Luis Rosero M.
A fin de mayo de 2024, el directorio del FMI aprobó el acuerdo SAF, por 4 años, que le da acceso al país a un crédito de 4000 millones, con un desembolso inmediato de 1000 millones, y con opción para obtener unos 8000 millones de organismos multilaterales. La carta de intención con el FMI, suscrita por el gobierno, establece el condicionamiento de varias medidas económicas: fiscales, de estabilización macroeconómica, deuda pública externa, recuperar la liquidez, de estabilidad del sistema financiero y reformas estructurales. En este artículo solo analizaremos las medidas de carácter fiscal.
El SAF (por sus siglas en inglés) es el acuerdo de facilidad ampliada que se otorga a países con graves problemas de balanza de pagos a mediano plazo. A nivel técnico, se acordó el 19 de abril de 2024, que implicó claramente un precondicionamiento. En efecto, previo a este acuerdo, en el suplemento 520 se promulgó, en el R. Oficial, de Marzo 18 de 2024, el decreto ejecutivo 198, que aumenta el IVA del 12 al 15%, a partir de abril, según lo dispuesto en la reforma a la ley para enfrentar el conflicto armado. El texto inicial de ésta norma, además se estableció una contribución temporal a grandes empresas, a la utilidad de los bancos, el aumento del ISD al 5% y la remisión tributaria. Estas medidas rendirían 1.8% del PIB en 2024, de la cuales el 1.2% son transitorias.
Con el acuerdo se establece un ajuste adicional para reducir el déficit fiscal, que se estima para 2024 en alrededor de 2.5% del PIB, o sea cerca de 2500 millones de dólares. Las medidas serían, por el lado de los ingresos, a más de las señaladas anteriormente, la eliminación del subsidio a la gasolina extra y ecopaís que rendiría 700 millones, en 2024, lo que sumaría en total 2.5% del PIB. Por el lado, del gasto se limitarían los sueldos y salarios, compras de bienes y servicios y gastos de capital y sociales que se ajustarían, en términos reales, en 0.2% del PIB, con lo cual tendríamos un ajuste fiscal que daría un ingreso neto de 2.2% del PIB en 2024 y un 3.35% en el período 2025-2028.
El tema central del problema fiscal, son las necesidades brutas de financiamiento que alcanzarían en 2024 un nivel de 8035 millones, para lo cual la fuente principal de financiamiento serían los multilaterales de los cuales el fondo aportaría 1500 millones, las otras multilaterales de 3295 millones y el financiamiento interno de 2830 millones. En consecuencia, no basta el crédito del FMI para cubrir las necesidades de financiamiento sino que a éstas (BM, BID, CAF, etc.) aportarían, dos veces más que el FMI. los otros multilaterales De lo cual se desprende, que habría condicionamiento en la política económica no solo del FMI sino de los otros multilaterales, se trata de un condicionamiento cruzado. Pero, lo mas importante, es que el país enfrenta cada vez más sus problemas fiscales con más deuda pública, principalmente endeudamiento externo, que lo mantiene en un ciclo perverso de déficit fiscal creciente – reformas tributarias constantes para generar más ingresos fiscales – mayor deuda pública, sobre todo externa – renegociación de ésta. Este ciclo limita las posibilidades de crecimiento económico, dado que las medidas condicionantes tienden a ser recesivas y llevan al problema de aumento del riesgo en el pago de la deuda externa que a su vez genera un problema en el acceso al mercado a los mercados externos de capital lo cual tienden a culminar en una renegociación de ésta,.
Según el Boletín de Deuda Pública, del Ministerio de Finanzas, a marzo de 2024, la deuda pública alcanzó 60171 millones de dólares, de la cual el 21.4% corresponde a deuda interna (12925’) y el 77% a deuda externa (46345’). Ese monto de deuda representa el 49% del PIB, cuando la Constitución establece que este indicador no debe superar el 40%. El perfil de vencimiento de ésta contempla un pago de 2364 millones en 2024 y 1456 millones en 2025. Cuando el gobierno planteó la ley para enfrentar el conflicto armado interno argumento que el alza del IVA y las contribuciones temporales servirían para financiar las operaciones del ejército en la lucha contra el crimen organizado que, entre otras acciones, implica la presencia en las calles de las FF.AA. Sin, embargo, de acuerdo a las necesidades financiera para cubrir la deuda pública externa se revela que, la verdadera razón, es cumplir con los pagos de este tipo de deuda. El acuerdo con el FMI y con los otros organismos multilaterales aumentará las necesidades de financiamiento y el país tendrá que cubrir mas altos niveles de amortización de la deuda pública en los próximos años.
Además, de acuerdo a la Carta de Intención, el gobierno deberá enviar un proyecto de ley para convertir las contribuciones temporales en permanentes, lo que tendría vigencia en 2025. Por lo que, en el siguiente año, no solo seguiría rigiendo un IVA de 15% sino que además las contribuciones a grandes empresas y de las utilidades de los bancos y otras se convertirían en permanentes.
Hay otra serie de medidas que establece dicha Carta, por el lado fiscal, entre las que están aumento de ingresos petroleros, reducción del gasto no primario no petrolero, establecer límites de deuda, necesidades de financiamiento sostenibles, regularizar los atrasos, reconstruir las reservas fiscales, mejorar la red de apoyo social incluyendo a familias con tres deciles mas bajos de ingresos. Otras medidas serían mejorar la gestión de las finanzas públicas, la gobernanza fiscal y la administración de ingresos.
En síntesis, en 2024 tendremos un ajuste fiscal, por el lado de los ingresos y gastos, que causará una serie de impactos. Uno, reducirá el déficit fiscal entre 1.6 a 2% del PIB. Dos, será carácter contractivo que frenará el crecimiento y la supresión de los subsidios a la gasolina tendrá un efecto en cascada que impactará en la inflación como lo hizo el IVA que contraerá el consumo. Habrá impacto sobre los grupos más vulnerables y pobres En consecuencia, tendremos desaceleración económica. Las propias proyecciones del FMI establecen que, para 2024, el crecimiento será apena 0.1% que, si siguen los apagones en los próximos meses, podría ser cero o negativo, lo que implicaría más desempleo, subempleo y pobreza. En 2025 habría una leve recuperación con un crecimiento de apenas 1.2% y en 2026 de 1.8%. Habría que esperar para 2027 para la recuperación económica del país.