Imagen de El Sol de Oro, pieza arqueológica de la cultura Tolita, Esmeraldas.

Análisis de la sociedad e individuos
Imagen de El Sol de Oro, pieza arqueológica de la cultura Tolita, Esmeraldas.

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El libro, en físico, está en Amazon.
En ebook se encuentra en Casa del Libro, España.
Las crisis económicas son recurrentes en Argentina. En los años noventa, del siglo pasado, aplicó la convertibilidad (avalada por el FMI) para frenar la hiperinflación, la cual fracasó dejando una secuela de déficit fiscal, deuda externa, recesión y desempleo. El kichnerismo (2003 – 2015) al principio conjuró la crisis, luego generó bonanza pero al final del periodo terminó con fuertes desequilibrios macroeconómicos que heredó Macri, aplicando la liberalización y reformas económicas. Si bien la economía se recupera en 2017, en Mayo de 2018, surge una crisis cambiaria que impactará en su economía.
Desde diciembre de 2015, viene aplicando un programa económico ortodoxo. Eliminó parcialmente el control de cambios y declaró flotación limpia, que llevó, desde el 10 de Diciembre de 2015 a Marzo 23 de 2016, a una cotización de 14.4 pesos por dólar, una depreciación del peso cercana al 50%. Liberalizó la entrada y salida de capitales. Con la deuda externa fortaleció la RMI y con flujo de capitales pudo frenar, al inicio, la depreciación cambiaria. Redujo impuestos a las principales exportaciones agrícolas. Aumentó la tasa de interés, eliminó subsidios y subió el precio de servicios públicos y recortó la burocracia. Además diseño una serie de reformas estructurales.
Como consecuencia de las medidas, en 2016, la depreciación alentó levemente las exportaciones y restringió importaciones, que generó un leve superávit comercial pero disminuyó la inversión y el consumo privado. La caída de la demanda agregada llevó a una contracción de la economía de 1.8%. Sin embargo, dada la flotación cambiaria y liberalización de precios, la inflación aumentó. Pero aumentó la deuda externa a 192.462 y la total a 288.448 millones de dólares, o sea 56.8% del PIB. Hay una recuperación en 2017, con un crecimiento de 2.9%, por el aumento del consumo privado y de la inversión. Sin embargo, la inflación llega a 24.8%, la tasa de desempleo urbano alcanzó 7.2%, el subempleo 10.2% y la pobreza 25.7%. La deuda pública se dispara a 334.000 millones de dólares, o sea 59% del PIB, con una deuda externa de 232.000 millones. El déficit fiscal sigue siendo alto: 4.2% del PIB. El programa económico se sustenta en deuda externa, déficit en cuenta corriente (4.6% del PIB en 2017) y alta tasas de interés para atraer capitales.
La crisis cambiaria comienza a fines de Abril 2018, reflejado en la pérdida de 5000 millones de dólares de RMI, en ese mes. El 31 de diciembre de 2017, el dólar minorista se cotizaba en 19.4 pesos, entre Enero y Marzo de 2018 bordea los 20 pesos. En Abril 26 se ubica en 20.84, en Mayo 3 alcanza 22.99 y el 9, de ese mes, llega 23.13, o sea una depreciación de 19.2% con respecto a Diciembre de 2017. El tipo de cambio de referencia, de fines de diciembre de 2017 a Mayo 4, se deprecia en 16%. Para frenar el alza del dólar, el Banco Central utiliza sus reservas y aumenta el costo del dinero. La tasa de interés del BCRA a un día se eleva de 32.2% (27/04) a 57% (4/05). Sin embargo, el drenaje de reservas continúa y no logra detener la corrida cambiaria que aumentaban las expectativas de inflación. Dado el descontrol cambiario, Macri decide acudir al FMI, ante el temor de una nueva crisis económica, para tratar de calmar las expectativas económicas. Detrás de la crisis cambiaria esta la especulación y la salida de capitales por aumento de tasa de interés en EE.UU. El programa económico no es sostenible sino se reorienta la fuente del crecimiento y se apliquen medidas para aumentar la competitividad. Con el FMI, se impondrá un mayor ajuste fiscal y reformas estructurales.

