Luis Rosero M.

La miniserie de ficción Gambito de Dama, de Netflix, basada en el libro The Quen’ Gambit de Walter Tevis. Contiene siete capítulos en los que se relata la vida de Beth Harmon y su ascenso hasta convertirse en campeona mundial de ajedrez. Ambientada en los años cincuenta y sesenta, en EE. UU., época del auge de este país, la guerra fría y el avance de la participación de la mujer en la vida laboral. La serie se llama así por una jugada de apertura en ajedrez, en la se sacrifica una pieza para lograr una ventaja.
La madre de Beth, por problemas económicos, la deja a los 9 años en un orfanato en el cual, para calmar los nervios de las huérfanas, se les proporciona tranquilizantes. Beth, se vuelve adicta a estos, y, con su prodigiosa inteligencia, aprende, de un conserje, a jugar ajedrez. Ahí conoce a Jolene, una huérfana negra, que le brinda su amistad y afecto. Es adoptada por una familia (Alma Wheatley y su esposo) y va a vivir a los suburbios de Lexintong, Kentucky. Busca participar en un torneo de ajedrez de un college, dominado por los hombres, en el que al principio es humillada, por ser principiante y mujer, sin embargo, para el asombro de los mejores ajedrecista de ese centro de estudio, los derrota a todos iniciando su fama como una gran ajedrecista que aprendió de su mentor y leyendo libros sobre ese deporte ciencia. Por el entorno que le toco vivir, es una chica solitaria, reservada, poco expresiva, pero con determinación y fortaleza. Se enamora, pero no expresa sus emociones y termina decepcionada en el amor. A pesar de haberles ganado a los estudiantes del college hace amistad con algunos. Participa en un torneo en Cincinnati y comienza una vida muy ajetreada viajando y jugando en varias ciudades del país. Alma, una mujer alcohólica, es abandonada por su esposo, e incide para que Beth comience a beber como forma de controlar el estrés y la presión de la vida. Como el esposo de Alma no sigue aportando para su manutención, es Beth que, con los triunfos en los diferentes torneos, sostiene la casa de su madre adoptiva, le permite viajar a otras ciudades para competir y comprar ropa.
Participa en el torneo de ajedrez de los Estados Unidos, sin embargo, al competir con los mejores ajedrecistas del país, pierde en el torneo por carecer una buena estrategia. Decepcionada regresa a Kentucky y recibe la ayuda y entrenamiento del campeón de ajedrez, Benny Wattts, de EE.UU. En sus participaciones en los diferentes torneos calma su ansiedad y estrés con tranquilizantes y comienza a beber más. Viaja a México para competir en un torneo internacional y conoce a Borgov, el campeón ruso, y pierde contra él. Como Beth tiene en su horizonte seguir jugando en el exterior comienza a tomar clases de ruso porque quería ir a competir en ese país. Después viaja a París, para otro torneo, en el que gana varias partidas, pero al enfrentarse con Borgov, en su revancha, pierde lo que la sumerge en un ciclo de depresión y desconfianza. Aumenta su adicción al alcohol descontrolándose y su salud se ve afectada. En ese estado la visita su amiga Jolene, del orfanato, que con su afecto y apoyo le ayuda a recuperar su confianza, hacerle ver su valía y su horizonte.
Como tenía problemas para financiar su viaje a Moscú, para participar en el torneo mundial de Ajedrez, Watts le sugiere que pida el apoyo económico de una Fundación Cristiana, como el que recibió él, pero ésta le exige que apoye la campaña de que el comunismo es ateísmo y, con su fama, podía fortalecer ese mensaje. Beth rechaza esta oferta por no estar de acuerdo con esta difusión ideológica. En su participación en dicho torneo, con confianza, control de sí mismo y habiéndose preparado, con la ayuda de sus amigos ajedrecistas, gana a todos sus oponentes –los mejores del mundo-. Previamente al partido con Borgov, recibe una llamada de sus amigos ajedrecistas, que le aconsejan cual podrían ser las diferentes estrategias del campeón ruso. Se enfrenta a Borgov que le juega una estrategia diferente a la de sus anteriores juegos con ella, lo que la pone en una situación complicada y difícil pero, con su memoria y mente brillante, logra descifrar dicha estrategia. El ruso pide quedar tablas, para aplazar el juego, pero Beth sabe que lo tiene acorralado y finalmente vence a Borgov y éste se rinde . Se corona campeona mundial de ajedrez ante lo cual los asistentes al juego le dan un caluroso aplauso –incluyendo el del campeón ruso- reconociendo la capacidad y el prodigio de su juego.
Beth es interpretada por Anya Taylor-Joy –de padre argentino- siendo dirigida por Scott Frank. Una brillante actuación de Anya que se revela como una actriz con futuro y muy buena dirección que destacó el enfrentamiento en los torneos de ajedrez donde prima la mejor estrategia, la oportuna movida de las piezas y la inteligencia. Es excelente la escenografía y el vestuario. La miniserie es de ficción. En los torneos de ajedrez prima la visión de género, y se han organizado según el sexo. Los grandes del ajedrez han sido hombres. Así tenemos que, en este deporte, se ha realzado la masa gris de los campeones mundiales, de los últimos tiempos, como Boris Spassky (1969-1972), Robert Fisher (1972-1975), Karpov (1975-1985), Kasparov (1985-2000), etc. La miniserie hace homenaje a la capacidad e inteligencia de la mujer y destaca que la orfandad y las presiones de la vida llevan a adicciones y otros problemas psicológicos. Beth se recupera con fortaleza, confianza y un horizonte de vida. Recibió apoyo emocional de su madre adoptiva, de su amiga Jolene y sus amigos ajedrecistas. Destaca también que la belleza de una mujer puede combinarse con el talento, determinación e inteligencia emocional cualidades que permiten superar los problemas de la existencia y ascender en la vida pero contando con equilibrio mental y psicológico.