OTRA VEZ CRISIS ECONOMICA EN ARGENTINA Luis Rosero M.

Las crisis económicas son recurrentes en Argentina. En los años noventa, del siglo pasado, aplicó la convertibilidad (avalada por el FMI) para frenar la hiperinflación, la cual fracasó dejando una secuela de déficit fiscal, deuda externa, recesión y desempleo. El kichnerismo (2003 – 2015) al principio conjuró la crisis, luego generó bonanza pero al final del periodo terminó con fuertes desequilibrios macroeconómicos que heredó Macri, aplicando la liberalización y reformas económicas. Si bien la economía se recupera en 2017, en Mayo de 2018, surge una crisis cambiaria que impactará en su economía.

Desde diciembre de 2015, viene aplicando un programa económico ortodoxo. Eliminó parcialmente el control de cambios y declaró flotación limpia, que llevó, desde el 10 de Diciembre de 2015 a Marzo 23 de 2016, a una cotización de 14.4 pesos por dólar, una depreciación del peso cercana al 50%. Liberalizó la entrada y salida de capitales. Con la deuda externa fortaleció la RMI y con flujo de capitales pudo frenar, al inicio, la depreciación cambiaria. Redujo impuestos a las principales exportaciones agrícolas. Aumentó la tasa de interés, eliminó subsidios y subió el precio de  servicios públicos  y recortó la burocracia. Además diseño una serie de reformas estructurales.

Como consecuencia de las medidas, en 2016, la depreciación alentó levemente las exportaciones y restringió importaciones, que generó un leve superávit comercial  pero disminuyó la inversión y el consumo privado. La caída de la demanda agregada llevó a una contracción de la economía de 1.8%. Sin embargo, dada la flotación cambiaria y liberalización de precios, la inflación aumentó. Pero aumentó la deuda externa a 192.462 y la total a 288.448 millones de dólares, o sea 56.8% del PIB. Hay una recuperación en 2017, con un crecimiento de 2.9%,  por el aumento del consumo privado y de la inversión. Sin embargo, la inflación llega a 24.8%, la tasa de desempleo urbano alcanzó 7.2%, el subempleo 10.2% y la pobreza 25.7%. La deuda pública se dispara a 334.000 millones de dólares, o sea 59% del PIB, con una deuda externa de 232.000 millones. El déficit fiscal sigue siendo alto: 4.2% del PIB. El programa económico se sustenta en deuda externa, déficit en cuenta corriente (4.6% del PIB en 2017) y alta tasas de interés para atraer capitales.

La crisis cambiaria comienza a fines de Abril 2018, reflejado en la pérdida de 5000 millones de dólares de RMI, en ese mes. El 31 de diciembre de 2017, el dólar minorista se cotizaba en 19.4 pesos, entre Enero y  Marzo de 2018 bordea los 20 pesos. En Abril 26 se ubica en 20.84, en Mayo 3 alcanza 22.99 y el 9, de ese mes, llega 23.13, o sea una depreciación de 19.2% con respecto a Diciembre de 2017. El tipo de cambio de referencia, de fines de diciembre de 2017 a Mayo 4, se deprecia en 16%.  Para frenar el alza del dólar, el Banco Central utiliza sus reservas y aumenta el costo del dinero. La tasa de interés del BCRA a un día se eleva de 32.2% (27/04) a 57%  (4/05). Sin embargo, el drenaje de reservas continúa y no logra detener la corrida cambiaria que aumentaban las expectativas de inflación. Dado el descontrol cambiario, Macri decide acudir al FMI, ante el temor de una nueva crisis económica, para tratar de calmar las expectativas económicas.  Detrás de la crisis cambiaria  esta la especulación y la salida de capitales por aumento de tasa de interés en EE.UU.  El programa económico no es sostenible sino se reorienta la fuente del crecimiento y se apliquen medidas para aumentar la competitividad. Con el FMI, se impondrá un mayor ajuste fiscal y reformas estructurales.

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