Luis Rosero M.
ESCENARIO ECONÓMICO DETERIORADO Y CRÍTICO PARA 2023
Luis Rosero M.
Las tendencias económicas de este año apuntan a mayores desequilibrios macroeconómicos y proyectan un escenario difícil y crítico para el siguiente año que, el nuevo gobierno, deberá enfrentar para superar la agudización de la crisis económica y que deriva en una mayor crisis social.
Respecto al equilibrio interno, se van configurando mayores desequilibrios macroeconómicos. En efecto, respecto al comportamiento del nivel de actividad, en el I Trimestre de este año la tasa de crecimiento fue apenas de 0.7% una de las más bajas de los últimos años. Todavía no se han publicado las cifras del I Trimestre pero la tendencias de la evolución de los principales sectores de la economía muestran una pérdida de dinamismo, lo que hace prever que continuará la desaceleración de la economía para el II Trimestre. Por el lado fiscal, según datos del Banco Central, a junio de 2023, los ingresos del Sector Público No Financiero (SPNF) fueron de 2.76% del PIB mientras que los gastos del SPNF fueron 3.07% del PIB, reflejando un déficit del SPNF, a mediados de año, de 0.31 de PIB. Si consideramos a todo el sector público el déficit fiscal sería aún mayor. Por el lado de los precios, el índice de inflación anual, a Julio de 2023, fue de 2.07%, mientras que la inflación acumulada fue de 1.41%. Según datos del INEC inflación anual de 2021 fue 1.94% y en 2022 alcanzó 3.74%, y ya a Julio de 2023 alcanzó 2.07% mostrando claramente la tendencia al aumento de la inflación. Por el lado del mercado de trabajo, a Julio de 2023, la tasa de empleo adecuado fue 35.5% (o sea apenas una tercera parte de trabajadores y empleados recibe los beneficios laborales de ley), mientras que el desempleo (formal) llegó a 3.7%, el subempleo fue 20.2% y la tasa de empleo no pleno alcanzó 30%. Estos 3 últimos indicadores muestran el deterioro y la precarización del mercado de trabajo que se refleja en mas 4 millones de personas que se desempeñan en el sector informal.
En relación al equilibrio externo, en el período enero-junio 2023, las exportaciones petroleras tuvieron una fuerte caída respecto al mismo periodo del I semestre del año anterior mientras que las no petroleras se recuperaron levemente, el total de exportaciones llegó a 15.159 millones y, las importaciones 14029 millones, registrándose un saldo de la balanza comercial de 1129 millones. La tendencia a la desaceleración del comercio exterior mundial, por efecto de la guerra Rusia-Ucrania, ha afectado a la balanza comercial del Ecuador. Respecto a la deuda pública, según el Boletín de deuda de junio de 2023 del Ministerio de Finanzas, la deuda pública alcanzaba, a ese mes, 59100 millones de dólares que representa el 48.8% del PIB, desglosada en 46146 millones de deuda externa y 11874 de deuda interna. La primera representa el 78% de la deuda total, mostrando el agresivo endeudamiento externo del país en el gobierno anterior y en este gobierno.
En este año, según el Erfren, habría un 99% de probabilidades que se manifieste el fenómeno El Niño, a partir de noviembre, lo que implicaría una desaceleración de la economía lo cual llevaría a pérdidas de vidas humanas, destrucción de la infraestructura física, migración y, dependiendo del nivel de impacto, un crecimiento entre 1 y cero por ciento en 2023, generando mayor deterioro del mercado de trabajo que se manifestaría en mayor desempleo, subempleo y crecimiento del sector informal, como consecuencia aumentaría el nivel de pobreza y hambre. Por otro lado, la inflación crecería a un nivel mayor que la de 2022.
Dadas las tendencias de los ingresos públicos, habría en 2023, un déficit fiscal del 3 – 4% del PIB; por el contexto internacional, se registraría una caída de las exportaciones y un deterioro del saldo de la balanza comercial. A eso se agrega, que el gobierno seguirá con su política de endeudamiento externo (El BID aprobó un crédito de 500 millones para el fenómeno El Niño, también el gobierno acudiría a un financiamiento de emergencia con el FMI, el FLAR otorgó al Banco Central una línea de crédito contingente de hasta 230 millones, etc.).
En síntesis, habría una desaceleración económica, mayor déficit fiscal, deterioro del mercado de trabajo, una inflación más alta, mayor deuda pública y, en lo social, mayor pobreza y hambre. Este sería el escenario que recibiría el nuevo gobierno que implica un reto ya que deberá tomar una serie de medidas económicas para enfrentar la crisis económica y social.