Luis Rosero M.
La quiebra de dos bancos, en EE.UU., por varias causas, llevó a retiro de depósitos de otros bancos de ese país. Las autoridades actuaron buscando contener la corrida y hasta llegaron a acuerdos con los grandes bancos para auxiliar al sistema bancario. El efecto contagio además se trasladó a Europa poniendo en riesgo a su estabilidad financiera y obligó a las autoridades al rescate. La decisión sobre el retiro del dinero por los depositantes va a ser crucial, en esta semana, que podría ocasionar corridas y amenaza a la estabilidad financiera mundial.
La quiebra del Silicon Valley Bank (SVB) fue precedida por su fuerte crecimiento de depósitos 2018-2021. En la pandemia, con las bajas tasas de interés invirtió en bonos del Tesoro de EE.UU. a largo plazo y se enfoque en el sector de empresas tecnológicas -startups- a las que concedió créditos. Sus depósitos crecieron en el auge de éstas, pero la crisis de éstas afectó su liquidez y se vio obligado a vender dichos bonos, en un contexto de alza de interés, con pérdidas en su valor de mercado. El SVB tenía concentración de depósitos, de clientes ricos, y algunas empresas comenzaron a retirar depósitos lo que afectó su liquidez llevando a su crisis y su colapso. Este Banco tenía el 94% de depósitos no asegurados. Después le siguió el Signature Bank, luego el Silvergate. Intervino la Corporación Federal de Seguros de Depósitos -FDIC, por sus siglas en inglés-, para pagar el seguro de depósitos de 250.000 dólares. Sin embargo, la corrida continuó y se optó por garantizar la totalidad de los depósitos. Ante la pérdida de confianza de los clientes, éstos siguieron retirando sus fondos de los bancos por lo cual la Reserva Federal (FDA), la FDIC y el Tesoro anunciaron un paquete de medidas para calmar las aguas. Ante el peligro de quiebra del First Republic, que contaba con 66% de depósitos no asegurado, con acuerdo de las autoridades, los grandes bancos comerciales americanos -J.Morgan, Bank of America, Citigroup y Wells Fargo- y los bancos de inversión Morgan Stanley y Golman Sachs concedieron un crédito al First para rescatarlo. Lo hicieron para tratar de frenar el efecto dominó, estabilizar al sistema financiero y contribuir a recuperar la confianza para parar la corrida bancaria. Adicionalmente, se vio afectado el mercado de valores, en las que las bolsas cayeron y generaron pérdidas por la caída del precio de las acciones de algunos bancos y empresas.
En un mundo globalizado, la crisis bancaria de EE.UU. tuvo su efecto contagio en Europa. Ante el aumento del riesgo, surgió la desconfianza en el Credit Suisse (CS) que comenzó a tambalear, dos años atrás tenía problemas por la caída del precio de sus acciones. El 15 de Marzo, precio de éstas cayeron en 24%, la mayor caída entre los grandes bancos europeos, lo que bajo su valor de mercado. Su principal accionista -Banco Nacional Saudita- se negó a realizar una inyección de capital. Ante la desconfianza, los clientes del CS comenzaron a retirar sus depósitos. La venta de acciones de los bancos europeos, por parte de los inversionistas, provocó una caída de su valor. La crisis bancaria de EE.UU, encendió las alarmas de una replicación en el viejo continente. Para parar el retiro de depósitos y ante el riesgo de quiebra del CS, el banco central suizo le concedió un crédito de 54.000 millones de dólares, con el propósito de salvarlo. Al parecer, no va a ser suficiente, la alternativa fue la fusión con otro banco europeo. Así,
La crisis bancaria de EE.UU. es de bancos regionales y medianos. La caída del SVB fue producto de concentración de depósitos, liberalidad en créditos a un sector riesgoso, efecto de la crisis de las startups, perdidas por inversiones al aumentar las tasas de interés y la relajación de la regulación y supervisión financiera. En la crisis financiera, de 2018, con Obama, se aumentaron los controles y se fortaleció la supervisión. En el gobierno de Trump se flexibilizaron éstas.
A fin de prevenir el contagio a nivel mundial las autoridades de EE.UU y los bancos centrales de Canadá, Inglaterra, Japón, el BCE, la FDA y el Banco Nacional Suizo decidieron que a partir de hoy, Marzo 20, proveerán más liquidez a las instituciones financieras para enfrentar retiro de depósitos. También hoy, en el fin de semana, el UBS, el banco suizo más grande, compra al Credit Suisse a un cuarto de su valor. Hoy, en la apertura de los mercados de Asia Pacifico los mercados cayeron, cayendo el valor de las acciones del Credit Suisse un 62% y las del UBS bajaron 8%. En Hong Kong, HSBC perdieron 6%. Lo que suceda en esta semana va a ser crucial para determinar si la crisis bancaria se globaliza.
El principal activo del sistema financiero es la confianza, que es clave para mantener la estabilidad financiera. La quiebra de los tres bancos en EE.UU. generó una corrida bancaria que produjo la desconfianza de los clientes. La confianza en el sistema financiero está protegida por una red de seguridad financiera integrada por la regulación y supervisión bancaria, el prestamista de última instancia y el seguro de depósitos. En dicha crisis falló la supervisión al relajar los controles y no advertir los riesgos de liquidez y otros, intervino el seguro de depósito (FDI) para pagar la garantía de éstos y el papel de prestamista de última instancia lo hicieron la FDA, el Tesoro y los grandes bancos. Sin embargo, cuando hay una corrida bancaria, aunque se pague la garantía de depósitos, esta no para, por lo que actuó el prestamista de última instancia ofreciendo garantizar la totalidad de los depósitos. El salvavida de los grandes bancos ayuda a recuperar la confianza, pero lo hicieron para frenar el riesgo de una crisis sistémica y frenar la caída del precio de sus acciones. Sin embargo, si la pérdida de confianza continua, ésta no será suficiente y podría seguir la corrida, llevar a un pánico financiero y derivar en la quiebra de otros bancos, una crisis sistémica, cuya lista puede llegar a veinte si las autoridades no toman medidas más drásticas. Las medidas tomadas por los bancos centrales señalados y de la FDA son para proveer liquidez a los bancos privados para que hagan frente al retiro de depósitos y posible corrida. A pesar de la venta del CS, sus acciones cayeron así como las de su comprador UBS, lo que puede ser un indicio de que la crisis bancaria se globalice.Como en toda crisis bancaria, quien termina pagando el costo son sus clientes, ahorristas e inversionistas. Como habrá un rescate y se cubrirá la totalidad de los depósitos de los bancos quebrados, este pasará a formar parte del gasto del presupuesto abultando el déficit fiscal que será financiado por la población vía impuestos. La decisión de los depositantes del retiro de depósitos, en esta semana, va a ser fundamental para ver que sucede con la estabilidad financiera y globalización a escala mundial.