LA DERECHA AL PODER Y SUS DESAFIOS

Luis Rosero M.

La derecha derrotó al progresismo, en la segunda vuelta, marcando una nueva etapa en la vida del país. El desafío de Lasso ahora es cumplir con las promesas electorales y enfrentar la triple crisis: económica, social y sanitaria.

Escrutado por el CNE el 98.8%, hay una diferencia de cerca de 5%, pero que muestra un resultado inédito en el sentido geográfico. Lasso, un guayaquileño, gano en Guayaquil pero perdió en la provincia del Guayas, y en todas las provincias de la costa, aunque acortó las diferencias, sobre todo en Guayas, pero ganó en Quito y en todas las provincias de la sierra y la amazonia, excepto en Sucumbíos. Eso deja abierto el interrogante de como votaron los indígenas y amazónicos. Al parecer, si bien aumentó el voto nulo, no todos del primer grupo optaron por tal opción. El resultado marca la derrota del progresismo que tuvo un exceso de confianza en el triunfo y a Arauz le perjudicó el resultado del segundo debate, el ataque diseñado por Duran Barba, la excesiva dependencia de Correa y los errores cometidos en campaña. Es destacar el reconocimiento del triunfo por parte de Arauz y su llamada a Lasso, que muestra un cambio en el estilo político, alejándose de la confrontación.

El primer desafío de Lasso es cumplir con los compromisos de campaña, entre ellos, aplicación de 9 millones de vacunas, en los primeros 100 días, 2 millones de empleo, aumento del salario básico a $ 500, crédito a 30 años y a 1% al sector agrícola, etc. Los siguientes desafíos, en lo económico, sería la reactivación económica que está relacionado con su oferta de empleo y eso implica fomento a la inversión que, en la visión de Lasso, sería fundamentalmente privada, la primera interrogante sería ¿nacional o internacional? Por otro lado, para cumplir las ofertas, con el uso del aparato estatal, requiere enfrentar el déficit fiscal de 7.8% y el excesivo endeudamiento público sobre todo externo, que aumenta el servicio de la deuda que a su vez incide en el déficit. En esta situación de desequilibrio fiscal ¿mantendrá su propuesta de eliminar el impuesto a la salida de capitales y otros impuestos? A su vez, el déficit se relaciona con los desequilibrios que tiene la seguridad social pública: IESS, ISSFA e ISSPOL. ¿Qué tipo de reforma se aplicará? ¿implicará aumento de la edad de jubilación, de los aportes? ¿Se privatizará el IESS? ¿Cómo se enfrentará los problemas en el ISSPOL? ¿Se privatizará la banca pública?

En lo social, lo más grave es la pobreza que alcanza a casi un tercio de la población, aumento de la indigencia y el crecimiento del hambre que, en parte, obedece a la pandemia. ¿Qué política social se aplicará? La política contra la pobreza se basará ¿en la teoría del derrame? ¿Se mantendrá la política de subsidios a los pobres? ¿Cuál será la política de salud? ¿La política de educación? ¿La política de vivienda?

Finalmente, la lucha contra la pandemia y, en específico, la vacunación ¿se podrá cumplir en el tiempo ofrecido? Esto es fundamental ya que, dependiendo del plazo de vacunación, se podrá enfrentar la pandemia disminuyendo el ritmo de contagio. A su vez, esta decisión influirá en la recuperación de la economía y, en consecuencia, de generación de empleo, disminución del subempleo y de la pobreza.

En todo caso, cualquiera hubiera sido el elegido tendría que enfrentar estos problemas. Es cuestión de prioridades: la gente o el capital. El triunfo de la derecha marcará un cambio de rumbo en la conducción del país y el pragmatismo es fundamental para enfrentar la triple crisis económica, social y sanitaria. Por ello, la pregunta clave es ¿predominará lo ideológico o lo pragmático? ¿Estará primero la gente o el capital?

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