El Presidente anunció las medidas de su plan económico que están dirigidas a reducir el déficit del sector público, enfrentar el desequilibrio externo e incentivos al sector empresarial para la reactivación productiva con un ajuste fiscal y reformas estructurales. Accedió a ciertos pedidos del sector privado y apoyo a la economía popular y solidaria. En su declaración, de carácter general, no dio detalles de las acciones específicas.
Según lo anunciado el déficit fiscal llega a 5.6% del PIB, en este año, y se espera reducirlo a 2.4% hasta el 2021. Se informó que se haría con medidas de ajustes: reducción de presupuestos anuales en 1.000 millones de instituciones de la función ejecutiva, disminución de gastos en viáticos, arriendos y asesores. No solo hay exceso en el gobierno de éstos sino en todas las funciones del estado. Por otro lado, se busca una reforma del estado a través de la reducción de su tamaño eliminando ministerios, secretarías, viceministerios, subsecretarías y coordinaciones generales. Esta medida debe ser efectiva. No como la que se tomó con el anterior ministro que anunció la eliminación de los ministerios coordinadores, pero en realidad fueron cambiados de nombre o su personal anexado a ministerios. Hay exceso de subsecretarias. En el gobierno anterior, se reguló y estableció 2 por cada ministerio. Hay en muchos ministerios, 3 o más. Así mismo sucede con las coordinaciones generales y administradores de contratos, que existen en demasía. Por otro lado, por fin recortará el sector de empresas públicas, que aumenta el déficit del sector público, vía privatización. Hay muchas empresas deficitarias y que no tienen razón de estar en el sector público como TAME, etc. Sin embargo, hay que esperar si se hace efectiva la medida y que efectos tendrán sobre el déficit fiscal la concesión de incentivos tributarios.
Para enfrentar el déficit de Balanza de Pagos, sobre todo de la balanza comercial no petrolera se acudirá al aumento de aranceles que, como anunció anteriormente el Ministro de Agricultura, serían a 375 partidas o subpartidas de bienes de consumo. No se alteraran los aplicados a materias primas y bienes de capital. Con esto se frenaría la importación de estos bienes que aumentaron fuertemente en el último año. También se busca dar incentivo a las exportaciones, para mayor ingreso de divisas, con la devolución del drawback y certificados de abonos tributarios que se adeudan. También, con reducción y eliminación gradual del ISD, se espera lograr este efecto.
Se otorgaría una serie de incentivos al sector privado partiendo de una revisión tributaria (amnistía) de intereses, multas y recargos. Para nuevas inversiones se plantea incentivos tributarios, reducción del ISD para inversión extranjera y para todas las empresas la eliminación del cálculo del impuesto mínimo del anticipo del Impuesto a la Renta. Además nuevas inversiones en infraestructura y sectores estratégicos con alianzas público-privado. Acceso a créditos de inversión por entidades internacionales y reformas a la ley de mercado de valores.
Se complementa con otra reforma estructural en el mercado laboral iniciando con nuevos contratos laborales. Para no solo favorecer al sector privado, se plantea el apoyo a la economía popular y solidaria. Es un plan que trata de atacar los desequilibrios fiscal y del sector externo y da incentivos al sector privado para reactivar la economía. Sin embargo, se mantiene latente el problema de la liquidez de la economía, el déficit actual del seguro social y la deuda externa. A pesar de la declaración de que no se puede sostener el crecimiento con deuda, va a requerirse más por la falta de liquidez. Después de anunciarse las medidas, se dio un sismo. ¿será por las medidas
Los resultados nacionales de la consulta muestran que si bien, en promedio, dos tercios votaron por el Sí y un tercio por el NO; los resultados provinciales apuntan a respaldos territoriales del No, lo que va a incidir en las tendencias electorales del 2019.
