PREOCUPANTES TENDENCIAS ECONÓMICAS

Luis Rosero M.

Faltan seis meses para las elecciones y la economía sigue deteriorándose. Hay una serie de tendencias que se observan que generan preocupación por los desequilibrios y problemas económicos. Entre éstas destacan la pérdida de dinamismo económico, el deterioro del mercado de trabajo, déficit fiscal, las dificultades con la deuda pública, etc. A este escenario económico, hay que agregar la continuidad de la inseguridad ciudadana y el deterioro de la situación social.

Entre las principales tendencias económicas en 2024 esta la desaceleración de la economía, un déficit fiscal alto a pesar de la reforma tributaria, una elevada deuda pública con dificultades para su amortización y pago de su servicio, continuación de atrasos con proveedores e instituciones del estado, deterioro del mercado de trabajo, escasa inversión pública, etc. todo esto en el marco de problemas de inseguridad ciudadana y deterioro de las condiciones de vida de la población vulnerable.

El propio Banco Central, en un informe, anunció que se registró recesión en la economía en I Trimestre de 2024, pero su gerente declaró que ésta no continuaría en los siguientes trimestres sin mostrar indicadores. La información macroeconómica, incluida en el acuerdo con el FMI, establece que el crecimiento de 2024 sería 0.1% que, como hemos señalado anteriormente, sería cero por la continuación de los apagones con el estiaje del último trimestre del año. Más aún, el Banco Central público que la inflación de junio de 2024 fue -0.95. Una inflación negativa suele ser un indicador de  recesión. Hay que esperar la evolución de la economía en el II trimestre.

Los datos de la encuesta Empleo, Desempleo y Subempleo, el II trimestre de 2024, publicados por el INEC muestran resultados dispares. La tasa de desempleo bajó 0.6 ubicando en 3.5%. La tasa de empleo adecuado (ocupados en el sector forma) disminuyó una décima colocándose 35%, la tasa de otro empleo no pleno aumentó nueve décimas llegando a 29.5%, la tasa de subempleo subió 0.5% registrando un 21% y el sector informal bajo 1.7 puntos ubicándose en 52.5%. Si hubiera habido crecimiento positivo en el II trimestre, la tasa de empleo pleno debió aumentar pero disminuyó levemente. Así mismo, el otro empleo no pleno debería haber disminuido pero subió representando ya 2.5 millones de personas y también debió disminuir el subempleo pero éste creció representando casi 1.8 millones y, lo mas preocupante es, el sector informal que, aunque disminuyo, ya son 5 millones de ecuatorianos en este sector. Estas cifras del mercado de trabajo muestran un deterioro, por lo que se estima que no hubo un crecimiento económico suficiente para absorber el subempleo, el otro empleo no pleno y al sector informal.

En cuanto al desequilibrio fiscal, el ministro de Finanzas declaró que el déficit fiscal sería entre 2500 a 3000 millones de dólares. Nuevamente resulta preocupante que, a pesar de la reforma tributaria, aún con el aumento el IVA, la tasa de otros impuestos y creo contribuciones temporales el país termine con un déficit alrededor del 2.5% del PIB. Por ello, no se puede cumplir con los atrasos con proveedores del estado y GAD. No hay dinero, para cubrir a las empresas que prestan los servicios de diálisis y provisión de medicamentos a los hospitales públicos y de la seguridad social.

El Boletín de Deuda Pública del Ministerio de Finanzas, de Mayo de 2024, establece que la deuda pública es de 59627 millones de dólares, de la que el 78.6% corresponde a deuda externa. A pesar de la fuerte carga de ésta última, el gobierno sigue endeudándose con organismos multilaterales. Se ha llegado a tal grado qué de los 1000 millones entregados por el FMI, por el acuerdo con este organismo, 700 millones fueron empleados para cubrir la amortización de la CAF, o sea deuda externa para cubrir el pago de capital de deuda externa. Lo preocupante es que cuando hay problemas de liquidez para el pago de dicha deuda se recurre a reformas tributarias (más impuestos y otras contribuciones), si la deuda externa sigue creciendo aumenta el riesgo de default ante lo cual se recurre a una renegociación de esta deuda y para que esta se firme se exige por parte de los acreedores garantía de ingresos públicos mediante reformas tributarias. Es una tendencia que se convierte en un círculo perverso.

En conclusión, la tendencia a la pérdida de dinamismo de la economía, deterioro del mercado de trabajo, déficits fiscales recurrentes y problemas de repago de la deuda externa requieren de una política de reactivación económica que incluya aliento a la inversión pública y privada, aliento al mercado de trabajo para generar empleo, la reducción del déficit fiscal pero no cargando el ajuste a los mas débiles de la sociedad y parar el círculo perverso de renegociación de deuda externa que lleva a constantes reformas tributarias. Por ello, hay que revisar que plantean los candidatos presidenciales respecto a la economía, para que no nos sigan hablando una política económica ideal, en los papeles, pero no real, para caer en el círculo de las tendencias perversas señaladas.

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