Luis Rosero M.
La inseguridad aumenta por la ola de violencia, a lo que se agrega el alto nivel de positividad de las pruebas covid que aumenta el número de muertes en exceso y a la vez la estación invernal en la costa completan el cuadro de aumento de la mortalidad en el país.
El aumento de los crímenes violentos, robos y asaltos, sobre todo en Guayaquil, esta generando un temor generalizado en la ciudadanía. El gobierno atribuye el fenómeno a la disputa territorial de los grupos que realizan el microtráfico de drogas. Para enfrentar la situación, el régimen se vio obligado a enviar a las fuerzas armadas (ejercito) a patrullar las calles y, por otro lado, entregó a la Asamblea un proyecto de ley de seguridad integral y fortalecimiento de la fuerza pública que incluye el uso progresivo de la fuerza, la coordinación entre la policía y las fuerzas armadas, mecanismos para deben a los miembros de la fuerza pública que tenga que utilizar las armas para enfrentar a la delincuencia, reformas legales para llenar vacíos que limitan el accionar de dicha fuerza y mecanismos para mejorar la administración y control de las cárceles. El riesgo del proyecto es que el uso progresivo de la fuerza se utilice para enfrentar las protestas sociales. Lo cierto es que la violencia en las cárceles ha aumentado así como en las calles, por lo que la población esta realmente asustada y con miedo pues, al menos en Guayaquil, Durán y Samborondón, no se está seguro en ningún sitio.
Además, en 3 provincias de la Costa y en Quito, el nivel de positividad de las pruebas covid es alto aumentando el número de muertes por la pandemia. Así, en Guayas, Manabí y Los Ríos aumentaron las muertes en exceso, en 533, entre el 9 y 15 de Enero. En la primera provincia, la prensa reporta que los fallecidos por arriba del promedio, llegaron 20 diarias. Dada esta información, no se comprende porque el gobierno presionó al COE para que acepte un 50% de aforo para el partido, en Quito, de las eliminatorias Ecuador-Brasil, que antes había resuelto que se juegue sin público. Así, mismo se autorizó que el espectáculo de Barcelona Sporting Club denominado la noche amarilla contara con 50% de aforo. Estos dos eventos, sin duda, generarán mas nivel de contagio y más muertes por covid. También no es compresible que, en la misma ciudad el Ministerio de Educación insista que se convoque a clases presenciales voluntarias en escuelas y colegios, pues es fuente de contagio e incidiría en un mayor numero de muertes por la pandemia. De ahí que resulta lógico que la alcaldesa de Guayaquil haya decidido clausurar los locales docentes que recibieran a estudiantes para las clases.
A pesar del pronostico del NOAA, organismo atmosférico de EE.UU. ha anunciado que, con un 87% de probabilidades, se presente la Niña, entre diciembre y febrero de 2022, causando sequia en la costa, sin embargo, en Guayaquil, en la última semana, ha habido precipitaciones equivalentes a un mes, lo mismo ocurre en Durán; en Quevedo (Los Ríos), se declaró emergencia por aumento de caudal de ríos en varias localidades del cantón Urdaneta y en la provincia de Cotopaxi hay inundaciones en cuatro de sus cantones. Esta situación se repite todos los años en el país, causando daños a la infraestructura y enfermedades relacionadas con la estación invernal como el dengue, chikunguña y otras que además de causar estragos en la salud puede llevar a la muerte de los picados por los mosquitos transmisores de enfermedades.
En síntesis, hay un agravamiento de la mortalidad en el país por el mayor número de víctimas por la violencia, por el contagio del covid y también por las generadas por el mosquito aedes aegypti. Es un agravamiento de los problemas sociales que tiene atemorizadas a la población y que el gobierno debe actuar rápido y con eficacia para frenar la mortalidad, por estas causas. Hay que proteger la vida la población a toda costa.