El No en la pregunta 2 alcanzó más de un tercio, a nivel nacional, lo que implica que el ala correista de AP todavía goza de un importante respaldo popular. Si birn este resultado, no le permitirá al ex presidente postularse a una reelección, si le da la posibilidad de candidatizarse a algún cargo de elección popular. En la pregunta 3, el No alcanzó más de un tercio. Sin embargo, con este resultado el gobierno tendrá la posibilidad de nombrar a nuevos miembros del CPCCS y cambiar a las autoridades de control, lo que significa cierto grado de influencia en este ámbito. En la pregunta 6, el No obtuvo más de un tercio de los votos lo cual, sin embargo, no impedirá que elimine la ley de plusvalía. Los resultados en estas 3 preguntas muestran el nivel de respaldo popular que tiene Correa.
Pero revisando los resultados provinciales tenemos algunas tendencias. En Manabí, en la pregunta 2 (no relección) gana el con un poco más de la mitad de los votos, igual en la 3 y en la 6. En Santa Elena, los resultados muestran, para estas 3 preguntas, un promedio de 49%. En los Ríos, en promedio, las mismas preguntas señaladas alcanzaron un 42%; en Guayas, el promedio, para estas preguntas es 41%. Esto significa que el grupo del ex Presidente, tiene un liderazgo regional y le abre las puertas para candidatizarse a alguna alcaldía u otro cargo de elección popular, principalmente en la Costa.
En otras palabras, no se pudo eliminar políticamente a Correa. Los resultados muestran que goza todavía de apoyo popular. Si bien es posible que pueda postularse como candidato, sin embargo, las restricciones que impone el CNE, le están frenando la aprobación de un nuevo movimiento o partido político. La ley establece que una organización política, para participar en una elección, debe estar legalizado un año antes de las elecciones, lo cual implicaría que Correa y su grupo no podrían participar en las elecciones seccionales de 2019.
Aun cuando ganó el Sí, en todas las 7 preguntas, el resultado no fue tan halagüeño para el gobierno. El mismo obedece a la campaña de la facción morenista, Democracia Sí, ABA, los 3 partidos de derecha y a algunos movimientos sociales, entre ellos, el CUT, FUT, etc. Como había señalado, ahora con la aplicación de las reformas constitucionales por el triunfo del Si, veremos entre quien se reparte la torta. Sin duda, sale fortalecido el gobierno, pero ahora viene la interrogante de a qué organización política le debemos el triunfo del Sí. Esto último es importante para las elecciones seccionales de 2019. Ahora, además de dicho reparto, vendrá la disputa, entre dichas organizaciones políticas, de atribuirse el respaldo popular, para sacar partido en las futuras elecciones. Sin embargo, la derecha dividida no sale tan beneficiada en respaldo popular. Ahora vendrá el desmonte de la reforma institucional y un posible ajuste fiscal.
Los resultados nacionales de la consulta muestran que si bien, en promedio, dos tercios votaron por el Sí y un tercio por el NO; los resultados provinciales apuntan a respaldos territoriales del No, lo que va a incidir en las tendencias electorales del 2019.
El No en la pregunta 2 alcanzó más de un tercio, a nivel nacional, lo que implica que el ala correista de AP todavía goza de un importante respaldo popular. Si birn este resultado, no le permitirá al ex presidente postularse a una reelección, si le da la posibilidad de candidatizarse a algún cargo de elección popular. En la pregunta 3, el No alcanzó más de un tercio. Sin embargo, con este resultado el gobierno tendrá la posibilidad de nombrar a nuevos miembros del CPCCS y cambiar a las autoridades de control, lo que significa cierto grado de influencia en este ámbito. En la pregunta 6, el No obtuvo más de un tercio de los votos lo cual, sin embargo, no impedirá que elimine la ley de plusvalía. Los resultados en estas 3 preguntas muestran el nivel de respaldo popular que tiene Correa.
