Luis Rosero M.
En el artículo anterior, sobre el tema, señalé que hay varios estudios sobre la crítica situación del fondo de pensiones del IESS, uno de la OIT y otro contratado por el IESS que señalan los factores de la crisis de este fondo que son: la reducción de la distribución del seguro de invalidez, vejez y muerte (IVM) para trasladarse al fondo de salud; el quitar, por ley, el aporte del 40% por el gobierno al IESS. En este artículo, se agregan otros factores.
En mi artículo, publicado el 10/Febrero/2020, en este blog, sobre este tema, señalé: “otro aspecto que afecta al financieramente al fondo de pensiones son las inversiones financieras del BIESS. El informe actuarial mencionado señala al respecto que “Otro de los factores que afectan al financiamiento del IVM es ….la tasa de rendimiento financiero mínima que deben generar las inversiones del BIES, con la finalidad de optimizar el rendimiento de este portafolio aprovechando las alternativas que ofrece el mercado financiero…”. Dicho informe hacía referencia a las inversiones financieras que hace el BIESS en títulos valores del estado. Según diario El Comercio, en 2018, la compra de bonos estatales por parte del BIESS llegó a 7.382 millones de dólares, pero lo más preocupante es que en su balance, de ese año, aparece una pérdida de $ 751.378,32 dólares, lo que refleja los problemas financieros del BIESS. En 2019, de los bonos de deuda interna emitidos por el gobierno por 1400 millones servirán para renovar la deuda con el BIESS, para cubrir los vencimientos que tiene el Ministerio en 2020, el primero de los cuales fue en Enero de este año. La duda que asalta a los jubilados y afiliados es ¿hasta cuándo habrá recursos para que el IESS pague las pensiones?, lo cual obligará a reformas en el sistema de seguridad social.”
El documento Ecuador: pensiones en riesgo, presenta un diagnóstico del sistema de Invalidez, vejez y muerte, fue solicitado por el Ministerio de Finanzas e IESS, elaborado por Augusto de la Torre y Rudolph Heinz, con el apoyo técnico del Banco Mundial (BM), y algunos especialistas, (profesores de universidades ecuatorianas y técnicos, entre los que esta Jorge Madera, representante del presidente Lasso en el IESS. El diagnostico señala los principales problemas:
El IVM presenta un déficit de caja creciente el cual no puede financiarse por más tiempo, lo que se explica porque el IESS ofrece muchos más beneficios de jubilación que los aportes; el fisco no podrá financiar dicho déficit por su crecimiento continuo; esto implica un subsidio que, al aumentar la cobertura, crece la insolvencia del sistema; el sistema IVM solo cubre a un tercio de la fuerza laboral; el sistema es inequitativo, subsidia más a los afiliados de altos ingresos; la tasa de aporte es baja; la pensión máxima ($ 2.200) es alta en relación al salario medio. La conclusión es que el sistema de pensiones es financieramente inviable y fiscalmente insostenible. En consecuencia, se requiere una reforma al IVM a su financiamiento, reforma al gobierno corporativo y administración del IESS así como a la gestión de sus activos pero por si solas no son capaces de resolver el déficit del sistema IVM. Es problemas es estructural. Con este diagnóstico y conclusiones se pueden inferir que medidas se podrían tomar. Una, de carácter estructural, es en cuanto a la administración del IESS: privatizarlo o concesionarlo. Si se decide que el IESS siga existiendo, podría darse: dado el déficit fiscal, un aumento de los aportes de los afiliados, reducción de los beneficios a los afiliados, aumento de la edad de jubilación y limitar o reducir las pensiones.
En síntesis, los estudios determinan que la crisis del fondo de pensiones del IESS están relacionados con el cambio de la distribución entre los fondos de pensiones y salud, el retiro del aporte del estado, exceso de beneficios a los jubilados y afiliados. El riesgo que se corre es que no se puedan pagar las pensiones a los jubilados lo que implicaría un grave problema social. Le toca al gobierno de Lasso tomar una decisión sobre la crisis del IESS pero que debe ser equilibrada para no perjudicar a los jubilados so pena de la protesta social.