ISSPOL Y BIESS PERJUDICADOS POR INVERSIONES IMPAGAS TRANSADAS EN LA BOLSA DE VALORES DE GUAYAQUIL

Luis Rosero M.

En el primer artículo sobre este tema, de una serie, traté sobre las inversiones del ISSPOL con fondos de inversión, radicados en Panamá, que no pueden cubrir el pago de capital y rendimientos. En este segundo artículo trataremos sobre las inversiones realizadas por el ISSPOL y BIESS, con títulos de empresas nacionales, cuyos emisores no pueden devolver los rendimientos y capital que afectan fuertemente la liquidez de ambas instituciones.

El ISSPOL realizó varios tipos de inversiones. Una fue la compra de obligaciones de las empresas Ecuagran y Delcorp, autorizadas por la Superintendencia de Compañias, Seguros y Valores (SCSV), en 2019, por 15 millones por cada una. Para esta emisión de obligaciones como requisito, tuvieron la calificación de riesgo, por parte de la calificadora Class International Rating, de AA- en el caso de la primera. Mientras que con Delcorp, su emisión también fue calificada por la misma calificadora, sin embargo ésta informó que no calificó más porque, desde Junio de 2020, Delcorp dejó de entregar la información necesaria para emitir la calificación, que debe hacerse cada 6 meses. Esta era la sexta emisión de obligaciones por parte de ambas empresas. Mientras que el BIESS invirtió 4.8 millones de dólares en obligaciones de estas dos empresas. El problema surge porque ambas empresas dejaron de pagar el rendimiento de las obligaciones a ISSPOL y BIESS. Estos títulos se negociaron en la Bolsa de Valores de Guayaquil (BVG). Tienen garantía general y específica. El agente pagador de dichos rendimientos es DECEVALE. Expreso informaba, en su edición del 4 de Setiembre, de este año, del incumplimiento de los pagos de las inversiones y que el DECEVALE había alertado del incumplimiento, en agosto. Según Primicias, Ecuagran (posee el 13.5% de las acciones de Delcorp) y Delcorp (esta es proveedora de Ecuagran de productos agrícolas y tiene el 13.7% de su capital accionario) son empresas relacionadas y el presidente ejecutivo, de las dos empresas, salió del país el 5 de Agosto.

Otra inversión que realizó el ISSPOL, por 22 millones de dólares,  fue la compra de facturas comerciales a Ecuagran y Delcorp, que tampoco puede ser devuelta por la falta de liquidez de estas empresas.

Además, el ISSPOL realizó inversiones en fideicomisos de inversión. Entre ellos  con la Universidad Técnica Equinocional (UTE) por un valor de 8.8 millones, que ha sufrido atrasos en los pagos de las inversiones. También realizó otras inversiones con dichos fideicomisos (turismo, proyectos inmobiliarios, etc.) que también registran problemas de impagos. Según Vistazo, en abril de 2018, mas de 100 millones de dólares, habían sido invertidos en cesión de derechos fiduciarios  de los que  se desconoce si tienen análisis de riesgo. El Comercio, informa también que el ISSPOL compró una hacienda por 14.8 millones cuando el avalúo era solo de 500.000 dólares.

A estas inversiones del ISSPOL se suman los 532 millones, de los cuales, con IBcorp 205 millones, en una operación de reporto (que incluyo Bonos de Deuda Externa Ecuatoriana) y con High Yield Bond Fund (HYBF) por 327 millones (intercambio con notas globales sobre bonos de deuda ecuatoriana).  Ambas empresas son manejadas por un fondo de inversión, localizado en Panamá y creado, al parecer por una offshore, cuyo director ejecutivo es Jorge Cherrez Miño, que tampoco puede cubrir los rendimientos de estas inversiones. Y para agravar la situación, Expreso informa que el Servicio de Cesantía de la Policia, tiene inversiones en bonos de Odebrecht, que compró en 2011 y están impagos hace 2 años. 

