| Disposición de la conciencia Comportamiento (actitud) | Cuando predomina la orientación hacia el objeto o lo externo, su comportamiento esta influenciado por el mundo exterior (aspectos materiales) y relaciones sociales: tanto en las relaciones afectivas como en el campo laboral. Sus decisiones, acciones y deseos (fama, trabajo, personas) están condicionadas por influencia de personas y hechos objetivos. Se acomoda a las situaciones dadas y tiende a ser histérico (hacerse interesante y agradable a la gente). El peligro es ser absorbido por las cosas materiales. |
| Disposición del Inconsciente | Asimilar el sujeto al objeto, lleva a una tendencia egocéntrica. Sus requerimientos inconscientes tienen un tipo primitivo e infantil, egoísta. Cuando su mundo está orientado hacia lo objetivo y su asimilación impide que sus emociones se hagan conscientes. Así, pensamientos, deseos, afectos, necesidades, sentimientos, etc., según son reprimidas, tienen carácter agresivo y, cuando menos reconocidas, la disposición inconsciente oprimida será más infantil y arcaica y podría conducir a la neurosis y adicciones. Puede ocurrir que la fuerte represión del inconsciente genere una reacción de este llevando a paralizar las acciones del consciente. Si se hacen conscientes sus requerimientos inconscientes son compensadores de la conciencia llevando a un equilibrio psíquico. Tienden a perder el tacto al expresarse. |
| TIPOS RACIONALES | |
| 1.REFLEXIVO | Cuando el pensar predomina, en las funciones psicológicas, este tipo se guía por la meditación reflexiva. Sus conclusiones intelectuales se orientan sobre la base de lo objetivamente dado sean hechos objetivos o ideas o verdades de validez universal necesarias para la salvación de la humanidad. Su moral le prohíbe tener excepciones, pues su ideal ha de llegar a ser realidad desde su punto de vista de justicia y verdad. Pero, para la realización verdadera se requiere de amor al prójimo, que es más propia del sentimiento que de una formula intelectual. El pensar del comerciante, del técnico, del naturalista investigador, la dirección en el sentido del objeto es evidente. Esta norma la usa para clasificar lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo. Su moral le prohíbe aceptar exclusiones y pone la realidad por encima de todo. Pero, para la realización verdadera se requiere de amor al prójimo, que es más propia del sentimiento que de una formula intelectual. Es un reformador, un amonestador público o propagador de innovaciones, que son útiles para la vida social. Sin embargo, cuanto más estrecha es esta fórmula más aparecerá este tipo con característica de un gruñón, razonador y crítico superior. Son los dos extremos de este tipo. Pero no hay una formula intelectual que contenga y exprese la plenitud de toda la vida y produce una exclusión de otras formas de actividades vitales. Estas que dependen del sentimiento son reprimidas como las actividades estéticas, el gusto, el sentido del arte, la amistad, las pasiones y las experiencias religiosas. Sin embargo, las formas vitales reprimidas por la disposición intelectual llevan a perturbar el comportamiento vital consciente. Este cuando llega a su máximo conduce a la neurosis. En consecuencia, una parte del del sentimiento aparece insubordinado y la conciencia despliega una actividad que contradice los designios conscientes. El altruismo esconde un egoísmo oculto. Si se lleva al extremo el ideal o el dogmatismo, puede ocurrir que se descuida la salud, la posición social y la familia. Aparece la tiranía. Sin embargo, su pensar resulta positivo, porque crea. Es el canal por donde fluye su energía. |
| 2.SENTIMENTAL | En este tipo el objeto es el determinante del modo de sentir, se desentiende de su parte subjetiva. Se somete a los valores tradicionales o que están en vigencia. Para considerar lo bello o lo feo, se acomoda a las circunstancias. Ej. califica de bello un cuadro porque lleva una firma conocida o por agradar a la familia. Las valoraciones que siguen al acto del sentimiento responden a valores objetivos o a cánones de valor tradicionales generalmente difundidos. Acude al teatro, a un concierto o la iglesia porque son bien vistos. Lo mismo ocurre con la moda, ayuda a las empresas sociales, filantrópicas y culturales. Este tipo es predominante en