| TRAMPAS O TENTACIONES TIPICAS | Son los valores y modos de comportamiento que aparentemente calman nuestros miedos existenciales. Son un callejón sin salida en el camino del desarrollo personal. El efecto que producen es hacer que nos aferremos a nuestra imagen idealizada de nosotros mismos y estrechemos y anquilosemos nuestra modalidad. Multiplicamos esos modos de proceder, generando ante nosotros y los demás que nos esforzamos para una mejora constante, cuando en realidad lo que estamos es haciendo alimentar nuestro ego. Ej. el tipo 3 tienden a centrarse en exterioridades y a sucumbir a su vanidad. |
| EVITACIONES ESPECIFICAS | Cuando nos mantenemos ocupados reforzando los comportamientos que representan nuestra trampa personal, pasamos por alto las evitaciones específicas. Son valores y comportamientos que los evitamos, y alimentan nuestro ego. Lo que nos saltamos son las actitudes fundamentales que podríamos necesitar, para sacudirnos de nuestra ilusión sobre nosotros mismos. Son conductas que nos faltan a cada uno para aprovechar nuestro verdadero potencial. Ej. el tipo 3 evitan reconocer los fallos o fracasos. |
| MECANISMOS DE DEFENSA | Cuando personas o vivencias amenazan con poner en tela de duda a nuestro ego recurrimos a estos mecanismos. Estos son comportamientos que mostramos cuando nos vemos presionados con respecto a nuestra imagen personal, pero interiormente no estamos todavía preparados para abandonar nuestro autoengaño y desarrollar nuestro verdadero yo. Son estrategias inconscientes. Tienen sentido cuando desarrollamos nuestro ego idealizado como remedio para nuestros miedos. Solo podemos renunciar a ellos si vamos a enfrentar nuestros miedos e inseguridades y mantenernos fiel a nuestra esencia. Ej. el tipo 3 se defiende manipulando o reprimiendo a los demás, o urdiendo pensamientos de venganza. |
| LIMPIEZA DEL CAMINO PARA EL DESARROLLO PERSONAL | Estos obstáculos fortalecen nuestro ego. Recurrimos a comportamientos con los que nos entorpecemos a nosotros mismos el camino para hallar nuestro anhelo más profundo, dar espacio a nuestras verdaderas necesidades y superar nuestros miedos. Estos obstáculos no nos privan de crecer. Si estamos dispuestos a reconocerlos sin reservas como bloqueos y a retirarlos del camino, nos abriremos a nosotros mismos el camino hacia la madurez personal. Para ello podremos activar también los centros principales de energía que tendemos a descuidar por nuestra orientación fundamental. |
FUENTE: Gruhl, M. El eneagrama, estrategias para el propio desarrollo, Edit. Sal Terrae, Santander, 2007