Pero revisando los resultados provinciales tenemos algunas tendencias. En Manabí, en la pregunta 2 (no relección) gana el con un poco más de la mitad de los votos, igual en la 3 y en la 6. En Santa Elena, los resultados muestran, para estas 3 preguntas, un promedio de 49%. En los Ríos, en promedio, las mismas preguntas señaladas alcanzaron un 42%; en Guayas, el promedio, para estas preguntas es 41%. Esto significa que el grupo del ex Presidente, tiene un liderazgo regional y le abre las puertas para candidatizarse a alguna alcaldía u otro cargo de elección popular, principalmente en la Costa.
En otras palabras, no se pudo eliminar políticamente a Correa. Los resultados muestran que goza todavía de apoyo popular. Si bien es posible que pueda postularse como candidato, sin embargo, las restricciones que impone el CNE, le están frenando la aprobación de un nuevo movimiento o partido político. La ley establece que una organización política, para participar en una elección, debe estar legalizado un año antes de las elecciones, lo cual implicaría que Correa y su grupo no podrían participar en las elecciones seccionales de 2019.
Aun cuando ganó el Sí, en todas las 7 preguntas, el resultado no fue tan halagüeño para el gobierno. El mismo obedece a la campaña de la facción morenista, Democracia Sí, ABA, los 3 partidos de derecha y a algunos movimientos sociales, entre ellos, el CUT, FUT, etc. Como había señalado, ahora con la aplicación de las reformas constitucionales por el triunfo del Si, veremos entre quien se reparte la torta. Sin duda, sale fortalecido el gobierno, pero ahora viene la interrogante de a qué organización política le debemos el triunfo del Sí. Esto último es importante para las elecciones seccionales de 2019. Ahora, además de dicho reparto, vendrá la disputa, entre dichas organizaciones políticas, de atribuirse el respaldo popular, para sacar partido en las futuras elecciones. Sin embargo, la derecha dividida no sale tan beneficiada en respaldo popular. Ahora vendrá el desmonte de la reforma institucional y un posible ajuste fiscal.
La designación de la vicepresidenta, el regreso de Correa y el inicio de la campaña electoral por la consulta popular hasta su resultado marcan la coyuntura, desplazando a la preocupante situación económica y después habría que preguntarse qué le depara al país.
Con la designación de la vicepresidenta el gobierno toma control de todo el poder ejecutivo, como habíamos anticipado. Esta, ex asambleísta de PAIS, del grupo morenista, define claramente cómo se actúa en política. Con el nombramiento, el CAL decidió no iniciar el juicio político al segundo mandatario. La designación fue con un voto más de lo mínimo requerido, lo que refleja las dificultades del gobierno de lograr los votos para su elección. La derecha emergente, ID, PK y FE se sumaron a los PAIS del ala morenista. Esto define que, en el futuro, los proyectos de ley se van a decidir por mayorías móviles.
Si bien no hay cifras certeras sobre el crecimiento de 2017, en economía los desequilibrios se siguen agravando. Según el gobierno el déficit fiscal fue de 3.9% del PIB, pero, según EL Comercio, éste habría sido de 6%. Además, la balanza comercial no petrolera entre enero-octubre registró un déficit de 2.788 millones explicado por el notable aumento de las importaciones sobre las exportaciones. La balanza comercial petrolera tuvo un saldo positivo que permitió que el saldo de la balanza comercial total alcanzara un pequeño superávit. Por otro lado, a más de los 5000 millones de deuda externa que emitió el gobierno el año anterior, el Ministro de Finanzas señaló que ya se podría pensar en la emisión de eurobonos. En otras palabras, se buscaría en este año seguir con la misma política de buscar dinamizar la economía con más gasto que significa más déficit y financiar éste con más deuda.
Es que la campaña por consulta popular lleva al gobierno a aumentar a más ofrecimientos de política social. No es gratuito que se anuncie un programa de empleo juvenil y primer empleo que sea impulsado por el gobierno, de aumentar el bono de desarrollo humano en función de los hijos del núcleo familiar, pago de incentivos a los jubilados, programa de vivienda gratuito para los pobres, pensión no contributiva para los de la tercera edad, etc. Se trata de una política clientelar con tal de sumar apoyo popular.
