LA MITAD DE LOS NORTEAMERICANOS VOTÓ POR UN CAMBIO DE RUMBO

Luis Rosero M.

El triunfo de Biden sobre Trump obedece a varios factores relacionados con un shock externo (la pandemia), la política que aplicó y su accionar contra las minorías. En este artículo, señalaré algunos de los aspectos claves de su derrota.

En la elección de 2016, Trump ganó aprovechando la insatisfacción de la clase media blanca urbana, del medio rural y alentando el racismo y xenofobia, así como por la crisis económica en varios estados, en la que influyeron varios factores, señalados en un artículo que publiqué en el diario público del 18 de Noviembre de 2016, entre otros, “…En el medio oeste (MO), Kansas, hay xenofobia contra musulmanes. En SO, Arkansas (Menphis), activistas negros luchan contra la violencia policial y buscan trato igualitario; … en  Kentucky, ex mineros enfrentan el declive económico. Además, la grave crisis de la industria del carbón en el NE, Montana y Wyoming, dejó a miles desempleados y en, NE, Michigan (Detroit), por la ruina de la industria automotriz, escasea el trabajo. A eso se suma la banalización y control de la sociedad.” Su mala gestión de la pandemia, de la cual ya suman 220000 muertos, el apoyo a la brutalidad policial contra los afroamericanos, resultando en varios muertos; el desempleo, impacto social y el aumento de la pobreza por la pandemia; el avivamiento del odio racial, misoginia y xenofobia, la aplicación de una política de no respeto al medio ambiente, crisis institucional, son entre otros factores -a más de los económicos- que influyeron en la fractura de la cohesión social, política contra las minorías, incremento de la desigualdad, etc. A eso se suma, su autoritarismo, el uso de fake new para manipular a la opinión pública, la pelea contra los poderosos medios de comunicación que estaban en contra de su política y accionar. Como resultado, tenemos una polarización del país, una profunda división y confrontación entre demócratas y republicanos.

En lo económico, aplicó el proteccionismo y se valió de la política arancelaria para defender a la industria, en sectores que no eran competitivos, para frenar importaciones; salió del tratado de libre comercio con Canadá y México y lo reformó amenazando a sus socios, abandonó algunos convenios internacionales e instituciones (OMS, Tratado sobre medio ambiente, etc.), etc. Si bien desde 2017, la economía se recuperó la pandemia, en 2020, produjo una severa recesión, con fuertes impactos económicos y sociales.

Si bien Trump ganó en 2020 en los estados del centro norte, mitad y sur del país, Biden se alzó con el triunfo en la costa oeste y en el noreste. Precisamente, en los estados en crisis económica, con xenofobia y violencia policial, citados en el párrafo dos, ganó Trump. También triunfó, en el medio rural, donde la mayoría son blancos. En los estados bisagras, comenzó el viraje. Así, en Nevada, los votos latinos y urbanos le dieron el triunfo a Biden y le lleva una mínima ventaja en Arizona, en Wisconsin, Michigan y Pensilvania, del medio oeste, que los ganó Trump en 2016 se le voltearon en 2020. E incluso en New York, estado natal de Trump, perdió.  En parte, la explicación, a la política contra las minorías, el aumento de la pobreza, la reducción de la clase media, la escasa ayuda a los desempleados por la pandemia, el desalojo de sus viviendas por no pagar las hipotecas, etc.

Por otro lado, la mayoría de hispanos, afroamericanos, jóvenes y mujeres votaron por Biden. La explicación de esto se relaciona, en el primer caso, con la violencia policial contra los negros; la mayor parte de los jóvenes votaron por Biden, rechazando las políticas de Trump, las mujeres votaron más por los demócratas por la misoginia de Trump y, los hispanos, votaron más por Biden, por la dura política migratoria que aplicó el gobierno con la extensión del muro en la frontera con México, persecución a los inmigrantes como delincuentes e incluso la separación de niños hijos de inmigrantes de sus padres. La tendencia poblacional como el crecimiento de los hispanos que se han convertido en la minoría más grande, el descenso de los blancos que pasan del 75% a dos terceras partes de participación electoral, el creciente número de jóvenes que supera con creces a los adultos mayores blancos, etc., ha reducido la fuerza electoral conservadora, influyendo decisivamente en la elección de Biden.

Lo inédito, en esta elección, ha sido la celebración en varias ciudades del triunfo demócrata así como las protestas de los seguidores de Trump por el supuesto fraude que el presidente había anticipado meses antes de elección, como argumento para su derrota. En síntesis, Trump fue derrotado por los efectos económicos y sociales de la pandemia y su mal manejo, su política racista contra las minorías (hispanos, afroamericanos), la misoginia contra las mujeres y el tratar de engañar a la opinión pública. El nuevo gobierno se enfrenta a la dura tarea de restaurar la cohesión social, de aplicar una efectiva política sanitaria contra el covid, la recuperación económica, etc. Y por otro lado, de recuperar la credibilidad en el presidente, en las instituciones, en reducir la xenofobia y misoginia, recuperar la política social para los programas de salud, reducción de la pobreza y la desigualdad.

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