
Otro delicioso plato de la comida guayaquileña es el seco de chivo. Su historia se remonta a “principios del siglo XX un gran número de ingleses que trabajan en el área petrolera de la península de Santa Elena –en donde se hizo el primer seco- almorzaban en comedores populares en los que, después de la sopa, les servían sustanciosos guisos para que resistieran la faena, platos a los que llamaban second y que pronto se convirtieron en seco para los peninsulares” (Guayaquil a fuego lento, (Poligráfica, 2017, pág. 164). El seco puede ser de diferentes carnes. En la foto, aparece el seco de chivo que elabora el restaurante Los Manabas (Km.72 vía Progreso-Salinas), que además del arroz, plátano maduro frito y jugo le agregan un pedazo de yuca. Según la publicación señalada, el jugo de seco contiene “ají, culantro, chicha de jora, naranjilla, maracuyá y cerveza: ingredientes que le dan el sabor característico a este tradicional plato, independientemente del tipo de carne utilizada. “ Puede consultar la receta en el libro de Jenny Estrada, Sabores de mi tierra, Poligráfica, 2013. El sabor de este rico plato se lo da según los ingredientes de su jugo que originalmente era chicha de jora, pero ahora se puede preparar con naranjilla, maracuyá o cerveza o los tres juntos. Preparada con estos 3 ingredientes, el resultado es un plato exquisito como para chuparse los dedos. Prueben esta delicia y sabrán lo rico de la comida guayaquileña.