SE AGRAVA LA CRISIS ECONÓMICA DE 2023, HERENCIA DEL NUEVO GOBIERNO PARA 2024

Luis Rosero M.

Los principales indicadores, hasta Setiembre de 2023, se deterioran aún más y configuran una mayor crisis económica y social que heredará el nuevo gobierno más aún por la mayor probabilidad de aparición del fenómeno El Niño. En estas circunstancias, el presidente salió de gira por 10 días para su participación en la conferencia de las Naciones Unidas.

A mediados de mayo de este año ya se conocía que el estiaje (falta de lluvias) en la sierra podría presentarse en agosto o setiembre de 2023, lo que implicaría el racionamiento de energía eléctrica. El 10 de agosto de este año el Consejo Directivo del IESS envío una carta al Ministerio de Finanzas advirtiendo el riesgo de incumplir con el pago de jubilados y pensionistas. Más aún la falta de liquidez del IESS se agrava, según Primicias, porque dicho Ministerio dejó de transferir su aporte para el pago de pensiones de los jubilados desde febrero de 2023. La iliquidez del IESS crece porque es la entidad que más títulos de deuda interna le compra al gobierno. El Universo reportó, el 18 de setiembre, que la cuenta del tesoro apenas tenía 270 millones de dólares. También informó qué hasta agosto de 2023, casi 6 millones de personas estaban en situación de pobreza en Ecuador, de acuerdo a la Unidad de Registro Social del país. El mismo diario publicó en setiembre 3 “A un mes del estiaje, Gobierno sigue pensando en importación de gas y barcazas para evitar los temidos apagones”.  El 18 de Setiembre, el COE anunció, un día posterior del viaje del presidente, la declaratoria de alerta naranja por la posibilidad de que se presente el fenómeno El Niño. Este era el escenario, antes del viaje del presidente a EE.UU., donde condecoró al ex presidente Bill Clinton e hizo una presentación en las Naciones Unidas. El Expreso reportó “Lasso en la ONU: un discurso inadvertido y con resultados lejos de la realidad.

No solo este escenario recibirá el nuevo gobierno, sino que a eso se agrega la desaceleración de la economía para este año. En efecto, el Banco Central redujo la previsión de crecimiento económico para 2023 a solo 1.5% y en 2024 crecerá menos del 1% en 2024 sin los recursos del Yasuní y con El Niño.

Además, se estima que el déficit fiscal de 2023 llegará a alrededor de 4% del PIB y que podría sobrepasar esta cifra por los gastos de emergencias por los daños que ocasione El Niño. Aún más, el gobierno todavía mantiene atrasos con proveedores, gobiernos locales, entidades de salud y como ya hemos señalado con la seguridad social. El hospital León Becerra informó que el gobierno le adeuda 2.7 millones y el IESS debe 2 millones y el Ministerio de Salud 700.000 dólares, son ejemplos de la iliquidez de la caja fiscal y las prioridades que el gobierno tiene en el presupuesto del estado y su distribución. Para agravar el escenario económico, la calificadora de riesgo Fitch, el 16 de agosto de este año, redujo la calificación de la deuda del país de B a -CCC precisamente por el aumento del déficit fiscal. Más aún, en 2024 el país deberá pagar grandes cantidades por la deuda externa.

En suma, habrá un agravamiento de la crisis económica en 2023 por la desaceleración del crecimiento que provocará un impacto en el mercado de trabajo aumentando el desempleo, subempleo y mayor sector informal. El fenómeno El Niño aumentará la migración interna y la pobreza en el país. Los desequilibrios macroeconómicos se agravarán: déficit fiscal más alto, déficit de balanza comercial, mayor inflación, etc. Más grave aún, es que existe iliquidez en la caja fiscal.

La misma calificadora Fitch, según Bloomberg, señala que “el próximo enfrentará el desafío de abordar las difíciles situaciones económicas, fiscales y de seguridad en medio de incertidumbre política, ya que el gobierno provisional (y la Asamblea Nacional) sirven hasta Mayo de 2025, con elecciones generales programadas para principios de 2025”

En síntesis, cualquiera sea el gobierno que asuma en noviembre o diciembre de este año recibirá una economía desacelerada con graves desequilibrios macroeconómicos que, a su vez, aumentará la crisis social reflejada en una mayor pobreza y más hambre. Con un alto déficit fiscal, el gobierno entrante deberá acudir a mas deuda interna, acudir al FMI para un nuevo crédito externo y aplicar una reforma tributaria que aumentará la base tributaria o más impuestos. La crisis económica y social continuará en 2024 que implicará una reducción del dinamismo económico con más restricciones económicas y sociales para la población. Los aspirantes a la presidencia de la república deben respondernos que harán al respecto para enfrentar estas crisis.

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