CRÉDITO DEL FMI ALIVIARÁ TEMPORALMENTE LA ILIQUIDEZ FISCAL EN EL MARCO DE UNA BRUTAL CONTRACCIÓN ECONÓMICA

Luis Rosero M.

En el II trimestre, de este año, hubo una brutal caída de la economía, en el contexto de la pandemia, que afecta fuertemente la actividad económica y, con la aprobación del directorio del FMI, el crédito,  que permitirá aliviar temporalmente los atrasos, ya tiene su destino.

El Banco Central, en la publicación de las Cuentas Nacionales, anunció una contracción del PIB de 12.4%, en el II trimestre de 2020, que vino precedida por una variación negativa de 2.4%, reflejando la gravedad de la crisis económica, que ya se venía arrastrando desde 2019, afectada por la pandemia. Esta brutal contracción de la economía se explica por una caída de -18.5% de la inversión, -11.9% del consumo del gobierno, -10.5% del gasto del gobierno y -15.7% de los gastos del gobierno (producto del ajuste fiscal).  La variación negativa del PIB, se expresa en una contracción, principalmente en el sector no petrolero, de  transporte -29.7%, alojamiento y comida -18.3%, construcción -12.7%, enseñanza, servicios sociales y salud -12%, manufactura -9.8% y comercio -9.8%. El único sector que tuvo un crecimiento positivo fue acuicultura y pesca de camarón con 10.4%; en el sector petróleo y minas, la variación negativa de su actividad económica fue -28.3%. El principal impacto, en el mercado de trabajo, a Junio de este año, es el aumento de un millón de desempleados a más del mayor  subempleo y aumento del sector informal, debido a la fuerte contracción de los sectores más generadores de empleo como comercio, manufactura y construcción.

En cuando al crédito del FMI de 6500 millones (661% de la cuota del país), de acuerdo con este organismo, dentro del marco del Servicio Ampliado, tiene como objetivo continuar con el ajuste y reformas estructurales. En cuanto a lo primero, la estabilidad fiscal y de la deuda, estabilización de la economía, fortalecer el crecimiento. En lo social, aumentar la asistencia social. Respecto a lo fiscal, la estabilidad fiscal estará basada en una reforma tributaria (que puede implicar una simplificación del esquema impositivo, un aumento de impuestos indirectos, entre esos el IVA y reducción de gastos que abarcaría menor gasto corriente). También se apunta a mayor transparencia fiscal, mejor gobernanza y eficacia en la gestión de las finanzas públicas.  En cuanto a la deuda, se traza una estrategia de una reducción gradual de la misma, sobre todo de la de corto plazo, para mejorar la estructura de vencimientos y pagos de amortización. En cuanto a las reformas estructurales, se insiste en la independencia del Banco Central, una mejora de la supervisión bancaria, en especial el riesgo crediticio, reforma a la seguridad socia y monitoreo del sistema financiero postpandemia. Y, en lo fiscal, la continuación con la reducción del tamaño del estado vía eliminación de entidades públicas y privatización (que se inició con la concesión a la Refinería de Esmeraldas, la venta del Banco del Pacifico, etc.) En cuanto a la corrupción, se exige una ley anticorrupción que puede implicar la aprobación de la ley de extinción de dominio.

En cuanto a la iliquidez fiscal, el primer desembolso de 2000 millones, el gobierno definió prioridades: ponerse al día con el atraso de sueldos, pago de compensaciones de jubilados, pago de liquidaciones de empresas públicas eliminadas, GADs (pago a juntas parroquiales y municipios), aportes a la Seguridad Social, proveedores), devolución de impuestos a discapacitados y de tercera edad. En lo social, como el FMI exige compensaciones por el deterioro el nivel de vida –provocado por la crisis y la pandemia- el gobierno creo un nuevo bono social de $ 240, de un solo pago, para las familias más pobres. Recordemos que el Banco Mundial estimó que la pobreza aumentó a más de un tercio de la población. El Ministerio de Finanzas que aumentaría la cobertura del bono de desarrollo social en 250000 personas hasta diciembre de este año y 200000 en el primer trimestre de 2021. Veamos si cumple con las promesas sociales.

En síntesis, en cuanto a lo económico, el gobierno se compromete a continuar con el ajuste (reducción del déficit fiscal), con el proceso de liberalización de la economía: del mercado de combustibles –incluido el gas- que ya la aprobó por decreto; del mercado del dinero: la Junta Monetaria aprobó la reducción de segmentos de líneas de crédito y cambio en la metodología de cálculo de las tasas de interés, que implicaría eliminar los topes de éstas –en 5 meses, lo que significaría liberarlas. En cuanto a reformas estructurales, el achicamiento del tamaño del estado y la independencia al Banco Central.

En todo caso, el escenario económico es muy grave. El propio FMI, pronostico que, en 2020, la recesión hará contraer la economía en -11.9% -tendencia a la que se acerca con la caída de -12.4% en el II trimestre, lo que implica un deterioro muy fuerte en el mercado de trabajo con la consecuentemente precarización del trabajo, mayor desempleo y subempleo, lo que traerá mayor pobreza, indigencia y hambre, que se traducirá en mayor violencia y delincuencia. Para 2021, la situación crítica continuará por las elecciones presidenciales y la pandemia.

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