Luis Rosero M.
La inflación, en un país, se mide a través de la evolución del costo de la canasta básica de consumo, con la que se elabora el índice de precios de consumidor (IPC) que, a su vez, nos refleja la variación mensual o anual de los precios de los diferentes productos y servicios que se incluyen en dicha canasta. Una correcta medición de la inflación debe incluir una canasta de bienes representativa del consumo de las familias, un año base adecuado, una ponderación correcta del IPC, una muestra regional representativa y una recolección certera de la información. Pueden surgir distorsiones en la medición de la inflación si estos cinco elementos carecen de las técnicas estadísticas adecuadas.
El INEC actualizó la Canasta Familiar Básica de Consumo (CFBC), en julio de 2026, eliminando ciertos bienes y servicios y agregando otros. Ahora, la CFBC es más representativa que la anterior, que ya tenía más de 44 años (noviembre de 1982, 75 bienes y servicios), e incluye a 98 bienes y servicios, algunos de los cuales son nuevos como transporte en taxi, internet, fundas para basura. También, en la metodología, se establece para la medición del costo de la canasta a una familia de 4 miembros en la que al menos uno recibe ingresos por su trabajo, en la anterior canasta se consideraba 1.6 perceptores de ingreso. Esta actualización representa una corrección para medir adecuadamente el costo de la canasta. Si esta no fuera representativa o los grupos de bienes y servicios no tienen una adecuada representación podría subvalorarse el costo de la canasta y consecuentemente incidirían para una medición subvalorada de la inflación.
El INEC estableció como año base julio 2025 – junio 2026 adoptando la Clasificación del Consumo Individual por Finalidades de la ONU que clasifica los gastos de consumo de hogares en categorías homogéneas utilizando 13 grupos. Para los cambios metodológicos, que introdujo el INEC, en la medición de la inflación contó con la asesoría de la CEPAL. El costo de la CFBC a julio fue de US$ 825.17, subdividiéndose en 6 grupos y subgrupos principales de bienes y servicios: alimentos y bebidas ($ 355.27), vivienda y servicios básicos ($ 278.29), vestimenta ($ 72.34), cuidado personal y salud ($ 70.44), educación ($ 26.56) y productos de limpieza ($ 22.25). Es la primera medición del costo de vida con la nueva CFBC. Según estos datos el costo en alimentos representó 43%, vivienda 33.7% y vestimenta 8.8%. Estos tres rubros representan el 85.5% del costo de la canasta. Para conocer cada uno de los grupos de bienes y servicios son representativos habría que conocer los bienes y servicios que se incluyen en cada grupo. De manera general, se puede señalar que si en esos 3 grupos se gasta el 85.5% la canasta sería representativa. Pero si vemos el gasto de servicios de alimentos fuera del hogar que fueron $ 46.05%, parece estar sobre representado ya que alcanza el 13% del total del grupo.
En cuanto a la muestra regional se incluyen 9 ciudades: que incluyen las 3 ciudades más grandes, 5 ciudades intermedias y una pequeña catalogadas por su población. ¿Por qué se incluye a Esmeraldas con una población de 155.487 ecuatorianos y no Riobamba que tiene 177.213 habitantes? O mejor aún, por qué no se incluye a las dos.
El INEC ha dado pasos metodológicos importantes para la elaboración de estadísticas con medición adecuada. Si bien el cambio de la canasta básica familiar de consumo es acertada y es un avance para medir la inflación es necesario revisar, por ejemplo, la muestra regional. La nueva metodología para medir la inflación debe darnos repuesta de los factores económicos que inciden en una inflación negativa. Así, en el año 2025 hubieron 3 meses de inflación negativa: enero, noviembre y diciembre. En lo que va del año 2026, se registraron dos inflaciones negativas en mayo y julio (aunque, la del primer mes del segundo semestre no son comparables con las de los meses anteriores a julio). Cuando esto ocurre, resulta que baja el costo de la canasta básica familiar de consumo. Un sistema de medición estadístico, en este caso de la inflación, debe ser confiable para que sea creíble y tener independencia en las estadísticas oficiales.