Ghosh A. Unlocking the secrets of the human gut microbiota: Comprehensive review on its role in different diseases. World J Gastroenterol 2025; 31(5): 99913 [PMID: 39926224 DOI: 10.3748/wjg.v31.i5.99913], señalan en su resumen que entre sus objetivos: “Se examina el potencial de las terapias basadas en la microbiota, como los probióticos, los prebióticos, el trasplante de microbiota fecal y las intervenciones dietéticas, para mejorar los resultados de salud. También se discuten las futuras direcciones de investigación en la integración de la multiómica, el impacto de la dieta y el estilo de vida en la composición de la microbiota y el avance de las técnicas de ingeniería de la microbiota. Comprender el papel de la microbiota intestinal en la salud y la enfermedad es esencial para formular tratamientos personalizados y eficaces y estrategias preventivas, mejorando así los resultados de salud y avanzando en la investigación del microbioma.”
Según el artículo hay bacterias beneficiosas que influyen en la regulación inmunitaria, procesos metabólicos, disbiosis y varias enfermedades. Estas bacterias están contenidas en alimentos o en suplementos probióticos. En la foto aparece el suplemento Acidophilus & Bifidus (www.naturalfactors.com) que contiene 3 probióticos:
Lactobacillus rhamnosus ha-111 cuyos beneficios principales son:
Salud Digestiva: Ayuda a prevenir y tratar la diarrea (especialmente la asociada a antibióticos), alivia síntomas del síndrome del intestino irritable (SII) y fortalece la barrera intestinal.
Sistema Inmunológico: Modula la respuesta inmune, interactuando con las células inmunes en el intestino.[1]
Lactobacillus acidop hilus ha-122 cuyas características principales son:
Inmunidad: Fortalece el sistema inmunológico y puede reducir la incidencia y severidad de infecciones respiratorias, como resfriados en niños, según estudios.[2]
Digestión: Ayuda en la absorción de nutrientes y es eficaz para tratar trastornos digestivos, diarrea y síndrome del intestino irritable (SII).
Bifidobacterium bifidum ha-132 cuyas características y beneficios claves son:
Salud Intestinal: Ayuda a mantener una flora intestinal saludable en recién nacidos, especialmente en combinación con la lactancia materna, y puede aliviar síntomas del síndrome del intestino irritable (SII).
Apoyo Inmunológico: Las Bifidobacterias, incluyendo esta cepa, pueden modular el sistema inmunológico, aunque se necesitan más estudios clínicos en humanos.[3]