Luis Rosero M.

La imagen muestra el efecto del calor, en Guayaquil (Ecuador), sobre las velas de un candelabro. Si las velas se derriten con el cambio climático en objetos, imagínense como afectaría en la salud de la gente. Sin duda, como se muestra en la foto, una de las velas se ha doblado completamente. Así es como se siente la gente, en su salud, por efecto del cambio climático, en su derecho a la vida. Este problema ambiental mundial, puede doblegar temporalmente el estado de ánimo pero no la fuerza de voluntad, ni la templanza ni la energía para luchar y alcanzar una vida saludable y digna tanto a nivel individual como en la comunidad. Es hora de comenzar a tener conciencia ambiental y luchar para defendernos de los problemas ambientales con nuestra propia acción individual y colectiva así como exigir a los gobiernos para que apliquen políticas para frenar los efectos sobre la vida que pueden generar estos.
El sábado 20 de abril de 2023, iba saliendo del Centro Comercial El Dorado, ubicado en la vía Samborondón, cerca de Guayaquil, Ecuador, y el termómetro de mí vehículo marcaba 37 grados C que daba una sensación de más de 40 grados C. Antes, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrografía (Inamhi) emitió un pronóstico sobre el clima en el Ecuador, del 9 al 12 de abril de 2024, período en que se presentarán muy altas temperaturas y radiación UV con mayor énfasis en las provincias de Guayas, Manabí y El Oro, norte de la Sierra (Imbabura, Pichincha) y Amazonía (Sucumbíos, Napo, Orellana). Primicias informó que, el 9 de abril, la temperatura, en Guayaquil, llegó a 34 grados C, y la sensación térmica alcanzó 39 grados C. Es una consecuencia del efecto invernadero que produce el cambio climático. El diario El Español reporta que el mes de marzo de 2024 fue el décimo mes consecutivo en el que nuestro planeta ha batido récord de calor alcanzando una temperatura media de 14 grados C. El nivel de calor afecta todo el mundo e incide en la salud sobre todos de las personas de tercera edad.
Por ello, han surgido una serie de demandas por los efectos del cambio climático en la salud de la gente pero la mayoría de ellas han quedado en el olvido o han fallado en contra de los reclamantes. Sin embargo, una asociación de mujeres mayores suizas por el clima presentó una demanda en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) acusando al gobierno su inacción frente al cambio climático ya que perjudica gravemente su estado de salud. El TEDH condenó a Suiza por violar el artículo 8 del Convenio de Derechos Humanos relativo al derecho al respeto a la vida privada y familiar. Como es conocido, en Europa, en verano mueren muchas personas mayores por las altas temperaturas. Todos los años, en España se reportan fallecimiento por esta causa. En 2016, las altas olas de calor, también se iniciaron en Suiza por la que dicha asociación inició su lucha para defender la salud humana.
Lo importante de esta victoria de la asociación de mujeres mayores suizas por el clima es que, por primera vez, la justicia reconoce que la falta de atención a los problemas ambientales, en este caso de la ola de calor, representa una violación de los derechos humanos, una afectación del derecho a la vida. Pero, además se trata de mujeres que se asociaron para defender la vida y su salud. Aun, las organizaciones feministas, en cuyas reivindicaciones consta la defensa medioambiental, no han logrado mucho avance en este tema. Doble mérito de dicha organización de mujeres suizas, pues lograron que la justicia europea reconozca que el cambio climático afecta a la vida y, por otro lado, se trata de personas mayores han hecho saber al mundo que la unidad y su lucha puede presionar a los gobiernos para que tomen acciones frente al cambio climático para la defensa de la vida y dignidad humana. Imagínense si eso sucede en el primer mundo, con un estándar de vida alto, que pasa con la salud de la gente en los países en desarrollo (pobres) que tiene que buscar como sobrevivir buscando generar algún ingreso para alimentarse además de la carencia de servicios básicos, con gobiernos que no se preocupan del bienestar de los más carenciados.
Diario El País, respecto a este caso, publico un artículo de Alicia González titulado David contra Goliat, que señala que la lucha de estas mujeres empezó hace 9 años y al principio no las tomaban en cuenta. Máriam Martinez B., en su columna Crimen climático, en dicho diario, pone el acento “Ahora sabemos que existe una responsabilidad penal imputable a los Estados, y que hay otra política que nos interpela a responsabilizarnos de las consecuencias de la emergencia climática y emprender acciones colectivas. No basta un simple cambio en los patrones de consuma. Estas señoras suizas nos han dado una lección a todos.”