EN LA CUERDA FLOJA (III)

Luis Rosero M.

La Asamblea aprobó el juicio político del presidente. Ante este escenario, el ejecutivo aceleró algunas acciones como enviar una reforma tributaria que favorecería a la clase media, firmar un acuerdo comercial con China y, antes, ya anunció una ofensiva contra el crimen organizado. Este juicio se lleva a cabo en medio de las elecciones de las autoridades de la Asamblea Nacional y de Pachakutik que influirán en la decisión del voto en el juicio que determinará la censura o no del mandatario.

La oposición logró 88 votos para llevar a juicio político al mandatario. La decisión de los asambleístas, en su votación y asistencia, revela claramente quienes están a favor y en contra de este juicio. De los partidos que votaron a favor: UNES 48, PSC 12; PK Si 12 y 11 ausentes, ID Si 9 (de estos 3 rebeldes), No 1, abstenciones 4, ausente 1; BAN Si 20 y ausentes 3 e independientes: Si 8, No 1 y 6 ausentes. Estuvieron a favor del juicio UNES y PSC e independientes parcialmente. En el caso de PK, su votación refleja una clara división al igual que en la ID. Claramente el BAN votó en contra. La votación muestra también un número significativo de ausencias en PK, independientes y BAN (Bancada de Acuerdo Nacional). Estos datos reflejan como se activó la transaccionalidad política con denuncias de compra de votos por parte gobierno y ofrecimiento de cargos públicos, que se refleja en el abandono de su partido de 4 asambleístas del PSC. Las ausencias también pueden implicar negociaciones en la transaccionalidad política. La votación muestra que faltarían 4 votos para la censura del mandatario y el voto por el no hasta ahora no es tan consistente.

Las elecciones en PK, para elegir un nuevo coordinador, mostraron por un lado la división al interior de este movimiento. Por otro, Guillermo Churuchumbi, electo Coordinador Nacional, fue cuestionado y el tribunal interno de PK convocó a nuevas elecciones pero un juez aceptó una acción de protección presentada por Churuchumbi, dejando sin efecto la resolución de dicho tribunal. Él está a favor del juicio político y es apoyado por la Conaie.

Por otro lado, ayer la Asamblea eligió nuevas autoridades. Fue reelegido Virgilio Saquicela, con 96 votos de UNES, PSC, disidentes de PK e ID e independientes. En esta elección, se alcanzaron 8 votos mas de los votos a favor del juicio político al presidente. Estos serán claves en la votación por la censura o no del primer mandatario. Además, se eligieron a las dos vicepresidencias que recayeron en UNES y PSC mientras que las 4 vocalías del CAL se repartieron entre UNES y PSC, disidentes de PK e ID Saquicela, en su discurso de posesión señaló que tiene un pacto con el correísmo y PSC y recibió, además, el apoyo de los disidentes de PK e ID. Esto representa un duro revés para el régimen que observa cómo se reduce su margen de maniobra política y aumenta el riesgo de la continuidad en el poder. Por ello, solicitó a la Corte Constitucional que vigile y se pronuncie sobre el juicio pues, para el régimen, hay claros vicios de ilegalidad. El período y decisión del juicio es corto y podría conocerse la votación para la destitución o no antes del 24 de Mayo, de este año, en el que cumpliría dos años en el poder.

Con este escenario, si se mantienen estos votos la balanza se inclina, en el juicio político, hacia la censura del mandatario. Previamente, Lasso se apuró en 2 decisiones importantes: una reforma tributaria que reduciría el impuesto a la renta a la clase media y, por otro, firmar un acuerdo comercial con China que favorece a empresarios y comerciantes. Parece que, cuando aumenta el rechazo a la gestión del ejecutivo o corre riesgo su continuidad, el presidente acelera la toma de decisiones políticas importantes. Es como si estuviera acelerando sus decisiones ante la eventualidad de una censura. El régimen si prevé esta posibilidad, es muy alta la probabilidad, que decida la muerte cruzada.

En todo caso, si hay censura o muerte cruzada vendría un período de inestabilidad política y abstención de decisiones de inversión y negocios hasta que se aclare el panorama político y económico. Si asume el vicepresidente, con los resultados de las elecciones de la asamblea, sería un rehén de la oposición y tendría muchas dificultades para gobernar. La otra opción es que Lasso no sea destituido y siga en el poder pero debilitado, con una Asamblea en contra y la pérdida de confianza  de gran parte de la población. Podría terminar su período sin pena ni gloria. Si hay muerte cruzada vendrá un periodo, entre 3 y 6 meses, en que el presidente gobernará por decreto, con la vigilia de la Corte Constitucional, y después llamamiento a elecciones para elegir nuevo presidente y asambleístas, lo que implicaría que las nuevas autoridades elegidas gobernarían un año y medio, lo que significa que se ahondaría la desaceleración de la economía con severos impactos en la situación social.

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