
El protestantismo se afianza como un culto religioso en América Latina. Hay varias tendencias al interior de esta corriente religiosa como los testigos de Jehová, Mormónes, la Iglesia de Jesucristo de los últimos días, etc. Es la iglesia evangélica la que más penetración ha tenido y que ha frenado el avance de la corriente católica en la región. En países como Brasil tiene un fuerte crecimiento debido a la aparición de líderes religiosos que con un discurso y prácticas religiosas novedosas, un poco diferente a la de los católicos, ha logrado calar en sectores medios y populares. La película Nada que perder, exhibida por Netflix, es una biografía de Edir Macedo, líder religioso y hombre de negocios, que fundó en 1977 la Iglesia Universal del Reino de Dios.
Se graduó de doctor en Teología y fue pastor de su iglesia en Brasil. Según Wikipedia tiene 30 millones de fieles en ese país y templos en casi 200 países. Esta web señala que es escritor evangélico con más de 10 millones de libros vendidos y algunos de los cuales son bestseller religiosos. La película narra el ascenso de Macedo que de ser un simple pastor se convierte en un líder religioso con inmenso poder de influencia sobre un grupo de población, no solo religioso sino también político. Después de fundar su iglesia, compra una radio y después un canal de TV, en Brasil, grupo mediático Record. En 1992, fue apresado por 11 días acusado fraude cambiario y charlatanería. Detrás de su encarcelamiento estuvo un obispo católico que, usando a políticos en el poder, indujo a tales acusaciones, pero tuvo que ser liberado al no haber fundamentos legales para su encarcelamiento. Con su ascenso, con el aporte de los feligreses a su iglesia, se convirtió en un líder rico e influyente. Según Wikipedia “En el 2002 la Iglesia lanzó su propio partido para desvincularse del Partido Liberal (PL) que integraba la coalición del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva.4 Este partido hoy llamado Partido Brasileiro”. Este último apoyó a Bolsonaro, actual Presidente de Brasil.