Luis Rosero M.
Para completar la primera etapa, del programa económico ultraneoliberal, Milei envió un proyecto de ley combo (ómnibus) para la desregulación de la economía a fin de que eliminar las trabas legales y administrativas para la plena vigencia de una economía de mercado libre. Pero, además se busca despejar el camino para reformas estructurales.
Las primeras medidas, tomadas en la semana que asumió el poder, fueron un ajuste fiscal, una devaluación y una compensación social. La semana pasada envío el proyecto de ley combo, como parte de la reforma del estado, que desregula profundamente la economía. Para ello, se plantea 30 medidas principales que derogan una serie de leyes que restringen la vigencia del sistema de precios en los sectores de comercio, servicios e industria en el ámbito interno. En lo externo, habría apertura comercial y estaría bajo la normativa de la OMC. Además, se busca reducir el tamaño del estado, una reforma laboral y obtener más ingresos públicos.
Entre las leyes que se derogarían están la de alquileres, de abastecimiento, del observatorio de precios, de la promoción industrial y promoción comercial. Con estas, se busca la vigencia del libre mercado, en estos sectores y la promoción de la competencia. Así también, se eliminan las políticas de protección industrial y comercial.
Para llevar a cabo la reducción del tamaño del estado, se deroga la normativa que impide la privatización de las empresas públicas así como la del régimen de sociedades del estado y la transformación de las empresas del estado en sociedades anónimas. Además, se plantea la autorización para la cesión del paquete accionario total o parcial de Aerolíneas Argentinas. De esta forma, se abre el camino para la privatización de las empresas públicas.
Para la reforma laboral, se plantea la modernización del régimen laboral que estaría encaminada a la flexibilización laboral y a la eliminación de una serie de derechos laborales que permitiría reducir el costo de contratación laboral.
Se busca modificar el marco regulatorio de la medicina prepagada, eliminar de las restricciones de precios a los sectores de régimen prepagado e incorporar de las empresas de medicina prepagada al régimen de obras sociales, con lo que se abre el camino para la privatización del sector de la salud pública.
Se modificaría el Código Civil y Comercial para garantizar que las obligaciones contraídas en moneda extranjera deban ser canceladas en la moneda pactada. Con esta medida se aceleraría la dolarización informal de la economía que sería el primer paso para la dolarización oficial de la economía.
Adicionalmente se desregula los servicios de internet satelitales y del sector turístico para eliminar el monopolio de las agencias de turismo.
Tan profunda es la reforma desregulatoria que hasta se propone la modificación de la Ley de Sociedades para que los clubes de fútbol puedan convertirse en sociedades anónimas, una propuesta que hizo Macri en la campaña, lo que posibilitaría que dichos clubes se conviertan en empresas como la de cualquier sector económico.
A eso se suma el proyecto de ley para la restitución del impuesto a las ganancias. Este, en el gobierno anterior, había fijado un piso de 1’980.000 pesos de ingresos brutos mensuales por el que 800.000 empleados y trabajadores dejaron de pagar dicho impuesto. Antes, de ese piso, el valor era de $ 700.875 pesos, el que se pretendería restituirlo con lo cual los 800.000 trabajadores que estaban exento de dicho impuesto lo volverían a pagar.
En síntesis, el proyecto de ley, si se aprueba, provocará una serie de efectos económicos. Entre ellos, al eliminarse la regulación y control de precios, estos se fijarían por oferta y demanda, con lo cual habría un aumento de precios de los bienes y servicios la canasta básica. Esto se debería a que tomar esas medidas, con una estructura oligopólica de los productores y proveedores de esta canasta, provocaría que el ajustador continuo de precios recaiga sobre esas empresas. Se lograría también la privatización de empresas públicas, de los servicios de salud públicos, se consolidaría el proceso de dolarización informal y habría, con la reforma al impuesto a las ganancias, 800.000 trabajadores que volverían a pagar el mismo. Toda esta política económica esta basada en el manual de economía neoliberal.