HE AMADO LOS GRANDES RÍOS
He amado los grandes ríos, que muelen la avena, el mijo y
el arroz cosechado por mujeres de hermosos ojos rasgados,
he amado la gota de agua que nutre la ínfima semilla que
saciará el hambre de niños que juegan sobre misiles y que
ha sido germinada por aguas de estaño, he amado las aguas
que bañan las piedras de Cuzco, Java, Eritrea. He amado
el espíritu de las aguas en las que los viajeros reflejan sus
gestos y sus sombreros, he amado el agua en que abrevó
Platero, las aguas recogidas sobre la fuente de una iglesia
del páramo andino, donde las gentes cambian mazorcas,
aves, tambores.
He amado tanto, tanto el don de las aguas, que es hora de
ocuparme de la sed.
Bernardita Maldonado
LOJANA, ECUATORIANA