REFORMA AL SISTEMA DE PENSIONES (I)

Luis Rosero M.

La Comisión para la Reforma del Sistema de Pensiones (CRSP) entregó su propuesta a la Presidencia de la República, que contiene una profunda reforma al Fondo de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) cuyos ejes centrales son aumentar los ingresos, reducir sus gastos y cambiar la gobernanza del IESS. Se trata de medidas para evitar su colapso y garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, eliminar el déficit actuarial y lograr un superávit que permita pagar las pensiones en el tiempo. Se trata de un problema estructural. En este artículo, trataré de los aspectos generales y algunos temas relevantes más específicos.

Según la CRSP el subsidio a la seguridad social representó, en 2022, el 3.2% del PIB, de los cuales 2.5% corresponde al IESS y 0.7% al ISSFA e ISSPOL, llegando a un total a 3638.8 millones de dólares, de los que 2872,1 corresponde al IESS (incluye el 40% del aporte del estado). El aumento de la esperanza de vida, la no entrega completa del 40% del aporte del estado al IESS, la escasa cobertura del sistema, la mala administración, la corrupción, la entrega de nuevos beneficios sociales sin la correspondiente financiación, etc. son entre otros algunos de los factores que han llevado al IESS a un déficit actuarial que impediría el pago de las pensiones en el corto plazo.

La propuesta implica mantener el sistema de reparto actual (IVM) para trabajadores formales pero se cambian los parámetros del IVM, se crean planes de ahorro obligatorios y una pensión no contributiva para trabajadores informales. No se afectaría los derechos de los jubilados actuales, la reforma se aplicará a los trabajadores nuevos. Habrá un período de transición de 10 años hasta aplicar completamente la reforma. Se mantendrá el aporte del 40% del estado. A continuación, se explicarán los principales aspectos de la reforma.

En el sistema actual de reparto, los trabajadores y empleados privados se pueden jubilar a los 60 años de edad y 30 de aportes. Para recibir una pensión mínima se requiere tener 70 años y 10 años de aporte. Hay pensiones mínimas y máximas que se calculan con un porcentaje del salario básico uniformado según el rango de años aportados. Con la reforma, se pueden jubilar a los 60 años pero con 35 años de aportes. Un trabajador con 70 años deberá tener 15 año de aportes. Sin bien, la CRSP dice que no se cambiará la edad de jubilación, en el fondo si hay un efecto para el trabajador, ya qué si se jubila a los 60 años, con la reforma, no recibirá la pensión máxima. Si se quiere jubilar a los 60 años, con la reforma, deberá tener 35 años de aporte, lo que implicaría más años de trabajo y más edad. En otras palabras, el trabajador o empleado privado tendrá que aportar 60 imposiciones más si se quiere jubilar a los 60 años y trabajar 5 años más. Esto se basa en el aumento de la esperanza de vida, lo que significa que la gente tiende a vivir más años por el progreso de la medicina y la economía del cuidado. Por otro lado, para justificar los 5 años más de aportes, se ofrece un incentivo de reducir 2 años de aporte por cada año adicional de trabajo después de los 60. Así, a los 61 años de edad el número de aportes serían de 33 años hasta llegar a los 70 años en que solo serían de 15 años de aporte. El interrogante es si recibirían la pensión completa.

Con el sistema actual, entre los parámetros para el cálculo de la pensión jubilar se toman los 5 mejores años de remuneración y se establece un promedio. Con la reforma, se amplía este periodo a los 30 mejores años de remuneración, que al sacarse el promedio el monto de la pensión sería más baja. Esta es una de las formas en que se ahorraría gastos en el sistema reformado.

Además, con la reforma se pone un límite al aporte del 40% del Estado al IVM, siempre y cuando este monto no supere el 3% del PIB. Para compensar esta limitación, se apoyará al IVM con hasta un 20% de los ingresos extraordinarios del presupuesto del estado. Por otro lado, se señala que el aporte del 11.06% de los trabajadores y empleados se aplicará al décimo tercer y cuarto sueldo, no quedando claro si aumentará el aporte.

De los aspectos que hemos tratado, la propuesta de reforma, carga el mayor peso de ésta en los trabajadores y empleados cargándole más años de aportes, se rebaja el monto de la pensión jubilar, mientras que limita la aportación del 40% del Estado. Con lo señalado, el peso de la financiación de la reforma recae sobre los trabajadores y empleados. Si bien es correcto el eliminar el déficit actuarial del IESS, esto debe ser equitativo para que tanto trabajadores y empleados como los empleadores aporten en la financiación de la reserva en partes iguales. Recordemos que este tipo de reforma tanto en Europa (Francia) y países latinoamericanos ha traído protestas en las calles pues se juega la calidad de vida, en los últimos años de vida de los jubilados. Queda todavía interrogantes: que va a pasar con el seguro de salud y otros aspectos de la reforma.

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