A través del ciclo de vida se generan una serie de problemas y trastornos mentales así como psicológicos que derivan en una serie de patologías. En el cuadro Patologías mentales y psicológicas en el ciclo de vida: infancia (que se publicaron en esta sección) se especifican varios de estos problemas, por ej. trastornos de apego, estrategias de regulación emocional, neurosis, mecanismos de defensa, etc.
Hemos mencionado, por ej. que los trastornos de apego, generados en la infancia, son claves para la formación de la personalidad, las relaciones con los demás y relaciones afectivas. Así también las creencias, las costumbres y las normas sociales inciden sobre la personalidad. Los mecanismos de defensa también influyen sobre la personalidad y nuestro comportamiento.
Estos mecanismos son empleados para protegernos de las emociones negativas: por ejemplo miedo, angustia, ansiedad (de ansiedad generalizada, de pánico, de estrés postraumático, fobias y obsesivo compulsivo), situaciones conflictivas y dolorosas así como de amenazas de origen interno y externo. Según Cepsim “aunque la función principal de los mecanismos es la de evitar el “sufrimiento” y dolor en una situación conflictiva, todos tienen una función adaptativa y positiva, como hemos dicho, sin ellos tampoco podríamos sobrevivir.”[1] Si bien, estos mecanismos sirvieron para estos fines, a través del ciclo de vida, sin embargo pueden volverse patológicos. El DSM IV y V clasifican los mecanismos en varios niveles (7), los define y establecen las posibles patologías. Por ejemplo, en el nivel 6, el mecanismo de defensa comportamiento impulsivo estos manuales lo definen como una conducta en que “El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo a través de la acción más que a través de reflexiones o sentimientos” y cuando se vuelve patológico lleva, según Hernández[2], a escapar de uno mismo realizando actos o actividades para no sentir emoción como sería en el caso de los adictos al trabajo y deportistas extremos.
En otras palabras, los mecanismos de defensa cuando se utilizaron, en su momento, fueron una forma de protección para una amenaza, pero si se siguen utilizando, en otras circunstancias, generan problemas patológicos que afectan tanto el pensamiento, el comportamiento, distorsionan la personalidad, etc. y la vida de los que los sufren. Según Redalyc “Las defensas son mecanismos eficientes que ayudan a confrontar estresores amenazantes y traumáticos. La patología probablemente no se origina en el uso de mecanismos de defensa; es causada por el recurso constante a las defensas, en lugar de intentar realmente resolver los problemas nucleares.”[3]
En los cuadros Mecanismos de defensa según nivel y patología (I al IV), a publicarse en esta sección, según el nivel de estos, se definen cada uno, de acuerdo al criterio del DSM IV, y se establece la patología para los diferentes mecanismos.
[1] https://www.psicologiamadrid.es/blog/articulos/salud/que-son-los-mecanismos-de-defensas-psicologicos?fbclid=IwAR2CvtPRmV_jyc1DGfmBb1MqOoKYlPidmLGsSiNeV01xj3Xu1j4MbGWmHAQ
[2] Hernández, M., Apego y psicopatología: la ansiedad y su origen, Edit. Desclée De Brouwer, Bilbao, 2019
[3] https://www.redalyc.org/pdf/3396/339630261005.pdf