CAMBIO DE RUMBO EN LO ECONÓMICO, POLÍTICO E IDEOLÓGICO EN SEGUNDO AÑO DE GOBIERNO Luis Rosero M.

El segundo año de gobierno de Moreno marca un viraje en los tres ámbitos. Hacia una visión ortodoxa en la política económica y, en lo político e ideológico se reorientó a la derecha expresada en una contrarreforma institucional, una contrarreforma monetaria-financiera y pactos con una fracción de la derecha. Esta tendencia, tiene entre sus principales principios: libertad individual, libre mercado, escasa regulación y sector privado motor de la economía.

La contrarreforma institucional busca echar abajo la creación de nuevas funciones del estado y la reestructuración de otras basándose en la independencia de éstas.  Se trata de echar abajo las reformas del correismo para lo cual se revisó o se reformaron las normas de la función judicial, la ley de comunicación, se destituyó a los jefes de las instituciones de control y se nombró a otros, se va en camino de eliminar el CPCCS, etc.

En la política económica dicho viraje se muestra claramente al haber llegado a acuerdos con el  empresariado, tal es así que se nombró como Ministro de Finanzas a un presidente de las Cámaras Empresariales y, por otro lado, el acuerdo con el FMI  define ahora la política económica. En éste se obliga a un ajuste y reformas estructurales. En el primer año de gobierno se aplazó el ajuste, se aumentó el endeudamiento externo y se mantuvo los niveles de gasto público. En el segundo año,  se inició el viraje con  la ley de fomento productivo que redujo las multas y recargos de impuestos, se disminuyó algunos tributos y se dio una serie de incentivos al sector privado. Con el acuerdo, ya se despidieron miles de burócratas, se liberalizó el precio de la gasolina super y se recortó el gasto público, principalmente el de inversión. Para el tercer año se viene un ajuste fiscal, más austeridad que es uno de los condicionamientos en el acuerdo con el FMI.

Entre las principales las reformas estructurales, que se concretaran con reformas legales, en los dos últimos años del gobierno, se incluyen la laboral, del estado, monetaria-financiera (cambios institucionales en el Banco Central, al mercado de valores) y de competitividad. En cuanto a la primera, el Ministro de Trabajo anunció que se enviará un proyecto de reforma del Código de Trabajo en el que destaca la flexibilización laboral que incluye el trabajo por horas, a tiempo parcial, eliminar indemnización por despido, etc. lo cual permitirá reducir el costo de contratación y despido que es, según el FMI y los empresarios, la causa del desempleo. En una entrevista a G. Lasso, con La Posta, acepta que llegaron a un pacto con el gobierno, entre otros aspectos, para aprobar la reforma laboral. Además se difundió por medios de comunicación que se va a enviar el proyecto de ley fomento productivo dos que contemplaría más incentivos (reducción y eliminación de impuestos y otros beneficios) para empresarios.

En cuanto a la reforma del estado, se dictó un decreto ejecutivo que nombró una comisión gubernamental que se encargará de reducir el tamaño del estado. Además de lo que había declarado uno de los asesores presidenciales (concesión CNT, CNEL, hidroléctricas, etc.) que son empresas rentables, se difundió por los medios de comunicación que entrarían dentro del paquete de reducción del tamaño del estado: el Banco del Pacifico, Refinería de Esmeraldas, etc. Revisando los estados financieros de dichos bancos, se desprende que es uno de los bancos más rentables del sistema financiero.

Con la reforma monetaria-financiera, se devolvería la independencia al Banco Central y se liberalizaría el mercado del dinero y, en la reforma al mercado de valores, se devolvería la potestad a que los bancos privados puedan tener casas de valores, administradoras de fondos y, además, aseguradoras.

El cambio político, más bien consitió en pactar con CREO (derecha), BIN y otras fuerzas políticas, lo que le permitió al gobierno dejar de lado a PSC-MdG, para captar con un asambleísta de Alianza País (AP) la presidencia de la Asamblea, con lo cual aseguran la mayoría que les permitirá aprobar las leyes para implementar las reformas estructurales impuestas por el FMI. En lo ideológico, AP dejó de ser un movimiento progresista y  pactó con la derecha  alineándose a los postulados y principios de la derecha.

En síntesis, en el segundo año de gobierno, el manejo económico viró hacia el neoliberalismo y en lo político y ideológico se identifica con la derecha; en los dos últimos años de gobierno se espera se aplique más ajuste y las reformas estructurales señaladas, cuya orientación es hacia mayor austeridad, el imperio del mercado libre sin cortapisas y el sector privado sea el dinamizador de la economía. Quedan pendientes las promesas de campaña de gobierno como las entrega de viviendas populares (parte de lo cual sería posible por el crédito del BID para este propósito) y las metas de empleo, lo cual sería difícil de cumplir ya que el propio FMI pronostica una contracción de la economía, por la austeridad, para el próximo año. La calificación de la gestión del gobierno se ve reflejada en la aprobación, por la población, que registra una reducción a 25% en la gestión del ejecutivo.

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