Luis Rosero M.
Por la muerte cruzada, la Corte Constitucional aprobó el proyecto de ley económica urgente titulado para el Fortalecimiento de la Economía Familiar que sería otra reforma tributaria de Lasso que incluye varios cambios en la legislación impositiva.
Esta reforma cambia el Impuesto a la Renta (IR) para las personas naturales, crea otro IR a las apuestas deportivas y reforma el Rimpe. Para comprender esta reforma debemos revisar la tendencia de los ingresos tributarios. En este artículo, nos referiremos al primero.
En la exposición de motivos, del decreto-ley, se señala que la recaudación tributaria aumentó en 12.9% en 2021 y 22.8% en 2022. En parte, estos mayores ingresos se deben a las reformas tributarias anteriores de este gobierno. El primer ministro de Finanzas de Lasso, Cueva, reformó el IR eliminando el esquema de deducción de gastos personales de hasta 14000 dólares anuales, cuyo efecto fue reducir la base imponible de los empleados, y estableció una deducción de gastos solo de hasta $ 1007, 5 si el ingreso anual fuera $ 24090, 30 y de $503,7 si sobrepasa este ingreso, con lo cual la clase media se vio obligada a pagar un mayor impuesto a la renta. Este efecto fue permanente para las personas naturales pero, en cambio, para las empresas la contribución que se les exigió en esa reforma solo fue por dos años.
En 2023, en el primer cuatrimestre, el Ministerio de Finanzas, en un comunicado señala que han caído los ingresos permanentes (tributos) y los no permanentes (petroleros), lo cual aumentaría el déficit fiscal de este año y obligaría a mas restricción de los gastos públicos.
La ley del Fortalecimiento de la Economía Familiar reestablece la deducción de los gastos personales pero para las personas naturales estos gastos serán el 18% del menor valor entre los gastos personales declarados y el valor de 7 canastas familiar básica; si hay cargas familiares entonces ese 18% será el menor valor de la diferencia entre los gastos personales declarados multiplicado por el número de canastas que le correspondan según las cargas familiares que tenga. Para el efecto se establece una tabla que va de una carga que le corresponderían 9 canastas hasta 5 o más cargas que se les asigna una deducción de hasta 20 canastas. Si incluyen también, en la deducción, a las personas naturales a cargo de personas con enfermedades catastróficas, raras y/o huérfanas, en cuyo caso la rebaja será el mismo 18% del menor valor entre los gastos personales declarados y 20 canastas familiares. Se establece que el valor de la canasta el del mes de enero del ejercicio fiscal respecto del que se liquida el impuesto.
Esta reforma va a reducir la base imponible para el pago de impuesto a la renta de las personas naturales sin carga y con cargas familiares, o sea reestablece un beneficio para los contribuyentes que había antes de la primera reforma tributaria de Lasso. Lo que sí es nuevo, es que incorpora las deducciones de gastos de quienes estén a cargo de personas con las enfermedades señaladas. En consecuencia, habrá una reducción del impuesto a la renta de 2023 que se declarará en 2024. El SRI aclara que la reducción del IR será aplicada desde Julio. En el primer semestre de 2023, a los empleados se les retuvo la deducción del IR antes de la presente ley; a partir de Julio habrá una reliquidación del IR, que al reducirse, consecuentemente tendrá una menor retención en el segundo semestre con lo que aumentaría su ingreso disponible en dicho período. Un aspecto negativo del proyecto es que el cálculo de la canasta básica sería la que tenga en enero de 2023, declaración de IR de 2024, con lo que no considera la inflación de dicha canasta.
El gobierno título la ley urgente como de fortalecimiento de la economía familiar, al reestablecer las rebajas por gastos personales, porque entregaría a las familias alrededor de 200 millones de dólares que sería, según las autoridades, el costo del sacrificio fiscal. Pero el telón de fondo de la ley es que el financiamiento de esa cifra será con el IR a las apuestas deportivas y los cambios en el impuesto a los negocios populares y emprendedores establecidos en el Rimpe. Dada que hay mucha afición deportiva y el creciente negocio de los pronósticos deportivos estarían garantizados mayores ingresos tributarios, por lo que no habría tal sacrificio fiscal. Es dable financiar el restablecimiento de las deducciones por gastos personales gravando al lucrativo negocio de las apuestas deportivas pero no dar la idea de que se sigue bajando impuestos. Se trata de eliminar una imposición regresiva y lo que se ha hecho es reestablecer las deducciones de gastos personales del IR que habían antes de la primera reforma tributaria de Lasso y mas aún buscar mas ingresos fiscales entre los negocios populares y emprendedores. Hay que incentivar el desarrollo de estos y después gravarlos.