mujeres. Se guía por los sentimientos. En los casos no extremos, se ha acomodado al control de la conciencia. En los casos extremos, los sentimientos responden a situaciones objetivas y a los valores de general vigencia. Esto se revela en las relaciones amorosas, en las que se ama porque es el hombre que conviene en lo relacionado con su rango social, edad, fortuna, su presencia y lo respetable de su familia. Pero cuando el pensar perturba el sentir, se reprime éste. Cuando la valoración objetiva es buena, la pareja es estimada o amada. Hay una asimilación del sujeto al objeto, con lo que el sentir en sí mismo y la personalidad se disuelve en el sentimiento del caso. Hay una alteración del yo, un capricho. Según el estado de disociación del yo y el sentimiento se evidencian la disensión consigo mismo, hay una manifestación sentimental exagerada. Si busca algo auténtico, excluye el sentimiento, pues nada puede perturbar y falsificar los valores sentimentales. Tiene un pensar infantil, arcaico y negativo. Cuando la personalidad se disocia y se disuelve en distintos estados sentimentales entre si contradictorios, se pierde la identidad del yo, el sujeto se hace inconsciente. Es una histérica. |
| TIPOS IRRACIONALES Su visión está dominada por la subjetividad. Se comunican muy poco. No se conciben a sí mismos y no pueden comprender por qué la opinión pública los subestime. Tienen un carácter fragmentario y episódico. Muestran una conducta exterior brusca y repelente. | |
| 1.PERCEPTIVO | Su percepción esta condicionada por el objeto. Reprime lo subjetivo, y por ende la intuición. La percepción la considera como una manifestación vital concreta y determinante de la plenitud de vida apuntando al goce concreto. Tiene una moral, mesura y legitimidad especiales, desinterés y voluntad de sacrificio. Su motivo es percibir el objeto, tener sensaciones y gozar de ellas, por ej. la pureza estética. Es amable, con capacidad de goce, gusto depurado y alegre. Disfruta de un buen almuerzo y tiene amor a los objetos. Viste bien, come exquisito, tiene estilo y es refinado. Si se trata de un objeto sexual, los celos y la angustia están presentes. La razón se deforma, la moral se convierte en prurito moralizador, en fariseísmo evidente, la religión en superstición absurda, reflejando su pequeñez humana. El juicio racional es una obligación consciente imponiéndose lo racional. Su forma de vinculación al objeto choca contra su inconsciente y se adhiere a éste. Tiende a caer en la neurosis. |
| 2.INTUITIVO | La intuición como función de la percepción inconsciente se liga al objeto. Si la intuición tiene preponderancia, genera imágenes que tienen el valor de ciertos conocimientos que influyen en el obrar. Tiene percepciones sensibles, pero no se orientan por ellas, son un asidero para la intuición. Esta se orienta por el objeto con dependencia de situaciones exteriores. No se conforma con valores de la realidad universalmente reconocidos. Anda en búsqueda de nuevas posibilidades. Puede llegar a situaciones que generen estabilidad, pero llegará un momento en que la considere como una cárcel, la misma situación que antes había la supuesto la liberación y redención para el. El sentir y el pensar -componentes de la convicción- pueden oponer resistencia duradera a la fuerza de la intuición. Pero estas funciones son capaces de compensar la primacía de la intuición al proporcionar al intuitivo el juicio del que carece. Tiene moral propia con fidelidad a la intuición. Tiene poca consideración por el bienestar de los demás ni respeta sus convicciones y hábitos de vida. Este tipo es más frecuente en mujeres, ya que con su intuición pueden sacar partido de las posibilidades sociales y encontrar pareja que se las brinden. Puede ser paladín de una minoría prometedora. Se anima y entusiasma por algo nuevo. Esta disposición tiene grandes riesgos, pues fragmenta su vida al influir sobre gente y cosas, en torno suyo, sin vivir su vida sino los demás. Corre tras nuevas posibilidades abandonando sus campos recién plantados, cuyos frutos cosecharan otros. Tiene intensas proyecciones y presunciones sexuales, financieras o de enfermedades. Es obsesivo y neurótico. |
FUENTE: Jung, C. Tipos Psicológicos, Tomo II, Decimoprimera Edición, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1985.