Luis Rosero M.
La destitución de la Ministra de Gobierno no variaría la política interna del gobierno ni alteraría su estrategia económica con el nuevo ministro de Finanzas. En este último, la agenda económica la seguirían imponiendo los organismos internacionales como condicionamiento a los créditos que conceden éstos.
La Asamblea censuró y destituyó a la Ministra de Gobierno por una amplia mayoría por la violación de los derechos humanos y represión en las protestas de Octubre de 2019. Ella fue uno de los puntales que sostuvo al gobierno. Pero lo más paradójico es que, al parecer, según la ley Orgánica de la Función Legislativa podría ejercer otro cargo público, lo que implicaría seguir influyendo en la política interna. Creo, el PSC y Revolución Ciudadana así como algunos independientes aportaron los votos para tal efecto. En el caso de Creo la votación por la censura se dio por la cercanía de las elecciones y tratar de desvincularse del gobierno así como también lo hizo el PSC. En efecto, el nuevo ministro de Gobierno, planteó como prioridad, en su gestión, la seguridad, y, el manejo de la política interna así como enfrentar los problemas de inversión del ISSPOL. La ex ministra de gobierno le puso énfasis a la segunda, a tal punto que enfrentaría un nuevo juicio político por el reparto de los hospitales públicos a cambio de votos de los asambleístas. El énfasis, en la seguridad, del nuevo ministro es porque la violencia y delincuencia ha aumentado de manera significativa producto de los altos niveles de desempleo, subempleo, informalidad y el hambre generados por la pandemia. Esta última es una de las fuentes de la violencia y la delincuencia. En Guayaquil, ya se decidió el envío de una dotación adicional de policías por el aumento del robo, asesinatos, femicidios y violencia contra la mujer. Otro de sus retos, es resolver los problemas del ISSPOL cuyas inversiones han resultado impagas lo que afecta su liquidez y, en esa medida, a los servicios que presta como los créditos, pago de pensiones y otros servicios. Finalmente, otro de los retos es manejo político en las elecciones presidenciales, en las que el ministerio tiene un rol muy importante para colaborar en la transparencia y apoyo al ordenamiento en el proceso electoral. Otro objetivo clave es enfrentar la corrupción que va en aumento. Se descubrieron los sobreprecios en insumos de salud, reparto de hospitales, la apropiación de recursos para la construcción de hospitales públicos, etc. y, el último caso, el inicio, por la fiscalía, de una indagación previa, contra el Ministro de Telecomunicaciones, sobre contratos de comunicación.
En cuanto a lo económico, si bien el ministro de Finanzas renunció, su reemplazo va a continuar con la política económica impuesta por el FMI y el Banco Mundial (BM). En primer caso, los condicionamientos constan en la Carta de Intención, y, en el segundo, las obligaciones a cumplir se incluyen en los contratos de crédito firmados por el gobierno. El nuevo ministro Pozo, fue el que firmó una carta de intención en el gobierno de Lucio Gutiérrez. En suma, lo que exigen estos organismos internacionales es un proceso de liberalización de todos los mercados, la reducción del tamaño del estado vía la eliminación de entidades, recorte de la burocracia, concesiones o privatización, reformas laboral, tributaria, en el mercado del dinero, etc. El BM pone énfasis en medidas en el sistema financiero, lo que implicaría, entre otras, trasladar a la banca privada los créditos hipotecarios (operaciones principales del BIESS), reformas a la ley de economía popular y solidaria, respecto a las cooperativas medianas y pequeñas, reforma a la seguridad social (que podría implicar la administración privada de sistemas de pensiones y salud), etc.
En síntesis, el nuevo ministro de gobierno buscará frenar la delincuencia, tratar de resolver los problemas de las inversiones del ISSPOL, un manejo adecuado en las elecciones y la estabilidad política para que este gobierno termine de buena manera su gestión y entregue el poder al ganador de las elecciones. En economía, el nuevo ministro seguirá con la política de ajuste, de reformas estructurales y endeudamiento para reducir el déficit fiscal, reducir el tamaño del estado, liberalizar los mercados y obtener liquidez. Para asegurar el mantenimiento de la política fiscal, impuesto por los organismos internacionales, se mantuvo en el cargo de Viceministro de Finanzas nombrado por el ex ministro Richard Martinez que fue elegido vicepresidente del BID como pago al voto favorable de Ecuador en la elección del nuevo Presidente del BID, un norteamericano auspiciado por Trump.