Es impresionante como el ISSPOL, a pesar de tener sus propios traders, haya realizado inversiones con riesgo cuyos rendimientos y capital están impagos. A pesar de que tiene su propio Jefe de Inversiones sus informes hayan sido aprobados por la Comisión de Inversiones y por su Dirección General y  ratificados por el Consejo Directivo. Muestra un problema interno en manejo de inversiones y de gobierno corporativo. Por otro lado, las autoridades de la (SCSV), fallaron en la supervisión. Según Expreso, el Decevale, había advertido, a las autoridades de control, del incumplimiento de los pagos de inversiones de Ecuagran y Delcorp, un mes antes. Según El Comercio, Ecuagran estuvo intervenida por la Intendencia Nacional del Mercado de Valores, entre abril y septiembre de 2019, sin embargo siguió operando en el mercado de valores. El caso era por la negociación de 1.5 millones en facturas comerciales, en mayo de 2019. Estas eran por ventas a Delcorp. En Abril de 2019, fue calificado por Summa Raiting un programa de facturas de Ecuagran como emisor, por 7 millones con calificación AA+, y Delcorp como aceptante. Dicha calificadora, el 18 de Setiembre de 2019, califica con AA+, otro programa de facturas comerciales por 29 millones siendo ahora Delcorp emisor y Ecuagran aceptante. Este hecho muestra que las dos empresas estaban relacionadas. Más aún, el 17 de Octubre de 2019, la SCSV autoriza la sexta emisión de obligaciones por 15 millones de Ecuagran, que ahora están impagas. Nuevamente, falla el control de la SCSV. Sorprendemente, el Intendentende Nacional de Valores declaró que el auditor externo de Ecuagran y Delcorp no dio las alertas sobre irregularidades de estas firmas  en el mercado de valores. Como unidad de control esta Intendencia debió detectar el ilícito.  Las casas de valores que participaron en la intermediación de las facturas señalaron que nunca se comunicó al mercado de la intervención, un hecho relevante. Al parecer, tampoco hubo una notificación por parte de BVG, a pesar de la advertencia del DECEVALE del impago de las dos empresas. La BVG es el principal accionista del DECEVALE.

En síntesis, los problemas de impago de rendimiento y capital de las inversiones del ISSPOL muestran la debilidad de la decisiones de inversión por parte del ISSPOL, la falla de supervisión por de los organismos de control. En la reforma a la ley del mercado de valores se plantea que la Supercias debe realizar vigilancia, auditoría, intervención y control del mercado de valores. Que haya pasado por alto, este organismo de control, la cadena de irregularidades señaladas muestra las fallas en el cumplimiento de sus funciones. Igual pasa con la Superintendencia de Bancos) que revisa el portafolio de inversiones del ISSPOL y tampoco detectó irregularidades. Y en cuanto a la BVG, la mencionada reforma señala que una de sus funciones es “Divulgar y a mantener a disposición del mercado y del público en general información simétrica, veraz, completa y oportuna, sobre las cotizaciones  de los valores, intermediarios y las operaciones efectuadas en las bolsas de valores, así como sobre la situación económica financiera y los hechos relevantes de los emisores.” Como señalaron las casas de valores, que participaron en las transacciones no se comunicó la intervención, un hecho relevante. Y además  según DECEVALE advirtió del impago a la BVG. Las irregularidades muestran también que, en el mercado de valores, hay problemas de conflictos de intereses, conflictos agente-principal, un escaso gobierno corporativo, funcionarios y directivos de entes de control y BVG que se mantienen en sus cargos, por muchos años, pase lo que pase en el mercado de valores. No hay alternabilidad. El resultado de toda esta trama de inversiones impagas es un fuerte golpe a la confianza de los inversionistas en la bolsa,  una falta de transparencia así como pérdida de confianza por parte de los inversionistas en el DECEVALE, que traerá un impacto en las transacciones en la BVG y una caída en la reputación de los organismos de control. Y los afectados, resultan ser los afiliados al ISSPOL y los servicios que reciben.

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