SE AGRAVA SITUACIÓN ECONÓMICA Y, CON EL CORONAVIRUS, EN CAMINO A RECESIÓN Luis Rosero M.

Los impactos del coronavirus deterioran la situación económica del país reflejada en desequilibrios internos y externos, como el aumento del déficit fiscal, la iliquidez pública, del riesgo país, etc. que se agravan por la suspensión de la cuarta revisión de las metas del convenio con el FMI y su desembolso correspondiente.

Los efectos externos del coronavirus se reflejan en la caída del precio de petróleo y en las principales exportaciones del país. El viernes 6 de marzo, el precio del barril del crudo West Texas Intermediate, referencial del petróleo ecuatoriano, cayó a 41,28  que con el castigo de 7.5 dólares, en los primeros días de marzo, el valor fluctuaba alrededor de 17 dólares por debajo de lo presupuestado en la proforma del estado de 2020. Los efectos principales de esta caída son un aumento del desequilibrio fiscal,  de la iliquidez de la caja pública y de la percepción de riesgo. En consecuencia, según  Fernando Posadas, analista de Medley Advisor, por la caída del precio del petróleo, el déficit fiscal podría llegar a 4% del PIB.

A eso se suma, la caída de la recaudación tributaria en Febrero de 2020 en alrededor de 200 millones comparados con igual periodo del año pasado. Esta contracción se dio en los principales impuestos: IVA, impuesto a la renta, ICE e ISD. La mayor caída fue en el IVA con una diminución de 137 millones. Según Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, en dicho mes, el gobierno para pagar los sueldos tuvo que recurrir al BIEES y Petroamazonas. Con la proyección del aumento del déficit fiscal y deterioro de la liquidez pública, el riesgo país se disparó a 1979 puntos, el 6 de marzo,  una subida significativa respecto al 27 de febrero en que alcanzó 1454 puntos.  Recordemos que, en el mes pasado, Moody’s rebajó la calificación de la deuda ecuatoriana cercana a bonos basura.

El shock externo del coronavirus no solo agravó la situación fiscal sino que además deterioró la balanza comercial. En efecto, el año pasado este saldo cerró en 0.7% del PIB. En este año, a la caída del precio del petróleo se agregan la disminución de exportaciones de flores y camarón. Por otro lado, se advirtió, como consecuencia del coronavirus, de una posible recesión en la Unión Europea. Esto significaría una reducción de las exportaciones hacia Alemania, Italia y otros principales compradores europeos. A eso se suma, la aparición del coronavirus en Colombia y Perú, lo que llevaría a una disminución de las exportaciones hacia esos países. En consecuencia, podría registrase un déficit comercial en 2020.

Pero aún más, los casos de coronavirus en el país aumentaron a 15, al 8 de Marzo, según el Ministerio de Salud. Con el primer caso, en Guayaquil, que causo temor, se agotaron en las farmacias las mascarillas, vitamina C y el alcohol pero también se redujo la asistencia del público a centros comerciales. Esta enfermedad disminuiría el nivel de actividad económica, por factores internos, y por el impacto en el sector externo, por la caída de las principales exportaciones y turismo. A eso se suma, que en Febrero la inflación fue negativa (-0.15), signo de disminución de la demanda agregada y contracción económica. Todos estos signos apuntan a que tendríamos una recesión en 2020. El FMI proyectó, para dicho año, una meta de crecimiento de 0.2% pero, con los efectos internos y externos, de dicho shock, tendríamos una contracción en este año.

La coyuntura económica es grave pues se avecinaría, en este año, aumentos de los problemas de déficit fiscal, iliquidez fiscal, déficit comercial, dificultades en el pago de la deuda externa, recesión, etc. que tendrán impacto social con el aumento del desempleo, subempleo, pobreza y deterioro del nivel de vida.

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