Luis Rosero M.
El gobierno envío a la Asamblea, con carácter de económico-urgente, el proyecto de ley de Eficiencia Económica y Generación de Empleo que busca principalmente una reforma tributaria para generar más ingresos fiscales inmediatos para aliviar la iliquidez fiscal, incentivar la generación de empleo y fomentar y atraer la inversión. Se trata de una tibia reforma tributaria que aplaza el ajuste fiscal.
Con un boletín de prensa, el gobierno informó de la situación fiscal del país que se resume en el saldo de la cuenta Única del Tesoro con 184 millones, atrasos con instituciones públicas y proveedores por 2872 millones, un déficit fiscal proyectado para 2023 de 5% del PIB (5000 millones), deuda pública de 63000 millones, caída de 9% del ingreso per cápita en la última década y un riesgo país cercano a los 2000 puntos.
Como había señalado, en artículo anteriores, la situación fiscal del país es grave reflejada en la iliquidez de la caja fiscal, déficit fiscal y la alta deuda pública. El alto riesgo país se debe a la crítica situación económica del país, el nerviosismo de los tenedores de deuda soberana sobre la posibilidad de un default y la crisis de la economía expresada en varios desequilibrios macroeconómicos. El proyecto busca enfrentar, con urgencia, la iliquidez fiscal que es tan crítica que el gobierno tuvo que prestar 139 millones de dólares a la Corporación Financiera Nacional para obtener recursos de forma inmediata.
Para la obtención de ingresos fiscales, de manera inmediata, el proyecto se apuntala en dos medidas principales. Una, es el cambio de la forma de pago del impuesto a la Renta de los Grandes Contribuyentes (empresas más grandes) que, según la legislación tributaria actual, se paga en marzo y abril de cada año en que se liquida dicho impuesto. Con el proyecto, se busca obtener liquidez tributaria, con este impuesto, estableciendo una autorretención de forma mensual. El proyecto también establece otros mecanismos para obtener liquidez fiscal inmediata. Dos, una serie de reformas legales que crea incentivos tributarios a las empresas nacionales y extranjeras para incentivar la generación de empleo.
Los incentivos fiscales que, propone el proyecto, para la generación de empleo son varios. Uno, es que los aportes al IESS de los nuevos trabajadores de entre 18 y 29 años, se deducirán con el 100% adicional, o sea como gasto empresarial siempre y cuando se hayan mantenido, en la empresa, al menos 6 meses consecutivos estos nuevos trabajadores. Dos, las personas y las empresas que hayan pagado el IVA en la compra locales o en importaciones para la construcción de proyectos inmobiliarios se les devolverá dicho impuesto, a través de la emisión de una nota de crédito, lo que significa que los que lleven a cabo dichos proyectos reducirán sus costos y, en esa medida, aumentaran su rentabilidad que es una forma de incentivar la construcción de viviendas y así se demandaría mas empleo en el sector de la construcción.
Por otro lado, para incentivar la entrada de capital extranjero, se busca reformar en la ley de régimen tributario interno que flexibilizan las condiciones de la residencial fiscal y además se crea la residencia fiscal temporal por 5 años, una de carácter especial, que les obliga a los extranjeros a pagar los impuestos indirectos pero respecto al Impuesto a la Renta, solo pagaran sobre las rentas generadas en fuente ecuatoriana y se excluyen los ingresos obtenidos fuera del territorio nacional. El principal requisito será que tendrán que realizar una inversión inmobiliaria o actividad productiva de 150.000 dólares, con lo cual se emula a los EE.UU. que exige a los que quieren obtener residencia un requisito como el señalado. Hay otra serie de incentivos fiscales que buscan atraer inversión extranjera al país.
Otra forma de atraer inversión extranjera es la exención de pago de impuesto a la renta, por 5 años, a las empresas que operen bajo el régimen de zonas francas y por el tiempo que queda en el contrato de inversión pagaran una tarifa solo de 15%. Esto es principalmente para atraer inversión extranjera que se establezca en el país y, entre otras formas, opere como maquila.
El proyecto contempla otras formas de obtener liquidez fiscal, de incentivar el empleo, atraer inversión extranjera y favorecer a personas con discapacidad, con enfermedades catastróficas y huérfanas que serán tratadas en otro artículo.