TENDENCIAS ECONÓMICAS DEL PRIMER QUIMESTRE DE 2025

Luis Rosero M.

En el primer trimestre de este año, si bien ha mejorado en los indicadores externos, en lo interno hay tendencias preocupantes como lo muestran sus principales indicadores hasta el quinto mes del año. Entre éstas destaca al déficit fiscal, el aumento de la inflación, la creación de empleo que depende del crecimiento y la mayor deuda externa.

En 2024, hubo una contracción económica de 2% reflejados en los desequilibrios macroeconómicos. En el primer trimestre de 2025, no hay información para determinar el crecimiento económico. Sin embargo, debido a que en el I trimestre, de este año, con las elecciones presidenciales lo político incidió en las perspectivas empresariales y dado que la elección fue recién em abril, las expectativas empresariales eran inciertas, se esperó al resultado electoral para la toma de decisiones de inversión por parte de los sectores económicos.  Según, el informe de la consultora Deloitte recién en el segundo semestre de 2025 habría una leve recuperación de la economía “favorecida por un entorno político más predecible y una normalización gradual de la actividad productiva.”

Para el II trimestre, la tendencia de los principales indicadores del equilibrio interno se torna preocupante. En abril, la tasa de empleo adecuado solo alcanzó 35.8%. O sea, solo un poco un más de un tercio de la PEA tiene un empleo formal que cubre los requerimientos de afiliación al IESS y otros beneficios sociales. La problemática laboral se centra en el subempleo que alcanzó, en ese mes, 21.1% (1.792.390 personas) y el otro empleo no pleno llegó 52.2% (2.545.349 personas) que incluye parte del sector informal que, según el INEC, a abril, llegó a 54.1%. O sea, los 4.3 millones de estos dos penúltimos rubros supera al empleo adecuado de 3 millones. Sin embargo, la publicación Statista señala que Ecuador tiene una alta tasa de informalidad laboral (basados en datos de la OIT), con más de dos tercios de su población ocupada en empleos asalariados informales. Por otro lado, la evolución de los precios, muestra que, a mayo, la tasa de inflación fue de 1,03%, el costo de la luz subió 97% y la canasta básica se encareció en 10 dólares. A nivel interanual, la tendencia al aumento de la inflación se reflejó ya en abril de 2025 en la que alcanzó 0.55% pero a mayo se disparó a 1.55%. En diciembre de 2024, la inflación anual alcanzó 0.53%. Esta tendencia resulta preocupante ya que al quinto mes del año 2025 dicha inflación ya llega a 1.55%, o sea hay un repunte de la inflación que afecta al costo de la canasta y esta a su vez a las condiciones de vida de la población. En efecto, a diciembre de 2024, la pobreza por ingreso según el INEC, a nivel nacional, represento el 28% mientras que la pobreza extrema llegó a 12.7%. En la medida, que se deteriora el mercado de trabajo y crece la inflación, aumentaría el valor de estos dos últimos indicadores. No solo se trata de concentración del ingreso sino además de la riqueza. Según la publicación El Orden Mundial, basada en el World Inequality Database, la concentración de la riqueza del país era de 23.4%.

En cuanto, a las finanzas públicas, la problemática principal es el déficit y la iliquidez. En el artículo anterior, señalamos que en lo que va del año el déficit fiscal se ubicaría entre 4 – 5% del PIB. Con las medidas de eliminación de subsidios eléctricos a empresas que utilizan alto y medio voltaje, al diésel de los atuneros y la imposición de una tasa de fiscalización a las mineras, la ministra de Finanzas y Economía espera que estas y otras medidas el déficit fiscal en 2025 se ubique en 3000 millones o sea alrededor del 3% del PIB. Pero no solo es problema de déficit, sino de necesidades de financiamiento y también de liquidez, el gobierno sigue con atrasos a proveedores del sector público, va cubriendo parcialmente las deudas a los GADs, a salud: dializadoras y equipos médicos. En cuanto a las necesidades de liquidez, el gobierno requiere más de 10.000 millones, por ello sigue aumentando la deuda externa. Si bien el gobierno va a recibir 416 millones por la segunda revisión del acuerdo con el FMI, solicitó 1000 millones más de crédito. Con esto, el Ecuador es el cuarto país más endeudado con el FMI. Le debe 8700 millones y aumentará a 11.000 millones de dólares que tiene un peso en la amortización de la deuda. Pero, además, también sigue endeudándose con organismos multilaterales. Recién recibió un crédito de la CAF por 416 millones y, el año pasado, un crédito con el BID por 150 millones para seguridad. Otro tanto, de financiamiento tiene con el Banco Mundial y la CAF. La deuda pública ya supera el 50% del PIB y la deuda externa representa el 75% de la deuda total del país. Según la ministra de Finanzas, en el 2026 el gobierno volvería al mercado internacional de bonos que lanzaría con un aval de estos organismos multilaterales. O sea, seguirá endeudándose para cubrir el déficit y creciente gasto público. Con el alto déficit fiscal será muy difícil aumentar el gasto público en 2025 como anunció el gobierno.

La economía, en el I trimestre de 2025, ha sido impulsada por el sector externo. Las exportaciones no petroleras, en valores FOB, aumentaron 26.8% y las petroleras disminuyeron en 10.4%, con un saldo neto positivo de incremento de exportaciones de 15.2%. En las primeras, fueron las exportaciones tradicionales las que aumentaron, en dólares, un 39.9%. Este comportamiento, posibilito un aumento del saldo positivo de la balanza comercial a 2288 millones de dólares. Otro de los aspectos relevantes, es el monto de las remesas de los migrantes que el I trimestre de 2025 alcanzaron 1174 millones. Estas dos variables son la que han sostenido el crecimiento del país en este periodo. Otro dato relevante, es el nivel de la RMI, que llegaron, a abril, a 7772 millones.

En síntesis, las principales tendencias en lo que va de 2025 son: hay un mercado de trabajo deteriorado expresada en el alto nivel de subempleo, otro empleo no adecuado y el creciente tamaño del sector informal. A eso se suma, la tendencia al alza de la inflación anual que, al aumentar el costo de la canasta, deteriora las condiciones de vida de la población, que a su vez aumenta la pobreza. Además, hay la tendencia la concentración del ingreso y la riqueza. Por otro lado, el déficit fiscal es el principal problema de política económica al que se suma el creciente endeudamiento externo, principalmente con los organismos multilaterales en cuya cabeza está el FMI y sus políticas condicionantes. Con el alto déficit fiscal de 2025 será difícil reactivar la inversión pública.   En el primer trimestre de 2025, ha habido buen desempeño del sector externo. Por ello, se registra un saldo positivo de la balanza comercial por el aumento significativo de las exportaciones tradicionales que, con el ingreso de remesas, apuntalaron el crecimiento del país. Las exportaciones y el endeudamiento externo aumentaron las RMI.

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