DURAS MEDIDAS ECONÓMICAS VÍA SHOCK EN ARGENTINA

Luis Rosero M.

Tal como había propuesto Milei aplicó un paquete económico, vía shock, que incluyen medidas cambiarias, reducción del gasto público, de compensación social, etc. que ya han provocado un efecto sobre el aumento de precios de la canasta básica. El fuerte ajuste fiscal es solo el comienzo, ya se está tratando de una ley combo que completaría, la primera fase, de su programa económico ortodoxo.

La devaluación del tipo de cambio del dólar oficial fue de 118%, al pasar de cerca de 400 a 800 pesos, que encareció las importaciones por lo tanto subieron los insumos, benefició a los exportadores  y además ya causo efectos en las expectativas de inflación. Los precios de los alimentos y otros componentes de la canasta básica aumentaron de inmediato por el reajuste de precios que aplicaron supermercados y locales de expendio de bienes de la canasta básica. Por otro lado, al reducirse los subsidios a la energía (luz y gas) y transporte ya derivo en aumento del precio de la gasolina (entre 30 y 37%) que aplicaron las distribuidoras, en manos de transnacionales, y se espera que en enero de 2024, con la reducción de los subsidios a los servicios públicos, aumente el costo de estos, con lo cual la inflación se va a disparar desde diciembre de este año.

Para reducir el déficit fiscal, se dictó a suspensión de la obra pública, la reducción del número de ministerios y subsecretarias, disminución de la contratación de empleados públicos, suspensión de la publicidad oficial y reducción de las transferencias a las provincias. Con esta y otras medidas, de contracción del gasto público, espera a llegar a un ajuste del 5% del PIB de dicho gasto.

Se eliminó el registro de importaciones por un sistema de registro para información estadística de éstas y se agregó un 2% al impuesto a las importaciones y se sigue manteniendo el impuesto (retención) a las exportaciones. En lo social, la asignación universal por hijo y la tarjeta Alimentar aumentarán en 50% que compensarían parcialmente el impacto inflacionario.

Según Milei, el ajuste fiscal lo iba a pagar la casta política. La realidad muestra que, por el ajuste cambiario, aumentaron el precio de los bienes y servicios de la canasta básica (principalmente la carne, comestibles) y de la gasolina, que subirá la tarifa del transporte público, lo que tiene un impacto directo en el poder de compra de los salarios de la población afectando a los pobres y clase media. En enero de 2024, con la reducción de los subsidios de los servicios públicos aumentará aún más el costo de la canasta básica. Pero la mira esta puesta también en los jubilados, ya que se busca suspender la actualización automática trimestral de la pensión y que los nuevos aumentos para jubilaciones sean discrecionales por parte del gobierno. El fuerte ajuste provocará una alta contracción de la demanda que terminará en una recesión y de esa manera tratar de ajustar los precios vía el mercado. La compensación social va a ser insuficiente para cubrir el aumento de la inflación que vendrá, en consecuencia, el ajuste recae sobre los salarios reales y próximamente sobre las jubilaciones reales. La inflación de noviembre fue de 12.8% y la anualizada 160.9%, por lo que se espera que en diciembre alcance 15% y la anualizada alrededor de 180%.

Si bien, las medidas de ajuste tomadas son para reajustar el tipo de cambio y el salario, dos precios claves de la economía, son para ir disminuyendo los desequilibrios en el mercado cambiario y de trabajo, el siguiente paso del gobierno es enfrentar los problemas estructurales. Para ello, dictaría una ley ómnibus (ley combo) en la que se incluiría una reforma del estado, para reducir el tamaño del estado vía privatización y recorte de la burocracia; desregulación de la economía, a fin de que el mercado asigne eficientemente los recursos en la economía; y, una reforma laboral para alcanzar una flexibilización en el mercado de trabajo.

Si bien la Argentina ha venido manteniendo graves desequilibrios macroeconómicos y problemas estructurales de fondo, es necesarios irlos corrigiendo y atacar los segundos de manera gradual. La opción que ha escogido el gobierno, para los primeros, es vía shock y el peso de la crisis, en el corto plazo, va a recaer sobre salarios y jubilaciones. Y, para los problemas estructurales, se prepara todo un programa a fin de que sea a través de medidas de mercado, en línea con las recomendaciones de los organismos multilaterales qué, en el mediano plazo, continuarán afectado a trabajadores y pensionistas.

No es casual que el FMI aplauda las medidas tomadas por MIlei, ya que éstas se encaminan en el marco de las que este organismo recomienda y que son necesarias para poder solicitar un crédito. Argentina tiene problemas de iliquidez en divisas y debe cumplir con los pagos de la deuda externa. Por ello, se ha visto obligado a solicitar un crédito puente, de corto plazo, de 960 millones a la CAF, para pagar al FMI parte de los 50.000 millones que le prestó y que fueron tramitados por el actual Ministro de Economía. Una cosa es ser candidato y ofrecer resolver los problemas económicos del país haciendo promesas de volver a la Argentina prospera y hacerle pagar el costo de la crisis a la casta política y poderosos y, otra, estar en el poder, desde el cual, con las medidas tomadas, se impacta en el nivel de vida de trabajadores y pensionistas. Se revela la verdadera cara del libertario y a que intereses favorece.

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