Luis Rosero M.
La crisis política, social y económica se agrava cada vez más. La primera se complica más por el anunciado juicio al presidente; en lo social, a los problemas de inseguridad ciudadana, falta de medicamentos en hospitales públicos, etc. se suma la precariedad en el mercado de trabajo que conduce a subempleo y hambre. En lo económico, si bien los índices macroeconómicos han mejorado, la política de ajuste está enfocada en reducir el déficit fiscal para lo cual reduce la inversión pública y algunos gastos sociales.
Si bien, la Asamblea aprobó el informe que posibilitaría el juicio al presidente, algunos partidos políticos tienen una posición en contra: Pachakutik, ID y, al parecer, el PSC. Esto da indicios de negociaciones entre estos partidos y el gobierno. Es una transacción. Esta era una de las opciones que habíamos señalado en el artículo anterior. En política, pesan más los intereses partidistas y personales de sus dirigentes que los del país. El correísmo, al parecer, tiene los 48 votos para que se llame a juicio político al presidente. Consecuentemente, continúa la incertidumbre política que contribuye a mas ingobernabilidad y falta de estabilidad política. El gobierno, después de perder en el referéndum, estar amenazado por un paro indígena, a más de ser ineficiente en su gestión esta acosado por los casos de corrupción que involucran al círculo cercano al mandatario. Su posición es, cada día, más débil y tiene un camino minado, busca mantenerse en el poder, a toda costa, para lo cual ofrece muchas cosas, también coincidentemente el presidente tuvo una lesión en su pierna y ahora declara que se contagió de covid e inclusive, en lo político, está bajo la manga la muerte cruzada. El presidente, para tratar de lavar su imagen, buscó apoyó en la Alianza para el Desarrollo en Democracia, una organización de derecha. En fin, la situación política está afectando a la economía por la incertidumbre sobre la continuidad del régimen. Señalamos, en la semana anterior que el riesgo país subió a más de 1800 puntos, reflejo de la situación del país, que se ha reducido, en esta semana, por la demora en el inicio del juicio al presidente.
En lo social, se sigue agravando el panorama. Recientemente se anunció el arribo de medicamentos para prevención de enfermedades. Hay casos hasta la saciedad de reclamos de pacientes, reportados por los medios de comunicación, que denuncian la carencia de medicamentos en los hospitales públicos. En el IESS ha sido una constante. Ante la actitud ciudadana, el IESS iba a contratar una campaña para mejorar su imagen, dado la falta de medicamentos e insumos médicos, y la repuesta ciudadana, según reporta El Universo fue “Primero ocúpense de dar medicinas y ahí verán que solicito se hace autopromoción”. A tal punto, ha llegado la desesperación de los pacientes del Hospital Teodoro Maldonado Carbo (IESS) de Guayaquil que fueron a protestar a la Gobernación del Guayas. La prensa reporta que dicho hospital tiene, apenas, un abastecimiento de 26% en medicinas y 6 áreas no tienen stock. Además de eso, los hospitales de la Junta de Beneficencia tiene salas cerradas y redujo la atención de doctores por la falta de pago del IESS y Ministerio de Salud. Por otro lado, la deuda impaga del Ministerio de Finanzas a los prestadores de salud privados (diálisis, etc.) sigue creciendo. Toda esta carencia de medicinas e insumos médicos se debe a la falta de asignación de recursos que muestra las prioridades de gasto de dicho Ministerio. Más aún, en otra área social, el Presidente declara que el deporte es política de estado pero recorta el presupuesto del ministerio a cargo. La política de ajuste reduce tanto algunos gastos sociales, asigna recursos a cuenta gotas a los gastos sociales, e inversión pública. Este último ha frenado la generación de empleo y la actividad económica. Con esta política, el camino del gobierno queda minado más.
Si bien, es adecuado reducir los desequilibrios macroeconómicos y mejorar los índices económicos. El gobierno aumento la RMI, cumple con el pago de la deuda externa y ha reducido el déficit público con la política de ajuste. Pero ¿de que vale un mejor equilibrio macroeconómico a costa del bienestar social que se produce al no asignar suficientes recursos a los gastos sociales? Ante el descontento social, el temor al juicio político al presidente, la inestabilidad política el gobierno responde, a través del Ministerio de Finanzas, que acelerará el gasto social y el de obras públicas, pero estas son declaraciones los hechos reflejan otra realidad.
En síntesis, el gobierno tiene el camino minado en lo político (juicio al presidente); en lo social por restricciones al gasto social y, en lo económico, por una política de ajuste que reduce el gasto social y la inversión pública. Cada día el gobierno se debilita y está al filo de la navaja.