Luis Rosero M.
El gobierno aparentemente ha cambiado de táctica para terminar de armar su modelo de economía de mercado. Si bien inicialmente, para lograr la aprobación de uno de los 4 puntales de éste, se realizaron negociaciones. Con el rechazo de la ley de promoción de inversiones por la Asamblea, al parecer, ahora cambia de táctica para lograr la aprobación de los 2 puntales fundamentales acudiendo a un mecanismo de democracia directa.
Siendo estos dos puntales, considerados prioritarios, ha procedido a relegar o negociar soluciones parciales a los problemas que enfrenta para la gobernanza y echar una cortina de humo para camuflar su nueva táctica. En efecto, se registró una cuarta masacre carcelaria cuya solución, al parecer, no tiene fin. La muerte de don Naza, que presidía una captadora ilegal de dinero; el paro de los bananeros protestando porque no se respeta el precio oficial de la fruta y un acuerdo parcial con estos, y, el aumento del precio de 2 dólares en el precio oficial del arroz, para aplacar a sus productores, parecen ser parte de la cortina de humo para ganar tiempo y acelerar la cristalización de los dos puntales prioritarios señalados a través de una consulta popular que sería en 3 meses y no con las elecciones seccionales de Febrero de 2023 como se había previsto.
Ni la caída del nivel de actividad económica que se producirá, por los efectos de la invasión rusa a Ucrania, ni el aumento de la tasa de interés en EE.UU. ni su probable recesión que contribuirán a dicha caída ni el aumento de la inflación ni de la pobreza, ni de la violencia criminal y crecimiento de la inseguridad ciudadana, ni el alza del precio de la gasolina, en el país, parecen ser prioritarios en la coyuntura. Así mismo, la imposición de la postura del gobierno sobre el aborto y el veto total a cambios a la ley Orgánica de Educación Intercultural que no permite el incremento a los sueldos de los maestros a pesar de existir fondos extraordinarios en el presupuesto, por el alza del precio del petróleo sobre el presupuestado, parecen ser parte de la nueva táctica.
Los 4 puntales: una reforma tributaria, la atracción de inversiones, la apertura de la economía y la reforma laboral son los prioritarios. Se logró aprobar la reforma tributaria, al parecer con un acuerdo con el correísmo que habría permitido la salida de Glas de la cárcel. En la apertura económica, se va con rápido en la firma de acuerdo comerciales. Ya se logró uno con Chile y República Dominicana y, se anunció para Marzo pasado, con México, pero que se retrasó por la inclusión o no del camarón. Los equipos negociadores, de los acuerdos con otros países, aceleran su ritmo para tratar de alcanzar la meta de firmar 10 acuerdos. La visita del Presidente a Argentina y Uruguay forman parte de la estrategia comercial para abrir más oportunidades de comercio.
En la coyuntura, lo prioritario es aprobar la ley de inversiones -rechazada por la Asamblea- y la reforma laboral, que son claves para implementar el modelo de economía de mercado y cumplir con la promesa electoral de creación de empleo. Incluso, la revisión de la meta acordada con el FMI sobre el déficit fiscal, para aplicar un ajuste más gradual, parecen ser parte de esta nueva táctica. Frente a los problemas de gobernanza ya señalados, el gobierno buscaría lavar su imagen realizando inversiones en infraestructura y en subsidios a bananeros, a otros grupos y sociales para reducir la presión social. Todo este conjunto de problemas ha generado una pérdida de credibilidad de la población en el gobierno.
En síntesis, la nueva táctica buscaría que, en este año, se aprueben los dos puntales prioritarios faltantes para implementar una economía de mercado y cumplir con las promesas electorales. Sin embargo, la contracción económica que se viene en 2022 y consecuentemente el aumento del desempleo, subempleo y pobreza provocarán una fuerte presión social que combinada con la de los sectores afectados por la reducción de exportaciones hacia Rusia y Ucrania, la pérdida de credibilidad del gobierno así como la falta de solución a los problemas de gobernanza ya señalados pueden incrementar los problemas sociales y políticos del gobierno que retrasarían la implementación de una economía de mercado reajustada.