DOS MIRADAS DEL ENEAGRAMA

El eneagrama puede entenderse desde dos puntos de vista: uno emocional y otro espiritual.

La primera mirada revela e identifica la personalidad, posibilitando modificar aquellas tendencias y conductas que nos perjudican. Podemos detectar el arquetipo de personalidad  y descubrir nuestras fortalezas y debilidades. El eneagrama puede convertirse en una guía de desarrollo personal y de conocimiento de los demás. Es una herramienta de autoconocimiento que nos permite saber más de nosotros mismos y nos ayuda a mejorarnos en pos de evolucionar. Es una teoría de la personalidad.

La segunda mirada, la espiritual, está vinculada a la intuición y a la verdadera sabiduría. Es una mirada del perpetuo movimiento que da cuenta de la verdadera y ultima esencia de los hombres y del universo. Es una especie de mandala que sirve como instrumento de contemplación y concentración, de modo de permitir la evolución espiritual. Es también una piedra filosofal, lo que los alquimistas buscaron la representación de lo absoluto, la unidad de los contrarios y la integración de los distintos aspectos del yo.

Gurdjieff, el formulador y divulgador del eneagrama, plantea las siguientes ideas:

  1. El hombre es un ser plural, no podemos reconocer la pluralidad de nuestro ser sino a través de la observación y el estudio. No funcionamos armoniosamente debido a que nuestros yoes son contradictorios.
  2. Hay 3 centros básicos del ser humano: intelectual (cabeza), emocional (corazón) e instintivo (estomago), motor que aparece en la organización de las triadas del eneagrama
  3. Los estados de conciencia del ser humano: sueño, vigilia y conciencia. Los dos primeros accesibles el hombre común y el tercero solo a aquellos que se adentren en el camino del conocimiento interior.
  4. El eneagrama es el cuarto camino. El primero es el del faquir, que pone énfasis en el trabajo del cuerpo. El segundo es el del monje, que se centra en las emociones. El tercero es el del yogui que se fija en el intelecto. El cuarto sendero trabaja sobre los 3 anteriores. Ilustra de que manera el ego se impone al libre albedrio colocándoles trabas y escollos en forma de automatismos de conducta que impiden al ser humano evolucionar espiritualmente.

FUENTE: Manzur, Z., La sabiduría del Eneagrama, Ediciones Lea, Buenos Aires, 2007

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