El regreso de Correa, para impulsar el No en la consulta, presiona al gobierno a ver cómo gana la consulta. Su aliados: Democracia Si, Alba, PK, los partidos de derecha, FE y movimientos sociales (a más del FUT, CUT, etc.) apoyarán el Si. El afán del gobierno es ganar credibilidad y con un eventual triunfo en la consulta apuntaría a generar credibilidad. Por ello, se apuesta por aumentar recursos para financiar una política social clientelar que junto el apoyo político de los movimientos políticos señalados busca el triunfo del Sí. Pero eso a costa de que esa política aumente el déficit y dicho apoyo le genere compromisos en la estructura burocrática. La pregunta clave es ¿qué hará el gobierno después del 4 de febrero en lo económico y en lo político? El resultado de la consulta popular determinará la agenda país del gobierno.
La designación de la vicepresidenta, el regreso de Correa y el inicio de la campaña electoral por la consulta popular hasta su resultado marcan la coyuntura, desplazando a la preocupante situación económica y después habría que preguntarse qué le depara al país.
Con la designación de la vicepresidenta el gobierno toma control de todo el poder ejecutivo, como habíamos anticipado. Esta, ex asambleísta de PAIS, del grupo morenista, define claramente cómo se actúa en política. Con el nombramiento, el CAL decidió no iniciar el juicio político al segundo mandatario. La designación fue con un voto más de lo mínimo requerido, lo que refleja las dificultades del gobierno de lograr los votos para su elección. La derecha emergente, ID, PK y FE se sumaron a los PAIS del ala morenista. Esto define que, en el futuro, los proyectos de ley se van a decidir por mayorías móviles.
Si bien no hay cifras certeras sobre el crecimiento de 2017, en economía los desequilibrios se siguen agravando. Según el gobierno el déficit fiscal fue de 3.9% del PIB, pero, según EL Comercio, éste habría sido de 6%. Además, la balanza comercial no petrolera entre enero-octubre registró un déficit de 2.788 millones explicado por el notable aumento de las importaciones sobre las exportaciones. La balanza comercial petrolera tuvo un saldo positivo que permitió que el saldo de la balanza comercial total alcanzara un pequeño superávit. Por otro lado, a más de los 5000 millones de deuda externa que emitió el gobierno el año anterior, el Ministro de Finanzas señaló que ya se podría pensar en la emisión de eurobonos. En otras palabras, se buscaría en este año seguir con la misma política de buscar dinamizar la economía con más gasto que significa más déficit y financiar éste con más deuda.
Es que la campaña por consulta popular lleva al gobierno a aumentar a más ofrecimientos de política social. No es gratuito que se anuncie un programa de empleo juvenil y primer empleo que sea impulsado por el gobierno, de aumentar el bono de desarrollo humano en función de los hijos del núcleo familiar, pago de incentivos a los jubilados, programa de vivienda gratuito para los pobres, pensión no contributiva para los de la tercera edad, etc. Se trata de una política clientelar con tal de sumar apoyo popular.
El regreso de Correa, para impulsar el No en la consulta, presiona al gobierno a ver cómo gana la consulta. Su aliados: Democracia Si, Alba, PK, los partidos de derecha, FE y movimientos sociales (a más del FUT, CUT, etc.) apoyarán el Si. El afán del gobierno es ganar credibilidad y con un eventual triunfo en la consulta apuntaría a generar credibilidad. Por ello, se apuesta por aumentar recursos para financiar una política social clientelar que junto el apoyo político de los movimientos políticos señalados busca el triunfo del Sí. Pero eso a costa de que esa política aumente el déficit y dicho apoyo le genere compromisos en la estructura burocrática. La pregunta clave es ¿qué hará el gobierno después del 4 de febrero en lo económico y en lo político? El resultado de la consulta popular determinará la agenda país del gobierno.
En este restaurant hay mariscos de toda clase. La comida es variada y sabrosa, hay buena atención. Queda a la entrada de Duran, atras del Banco de Pichincha. Recomendable si quiere servirse un plato de mariscos exquisito. En la foto aparece una cazuela de camarón.