Luis Rosero M.
El Ministerio de Finanzas (MF), con la serie de impuestos, contribuciones y autorretención del impuesto a la renta a grandes empresas ha logrado obtener más ingresos tributarios pero además ha aumentado sus ingresos totales principalmente con la deuda externa pero poniendo poco énfasis en la reducción de los gastos. Esta política esta condicionada por la campaña preelectoral.
En efecto, en el I semestre de 2024 se alcanzó una recaudación récord de 10281 millones de dólares, un crecimiento del 7% en relación a igual período del año anterior. La reforma tributaria creó una contribución temporal a empresas que, en millones, aportó 331, la de utilidades a bancos y cooperativas generó 184 millones, la autorretención contribuyó con 787 y la remisión tributaria recaudó 281, lo que suma 1583 millones, son ingresos adicionales, ya que estos no existían en 2023, A eso se suma, el incremento del IVA en 3% en Abril, con lo que se logro recaudar, en el primer semestre, un total de 4507 millones. En esa cifra se incluyen 150 millones adicionales por el aumento del IVA en abril en 3% adicionales en los combustibles y gas. Además, hay que sumar la vigencia del incremento del impuesto a la salida de divisas quedando en 5% y la vigencia del impuesto a la renta a los pronósticos deportivos.
Para aumentar los ingresos totales, el gobierno ha optado por una política agresiva de deuda pública. Solo en el I trimestre de 2024, el gobierno se endeudó en 2660 millones principalmente en deuda interna. Además, el gobierno dictó un decreto, el 29 de mayo este año, para pagar deuda pública interna con bonos. Un ejemplo de ésta, es el pago de la compensación por jubilación de empleados públicos. Para 2024, esta previsto pagar 230 millones de los cuales 134 (58.2%) será en bonos y 96 (41.8%) en efectivo. En cuanto, a la deuda externa, el ministro de Finanzas declaró que se espera que los organismos multilaterales (BM, BID y FLAR) entreguen crédito por 4000 millones en 2024. De esos, en junio 4, ingresaron 1000 millones de dólares por el convenio con el FMI. Con estos recursos se pago 800 millones a la CAF, o sea mas deuda externa para pagar ésta. Y apenas 100 millones se asignaron para salud 50 para pago a Solca y el saldo al Ministerio de Salud. Además, se transfirieron 298.5 millones a los GAD. Sin embargo, sólo a los prestadores externos de salud se les debe 1000 millones de dólares. O sea, la política de atrasos continua. Según el Boletín de Deuda Pública, del MF, a abril de 2024, la deuda pública total alcanzaba 59291 millones de dólares (48.5% del PIB), de los cuales el 20% corresponde a deuda interna y el 80% a deuda externa (46184 millones). Estos datos indican que el peso de la deuda pública del Ecuador está en la externa.
La política fiscal ha enfatizado el incremento de los ingresos totales y poco se ha preocupado en reducir gastos. De estos, además de los gastos para mantener en funcionamiento el aparato estatal, el gobierno ha comenzado a entregar una serie de beneficios a la población. Comenzó con la reducción del 50% de la factura de energía eléctrica de abril de 2024, condonó los prestamos de hasta 5000 dólares entregados por Banecuador, ha comenzado a devolver el IVA a la tercera edad a cuenta gotas, esta pagando la compensación por jubilación a servidores públicos, transfirió recursos a los GAD, etc. Solo 100 millones se han asignado a salud pero se pago 800 millones a la CAF. Todo este reparto de recursos esta mediado por la precampaña electoral, con un gobierno que orienta las asignaciones en función de la repuesta electoral de la población. En consecuencia, en cuanto a la distribución de los ingresos públicos, la prioridad fue cubrir la deuda externa (800 millones) y 628,5 millones para los gastos señalados, sin incluir los gastos en seguridad, según los datos a los que tuvimos acceso. Esta claro cual es prioridad en dicha distribución. En 2024 no hay recursos para la inversión pública, excepto lo urgente como es en energía, se sigue con la política de atrasos y la política social sigue con serios problemas por falta de asignación de recursos.
El Ministro de Finanzas ha declarado que el déficit fiscal de este año sería entre 2500 a 3000 millones de dólares y por otro lado espera alrededor de 14000 millones de recursos de multilaterales en los próximos 4 años. O sea, solo respecto a la deuda externa, en 2029, si este gobierno es reelegido, tendríamos en ese año una deuda externa de 60184, y la presión por el servicio de esta deuda sube por alza de interés de los multilaterales que tendría que pagar el país.
En síntesis, el déficit fiscal se cubre con mayores ingresos tributarios y deuda. Para el segundo semestre, se logrará más ingresos además por el incremento del precio de las gasolinas y los señalados. En la distribución de los nuevos ingresos se ha privilegiado el pago de la deuda externa. De reelegirse este gobierno, tendríamos una deuda externa en 2029 de mas de 60 mil millones que pondría presión en la capacidad de pago del país. Si esta no es suficiente, como en los últimos 3 gobiernos, se continuaría, en un círculo perverso: ante la posibilidad de un default se recurre a una reforma tributaria, si está no genera suficientes recursos, se procede a la renegociación de la deuda externa que incluye nuevas reformas tributarias para asegurar su pago. Mientras tanto la reactivación económica sigue esperando con la consecuencia sobre el empleo y deterioro social.